martes, 20 de octubre de 2026

Crema de calabacín con zanahorias asadas.

 


Hola compis. Lo primero gracias por vuestra visita; echad un ojo a ver si hay algo que os dé alguna idea para cocinar.

La crema de hoy es muy sencilla, solo tiene la peculiaridad de llevar las zanahorias asadas en vez de cocidas. Y esto marca la diferencia, os lo aseguro.

Al asar las verduras pierden agua, los sabores se concentran, aumenta su dulzor natural y los colores se vuelven más intensos. Todo esto contribuye a mejorar el plato.

Tal como está es vegano pero si queréis convertirlo en plato único se le puede añadir trocitos de jamón o de pechuga de pollo, pasados por la sartén o huevo cocido, incluso unos mejillones naturales hechos al ajillo…

Por lo demás es una simple crema perfecta para la cena ahora que ya empieza a refrescar.


Necesitamos: 1 calabacín mediano, 1 cebolla mediana, 5 ó 6 zanahorias dependiendo del tamaño, unos dientes de ajo. Además sal, aceite de oliva virgen, pimienta negra (optativa) y algo de guarnición, pipas de girasol, por ejemplo.

Empezamos asando las zanahorias peladas, los dientes de ajo, con piel y la cebolla partida en tres o cuatro partes, en el horno a 170/180º hasta que la pinchar la zanahoria notemos que está tierna.

Mientras ponemos una cazuela con dos o tres cucharadas de aceite, el calabacín y sal; dejamos pochar unos minutos. Yo el calabacín, en esta ocasión lo pelé casi por completo.

Agregamos las verduras asadas y un poco de agua, lo justo para cubrirlo; dejamos cocer despacio unos minutos todo junto. No es necesario mucho tiempo ya que el calabacín ya está pochado y las verduras asadas. Tened especial cuidado en no poner demasiada agua para que quede una crema espesita; si no siempre podéis sacar algo de líquido antes de triturar.

Trituramos, comprobamos de sal y servimos con un poco de aceite crudo y la guarnición elegida.

miércoles, 7 de octubre de 2026

Crema de repollo o col.


Hola compis cocinillas. Me gusta veros por aquí, para no pensar que hablo sola (cosa que hago con frecuencia, jajaja).

El otoño va llegando, pasito a pasito y empiezan a apetecer las cenas calentitas; hoy os dejo una crema o puré con repollo, col… no sé como la llamáis por vuestra zona.

Ya os he contado muchas veces que tengo la gran suerte de contar con verduras frescas y de cultivo ecológico de la huerta de C y C y la verdad es que cada día disfruto y valoro más estos productos.



¿Empezamos?

Vamos a necesitar, para dos, un repollo o col mediana, o medio si es grande; dos patatas medianas, una cebolla y unos dientes de ajo; sencillo y económico ¿no?

También sal, pimienta negra (optativa), aceite de oliva virgen y algún fruto seco, yo puse unas pipas de girasol y piñones, pero lo podemos sustituir por cualquier otro, avellanas tostadas, almendras, pistachos, lo que os guste o tengáis.

Pelamos y picamos la cebolla y los ajos; ya os comenté que ahora los dejo unos 10 ó 15 minutos picados antes de usarlos para que se desarrollen sus componentes.

Aprovechamos para preparar el repollo: quitamos las hojas más exteriores, lo picamos, quitando o picando muy menudos los nervios más grandes y lavamos muy bien. Los productos ecológicos no tienen químicos nocivos pero pueden tener algo de tierra o algún pequeño caracol que crea que ha encontrado una perfecta casita.

En una cazuela ponemos dos o tres cucharadas de aceite, la cebolla y el ajo y sofreímos unos minutos para favorecer el sabor; pasados 8 ó 10 minutos añadimos las patatas y el repollo, con un poco de agua, salamos, tapamos y dejamos cocer despacio.

Si necesita más líquido agregamos algo de agua pero el repollo ya aporta la suya y, además al lavarlo coge bastante humedad. También podemos poner caldo de verduras aunque creo que en este caso no es necesario.

Cuando todo está cocido, unos 15 minutos después ya lo podemos triturar. Probamos de sal y rectificamos.

Servimos calentita la crema con un poco de aceite de oliva virgen extra, en crudo y pipas de girasol y piñones, que si tostáis en una sartén, sin aceite y con cuidado porque se queman con facilidad mejora mucho su sabor.