Mostrando entradas con la etiqueta marmitaco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta marmitaco. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de abril de 2018

Marmitako de calamar.



Necesitamos para dos:
1 calamar grande o 2 más pequeños.
Patatas, unos 200g por ración.
1 cebolla mediana.
1 pimiento verde.
1 tomate o medio bote de tomate natural triturado.
2 dientes de ajo.
½ vaso de vino blanco.
Sal, aceite de oliva virgen y (opcional) 1 guindilla.


Empezamos haciendo el sofrito: ponemos aceite que cubra ligeramente el fondo de la cazuela y vamos sofriendo primero los ajos picados; cuando empiezan a coger color añadimos la cebolla y el pimiento partidos pequeños; salamos. Dejamos que se sofrían bien. Agregamos el tomate y seguimos cocinando.

Mientras vamos limpiando los calamares, si no le hemos pedido al pescadero que nos lo haga. Los partimos en anillas.

Cuando el sofrito está en su punto subimos la temperatura y añadimos el calamar y el vino blanco; damos unas vueltas para que todo se impregne bien.

El calamar enseguida cambiará de color y soltará algo de líquido; cubrimos con agua y dejamos cocer despacio durante unos 15 minutos.

Pelamos las patatas y las partimos rompiéndolas, sin llegar a cortar totalmente con el cuchillo para que el corte quede irregular.

Cuando el calamar empieza a ablandar ponemos las patatas y la guindilla; seguimos cociendo despacio durante unos 30 minutos.

Pasado ese tiempo los calamares estarán blanditos y las patatas bien cocidas y un poquito deshechas, lo que “engordará” en caldo.

Probamos de sal, quitamos la guindilla y dejamos cinco minutos reposando antes de servir.



                                          ¡Y listo!

lunes, 5 de septiembre de 2016

Crema de marmitako.




Ingredientes muy sencillos para elaborar un plato tradicional haciendo simplemente una presentación distinta. 

Necesitamos:
Unas patatas, pimientos del piquillo 4 ó 5, dos dientes de ajo, una rodaja de bonito. Y como siempre, sal y AOVE.



Empezamos pelando las patatas y poniéndolas a cocer en agua con sal hasta que estén blandas. Aún calientes las trituramos con un poco de agua de la cocción y una cucharada de aceite, dejando una crema más o menos espesa, según os guste.

Fileteamos los dientes de ajo, friéndolos en una sartén con una cucharada de aceite hasta que empiecen a dorarse, incorporamos los pimientos del piquillo y los cocinamos durante dos o tres minutos. Los ponemos en el vaso de la batidora y trituramos agregándoles una cucharada de agua de cocer las patatas para que nos quede con una textura ligera.

Hacemos el bonito sazonado en la plancha bien caliente, sin cocinarlo mucho, que quede dorado pero con el interior jugoso.

Para servir cubrimos en el fondo del plato con puré de patatas, en el centro ponemos un cuarto de la raja de bonito (sin piel ni espinas) y adornamos con la crema de piquillos.
¡Y listo!


Receta simplificada del libro: “Comer sano. Fundación Grande Covián y Karlos Arguiñano”.


jueves, 10 de julio de 2014

Marmitaco de bonito.

Estamos en el tiempo del bonito, en su mejor momento.

Hacemos un sofrito: cebolla, pimiento rojo y verde.

Añadimos las patatas cortadas irregularmente. Ponemos un poco de curry y de pimentón. Sofreímos.

Cubrimos con agua. Cocemos despacio unos 20 minutos.


Mientras quitamos la piel y espinas al bonito y lo partimos en tacos.

En una sartén freímos ajo picado muy menudo; añadimos el bonito y lo freímos un poco.

Apagamos las patatas, cuando estén tiernas, añadimos el contenido de la sartén, tapamos y dejamos reposar unos diez minutos.

Con el calor que tiene el guiso se terminarán de hacer los tacos del bonito.

Servir y disfrutar.


En fin, probad y ya me contaréis.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Salmón con patatas.



¿Conocéis alguna receta de potaje que no empiece por sofreír?
Yo tengo la impresión de que todo empieza así: pelar, partir y sofreír.
Y a mí me gusta este principio. 

Necesitamos:
Unos dientes de ajo, una cebolla, 1/2 pimiento verde,pimentón dulce y picante (opcional) para el sofrito. 
Patatas, unos 200g por persona.
Salmón, 100g por persona.
  

En este caso empecé por pelar, partir y sofreír el ajo, después la cebolla y el pimiento verde.
Cuando todo estuvo blandito puse las patatas y un poco de pimentón (dulce y picante, a partes más o menos iguales). 
Dejé que se friera y añadí agua, lo justo para cubrirlo todo.

Mientras se cocían las patatas, quité la piel y espinas del salmón y lo partí en trocitos.

Cuando las patatas estaban hechas puse el salmón, dejé hervir unos 2 ó 3 minutos. Después probar de sal y reposar ¡a comer!




No sé qué pensáis pero a mí me parece que con los potajes todo son ventajas: se hacen rápido, suelen ser baratos, pueden ser plato único, están calentitos, que ya se agradece…



potaje.
(Del fr. potage, puchero, cocido).
1. m. Caldo de olla u otro guisado.
2. m. por antonom. Guiso hecho con legumbres, verduras y otros ingredientes que se come especialmente los días de abstinencia.