lunes, 15 de junio de 2026

Ensalada con anchoas y queso.

 



No es que por estas tierras haga demasiado calor pero una ensalada siempre se agradece.

Una ensalada es el plato más versátil que puedas idear,  puedes poner lo que te guste, lo que tengas o lo que tu imaginación te dicte.

Yo puse: patatas, zanahorias, judías verdes, todo esto cocido al vapor por separado mas anchoas saladas, queso feta y tomate. Además aceite de oliva virgen extra y poca sal.

Así de fácil.


domingo, 14 de junio de 2026

Paté de zanahorias y alubias blancas.

 


Como me niego a utilizar esta palabra inglesa (dip) lo he rebautizado como paté vegetal aunque tampoco es una denominación muy ajustada. Quizá crema untable o algo similar sería más exacto.

Lo importante es que está muy rico y que es un aperitivo saludable y económico.

La zanahoria asada se vuelve especialmente dulce, las alubias dan cremosidad, el zumo de limón potencia el sabor, las especias le dan el toque y que os voy a decir del ajo asado, todo junto... delicioso.



Necesitamos:

Zanahorias, alubias blancas (fabes) cocidas, y algo del caldo de cocerlas,  unos diente de ajo y zumo de limón.

Además: sal, pimentón dulce, comino en polvo y aceite de oliva virgen extra.

Es muy fácil de hacer:

Empezamos pelando las zanahorias y partiéndolas en trozos de similar tamaño; las ponemos en una fuente de horno con un chorro de aceite de oliva, pimentón dulce ahumado, sal y comino en polvo; nos aseguramos que queden bien pringadas.

Las asamos, junto con los dientes de ajo enteros sin pelar, hasta que estén tiernas.



Las alubias podemos usarlas de bote o cocerlas nosotras mismas, que es lo que yo hago.

La proporción que yo hice fue: 230 gramos de zanahorias crudas por 100 gramos de alubias secas, antes de cocer.

Ya solo nos queda triturar: ponemos en la batidora las zanahorias asadas, las alubias cocidas, sin caldo, los dientes de ajo asados, sin piel, sal, zumo de limón y aceite de oliva.

Trituramos añadiendo un poco de caldo de cocer las alubias pero con mucho cuidado, poco a poco hasta conseguir el espesor deseado; si lo ponemos al principio podemos no calcular bien la cantidad.

Probamos de sal y de zumo de limón, rectificamos si es necesario. 

El zumo de limón aporta la acidez necesaria para equilibrar el dulzor de la zanahoria.

Se sirve rociado de aceite y pimentón, al estilo del hummus, para untar en pan tostado, patatas fritas o galletas saladas.