viernes, 12 de junio de 2026

Cachelos con cebolla y pimentón.

 


Hoy os dejo una receta de acompañamiento, los cachelos, que según la RAE son patatas cocidas, típicas de la cocina gallega, que se sirven en trozos acompañando al pescado o a la carne.

En mi casa además de la patata cocida se ponía una cebolla ligeramente pochada, pimentón, aceite y unas piedras de sal gruesa y acompañaban a carne, pescado o a un simple huevo frito.

Necesitamos: patatas, cebolla, pimentón dulce, picante o mezcla, aceite de oliva virgen extra y sal gruesa. No pongo las cantidades, adaptarlas a vuestras necesidades.

Empezamos cociendo las patatas, peladas y partidas en trozos grandes, a fuego suave. Cuando estén tiernas las escurrimos y reservamos*

En una sartén ponemos aceite con la cebolla y freímos hasta que esté blanda pero sin llegar a pocharse.


Mientras ponemos las patatas en una sartén sin nada de grasa y las vamos calentando despacio para que pierdan la humedad que puedan tener.


Cuando la cebolla esté ponemos el pimentón, ya fuera del fuego y mezclamos bien.



Mezclamos la cebolla con las patatas y servimos caliente.

*Podéis cocer las patatas, dejarlas enfriar unas horas o hasta el día siguiente con lo cual desarrollan lo que llaman “almidón resistente” muy beneficiosos, según creo,  para nuestra salud.

martes, 26 de mayo de 2026

Filete de pollo con salsa de avellanas y patatas.


Hoy os dejo una receta de pechuga de pollo que no es ni de lejos un  gran manjar, en mi opinión; así que cada vez que la cocino intento añadir alguna salsa o acompañamiento que la anime un poquito.

Esta salsa de avellanas es fácil y muy sabrosa; también se puede hacer con almendras, yo uso avellanas porque es lo que tenemos de casa ¡y algún día os contaré como compartimos las avellanas con picapinos, ardillas y demás fauna!

Necesitamos para dos:

Pechuga de pollo en filetes, no demasiado finos, unos 300/350 gramos.

Unos dientes de ajo.

1 cebolla mediana.

18 avellanas.

2 patatas medianas.

Sal, pimienta negra, 1/2 cucharilla de cúrcuma, aceite de oliva virgen extra.

Empezamos poniendo en una tartera tres o cuatro cucharadas de aceite con unos granos de pimienta y sellamos, por tandas, los filetes salados, un minuto por cada lado; reservamos.



En la misma tartera añadimos los dientes de ajo y, pasados un par de minutos la cebolla; salamos y dejamos cocinar, a fuego lento hasta que esté pochado.



Agregamos las avellanas y una pizca de cúrcuma; sofreímos dos o tres minutos.



Añadimos medio vaso de agua (también puede ser caldo de pollo, yo no tenía). Dejamos hervir unos cinco minutos y trituramos.

Volvemos a poner la carne en la tartera con la salsa y cocemos despacio dos minutos para que todo se integre.

Probamos de sal.

Servimos con patatas hervidas, tipo cachelos, y ensalada.