jueves, 5 de noviembre de 2026

Pollo con coles de Bruselas, nueces y salsa de queso azul.



Hola compañeros “amantes de los fogones”, un placer veros por aquí.

Hoy vamos a hacer una pechuga de pollo adobada y con guarnición de coles de Bruselas. 

Ya sé, al menos esto pasa en mi entorno, que las coles…no son las hortalizas favoritas de mucha gente. Confieso que a mí también me costó aceptarlas pero, como todas las crucíferas, son nutricionalmente muy valiosas. Un poquito "disfrazadas" con salsa son más fáciles.



Necesitamos para una ración*:

150 gramos de pechuga de pollo.

12 coles de Bruselas.

2 ó 3 zanahorias.

100 gramos de queso azul y 2 ó 3 cucharadas de leche (o nata).

30 gramos de nueces.

¼ de cucharilla de pimienta negra.

¼ de cucharilla de cúrcuma.

¼ de cucharilla de pimentón dulce.

1 cucharada de pan rallado.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

 

Empezamos partiendo la pechuga en filetes y después en tiras. Las adobamos con pimienta negra, pimentón dulce, cúrcuma y un poco de aceite (que nos servirá luego para freírlas); las dejamos 30 minutos, en la nevera.

Preparamos las coles: quitamos un trocito del extremo y las hojas más exteriores, si están “feas”. Las cocemos al vapor hasta que estén tiernas; para comprobarlo pinchamos con una brocheta y debe entrar pero con cierta resistencia.

Pelamos las zanahorias y también las hacemos al vapor.

Mezclamos las dos hortalizas y, en una sartén con una cucharada de aceite a fuego fuerte lo ponemos a tostar hasta que cojan un bonito color.

En una sartén a fuego muy suave ponemos la leche o nata con el queso azul en trocitos para que se vaya deshaciendo. Reservamos.

Salamos el pollo, añadimos el pan rallado y mezclamos. A fuego vivo lo freímos hasta que esté dorado.

¡Ya estamos acabando! Ponemos las nueces y ya solo nos queda servirlo en un plato bonito y disfrutar.

*las raciones evidentemente no son iguales para todo el mundo; yo os pongo lo que yo hago pero las cantidades adaptarlas a vuestro apetito.


jueves, 29 de octubre de 2026

Quinua con alcachofas.

 


Hola compis cocineras y cocineros, me gusta mucho veros por aquí. Espero que encontréis algo interesante, que os apetezca cocinar y degustar.

Hoy cocino para mi sola* así que ya veis es una pequeña ración de comida saludable y, para mi gusto, también sabrosa. También es una comida rápida, no más de 15/20 minutos y con varios productos en conserva.


Necesitamos:

Quinua (quinoa), unos 40 gramos.

Un bote de alcachofas.

Dos dientes de ajo, una cucharilla de tomate concentrado y tomate natural, también en conserva.

Además, sal, aceite de oliva virgen, pimienta negra y un trozo de jengibre.

Empezamos cociendo la quinua siguiendo las indicaciones del paquete. Reservamos.

Mientras picamos los dientes de ajo y los dejamos unos minutos para que se desarrolle la alicina (este es mi último descubrimiento culinario).

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y freímos los ajos sin que lleguen a coger color; añadimos el tomate concentrado y el natural, salamos y dejamos cocer despacio unos minutos para quitar el sabor a crudo del tomate.

Agregamos las alcachofas, partidas al medio, la pimienta y el jengibre rallado; mezclamos bien y cocinamos unos cinco minutos.

Ya solo nos queda poner la quinua cocida y escurrida, mezclar y dejar a fuego muy suave unos dos o tres minutos para que todo se caliente bien.

¿fácil? Facilísimos. ¿rico? Riquísimos. ¿saludable? que os voy a contar.

Espero que os guste.



*Una cosita: aunque, por la razón que sea, comáis solos o solas no dudéis en preparar un menú que os guste y la mesa con todo detalle; nada de hacer cualquier cosa y comerla de cualquier manera.

Tenéis sentado a vuestra mesa la persona más importante del mundo, VOSOTROS.