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domingo, 22 de junio de 2025

Pastel de puerros y brócoli.


 

Este pastel es ideal para tenerlo hecho anticipadamente, admite todas las verduras que os gusten o tengáis a mano.

Yo puse puerros y brócoli y, en menor medida, zanahoria y pimiento rojo. Añadí unas alcaparras porque le dan un toque ácido que creo le va bien.

Se puede tomar templado, con una salsa de tomate, un poquito picante para darle “chispa” o frío con salsa mayonesa ¡a gusto del comensal!

Necesitamos:

Verduras variadas, a elegir: yo tres puerros, 8 ramilletes de brócoli, dos zanahorias y ½ pimiento rojo.

1 cucharada de alcaparras.

4 huevos grandes.

200ml de leche entera, puede ser nata pero entonces aumentad las horas de gimnasio.

Unos 80 gramos de queso de oveja curado.

¼ de cucharilla de cúrcuma y otro ¼ de pimentón dulce.

Sal y dos o tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra.



Empezamos picando, muy menudos los puerros, el pimiento rojo y las zanahorias; con un poco de aceite lo sofreímos, a fuego lento, con sal, hasta que esté todo blando.

Hacemos los ramilletes de brócoli al vapor, hasta que ablanden ligeramente; los picamos a trocitos pequeños y lo añadimos a la mezcla de puerro, pimiento y zanahoria.

Sofreímos todo junto un par de minutos y reservamos.

En un bol grande batimos los huevos con el pimentón, la cúrcuma, sal y la leche. Yo el pimentón y la cúrcuma lo añado pasado por un colador para evitar grumos.

Agregamos las verduras, el queso y las alcaparras; mezclamos bien.

Lo pasamos a un molde de horno. Yo uso uno de silicona por lo que no necesita que lo encamisemos.

Entre 30/35 minutos de horno a 180º y estará listo (pinchad y comprobad).

Dejamos que temple antes de desmoldar.

Servimos con salsa de tomate o mayonesa acompañado con una ensalada verde.

lunes, 10 de julio de 2023

Paté de aceitunas verdes y tomates secos.



 





Si os gustan las cremas untables no dejéis de probar esta. Fácil de hacer, rápida, vegetal y sobre todo muy sabrosa.

Las aceitunas y el tomate combinan muy bien y acompañado con queso hacen un pincho muy rico para el aperitivo.

Todos los sabores son potentes; el salado de las aceitunas, el ácido del tomate, un poquito de ajo, el perfume del orégano y dependiendo del queso que pongáis también aporta mucho sabor.


Necesitamos:

100 gramos de aceitunas verdes sin hueso.

50 gramos de tomates secos en aceite.

¼ de cucharilla de pimentón dulce.

½ diente de ajo, sin germen.

Aceite de oliva virgen.

Las proporciones creo que se puede cambiar según el gusto de cada uno, poniendo más o menos ajo, o pimentón incluso la cantidad de tomates; se trata de probar y adaptarlo a nuestro paladar.

Ponemos las aceitunas, los tomates, el pimentón y el ajo en la batidora y trituramos añadiendo un poco de aceite, en hilo para dejarlo con el espesor deseado; en todo caso yo puse muy poco aceite y nada de sal.

Lo pasamos al recipiente de servir y dejamos, si tenemos tiempo, unas horas antes de servir.

Espolvoreamos con un poco de orégano seco y lo tomamos sobre pan tostado con queso curado.

lunes, 29 de mayo de 2023

Tortilla francesa con queso y espinacas.


 


Poco más de cinco minutos en la cocina y tienes esta estupenda tortilla rellena con queso y espinacas; acompañada, como en este caso, con una ensalada de lechuga y aguacate será una cena perfecta.

Más fácil imposible.

Necesitamos para uno:

2 huevos.

1 pimiento asado, de bote.

Unas espinacas hervidas.

Queso. En este caso es gouda curado.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos:

Batimos los huevos con un poco de sal. En una sartén ponemos una cucharada escasa de aceite; cuando esté caliente echamos los huevos batidos y repartimos el pimiento partido en trocitos.


Añadimos las espinacas hervidas.


Repartimos el queso; yo con el pelador de verduras saqué unas tiras delgaditas, pero podéis rallarlo o partir en taquitos pequeños.


Por último, envolvemos la tortilla.


miércoles, 22 de junio de 2022

Flan de champiñones con jamón.


 


Estos flanes con champiñones, jamón y queso son muy apropiados para tomar como entrante o como un segundo plato.

Yo hice flanes para servirlos individualmente pero se puede hacer en un molde rectangular, tipo bizcocho, y partir en rodajas.

Llevan leche evaporada que ya sabéis que es leche normal que a fuerza de hervir muy despacio pierde agua y queda, por tanto más concentrada; aunque se puede hacer en casa yo la compré. También se pueden hacer con nata aunque eso mejor en noviembre que ya llevamos abrigo, jajaja,

Son muy fáciles, quedan muy sabrosos y, si no os apetecen champiñones pues con alcachofas, espárragos trigueros, berenjena…casi, casi con cualquier cosa.


Necesitamos*:

3 huevos medianos.

Una bandeja de champiñones, 12 aproximadamente.

Unas lonchas de jamón.

200 cl de leche evaporada.

Queso rallado.

Perejil, ajo y aceite de oliva virgen extra.

*Con estas cantidades me salieron siete flanes.



Empezamos limpiando los champiñones, mejor sin mojarlos, quitando las partes machacadas o sucias y partiéndolos en trocitos pequeños.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y unos dientes de ajo picados a freír; antes de que los ajos cojan color añadimos los champiñones, sin sal y dejamos que se cocinen a fuego medio-alto.

Cuando suelte su agua y hayan menguado agregamos el jamón picado, revolvemos para que se fría y reservamos.



Batimos los huevos con el perejil y la leche evaporada; añadimos los champiñones con jamón y queso rallado: mezclamos bien.





Yo no puse sal porque el jamón y el queso creo que aportan suficiente pero podéis poner un poco si os gusta la comida un poco salada.

Calentamos el horno a 180º.

Rellenamos los moldes en su totalidad porque aunque al principio parece que suben cuando se enfrían quedan de su tamaño.

Yo usé moldes de silicona por lo que no tuve que aceitarlos pero si usáis otro tipo untarlo con un poco de aceite.

Los horneamos hasta que estén cuajados; los míos tardaron unos 12 minutos.

Dejamos atemperar antes de desmoldarlos.



¿Comemos o qué?


martes, 14 de junio de 2022

Ensalada templada de berenjena… y más.


Sobre todo “y mas”. Mucho color, diferentes texturas, distintas temperaturas hacen de esta ensalada un plato exquisito.

La berenjena templada, a la plancha; pipas crujientes; queso sabroso; remolacha con su toque dulce… perfecta para hidratarse y saciarse.

Como en cualquier ensalada podéis quitar y poner a vuestro gusto: ¿maíz dulce? ¿anchoas? ¿queso azul? ¿por qué no?


Necesitamos para dos:

1/2 berenjena.

Canónigo u otra ensalada verde.

1/2 remolacha cocida.

1 tomate mediano u ocho cherris.

Queso el que os guste, yo puse Gouda.

Pipas de girasol o de calabaza, tostadas en la sartén sin nada de grasa ¡cuidado que se queman enseguida!.

Sal, aceite de oliva virgen extra y vinagre.

Empezamos preparando la berenjena. La podemos pelar o dejar la piel (si es de cultivo ecológico). La partimos en rodajas o a trocitos, que fue lo que yo hice y en una sartén con una cucharada de aceite la cocinamos hasta que está blanda.

Montamos la ensalada poniendo los ingredientes como más nos guste, todos mezclados o por separado.

Aderezamos con sal, aceite y vinagre en el momento de servir (en la foto está sin aderezar).


¿Comemos o qué?

martes, 26 de abril de 2022

Ensalada con fresas y queso.


 

Hace unos días que no me paso por aquí. Hoy simplemente comparto una idea muy, muy sencilla  de ensalada: lechuga, fresas y queso.

La acompañé con unos bocartes fritos; en general me gusta toda clase de pescados pero los bocartes, las sardinas pequeñas, parrochas en Asturias, las bacaladinas…todos estos pescados pequeños rebozados con harina de garbanzo o de trigo y bien fritos me encantan.



Necesitamos para la ensalada: unas hojas de lechuga, fresas y queso. Yo puse queso gallego de tetilla. Aceite lo oliva virgen extra, sal y vinagre.

Bocartes muy frescos y harina para rebozar. La cantidad de aceite necesaria para freír.

No hace falta que os explique nada ¿o sí? No, creo que no. Solamente  recordaros que el pescado debe estar muy fresco cuando lo compréis y que una vez frito lo pongáis sobre papel de cocina para quitar el exceso de aceite que coge con la fritura.



¿Comemos o qué?

jueves, 25 de noviembre de 2021

Pasta con alcachofas y champiñones.

 


Este plato lleva dos de mis ingredientes favoritos, vayan juntos o por separado: alcachofas y champiñones.

Hoy se los he añadido a un plato de pasta, macarrones, y lo he rematado con un toque de queso; el resultado para mi gusto: perfecto.

Es rápido de hacer, en 20/30 minutos, aunque vayas despacio, puedes tener hasta la mesa puesta.

Y ya solo te quedaría disfrutar.

Necesitamos para dos:

140 gramos de pasta.

8 alcachofas.

8 champiñones.

1 cebolla mediana.

Aceite de oliva virgen extra y sal.

Un chorro de vermú (optativo).

Unas lascas de queso. Yo puse queso de oveja de Zamora de media curación, pero el que os guste.



Empezamos pelando la cebolla y partiéndola en pluma; limpiamos los champiñones y los partimos en trozos más bien grandes.

Ponemos en una sartén amplia dos o tres cucharadas de aceite, la cebolla y los champiñones con un poco de sal.

Dejamos que se cocine tres o cuatro minutos. Los champiñones soltarán parte del agua y la cebolla empezará a ablandar.

En este momento añadimos a la sartén las alcachofas. Subimos el calor y agregamos el vermú; dejamos evaporar. 

El vermú proporciona un sabor muy especial, diferente a cualquier otro vino.

Tapamos y cocinamos unos siete u ocho minutos hasta que estén tiernas. Damos una vuelta de vez en cuando.

Yo uso alcachofas congeladas pequeñas; si las ponéis de bote solo necesitarán calentarse así que las ponemos los dos o tres minutos finales y si por el contrario las usáis naturales tendréis que limpiarlas y cocerlas previamente.

Cocemos la pasta; escurrimos y mezclamos en la sartén con los demás ingredientes.

Una vez servido podemos poner un poco de queso, rallado o en lascas; con el calor se deshará.


¿Comemos o qué?

 

 


lunes, 3 de mayo de 2021

“Hasselback” de calabacín con tomate y queso.


¿Os acordáis de las patatas hasselback? ¿y de las berenjenas hasselback? Bueno pues ahora le toca el turno al calabacín.


Puede ser un primer plato y una guarnición. Si, por ejemplo, asáis un pollo, una paletilla de cordero o un codillo de cerdo durante los últimos  minutos metéis el calabacín y estará todo perfectamente hecho al mismo tiempo.

Yo lo serví con una ensalada de canónigos ¡estoy en lunes de recuperación, jajaja!

Necesitamos:

Un calabacín tierno.

Un tomate.

Dos lonchas de queso. Yo usé Gouda pero el que os guste.

Sal, aceite de oliva virgen extra y orégano seco.

Empezamos lavando el calabacín y quitando los extremos. Tenemos que hacer cortes cada medio centímetro, más o menos, sin llegar hasta abajo. Yo saqué una rodaja fina de cada corte para dejar sitio al tomate y al queso.



Pelamos el tomate y lo partimos en rodajas finas.

En un plato ponemos una cucharada de aceite con una pizca de sal y con orégano seco.

Untamos las rodajas de tomate en este aceite aromatizado; ponemos encima un trocito de queso y rellenamos los cortes del calabacín.

No resulta muy fácil meter el relleno en los cortes; si lo cogéis en la mano es más fácil porque se abren un poco más los cortes.

Metemos en el horno caliente a 180º durante unos 35/40 minutos, en una fuente untada en aceite o en la fuente del asado.



Y listo ¿comemos o qué?

domingo, 21 de febrero de 2021

Queso de yogur, labneh.


 


Quizá no sea lo más apropiado llamarlo queso, si queremos ser rigurosos, deberíamos llamarlo “yogur concentrado”; más o menos concentrado dependiendo del tiempo que lo dejemos eliminando el agua que tiene el yogur.

Lo que sí es, sin duda, el “queso” más fácil de hacer del mundo. Queda cremoso y suave, sirve tanto para acompañar con dulce como con salado; con miel, mermelada, dulce de membrillo… o con salmón ahumado, jamón de york…

Sólo necesitamos: Yogur natural y sal.

Yo utilicé 330 gramos de yogur casero y ½ cucharilla de sal. Conseguimos 165 gramos de queso.

Ponemos un bol donde encaje bien un colador y quede espacio debajo.

Cubrimos el colador con una tela fina o con dos trozos de papel de cocina.

Mezclamos el yogur con la sal y lo ponemos en el colador.

Tapamos con film y metemos en la nevera.

Empezará a perder el agua y a espesar.

Cuanto más tiempo lo dejemos más concentrado estará; yo lo tuve unas 18 horas y la textura que quedó es similar al comprado.

Con un poco de buen aceite y encima de un bollito de pan tostado es una delicia.



Y listo ¿comemos o qué?

jueves, 4 de febrero de 2021

Gratinado de romanesco y zanahoria.


 

Una forma deliciosa de comer, o cenar, verduras, las que quieras, las que tengas: coliflor, brócoli, judías verdes…

Yo tenía un romanesco que es una verdura con una forma y un color espectacular, un sabor suave y muchas propiedades nutricionales. Acompañe con unas zanahorias, un poco de queso y el resultado una cena sana, nutritiva y rica.



Necesitamos para dos:

1 romanesco pequeño; el mío pesaba 360 gramos.

2 zanahorias.

Para la bechamel: 1 cucharada de harina, ½ cucharilla de cúrcuma, leche y queso.

Sal y aceite de oliva virgen.

Empezamos preparando las verduras: pelamos las zanahorias, las partimos y las hervimos en agua con sal hasta que estén al dente. 

Separamos en ramilletes el romanesco y también lo cocemos. Escurrimos y reservamos.

Preparamos una bechamel: en un poco de aceite de oliva cocinamos la harina con la sal y la cúrcuma, agregamos leche y cocemos dándole vueltas con unas varillas para que no se hagan grumos. No pongo la cantidad de leche porque lo hice “a ojo”, debe quedar una textura ligera, fluida.

Repartimos las verduras en una fuente de horno, cubrimos con la bechamel y ponemos un poco de queso rallado, el que os guste; yo puse manchego curado pero con gouda, con un queso azul…genial. Sí compráis el que viene ya rallado en una bolsa fijaros bien porque no siempre es queso.

Horneamos a 180º durante unos minutos, hasta que se dore.


Y listo ¿comemos o qué?

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Frittata de berenjena y pimiento.


 

Una “tortilla a la italiana” que es un éxito asegurado; la diferencia con nuestras tortillas es que se termina de hacer en el horno, cubierta con queso.

Admite muchos rellenos así que nos sirve no solo para aprovechar las verduras que tengamos sino también para hacerla con ingredientes a nuestro gusto.



Necesitamos:

1 ó 2 berenjenas.

1 pimiento verde.

6 u 8 champiñones.

2 dientes de ajo.

Queso rallado.

Aceite de oliva virgen.

Sal.

Empezamos lavando las berenjenas y partiéndolas en trocitos. Yo no las pelo porque son de nuestra huerta, de cultivo ecológico pero si no son así conviene pelarlas.

Las ponemos en un escurridor con un puñado de sal gorda y las dejamos unos 20/30 minutos.

Mientras hacemos un sofrito con dos cucharadas de aceite, los dientes de ajo picados y el pimiento.

Lavamos, secamos la berenjena y la añadimos al sofrito; dejamos que se cocine hasta que la berenjena esté tierna.

Añadimos los champiñones antes de que la berenjena está totalmente hecha.

Batimos los huevos con un poco de sal.

En una sartén que pueda ir al horno (yo uso una a la que se le rompió en mango) ponemos una cucharada de aceite y los huevos batidos.

Les damos unas vueltas para que empiecen a cuajar, ponemos encima el sofrito de berenjena y lo repartimos por toda la superficie.

Cubrimos con el queso rallado; yo usé un trocito de Gouda añejo que tenía pero podéis poner el que tengáis, prefiero aprovechar un trocito que esté quedando un poco seco antes que los que vienen rallados en bolsa.



¡Y listo, a disfrutar!

martes, 28 de julio de 2020

Bocadillo de calabacín.



Pan para los bocadillos.

Necesitamos:
250 gramos de harina todo uso.
75 gramos de harina integral.
Leche entera, 150 gramos.
1 sobre de levadura seca de panadería 5,5 gramos.
1 huevo mediano.
6 gramos de sal.
10 gramos de azúcar.
15 gramos de aceite de oliva virgen extra.

Empezamos pesando todos los ingredientes.

En un bol amplio ponemos las dos harinas, la sal, el azúcar y la levadura; removemos para repartirlo todo.

Calentamos ligeramente la leche; añadimos el aceite.

Batimos el huevo.

Añadimos al bol todos los líquidos: leche, aceite y huevo.

Mezclamos muy bien hasta conseguir una masa homogénea.

Sacamos del bol y amasamos durante unos diez minutos.

Hacemos una bola, volvemos a poner en el bol y la dejamos reposar tapada con un paño durante un par de horas.

Pasado este tiempo la masa habrá crecido. La sacamos y amasamos suavemente para quitar el aire.

Dividimos la masa en ocho trozos iguales. Yo los peso para que queden lo más iguales posibles, entre 70/75 gramos. Hacemos la forma de bollos y los dejamos sobre una placa de horno forrada con papel.

Dejamos una hora, más o menos para que vuelvan a subir. 

Pintamos suavemente con agua, con cuidado de no aplastarlos.

Calentamos el horno a 180/190º y horneamos hasta que estén dorados, unos 12 minutos.

Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.



Hamburguesas de calabacín.

Necesitamos:
1 calabacín mediano.
2 zanahorias.
1 patata mediana.
1 huevo.
Pan rallado.
Aceite de oliva virgen extra.
Pimienta negra, sal y ½ cucharilla de cúrcuma (opcional).
Mayonesa, mostaza o kétchup, al gusto de cada uno.

Empezamos lavando y secando muy bien el calabacín; quitamos los extremos y lo rallamos con piel.

Lo ponemos en un escurridor, con un poco de sal y presionamos con el dorso de una cuchara para que vaya soltando agua; lo dejamos media hora más o menos.

Pelamos y rallamos la zanahoria.

Pelamos y cocemos la patata. La machacamos con un tenedor para hacer un puré espeso.

Estrujamos muy bien con las manos el calabacín para que pierda todo el líquido que podamos quitarle. Lo ponemos en un bol.

Mezclamos en el calabacín, la zanahoria, el puré de patatas y el huevo batido; sazonamos con pimienta y cúrcuma. Dejamos en la nevera unos 30 minutos para que se asiente todo bien.

Pasado ese tiempo ponemos en un plato pan rallado y, con una cuchara vamos poniendo la mezcla; damos buena forma y cubrimos con otro poco de pan rallado. La masa no es muy consistente por lo que tenemos que hacerlo con cuidado para que no se rompan; si las hacéis pequeñas son más fáciles de manejar.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite a calentar y las cocinamos a la plancha. Dejamos tres o cuatro minutos por un lado y con una espumadera las demos la vuelta.

Montamos el bocadillo: abrimos el pan, cubrimos con un poco de mayonesa, mostaza o kétchup y ponemos una rodaja de tomate, la hamburguesa de calabacín y queso.



¡Y listo, a disfrutar!