La remolacha
roja es un tubérculo con propiedades muy beneficiosas para nuestra salud.
Como cualquier
otro alimento tiene sus contraindicaciones; si tienes alguna enfermedad, por
ejemplo diabetes, conviene que te informes bien antes de consumirla.
Puedes comprarlas
ya cocidas y envasadas al vacio o cocerlas tu mismo; las mías son de huerta
ecológica y las he cocido yo (solo por ver el color que agua de cocción merece
la pena hacerlo).
Muy sencillo:
lavarlas, echarlas en agua hirviendo con sal y cocer hasta que estén tiernas;
dependiendo del tamaño más o menos tiempo por lo que conviene que sean de
tamaño similar. Las mías unos treinta minutos.
Cuando enfríen
las pelamos y ya podemos utilizarlas. Las que no necesitemos en el momento al
congelador para otra ocasión.
Yo las
combiné con queso feta: la remolacha tirando a dulzona y el queso feta muy salado,
hacen una pareja perfecta; ya sabéis hay que complementarse, jajaja.
Si no sois consumidores de remolacha os animo a incluirla en vuestra dieta, cuanta más variación de productos mejor para nuestra salud.