miércoles, 7 de octubre de 2026

Crema de repollo o col.


Hola compis cocinillas. Me gusta veros por aquí, para no pensar que hablo sola (cosa que hago con frecuencia, jajaja).

El otoño va llegando, pasito a pasito y empiezan a apetecer las cenas calentitas; hoy os dejo una crema o puré con repollo, col… no sé como la llamáis por vuestra zona.

Ya os he contado muchas veces que tengo la gran suerte de contar con verduras frescas y de cultivo ecológico de la huerta de C y C y la verdad es que cada día disfruto y valoro más estos productos.



¿Empezamos?

Vamos a necesitar, para dos, un repollo o col mediana, o medio si es grande; dos patatas medianas, una cebolla y unos dientes de ajo; sencillo y económico ¿no?

También sal, pimienta negra (optativa), aceite de oliva virgen y algún fruto seco, yo puse unas pipas de girasol y piñones, pero lo podemos sustituir por cualquier otro, avellanas tostadas, almendras, pistachos, lo que os guste o tengáis.

Pelamos y picamos la cebolla y los ajos; ya os comenté que ahora los dejo unos 10 ó 15 minutos picados antes de usarlos para que se desarrollen sus componentes.

Aprovechamos para preparar el repollo: quitamos las hojas más exteriores, lo picamos, quitando o picando muy menudos los nervios más grandes y lavamos muy bien. Los productos ecológicos no tienen químicos nocivos pero pueden tener algo de tierra o algún pequeño caracol que crea que ha encontrado una perfecta casita.

En una cazuela ponemos dos o tres cucharadas de aceite, la cebolla y el ajo y sofreímos unos minutos para favorecer el sabor; pasados 8 ó 10 minutos añadimos las patatas y el repollo, con un poco de agua, salamos, tapamos y dejamos cocer despacio.

Si necesita más líquido agregamos algo de agua pero el repollo ya aporta la suya y, además al lavarlo coge bastante humedad. También podemos poner caldo de verduras aunque creo que en este caso no es necesario.

Cuando todo está cocido, unos 15 minutos después ya lo podemos triturar. Probamos de sal y rectificamos.

Servimos calentita la crema con un poco de aceite de oliva virgen extra, en crudo y pipas de girasol y piñones, que si tostáis en una sartén, sin aceite y con cuidado porque se queman con facilidad mejora mucho su sabor.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Garbanzos con pollo y verduras.

 


Hola cocineras, cocineros, cocinillas y demás familia, gracias por andar por aquí; espero que esta receta os resulte interesante o al menos entretenida.

En un guiso de esos que no necesitan apenas nada más, quizá un trocito de pan y un postre.

Tiene proteínas vegetales y animales, hidratos de carbono, vitaminas y minerales; es muy económico, se puede hacer con antelación y recalentar y está muy rico ¿se puede pedir más? Creo que no.



Necesitamos para dos:

200 g de garbanzos cocidos.

4 muslos de pollo, sin contra-zanca.

Verduras: ajo (dos o tres dientes), cebolla (una mediana), zanahoria (dos medianas), pimiento rojo (medio) y calabacín (medio).

Además: sal, pimienta negra, cúrcuma, concentrado de tomate y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos sazonando el pollo: en la cazuela donde vamos a cocinar ponemos dos o tres cucharadas de aceite, sal, pimienta negra y cúrcuma con el pollo  sin piel, lo pringamos bien y dejamos reposar unos 30 minutos para que coja todo el sabor.

Mientras lavamos, pelamos y picamos todas las verduras. Reservamos.

Cuando haya pasado el tiempo de reposo ponemos la cazuela al fuego y dejamos que se tueste el pollo por todos los lados; añadimos el concentrado de tomate y removemos para que se distribuya por toda la cazuela.

Agregamos las verduras, con su sal y mezclamos; ahora tapamos la cazuela y dejamos que se vaya cocinando, sin añadir agua o caldo y destapando lo menos posible, todo a fuego medio-bajo.

Controlamos de vez en cuando el guiso teniendo la precaución de dejar que el vapor de la tapa caiga dentro de la cazuela; si vemos que se seca mucho ponemos algo de líquido, agua o caldo, pero en general no será necesario ya que la cebolla y el calabacín aportan suficiente.

Como partimos de garbanzos cocidos*, ya sea que los hemos cocido nosotros o que sean en conserva no tenemos mucho que hacer hasta que el pollo esté cocinado.

En ese momento mezclamos los garbanzos con el resto del guiso y seguimos cocinando unos minutos más, ocho o diez, a fuego muy suave, moviendo la cazuela de vez en cuando y sin revolver con ningún instrumento para no romperlos.

Dejamos reposar y servimos.

*tengo que confesar que mientras se hace el pollo con las verduras yo me pongo un guante y…pelo los garbanzos. Hay que tener en cuenta que en mi caso es un guiso solo para dos, no son muchísimos garbanzos, la piel sale muy fácil, apenas tienes que pellizcar un poco, por lo que el trabajo no es tanto y el resultado al comer mejora. Es solo una idea pero si en vuestra familia hay personas mayores o con intestinos delicados y además estáis jubiladas, jajaja, no la descartéis.