martes, 13 de julio de 2021

Ensalada de judías verdes (fréjoles).


 Una ensalada simple y muy veraniega; la única “innovación” si puede decirse así es el aderezo con pimentón que, por otro lado es muy tradicional en León; así se comen los huevos cocidos, los cachelos…así se marinan los filetes de jamón fresco o de lomo…en fin que somos muy “amantes” del pimentón.





Necesitamos para dos:

200 gramos de judías verdes.

Dos patatas medianas.

2 huevos.

Aceite de oliva virgen extra.

½ cucharadita de pimentón dulce.

Sal.

Empezamos cociendo las patatas enteras, lavadas y sin pelar, con un hervor suave para evitar que se rompan, en agua con sal. 

Cuando estén cocidas (las pinchamos con una brocheta para comprobar) las dejamos templar, las pelamos y cortamos en rodajas gruesas.

Mientras se cuecen las patatas cocemos los huevos.

Despuntamos las judías y las partimos a la mitad longitudinalmente; después en tres o cuatro trozos; las cocemos en agua hirviendo con sal entre cinco y siete minutos (el tiempo depende de la calidad y frescura), deben quedar tiernas pero no muy blandas.

Ponemos las rodajas de patata en la fuente de servir y aliñamos con un poco de aceite antes de que se enfríen.

Encima colocamos las judías y sobre estas el huevo cocido picado.

Mezclamos en un bol el aceite, el pimentón y sal; lo batimos.

Aliñamos la ensalada al momento se servirla.



¿Comemos o qué?


domingo, 11 de julio de 2021

Croquetas de zanahorias ralladas.


 

Las croquetas son un aperitivo de éxito asegurado ¡al menos en mi casa!


Estas con zanahoria son a petición de mi nieto mayor (el peque las quiere de jamón, jajaja).

Tengo publicadas otras con las zanahorias asadas y no sé cual me gusta más: tienen un sabor y una textura muy suave, delicada.



Necesitamos:

250 gramos de zanahoria rallada.

50 gramos de harina.

50 gramos de mantequilla.

400 gramos de leche.

sal.

Pan rallado y huevo.

Empezamos poniendo la mantequilla a calentar; agregamos la zanahoria rallada con un poco de sal y dejamos a fuego medio unos 10 minutos, dando vueltas de vez en cuando, para que pierda la humedad.

Agregamos la harina y seguimos cocinando 4 ó 5 minutos más.

Ponemos la leche y con unas varillas para evitar los grumos cocinamos hasta tengamos una bechamel espesa.

La pasamos a una fuente y dejamos enfriar tapada con film, pegado a la masa para evitar que forme corteza.

Cuando la masa esté fría, mejor de un día para otro formamos las croquetas; las rebozamos en pan rallado, huevo y pan rallado.

Dejamos reposar mientras se calienta el aceite y las freímos hasta que estén doradas.

Las sacamos a papel absorbente y servimos calientes.


¿Comemos o qué?

viernes, 9 de julio de 2021

Bizcocho de calabacín con jengibre y canela.

 

¡Empieza la temporada del calabacín! En nuestra huerta este año solamente tenemos dos plantas pero ya sabemos, por experiencia, que a partir de ahora casi todos los días hay algún calabacín para recoger.

Pisto, calabacín relleno, tortilla de calabacín, puré,  a la plancha, rollitos de…y bizcocho: las mil formas de aprovechar y disfrutar de este humilde vegetal.

Como tiene un sabor suave a mí me gusta ponerle algún ingrediente que le dé un poco de chispa, en este caso jengibre y canela.

El jengibre le aporta un puntito picante que a mí me encanta; con la canela hay que tener cuidado porque es muy protagonista y puede anular a los demás sabores.

Necesitamos:

200 gramos de calabacín pesado después de extraer toda el agua. No lo pesé antes pero eran dos calabacines pequeños.

2 huevos.

100 gramos de azúcar.

210 gramos de harina.

100 gramos de aceite de girasol.

40 gramos de leche.

½ sobre de levadura (tipo Royal).

½ cucharilla de bicarbonato.

Jengibre rallado, unos 2 ó 3 centímetros.

Canela, al gusto.

Una pizca de sal.

Empezamos lavando el calabacín y despuntándolo; lo rallamos con un rallador grueso y lo ponemos en un colador para que vaya soltando el agua, presionando de vez en cuando con una cuchara.

Podéis pelarlo o dejar la piel. Yo solo quito alguna parte si está dañada, el resto lo dejo. Si usáis calabacín de cultivo ecológico os aconsejo dejarla, sino…

Mientras el calabacín pierde el agua vamos preparando los demás ingredientes.

Batimos los huevos con el azúcar, hasta que se deshaga; vamos añadiendo y batiendo el aceite, la leche, el jengibre rallado y la canela.

Aparte mezclamos la harina con la sal, la levadura y el bicarbonato; en tres o cuatro veces se lo vamos agregando a la masa líquida hasta tener una mezcla homogénea.

Ahora yo pongo el calabacín rallado en un papel de cocina y después en un trapo de cocina para apretar bien y terminar de sacar el agua. Lo añadimos a la mezcla.

Calentamos el horno mientras la masa reposa unos 10 minutos, a 170 grados.

Lo ponemos en un molde alargado de uno 22/24 centímetros y lo horneamos aproximadamente 45 minutos (ya sabéis que el tiempo no se puede decir exacto, pincháis y comprobáis).

A partir de los 30 minutos podéis abrir el horno ¡con cuidado! y cubrirlo con un papel de aluminio si se dora demasiado.

Lo dejamos reposar en el molde cinco minutos y lo desmoldamos sobre una rejilla para que enfríe; tarda bastante porque al ser un bizcocho húmedo es más denso.



¿comemos o qué?


miércoles, 30 de junio de 2021

Col kale con arroz y bonito fresco.


 La receta de hoy es un plato completo, económico, fácil de hacer y muy, muy saludable.


La col kale ya sabéis que es un alimento con muy buenos nutrientes, rico en vitaminas, minerales y fibra. No sé si es un súper-alimento, pero en todo caso su consumo es muy aconsejable.

El arroz os aconsejo que lo utilicéis ecológico, el desembolso económico no es muy superior y, al menos, nos aseguramos que se ha cultivado sin productos nocivos para la tierra ¡ni para nosotros!

El bonito está en plena temporada; es un pescado azul rico es ácidos grasos omega-3 y aporta, además, proteínas de alto valor biológico.


Necesitamos para dos:

150 gramos de arroz.

150 gramos de col kale, pesada ya cocida.

150 gramos de bonito fresco, sin piel ni espina.

Caldo de verduras o agua.

2 zanahorias.

2 dientes de ajo.

½ cucharilla de cúrcuma (optativo).

Sal y aceite virgen extra.



Empezamos lavando las hojas de col, quitamos el nervio central y las picamos. Las escaldamos durante unos 30 segundos en agua hirviendo con sal, solamente para quitar el “verdor”; escurrimos y reservamos.

En una paella o en una cazuela baja ponemos dos cucharadas de aceite, con los diente de ajo picados; antes de que cojan color añadimos las zanahorias, peladas y partidas en trocitos pequeños. Dejamos que todo se sofría lentamente durante dos o tres minutos.

Agregamos el arroz con la cúrcuma y sofreímos un minuto más.

Añadimos la col kale y el caldo (o agua), dos veces y media la cantidad de arroz; salamos y dejamos cocer unos 12 minutos hasta que el arroz casi esté.

Mientras se hace el arroz, en una sartén con una cucharada de aceite freímos los trozos de bonito con sal, a fuego fuerte, un minuto por cada lado.

Apartamos el arroz del calor, tapamos y lo dejamos reposar unos minutos.

Ponemos encima los tacos de bonito y servimos.


¿Comemos o qué?

martes, 1 de junio de 2021

Espárragos rellenos con “paté” de mejillones.



Receta de cinco minutos…bueno, quizás un poco más pero no mucho más. Sí tenéis un huevo cocido y frío no os llevará tiempo preparar este delicioso entrante.




Necesitamos:

Para el “paté” de mejillones: una lata de mejillones en escabeche, un huevo cocido y mayonesa.

Un bote de espárragos blancos.

Empezamos preparando el “paté” y es tan sencillo como triturar en la batidora los mejillones, con parte de su caldo y el huevo cocido.

Lo sacamos para un bol y añadimos la mayonesa; mezclamos bien. Ponemos más o menos dependiendo de la consistencia que queramos darle.

Sí usamos espárragos naturales tendremos que pelarlos y cocerlos hasta que estén tiernos; escurrimos y dejamos enfriar.

Sí son de bote simplemente los abrimos a lo largo ¡sin llegar a separar dos partes!

Con una cucharilla rellenamos.

Ponemos unas gotas de aceite virgen por encima.



Y listo ¿comemos o qué?

lunes, 24 de mayo de 2021

Clafoutis de cerezas.





Una tarta de origen francés muy fácil y rápida de hacer. La tradicional es con cerezas pero con fresas también queda muy buena.

La masa es similar a la de las crep, frixuelos en Asturias: huevos, leche, harina…

Yo le pongo poco azúcar porque la fruta, si está madura ya aporta bastante y de mejor calidad nutricional que el azúcar blanco.

Puede ser el postre aunque a mí me parece más adecuada para el desayuno o la merienda. Con estas cantidades da para cuatro raciones, creo yo.

 


Necesitamos:

Cerezas, 200 gramos después de despepitarlas.

Huevos, 2 medianos.

Azúcar blanco, 50 gramos.

Harina, 75 gramos.

Leche entera, 200 gramos.

Una pizca de sal.

Azúcar glas, opcional.

Empezamos lavando las cerezas y quitándoles el hueso.

Pesamos los ingredientes y los mezclamos todos menos las cerezas; podéis sustituir parte de la leche por nata, quedará más cremosa pero también con muchas más calorías.

Forramos un molde desmontable, de 16 centímetros, con papel de horno (yo mojo el papel antes de ponerlo para hacerlo más manejable y que se adapte mejor).

Ponemos la mezcla y añadimos las cerezas bien repartidas.

Horno precalentado a 170º, durante unos 25 minutos. Pinchamos para comprobar que está cuajada.

Dejamos templar antes de cubrirla con azúcar glas.



Y listo ¿comemos o qué?

martes, 18 de mayo de 2021

Canelones con setas y espárragos trigueros.


Con la llegada del buen tiempo nos empiezan a aparecer platos más ligeros, con menos grasa, más refrescantes.

Podemos hacer esta receta vegana usando leche vegetal para la bechamel.

También, opcionalmente, se puede poner queso rallado por encima y gratinarlos en el horno.

Además estamos en temporada de espárragos, están en su mejor momento y hay que aprovechar.

En cuanto a las setas podéis usar las que más os gusten shiitake, pleurotus, champiñones…o cualquier otra que encontréis en el mercado.

 


Necesitamos para cuatro canelones:

4 láminas de canelones pre-cocidas.

100 gramos de setas.

8 espárragos trigueros.

½ cebolla.

Una cucharada de harina.

Leche (puede ser leche vegetal).

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos poniendo las láminas de canelón en agua caliente para que se ablanden, si las usamos pre-cocidas. Si no son pre-cocidas las cocemos el tiempo necesario, las sacamos y reservamos sobre un paño de algodón.

Limpiamos las setas y las picamos menudas.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y pochamos la cebolla, también picada pequeña; cuando empiece a ponerse transparente añadimos las setas y dejamos que se cocinen durante 7 u 8 minutos.

Mientras quitamos el extremo final de los espárragos, la parte dura; los ponemos en una sartén cubrimos con agua y sal y cocemos 4 ó 5 minutos hasta que estén tiernos. Escurrimos y reservamos.

Preparamos una bechamel ligera: ponemos una cucharada de aceite y otra de harina; cocinamos durante 2 minutos; agregamos la leche y cocinamos hasta que tengamos una bechamel ligera y bien cocida.

En el sofrito de cebolla y setas ponemos unas cucharadas de bechamel y mezclamos.

Ponemos una cucharada de esta mezcla sobre cada una de las láminas de canelón y dos espárragos. Cerramos.

En una fuente de horno ponemos un poco de bechamel, encima los canelones rellenos y encima otra cucharada de bechamel.



Metemos en el horno caliente a 170º/180º durante unos minutos.

Opcionalmente se puede poner queso rallado por encima y gratinarlos en el horno.

Y listo ¿comemos o qué?

 

domingo, 16 de mayo de 2021

“Paté” de alubias blancas con tomates secos.


 


Paté vegetal, crema para untar…no sé cómo llamarlo lo que sí sé es que esta delicioso.

Ideal para un aperitivo o una cena informal, untado en unas pequeñas rebanadas de pan tostado o para la merienda de los peques, en el bocadillo.

Es otra forma de comer legumbres, en este caso alubias blancas acompañadas de tomates secos, aceite de oliva...todos ingredientes sanos y nutritivos.

Necesitamos:

100 gramos de alubias blancas.

50 gramos de tomates secos en aceite.

1 diente de ajo.

Aceite de oliva.

Harina de avena (o de frutos secos).

Sal.

Empezamos cociendo las alubias, que hemos puesto a remojo la noche anterior, en agua fría y sin sal.

Cuando estén tiernas las salamos y las escurrimos reservando el agua de cocción.

Ponemos las alubias cocidas, los tomates secos, ½ diente de ajo, dos o tres cucharadas del líquido de cocerlas y un chorrito de aceite en la batidora; trituramos.

Lo probamos para adaptarlo a nuestro gusto; se puede poner un poco más de ajo, de sal, de caldo de la cocción o de aceite si nos hace falta.

Lo sacamos para un bol y añadimos 1 cucharada de harina de avena para darle más consistencia; mezclamos bien y dejamos reposar.

Si os gusta más podéis sustituir la harina de avena por la de algún fruto seco, almendra, anacardo, avellana…

Dejamos reposar y servimos con pan tostado.



Y listo ¿comemos o qué?


viernes, 14 de mayo de 2021

Bizcocho de avena y pera, con canela.

 






Necesitamos:

3 huevos.

80 gramos de azúcar.

100 gramos de leche.

100 gramos de aceite de girasol.

1 pera madura. La mía pelada y descorazonada pesaba 160 gramos.

220 gramos de harina de avena.

20 gramos de copos de avena.

Un sobre de levadura química (tipo Royal).

Una cucharada de canela.

Una pizca de sal.

Empezamos preparando todos los ingredientes menos la pera que conviene pelarla en el último momento para que no se oxide.

Tenemos los huevos a temperatura ambiente y pesamos todo lo demás. Yo trituré los copos de avena para hacerla harina.

Batimos muy bien los huevos con el azúcar para que coja aire.

Vamos agregando y batiendo para integrar los demás ingredientes, el aceite, la leche, pizca de sal y la canela.

Añadimos la harina de avena mezclada con la levadura.

Por último la pera partida en trocitos.

Calentamos el horno a 180º.

Ponemos la mezcla en un molde; si es metálico lo forramos antes con papel de horno y lo untamos con aceite, si es de silicona no hace falta.

Ponemos por encima los copos de avena que no habíamos triturado.

Necesitará unos 45 minutos de horno, pero ya sabéis pincháis con una brocheta de madera y comprobáis que sale seca. 

Si se tuesta demasiado a los 30 minutos lo tapáis con un papel de aluminio para que se siga haciendo sin quemarse por arriba.



Y listo ¿comemos o qué?


lunes, 10 de mayo de 2021

Frittata de arroz y verduras.


 

Este plato, además de estar muy rico es fantástico para aprovechar restos de arroz blanco y las verduras que tengas por la nevera: es un plato de aprovechamiento aunque como es lógico lo puedes prepararlo desde cero.

Yo cocí arroz abundante para otra receta con el fin de que me sobrara y hacer esta tortilla italiana.

Las verduras se pueden cambiar por otras que tengas: calabaza, espárragos trigueros, alcachofas, puerros…


Necesitamos para dos:

200 gramos de arroz blanco.

Verduras: 1 calabacín mediano, 2 zanahorias pequeñas, 1 pimiento rojo pequeño y ½ berenjena asada.

Queso.

3 huevos.

Sal, cúrcuma y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos cociendo el arroz en agua y sal; escurrimos y reservamos.

En una sartén, que pueda ir al horno, ponemos dos cucharadas de aceite y hacemos un sofrito con el pimiento rojo y la zanahoria pelada y partida pequeña; cuando ya esté un poco hecho añadimos el calabacín también a trocitos pequeños. 

Cocinamos a fuego medio alto y aderezamos con sal y un poco de cúrcuma (opcional). 

Por último ponemos la media berenjena asada y picada.

Batimos los huevos y mezclamos con el sofrito de verduras y el arroz cocido.

Metemos en el horno precalentado a 180º hasta que cuaje, unos 15/20 minutos.

Rallamos un poco de queso y se lo ponemos por encima para que con el calor se funda.




Y listo ¿comemos o qué?

La idea de esta tortilla la vi aquí; la adapté no por intentar mejorarla sino por ajustarla a mis gustos.


miércoles, 5 de mayo de 2021

Ensalada de judías verdes (fréjoles) con langostinos.


 

Necesitamos por ración:

200 gramos de judías verdes.

8 langostinos medianos o 4 grandes.

2 tomates pera maduros.

4 patatas pequeñas (patatinos, en Asturias) o 1 ó 2 patatas, según tamaño.

Sal, aceite de oliva virgen extra y sésamo negro.

Empezamos pelando las patatas y cociéndolas en agua con sal. Reservamos cuando estén tiernas.

Quitamos con un pelador los hilos laterales y cortamos los extremos de las judías verdes (fréjoles o vainillas, en Asturias); partimos en trozos y cocemos en agua hirviendo con sal hasta que estén “al dente”.

Pelamos los tomates y los partimos en trocitos; en una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y cuando esté caliente ponemos los  tomates con sal y cocinamos tres o cuatro minutos hasta que pierda el agua. Reservamos.

En la fuente de emplatar ponemos las judías, las patatas y el tomate.

Pelamos los langostinos; si no son muy grandes los dejamos enteros si no los partimos en dos o tres trozos.

En la misma sartén donde cocinamos el tomate, sin limpiarla, y con un poquito más de aceite, ponemos los langostinos y los hacemos por los dos lados con un poco de sal.

Los servimos calientes en la ensalada.

Ponemos dos cucharadas de vinagre en la sartén para que recoja los jugos y los añadimos a la ensalada.

Ponemos el sésamo al servir para darle un toque crujiente.


Y listo ¿comemos o qué?

 

lunes, 3 de mayo de 2021

“Hasselback” de calabacín con tomate y queso.


¿Os acordáis de las patatas hasselback? ¿y de las berenjenas hasselback? Bueno pues ahora le toca el turno al calabacín.


Puede ser un primer plato y una guarnición. Si, por ejemplo, asáis un pollo, una paletilla de cordero o un codillo de cerdo durante los últimos  minutos metéis el calabacín y estará todo perfectamente hecho al mismo tiempo.

Yo lo serví con una ensalada de canónigos ¡estoy en lunes de recuperación, jajaja!

Necesitamos:

Un calabacín tierno.

Un tomate.

Dos lonchas de queso. Yo usé Gouda pero el que os guste.

Sal, aceite de oliva virgen extra y orégano seco.

Empezamos lavando el calabacín y quitando los extremos. Tenemos que hacer cortes cada medio centímetro, más o menos, sin llegar hasta abajo. Yo saqué una rodaja fina de cada corte para dejar sitio al tomate y al queso.



Pelamos el tomate y lo partimos en rodajas finas.

En un plato ponemos una cucharada de aceite con una pizca de sal y con orégano seco.

Untamos las rodajas de tomate en este aceite aromatizado; ponemos encima un trocito de queso y rellenamos los cortes del calabacín.

No resulta muy fácil meter el relleno en los cortes; si lo cogéis en la mano es más fácil porque se abren un poco más los cortes.

Metemos en el horno caliente a 180º durante unos 35/40 minutos, en una fuente untada en aceite o en la fuente del asado.



Y listo ¿comemos o qué?

jueves, 29 de abril de 2021

Lentejas con buñuelos de acelga.


 

Una receta de humildes lentejas estofadas pero…acompañadas con unos riquísimos buñuelos de acelga.

Yo la he hecho como receta vegana pero si os apetece podéis poner en los buñuelos panceta, jamón o trocitos de chorizo.

Estos buñuelos están muy rico como plato con una salsa de tomate casera.



Necesitamos para dos:

180 gramos de lentejas pardinas.

2 zanahorias.

½ cebolla mediana.

2 ó 3 dientes de ajo.

½ cucharilla de cúrcuma.

Para los buñuelos:

200 gramos de acelgas cocidas.

1 huevo.

½  cebolla.

40 gramos aproximadamente de harina. Yo usé harina de garbanzo pero de trigo también vale.

Aceite de oliva virgen extra y sal.

Empezamos poniendo dos cucharadas de aceite en una pota con los dientes de ajo, la cebolla picada y las zanahorias peladas y picadas. Lo dejamos que se sofría hasta que la cebolla empiece a ablandar, unos 8 minutos.

Añadimos las lentejas lavadas y la cúrcuma; cubrimos con agua y dejamos cocer despacio hasta que las lentejas estén tiernas; salamos.

Mientras se cocinan las lentejas lavamos las acelgas, las picamos menudas y las cocemos en agua hirviendo con sal hasta que las pencas estén tiernas. Si las hojas no son muy grandes tardarán poco.

Escurrimos en un colador presionándolas para que suelten toda el agua posible.

Aprovechamos para freír a calor suave media cebolla picada en una cucharada de aceite. Si no vais a hacer un plato vegano y queréis poner panceta o jamón lo sofreís un poco ahora. Escurrís.

En un bol ponemos las acelgas, cocidas y escurridas, la cebolla frita, el huevo batido y la harina. Yo la harina la voy poniendo poco a poco, dando vueltas para que se integre bien y cuando veo que la masa ya tiene un poco de consistencia ¡ya está!

Puede hacer falta un poco más o menos dependiendo de lo húmedas que estén las acelgas.

Ponemos aceite abundante en una sartén y, cuando esté caliente, vamos friendo cucharadas de masa. Cuando tengan buen color las sacamos a un plato con papel absorbente.

Servimos las lentejas con dos o tres buñuelos.



Y listo ¿comemos o qué?

 

 

 

 


lunes, 26 de abril de 2021

Espárragos trigueros con jamón.


Un entrante.




Necesitamos:

Un manojo de espárragos.

Tomates secos en aceite (opcional).

Unas lonchas de jamón serrano o de panceta.

Empezamos quitando el extremo inferior de los espárragos que es la parte más dura. 

Los lavamos y los escaldamos en agua hirviendo durante dos minutos aproximadamente; los sacamos a un recipiente con agua fría.

Ponemos los espárragos de cuatro en cuatro, encima uno o dos tomates secos y lo envolvemos con la loncha de jamón.

En la plancha ponemos unas gotas de aceite y cocinamos los paquetes por los dos lados hasta que el jamón esté doradito y crujiente.

Con panceta ahumada ya los he probado y quedan también muy ricos.



Y listo ¿comemos o qué?


Os dejo otra versión, un plato similar también muy rico: judías verdes con panceta.



viernes, 23 de abril de 2021

Ensalada templada de alubias y espárragos trigueros.



Ya sabéis que las ensaladas con legumbres son una manera estupenda de seguir comiéndolas cuando sube la temperatura y ya apetecen menos los platos de cuchara calentitos, esos que nos entusiasman y “resucitan” en lo más duro del invierno.

Estas fabas son ecológicas de la huerta de Llugarín, cultivadas con mucho mimo y eso se nota.

Suprimiendo las anchoas se convierte en un plato vegano para los que prefiráis esta opción.


Necesitamos por persona:

100 gramos de fabas (alubias blancas),

1 tomate mediano.

6 espárragos trigueros.

3 ó 4 filetes de anchoas en aceite (opcional).

Sal, orégano seco y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos lavando las fabas y poniéndolas, la noche anterior a cocinarlas, a remojo en agua fría.

Las escurrimos y las ponemos a cocer cubiertas con agua fría, sin sal, a fuego medio hasta que estén tiernas; es importante no removerlas con una cuchara, para que no se rompan, simplemente movemos la cazuela de vez en cuando, y ¡siempre cubiertas de agua! para evitar que suelten la piel.

Las salamos cuando estén, con cuidado si vamos a usar anchoas.

Se pueden usar alubias de bote y nos saltamos este paso pero yo, la verdad no lo hago prefiero cocer fabas abundantes y tener en el congelador un taper para cuando las necesito.

Pelamos el tomate y lo partimos en trozos de bocado.

Partimos los espárragos y los escaldamos un minuto en agua hirviendo; escurrimos.

Ponemos en una sartén dos cucharadas de aceite, las anchoas (si las usamos), los espárragos y el tomate y cocinamos a fuego medio; las anchoas con el calor se desharán y dejaran su potente sabor. No lo cocinéis en exceso, un puntito crujiente es mejor.

Servimos las alubias templadas con las verduras y ponemos un poco de orégano en el último momento.



Y listo ¿comemos o qué?