viernes, 18 de septiembre de 2026

Pimientos rellenos de carne y verduras.

 



Pimientos rellenos con carne y verduras.

En las huertas asturianas, no sé en otros lugares, las plantas de los pimientos están ahora en su mejor momento; es un producto de finales de verano y principios de otoño: así que vamos a cocinar pimientos.

Esta vez es una receta muy sencilla de pimientos rellenos con un sofrito de carne picada, ajo, cebolla, pimiento verde, calabacín y tomate ¡casi nada!

Empezamos preparando todos los ingredientes:

Picamos los dientes de ajo. Pelamos y picamos una cebolla mediana. Reservamos. Últimamente he leído que estos dos productos desarrollan mejor sus componentes, (alicina, antibiótico natural y flavonoides) si no los cocinamos inmediatamente después de picarlos, sino dejándolos unos 10 ó 15 minutos en reposo. He empezado a hacerlo así.

Lavamos y picamos un pimiento verde pequeño o un trozo de otro mayor; no necesitamos mucho.

Lavamos un calabacín mediano y, si pelar, lo picamos en trocitos. También un tomate pequeño.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite de oliva virgen y la carne picada aderezada con sal y pimienta negra; freímos.

Cuando esté dorada vamos añadiendo primero el ajo, después la cebolla y el pimiento verde.



Sofreímos y agregamos, cuando esto ya esté un poco blando, el calabacín y el tomate. Salamos.



Dejamos que todo se cocine.

Mientras preparamos los pimientos: los lavamos y secamos; cortamos la zona del rabo para sacar las semillas, poder quitar las membranas internas y rellenar.



Los rellenamos bien con el sofrito de carne y verduras; vamos a colocarlos en un recipiente donde quepan justos para que se queden verticales y no caiga el relleno. Yo utilicé una flanera que era donde mejor se acomodaban.

Horno a 180º durante unos 30/40 minutos para los míos que eran pequeños, aumentando el tiempo según el tamaño.


lunes, 14 de septiembre de 2026

Ensalada de quinua, lombarda y más.


 

Una ensalada, como veis, llena de colores, sabores y texturas diferentes; es vegana y la podéis servir así o como acompañamiento de pescado o carne. También podéis añadir huevos cocidos y ventresca de bonito para hacer plato único. En nuestro caso se completó el menú con una suprema de salmón a la plancha pero opciones hay muchas.

La base es de quinua, que como sabéis es un pseudocereral con muchas propiedades; es muy versátil, se pueden hacer recetas tanto dulces como saladas ya que tiene un sabor neutro y se cuece en poco tiempo unos 10 ó 12 minutos.


Empezamos preparando la quinua: la lavamos muy bien en un colador debajo del grifo y la cocemos en agua con sal; conviene seguir las indicaciones del fabricante tanto en la cantidad de agua necesaria, ya que algunos hablan del doble de agua que de quinua y otros dicen en triple, como en el tiempo de cocción. Dejamos enfriar.

Mientras se cuece vamos preparando el resto de ingredientes:

Picamos muy menuda la lombarda y la lavamos; en una cazuela ponemos una cucharada de aceite de oliva y la lombarda con una pizca de sal; tapamos y dejamos que se cocine con su propia agua, sin que llegue a ablandarse en exceso. Reservamos para que se enfríe.

Pelamos y partimos la zanahoria en trocitos y la escaldamos un minuto en agua hirviendo con sal. La dejamos enfriar.

Picamos media cebolla morada, en trocitos chiquititos, como para hacer una vinagreta.

También pelamos y partimos un cuarto de pimiento rojo.

Lavamos y partimos al medio los tomates cherrys, reservando algunos enteros para decorar.

Picamos los pepinillos y los mezclamos con las alcaparras.

En un bol grande ponemos la quinua, la lombarda y la zanahoria y mezclamos.

Por otro lado juntamos la cebolla, el pimiento rojo, los pepinillos, las alcaparras, las aceitunas y los tomates; aderezamos con aceite de oliva virgen extra y mostaza.

Añadimos esta preparación al bol de la quinua y mezclamos.

Dejamos reposar al menos una hora antes de servir.

En el último momento ponemos los cherrys enteros y perejil fresco picado.