jueves, 22 de octubre de 2026

Berenjena asada con yogur al curri.


 Hola cocineras y cocineros ¿aprendices? ¿aficionados? ¿caseros?...hoy os dejo una receta ¿plagiada? ¿copiada? ¿basada? ¿inspirada?...en otra del chef Ottolenghi, de su libro SIMPLE.

Es una receta con ingredientes y elaboración sencilla pero con mucho sabor y diferentes texturas: a mí me gustó. Tengo que aclararos que esta es mi versión, no exactamente la del chef.



Necesitamos para dos:

Para el aliño: un yogur griego, sal, ¼ de cucharilla de curri, ¼ de cucharilla de cúrcuma y pimienta negra al gusto.

2 berenjenas, 1 cebolla mediana, 1 granada y un puñado de almendras tostadas sin sal.

Además: sal y aceite de oliva virgen extra.


Empezamos preparando el aliño y reservándolo en la nevera hasta que sea necesario. Solo se trata de mezclar los ingredientes.




Lavamos las berenjenas, quitamos el extremo y las partimos al medio longitudinalmente o en rodajas gruesas, como de dos centímetros, al gusto. Las pincelamos con aceite y las asamos durante unos 40 minutos con el horno a 180º. El tiempo depende del tamaño del corte así que hay que comprobar.

Mientras en una sartén con dos cucharadas de aceite y sal sofreímos la cebolla en juliana hasta que esté blanda sin tostarse. Ahora vamos a añadir la berenjena en rodajas, si lo hicimos así o en trozos de bocado si la asamos en mitades; mezclamos bien y sofreímos dos o tres minutos más todo junto.

Servimos acompañado de la salsa de yogur, las almendras en trozos grandes y la granada (espero que la vuestra tenga un color más potente, la mía estaba “descolorida” aunque muy jugosa y dulce).

martes, 20 de octubre de 2026

Crema de calabacín con zanahorias asadas.

 


Hola compis. Lo primero gracias por vuestra visita; echad un ojo a ver si hay algo que os dé alguna idea para cocinar.

La crema de hoy es muy sencilla, solo tiene la peculiaridad de llevar las zanahorias asadas en vez de cocidas. Y esto marca la diferencia, os lo aseguro.

Al asar las verduras pierden agua, los sabores se concentran, aumenta su dulzor natural y los colores se vuelven más intensos. Todo esto contribuye a mejorar el plato.

Tal como está es vegano pero si queréis convertirlo en plato único se le puede añadir trocitos de jamón o de pechuga de pollo, pasados por la sartén o huevo cocido, incluso unos mejillones naturales hechos al ajillo…

Por lo demás es una simple crema perfecta para la cena ahora que ya empieza a refrescar.


Necesitamos: 1 calabacín mediano, 1 cebolla mediana, 5 ó 6 zanahorias dependiendo del tamaño, unos dientes de ajo. Además sal, aceite de oliva virgen, pimienta negra (optativa) y algo de guarnición, pipas de girasol, por ejemplo.

Empezamos asando las zanahorias peladas, los dientes de ajo, con piel y la cebolla partida en tres o cuatro partes, en el horno a 170/180º hasta que la pinchar la zanahoria notemos que está tierna.

Mientras ponemos una cazuela con dos o tres cucharadas de aceite, el calabacín y sal; dejamos pochar unos minutos. Yo el calabacín, en esta ocasión lo pelé casi por completo.

Agregamos las verduras asadas y un poco de agua, lo justo para cubrirlo; dejamos cocer despacio unos minutos todo junto. No es necesario mucho tiempo ya que el calabacín ya está pochado y las verduras asadas. Tened especial cuidado en no poner demasiada agua para que quede una crema espesita; si no siempre podéis sacar algo de líquido antes de triturar.

Trituramos, comprobamos de sal y servimos con un poco de aceite crudo y la guarnición elegida.