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lunes, 13 de julio de 2026

Pastel salado de calabacín y champiñones.


 

No sé bien como llamar o definir este plato: ¿pudin? ¿pastel salado? ¿flan de…?

Lleva huevos y leche, o nata, por lo que encaja con la definición de pudin o flan aunque ambas definiciones hacen más referencia a preparaciones dulces; esta receta es salada por lo que quizá sea mejor decir pastel salado.

Después de estas disquisiciones lingüísticas solo comentaros que es un plato perfecto para aprovechar las verduras de temporada que tengamos, se puede tomar frío o templado, solo o acompañado con una salsa de tomate y se prepara con antelación así te evita las prisas del último momento. Además está muy rico. Todo son ventajas.


Yo usé de verduras:

2 dientes de ajo, 1 cebolla, 2 ajos puerros, 4 champiñones y 2 calabacines.

También:

3 huevos, 100 gramos de leche entera, 80 gramos de queso de oveja curado.

Sal, pimienta negra, 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 3 pimientos del piquillo y aceitunas gordal.


Ponemos en una sartén tres cucharadas de aceite con los ajos picados, freímos un minuto. Añadimos los puerros, la cebolla y los champiñones, todo picado menudo. 


Dejamos a fuego suave hasta que empieza a ablandar.


Agregamos el calabacín, con la sal y cocinamos a fuego medio alto para que pierda el agua.

Mientras batimos los huevos con la leche (o nata), el queso rallado y la pimienta.

Juntamos las verduras con esta mezcla y lo pasamos a un molde que ponemos en el horno al baño María a 180º hasta que este cuajado, entre 45/50 minutos.

Dejamos enfriar antes de desmoldarlo.

Lo podemos adornar como más nos guste yo usé tiras de pimiento y aceitunas.





domingo, 22 de junio de 2025

Pastel de puerros y brócoli.


 

Este pastel es ideal para tenerlo hecho anticipadamente, admite todas las verduras que os gusten o tengáis a mano.

Yo puse puerros y brócoli y, en menor medida, zanahoria y pimiento rojo. Añadí unas alcaparras porque le dan un toque ácido que creo le va bien.

Se puede tomar templado, con una salsa de tomate, un poquito picante para darle “chispa” o frío con salsa mayonesa ¡a gusto del comensal!

Necesitamos:

Verduras variadas, a elegir: yo tres puerros, 8 ramilletes de brócoli, dos zanahorias y ½ pimiento rojo.

1 cucharada de alcaparras.

4 huevos grandes.

200ml de leche entera, puede ser nata pero entonces aumentad las horas de gimnasio.

Unos 80 gramos de queso de oveja curado.

¼ de cucharilla de cúrcuma y otro ¼ de pimentón dulce.

Sal y dos o tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra.



Empezamos picando, muy menudos los puerros, el pimiento rojo y las zanahorias; con un poco de aceite lo sofreímos, a fuego lento, con sal, hasta que esté todo blando.

Hacemos los ramilletes de brócoli al vapor, hasta que ablanden ligeramente; los picamos a trocitos pequeños y lo añadimos a la mezcla de puerro, pimiento y zanahoria.

Sofreímos todo junto un par de minutos y reservamos.

En un bol grande batimos los huevos con el pimentón, la cúrcuma, sal y la leche. Yo el pimentón y la cúrcuma lo añado pasado por un colador para evitar grumos.

Agregamos las verduras, el queso y las alcaparras; mezclamos bien.

Lo pasamos a un molde de horno. Yo uso uno de silicona por lo que no necesita que lo encamisemos.

Entre 30/35 minutos de horno a 180º y estará listo (pinchad y comprobad).

Dejamos que temple antes de desmoldar.

Servimos con salsa de tomate o mayonesa acompañado con una ensalada verde.

sábado, 27 de mayo de 2023

Pastel (económico) de merluza.


Una nueva aportación para las “Receta de fin de mes”, recetas económicas que pueden ayudar sin disminuir ni la calidad ni el exquisito gusto del plato.

Es una forma fácil de comer pescado, especialmente para las personas a las que no les gusta mucho el pescado; al no tener espinas, tener una textura muy suave, no tener que masticar y, además, un sabor fantástico lo hacen idóneo para niños y personas mayores.

Se puede tomar con mayonesa o salsa rosa o, también, en una tosta o en un bocadillo como si fuera un paté.

 


Necesitamos:

500 gramos de filetes de merluza, limpia de piel y espinas.

200 ml de nata ligera, para cocinar o leche evaporada.

3 huevos.

2 pimientos del piquillo, en conserva. O dos cucharadas de salsa de tomate.

Leche.

Sal, laurel y pimienta.

Empezamos preparando la merluza, mejor congelado para evitar el problema del anisakis; en agua fría con sal y una hoja de laurel la ponemos a cocer; cuando hierva durante tres o cuatro minutos si son filetes o siete u ocho si es entera, con espina, apagamos y dejamos que se enfríe dentro del caldo.

La desmenuzamos con las manos para quitar posibles espinas o piel y reservamos.

En la batidora ponemos los huevos enteros, la nata, los pimientos del piquillo, el pescado, sal y un golpe de pimienta; batimos.

Si queda demasiado espeso podemos añadir otro huevo (dependiendo del tamaño a veces hace falta) o un poco de leche.

Calentamos el horno a 170º.

Ponemos la mezcla en un molde de silicona rectangular que pondremos dentro de otro con un poco de agua para hacer el pastel al baño María.

En unos cuarenta minutos estará cuajado pero hay que comprobar con una brocheta, pinchamos y que salga seca.

Dejamos enfriar dentro del horno con la puerta abierta hasta que temple; después podemos ponerlo en la nevera porque queda mejor si está frío cuando lo vayamos a tomar.


domingo, 8 de enero de 2023

Pastel de brócoli y aceitunas, con anchoas.

Hoy un pastel salado, fácil y rápido de hacer, que puede llevar las verduras que más os gusten, o esas que nos “miran” desde la nevera esperando una oportunidad.

Tanto el brócoli como la mezcla de huevos y leche tienen un sabor muy suave por lo que lo animé un poco con las aceitunas y las anchoas.

Se puede comer templado o frío, incluso acompañado con una salsa de tomate bien calentita y picante (ya probé, jajaja).



Necesitamos para un molde de 22 centímetros de diámetro:

3 huevos.

Brócoli, suficiente para cubrir el fondo del molde.

Aceitunas negras.

 Seis anchoas.

200 ml. de leche evaporada.

Queso rallado.

Romero, para adornar.

Empezamos separando el brócoli en ramitos y escaldándolo en agua hirviendo con sal durante tres o cuatro minutos, que queden “al dente”.

Escurrimos y reservamos.

Con el aceite de la lata de anchoas (no es por ahorrar es porque tiene ese gustito tan rico a anchoas) pincelamos bien el molde.

Cubrimos el fondo con los ramitos de brócoli; intentamos que todos sean de tamaño similar.

Batimos los huevos, con sal y con la leche evaporada (se puede poner nata, si os gusta más). Podéis poner también el queso aunque yo lo añadí por encima, a media cocción.

Calentamos el horno a 170º, calor arriba y abajo.

Con cuidado de no mover mucho el brócoli agregamos la mezcla de huevos y leche; adornamos con las aceitunas negras y la anchoas.


Horneamos hasta que esté cuajado, con este tamaño unos 15 minutos tardó el mío; cuando al pinchar sale seco es que ya está. Estará un poco subido pero al enfriar vuelve a bajar.

Al sacarlo del horno adornamos con el romero que le dará perfume.

En el blog hay algún pastel salado más, por si os animáis.

jueves, 21 de julio de 2022

Pastel de verduras.



¿Tienes en la nevera pequeñas cantidades de distintas verduras que por separado no alcanzan para hacer un plato?

Tengo la solución: pastel de verduras.

Puedes aprovechar todas las que tengas y hacer un riquísimo pastel con mucho color.

Se puede hacer con antelación el sofrito de verduras y hornearlo cuando te haga falta, tardará unos 30 minutos más el tiempo de calentar el horno.

El único inconveniente es ese: que tienes que encender el horno, no hay otro remedio.



Necesitamos:

Una plancha de hojaldre redonda o rectangular.

3 huevos.

1 envase de 200 ml de leche evaporada (puedes poner nata pero ya sabes…más calorías).

Verduras variadas, yo puse: 1 cebolla, ½ pimiento rojo, 2 zanahorias, 1 calabacín pequeño, judías verdes, unas flores de coliflor y otras de brócoli.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos picando todas las verduras en trozos pequeños, después de pelar las que lo necesiten.

En dos cucharadas de aceite sofreímos despacio la cebolla, el pimiento rojo y las zanahorias, con sal, durante unos minutos.

Cuando empiecen a estar blandas añadimos el calabacín y seguimos cocinando despacio, para que vaya perdiendo agua.

Mientras escaldamos en agua hirviendo la coliflor y el brócoli, durante tres o cuatro minutos; no necesitamos que estén totalmente tiernos simplemente que ablanden. Terminarán de hacerse en el horno.

Lo incorporamos a resto de las verduras, mezclamos y reservamos para que se atempere.

Encendemos el horno a 200º para que vaya calentándose.

Batimos los huevos con la leche; añadimos las verduras templadas o frías.

Sacamos el hojaldre de la nevera y forramos con él el molde.

Horneamos hasta que esté cuajado y el hojaldre bien cocinado, unos 30 minutos.

Dejamos reposar 10 minutos antes de desmoldarlo.



¿Comemos?

viernes, 18 de diciembre de 2020

Hojaldres de salmón y cebolla.


 

Estos hojaldres recién hechos, calentitos están para empezar a comer y no acabar. Si los hacéis pequeños quedarán genial para el aperitivo, un poco más grandes son perfectos para una cena de picoteo, incluso podéis hacer uno grande para compartir; de cualquier forma quedará estupendo.



Necesitamos:

Un trozo de salmón fresco.

Una lámina de hojaldre rectangular.

1 cebolla.

Sal y pimienta.

Semillas de amapola.

Aceite de oliva virgen.

Empezamos poniendo sal y pimienta al lomo de salmón; en una sartén calentamos dos cucharadas de aceite y lo sellamos ligeramente. Reservamos.

En la misma sartén ponemos la cebolla cortada en pluma con un poco de sal, a calor suave y dejamos que se poche despacio; le damos la vuelta de vez en cuando y si es necesario añadimos un poco más de aceite. Dejamos atemperar.

Extendemos el hojaldre y con un cuchillo bien afilado lo partimos: del lado más largo hacemos tres tira iguales y después las partimos al medio. Obtenemos 6 trozos.



En la mitad de cada trozo ponemos una cama de cebolla, encima el salmón desmenuzado; doblamos y sellamos los bordes.


Calentamos el horno a 180º.

Ponemos unas semillas de amapola por encima (yo con una brocha extiendo un poco de leche por encima para que no se desprendan las semillas, también podéis poner huevo batido) y horneamos unos 18/20 minutos.



 


¡Y listo, a disfrutar!

 

 

martes, 1 de diciembre de 2020

Pastel de repollo (col) y zanahoria.


 



Otra forma de comer verduras para los que no son muy amantes “de las huertas”, que no es mi caso.

Tiene muchas ventajas prepararlos: se pueden hacer casi con cualquier verdura de temporada, brócoli, coliflor, berenjena, pimientos, calabacín, calabaza, judías verdes… o con mezcla de varias y así acabar con los pequeños restos que nos van quedando por la nevera; se pueden hacer con antelación, se comen calientes o fríos, con salsa de tomate o mayonesa, o sin nada; son un plato completo porque llevan huevo, verduras, leche; pueden ser más o menos calóricos en función de la cantidad de nata que pongamos, solo con leche quedan con distinta textura pero también muy ricos y ligeros.

Añadid alguna especia, pimienta, cúrcuma, Ras el Hanout…, lo que os guste porque le da un toque muy interesante.

 

Necesitamos:

1 repollo pequeño o medio grande.

2 ó 3 zanahorias, más o menos 100 gramos.

½ cebolla.

2 huevos medianos.

Leche y nata, en total 150 gramos. Yo puse 100 g de leche y 50 de nata pero podéis hacer otra proporción.

Aceite de oliva virgen.

Especias: pimienta negra y Ras el Hanout (optativo, también puede ser cúrcuma o nada).

Salsa de tomate: cebolla, tomates, sal y aceite.

Empezamos lavando muy bien el repollo y picándolo menudo. Ponemos a hervir una pota grande con agua y sal y lo cocemos hasta que esté tierno pero sin hacerlo en exceso. Yo pruebo un trocito del nervio de una hoja y tengo que notar un poco crujiente, aproximadamente unos 15 minutos.

Escurrimos y reservamos.

Mientras pelamos y picamos la cebolla.

También la zanahoria, en trocitos pequeños; primero partimos bastoncitos y después los picamos.

En una sartén amplia ponemos dos cucharadas de aceite y, a fuego muy bajo vamos pochando la cebolla y la zanahoria con una pizca de sal.

Batimos los huevos con la mezcla de leche y nata; agregamos el repollo y el contenido de la sartén; ponemos pimienta negra y Ras el Hanout, o la especia que nos guste.

Preparamos un molde rectangular; con papel de horno forramos el fondo y los laterales pequeños de forma que sobresalga para después poder desmoldar con facilidad.

Calentamos el horno a 170º; ponemos una fuente con un dedo de agua y metemos el molde (al baño María).

Dependiendo del horno tardará entre 30 y 40 minutos.

Dejamos dentro del molde hasta que esté templado, antes de desmoldar; se parte mejor si no está recién salido del horno.

Preparamos una salsa de tomate o una mayonesa para acompañar.



¡Y listo, a disfrutar!

 

Si pincháis en “Etiquetas” “pastel salado” hay algunas ideas más que, quizás, os puedan interesar.

lunes, 27 de julio de 2020

Pastel de judías verdes y zanahorias.





Puede ser un entrante o un segundo plato; se puede comer frío o templado; se puede acompañar con salsa de tomate o de pimientos rojos o con mayonesa; se pueden cambiar las verduras por las que más os apetezcan o las que tengáis; se puede suprimir la nata y poner más leche o quitar la leche y hacerlo solo con nata; se puede hacer con antelación; se puede…en fin todo son ventajas.

Además está muy rico y es una buena forma de comer más verduras.

Necesitamos:
250 gramos de judías verdes (fréjoles).
200 gramos de zanahorias.
8 ó 10 champiñones.
3 huevos medianos.
100 ml de nata para cocinar.
100 ml de leche.
2 dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal, pimienta y cúrcuma (0pcional).

Empezamos quitando con un pelador los hilos laterales de las judías y despuntándolas. Las partimos en trozos de 4 ó 5 centímetros de largo y cada trozo lo cortamos al medio de forma que nos quedan unos “bastoncillos” alargados.

Las ponemos a hervir en agua con sal durante unos minutos, hasta que estén “al dente”; dependiendo de las judías tardarán más o menos pero unos tres o cuatro minutos será suficiente.

Hacemos lo mismo con las zanahorias.

Limpiamos los champiñones y los partimos en seis u ocho trozos. En una sartén con dos cucharadas de aceite freímos los dientes de ajo picados y cocinamos los champiñones para que pierdan algo de agua. Reservamos.

Batimos los huevos, la nata, la leche y pizca de sal; se puede poner ½ cucharilla de cúrcuma si os gusta, dará un bonito color y aroma.

Untamos un molde con una cucharada de aceite y forramos con papel de horno, para que sea más fácil desmoldar el pastel.

Antes de montar el pastel es necesario que estén las verduras templadas o frías.

Cubrimos en el fondo con la mezcla líquida (huevos/nata/leche), colocamos una capa de judías y zanahorias; más líquido y champiñones.

Y así hasta terminar los ingredientes.

Calentamos el horno a 190/200º.

Metemos el molde en un recipiente con agua y cocinamos al baño María hasta que esté cuajado.

Yo usé un molde demasiado grande para estas cantidades por lo que el pastel quedó con poca altura y se hizo muy rápido, apenas 20 minutos.

Si vuestro pastel es más alto tardará más pero ya sabéis: hay que pinchar con una brocheta y cuando salga limpia ¡está!

Lo dejamos enfriar antes de desmoldarlo. Es más fácil partirlo con un cuchillo de sierra.



¡Y listo, a disfrutar!

martes, 16 de junio de 2020

Hachís de parmentier (Pastel de patatas, carne y verduras).





Necesitamos:
Carne de costilla o espaldilla de ternera.
1 puerro, 2 zanahorias y 1 hoja de laurel.

Puré: patatas y mantequilla.

Salsa: 1 cebolla mediana, dos dientes de ajo, 1 zanahoria, unos champiñones y medio pimiento verde.

Aceite de oliva virgen.
Sal.

Empezamos poniendo la carne en una cazuela con un poco de aceite para freírla bien, sellarla, sin moverla mucho hasta que tenga un color tostado.

Ponemos el puerro, la zanahoria y el laurel, cubrimos con bastante agua fría y lo dejamos cocer hasta que la carne esté tierna.

(Esto lo podemos hacer el día anterior para adelantar trabajo ya que la carne tarda bastante en cocer. El caldo que nos queda es perfecto para una sopa. También podemos usar la carne que nos sobre de un cocido de garbanzos.)

Sacamos la carne y se picamos a cuchillo.

Hacemos la salsa:
En una sartén con dos o tres cucharadas de aceite hacemos un sofrito con los dientes de ajo, la cebolla, el pimiento verde, los champiñones y la zanahoria. Cuando está lo mezclamos con la carne que tenemos reservada.


Mientras cocemos las patatas con piel, pelamos y las pasamos por el pasapuré. Añadimos  mantequilla, a nuestro gusto y batimos enérgicamente hasta que se separe de las paredes de la cazuela.
Montamos el pastel poniendo una capa de carne y verduras; cubrir con el puré de patatas.

Se mete al horno, a 180/190º hasta que esté tostado.

Se puede hacer en raciones individuales usando aros individuales o en una fuente, para compartir.


¡Y listo, a disfrutar!

Esta receta la vi en “las recetas de Julie”, en la 2. Yo, claro, la adapté añadiendo un sofrito de verduras que ella no puso pero creo que así la carne queda más jugosa.

martes, 10 de marzo de 2020

Pastel de pescado de Jamie Oliver…a mí manera.





Una buena forma de comer pescado incluso para las personas que no les gusta el pescado.

Yo utilicé merluza congelada pero con otras muchas clases de pescado también quedará bien, bacalao fresco, lubina, dorada…También podéis agregar unas gambas o unos langostinos.

Incluso se puede hacer para aprovechar restos de pescado, acortando el tiempo de horno.

La receta original lleva, como no, queso para gratinar. Yo no lo puse porque no quiero tantas calorías y no quiero que todo sepa a queso pero si os gusta añadís queso rallado cuando el pastel lleve un rato en el horno, para que no se queme.


Necesitamos para un pastel para dos o tres raciones:
500 g de patatas.
400 g de filetes de merluza.
2 cebollas medianas.
2 zanahorias.
Espinacas frescas, un manojo.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y pimienta negra.


Empezamos preparando un puré de patatas: las pelamos y partimos en trozos y las cocemos en agua con sal. Cuando están tiernas las sacamos escurridas, guardamos algo del líquido de cocción y las machacamos con un tenedor para dejarlas hechas puré. Debe quedar espeso así que añadimos algo del líquido solo si nos hace falta. Reservamos.

Partimos el pescado en trozos de bocado; reservamos.

En una sartén ponemos dos o tres cucharadas de aceite y sofreímos la cebolla, picada en trocitos con la zanahoria, pelada y también picada.

Cuando la cebolla está transparente ponemos las espinacas, bien lavadas; damos unas vueltas y cuando disminuyan de volumen ponemos el pescado, sal y pimienta; dejamos al fuego un minuto y apartamos.

En una fuente, que pueda ir al horno ponemos el contenido de la sartén, extendemos que quede uniforme y cubrimos con el puré de patatas.

Horneamos a 190º/200º hasta que el puré esté dorado y veamos las burbujas del pescado al cocinarse, unos 25/30 minutos, dependiendo del tamaño de la fuente y del horno.



Servir bien caliente.

¡Y listo, a disfrutar!

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Pastel de verduras con queso azul y tomate.



Un pastel: otra forma de tomar verduras que gustará hasta a los que no “aman” las verduras.

Tiene un sabor muy suave pero con el puntito que aporta el queso azul.

Se puede tomar tibio o frío. Acompañado con una salsa de tomate entusiasmará a todo el mundo.



Necesitamos:
200 g de coliflor.
200 g de judías verdes.
100 g de zanahorias.
3 huevos.
200 g de leche.
50 g de queso azul.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y pimienta negra.
Para la salsa de tomate: 1 cebolla mediana, 1 diente de ajo y un bote de tomate triturado.

Empezamos hirviendo por separado las verduras que elijamos; yo he puesto coliflor, judías verdes y zanahorias pero con brócoli, berenjena, calabacín…puede quedar también bien y se adaptará al gusto de todos. Necesitamos que las verduras queden tiernas pero sin que pierdan el punto crujiente. Cada verdura necesitará un tiempo distinto.

Batimos los huevos con la leche, una pizca de sal y pimienta negra. Podemos sustituir una parte de la leche por nata, quedará un pastel más sabroso aunque un poco más calórico.

En un molde que pueda ir al horno ponemos una cucharada de aceite y la extendemos con una brocha, agregamos las verduras y cubrimos con la mezcla de huevos y leche. Ponemos el queso azul, a trocitos por encima.



Calentamos el horno a 180º y metemos el molde hasta que esté cuajado el pastel, unos 25/30 minutos.



Mientras hacemos la salsa de tomate: en una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y freímos, a fuego lento el ajo y la cebolla picados menudos; cuando la cebolla está blanda añadimos el tomate salpimentado y dejamos cocer hasta  que la salsa está hecha, espesita.


        
                                    ¡Y listo!