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miércoles, 23 de octubre de 2024

Sopa de pollo con arroz y verduras.

 


Ahora que empieza a refrescar nos vienen bien este tipo de sopas sobre todo para las cenas, creo yo, ya que tomar algo caliente y sabroso por la noche nos deja satisfechos, sin digestiones pesadas y nos ayuda a dormir. Además da “sensación de hogar”, un poco cursi ha quedado esto último ¿o no?

Necesitamos:

Caldo de pollo: un esqueleto, cuatro alas y una zanca de pollo; un puerro y una zanahoria. Sal y aceite de oliva.

Zanahorias, coliflor y cebolla.

Arroz.

Sal, pimentón dulce y aceite de oliva virgen.

Empezamos preparando el caldo; lo primero será picar el puerro y la zanahoria y sofreírlo en dos cucharadas de aceite durante unos minutos para que ablanden un poco; ponemos la carne, cubrimos abundantemente de agua y a cocer durante una hora como mínimo.

Si tenemos tiempo dejamos enfriar para desgrasarlo, bien sino con un cucharón quitamos la grasa que sube a la superficie, ya que sobre todo las alas suelen tener.

El caldo que nos sobre lo podemos congelar para otra preparación

Para hacer la sopa ponemos otras dos cucharadas de aceite en una cazuela y sofreímos la cebolla, la zanahoria y la coliflor, todo picado en trocitos pequeños ya que es una sopa; después de ocho o diez minutos añadimos el arroz, media cucharilla de pimentón y sal.



Cubrimos con el caldo caliente y dejamos cocer despacio unos quince minutos que será lo que necesite el arroz para estar en su punto.

Probamos de sal y servimos.

jueves, 17 de febrero de 2022

Sopa de cebollas con coles de Bruselas.


Una sopa nutritiva, muy barata y sobre todo muy fácil y rápida de hacer. Además se hace con pocos ingredientes, de esos que siempre hay en casa.

Muy recomendable si estás acatarrado porque al llevar mucha cebolla es muy hidratante.


Necesitamos para dos raciones:

10 coles de Bruselas, dependiendo del tamaño puedes poner más o menos.

2 cebollas medianas.

Caldo de verduras.

Pan.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos pelando y partiendo las cebollas en juliana fina; las rehogamos en una pota con dos cucharadas de aceite y sal, a fuego suave, hasta que empiezan a ablandar, sin que lleguen a coger mucho color.

En ese punto ponemos las coles, a las que hemos cortado previamente el tallo y quitados las hojas exteriores que suelen estar más deterioradas. Es mejor partirlas al medio, ya que enteras pueden ser demasiado grandes para tomar en una cucharada.

Seguimos rehogando unos minutos, tres o cuatro, dándoles vueltas y añadimos el caldo de verduras caliente.

Dejamos cocer despacio hasta que todo está tierno.

Probamos de sal.

Mientras se hace la sopa freímos unos trocitos de pan para servir en el último momento por encima.


¿Comemos o qué?


 

sábado, 15 de enero de 2022

Sopa de invierno.


 


Con el frío que hace preparar una sopa para, por ejemplo, la cena es un pequeño lujo al alcance de casi todos.

Yo usé unas verduras pero se pueden cambiar al gusto, espárragos verdes, coles de Bruselas, repollo, nabo, calabaza…en fin cualquier hortaliza de invierno puede servirnos; lo único a tener en cuenta es adaptar los tiempos de cocción.

Incluso se puede prescindir de la patata y poner unos fideos, en los últimos minutos de cocción.

Si la queréis vegana suprimir el jamón y el huevo.

Necesitamos para dos buenos plato de sopa:

6 u 8 champiñones.

2 zanahorias.

1 patata mediana.

Dos dientes de ajo.

Unos taquitos de jamón o panceta curada (optativo).

2 huevos, de gallina feliz.

½ litro de caldo de verduras.

Una pizca de cúrcuma o pimentón dulce.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos preparando todos los ingredientes, pelamos y picamos los ajos, la patata y las zanahorias; limpiamos los champiñones y los picamos; partimos muy menudo el jamón o la panceta.

En un cazuela ponemos dos cucharadas de aceite con los dientes de ajo, freímos y antes de que cojan color ponemos las zanahorias; dejamos que todo de sofría durante unos minutos.

Añadimos el jamón y mezclamos bien; freímos para que suelte su sabor.

Ponemos la patata y la cúrcuma o el pimentón para que se fría, sin que se queme.

Ahora añadimos los champiñones que empezaran a soltar algo de agua; pasados dos o tres minutos cubrimos con el caldo caliente, salamos, teniendo en cuenta el jamón y dejamos cocer unos 15 minutos.

Mientras hacemos los huevos:

Ponemos un cazo con agua a hervir.

En un pocillo o en un vaso ponemos un trozo de film abundante; con una brocha o con el dedo lo untamos con una capa ligera de aceite; cascamos dentro el huevo y ponemos unas piedras de sal; cerramos muy bien el film haciendo un paquete hermético. Lo dejamos cocer durante unos cuatro o cinco minutos, dependiendo de cómo os guste de cuajado y del tamaño del huevo; yo lo tuve cuatro minutos y la clara estaba perfectamente cuajada y la yema líquida.

Con cuidado deshacemos el paquete y ponemos un huevo en cada plato.


¿Comemos o qué?


lunes, 22 de marzo de 2021

Sopa de tomate.


Últimamente estoy descubriendo las posibilidades del tomate en sopas y cremas ¡ya sé que llego con mucho retraso! Pero para mí el tomate siempre ha sido adecuado para salsa, ensaladas, bocadillos… pero no para sopas y cremas; en el norte no tenemos un clima muy adecuado para el cultivo de los tomates, demasiada humedad, por lo que siempre ha sido escaso en nuestras huertas y no hay tradición de utilizarlos para estas preparaciones.


Necesitamos para dos raciones:

4 ó 5 tomates maduros, unos 500 gramos.

1 ó 2 pimientos verdes italianos.

1 cebolla mediana.

2 dientes de ajo.

Pan atrasado.

Caldo vegetal (o de pollo).

½ cucharilla de pimentón dulce.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

2 huevos.

Empezamos:

Pelamos los tomates o los rallamos para quitar toda la piel. Reservamos.

Partimos el pan duro en lascas finas. Reservamos.

Cubrimos el fondo de una pota con aceite; ponemos los dientes de ajo picados; antes de que cojan color añadimos la cebolla y sofreímos todo junto con una pizca de sal durante cuatro o cinco minutos; cuando la cebolla esté blanda, sin dorarse agregamos el pimiento verde y seguimos sofriendo.

Añadimos una pizca de pimentón dulce y freímos con cuidado porque se quema enseguida.

Ahora ponemos el tomate, un poco de sal y cocinamos, dándole vuelta de vez en cuando hasta que pierda el agua y espese, unos 8 ó 10 minutos a calor suave.

Ponemos el pan y dejamos que se empape bien.

Cubrimos con el caldo y cocemos despacio otros 10 minutos; ponemos más o menos caldo en función del espesor que queramos darle a la sopa.

Cascamos los huevos y separamos las yemas; apagamos y ponemos las claras de huevo dentro de la sopa, separadas, para que se cuajen; con el calor de la sopa será suficiente. Cuando la clara esté ponemos la yema que, al contrario, no queremos que se cuaje sino que quede líquida.

Servimos poniendo un huevo en cada plato; cada comensal romperá la yema del suyo y mezclará con la sopa.


Y listo ¿Comemos o qué?

martes, 23 de febrero de 2021

Sopa de verduras.


 


Esta es una sopa casi, casi mágica. Te reconforta, te alimenta, te sacia, te hidrata.., además te sirve para vaciar el cajón de las verduras del frigo porque necesitamos verduras variadas pero no grandes cantidades de cada una.

Usa las que tengas, coliflor, brócoli, repollo, berenjena, espárragos verdes, nabo, judías verdes, champiñones,..

Yo usé:

2 puerros, ½ cebolla, ½ pimiento rojo, 2 zanahorias, 1 rodaja de calabaza, 1 patata mediana, 8 ó 10 coles de Bruselas y  ½ romanesco.

Además 1 pocillo, de café, de arroz, aceite de oliva, una pizca de pimentón dulce y sal.

Puedes usar caldo de pollo, de jamón o simplemente agua ya que al cocer tantas verduras quedará igualmente sabrosa.

Si queréis un plato más completo o plato único podéis añadir huevo cocido picado o unos taquitos de jamón.

Empezamos preparando todas las verduras; como es una sopa es importante que estén todas cortadas en pequeño tamaño para que quepan en la cuchara:

Pelamos y picamos la cebolla, el puerro, las zanahorias, el pimiento, la calabaza y la patata; quitamos las hojas exteriores a las coles de Bruselas, si son grande las partimos al medio; cortamos el romanesco en flores y después cada una al medio.

Ponemos en una cazuela 3 ó 4 cucharadas de aceite a calentar. Añadimos el puerro y la cebolla, salamos y dejamos pochar a fuego suave; cuando empiece a ablandar ponemos las zanahorias, las coles y la patata, sofreímos dos o tres minutos.

Agregamos el pimentón, damos unas vueltas para que se fría y cubrimos con agua (o caldo) abundante.

Cuando empiece a hervir ponemos el arroz, la calabaza y el romanesco. Salamos.

Dejamos hervir a fuego suave unos 15 minutos; comprobamos que todo está cocido pero sin pasarnos de cocción.

Comprobamos de sal y rectificamos si es necesario.



Y listo ¿comemos o qué?


sábado, 13 de febrero de 2021

Crema de tomates asados.


 

El sabor especial a esta crema se lo da el asado previo de los ingredientes; se puede tomar caliente o fría; en verano, que es cuando mejor están los tomates, tomarla fría es una delicia. 

Yo la he preparado para tomar como aperitivo, templada y en versión casi de chupito, con una tostadita de jamón ¡aperitivo de lujo!



Necesitamos:

8 tomates pera maduros.

1 cebolla.

Caldo de verduras (o agua, si no tenéis).

Aceite de oliva virgen y sal.

Romero.

Pan y jamón (optativo).

Empezamos lavando bien los tomates y los partimos en cuartos. Los ponemos en una fuente de horno con la cebolla partida en trozos y una rama de romero fresco; salamos y rociamos con aceite de oliva.



Horneamos a 180/190º durante unos treinta minutos.

Pasado ese tiempo lo ponemos todo, menos el romero, en la batidora con un poco de caldo y trituramos; lo pasamos por el chino para quitar todas las pieles y semillas.

Añadimos más caldo hasta dejarlo con el espesor que nos guste.

Probamos de sal y rectificamos si hace falta.

Lo dejamos hervir dos o tres minutos para eliminar el aire que queda al triturarlo.

Lo servimos templado con unas gotas de aceite de oliva virgen extra acompañado con una tosta de pan y una loncha de jamón.



Y listo ¿comemos o qué?

jueves, 28 de enero de 2021

Sopa de champiñones.

 

El champiñón aporta poca energía. Después del agua, su principal componente son los hidratos de carbono. Constituyen una buena fuente de fibra, que proporciona sensación de saciedad, mejora el tránsito intestinal y protege frente al cáncer de colon y la enfermedad cardiovascular. Su alto efecto saciante y su bajo contenido calórico convierte al champiñón en un alimento muy útil en dietas hipocalóricas.

Los champiñones aunque en baja cantidad, contienen todos los aminoácidos esenciales.

¿Después de leer esto no os apetece salir corriendo a preparar esta rica sopa de champiñones? 



Necesitamos:

250 gramos de champiñones.

½ cebolla.

1 puerro.

2 dientes de ajo.

Caldo de verduras o de pollo, medio litro aprox.

1 cucharilla de maicena.

Aceite de oliva virgen y sal.

Empezamos poniendo en una cazuela dos cucharadas de aceite; añadimos el puerro y la cebolla picados pequeños con una pizca de sal y sofreímos despacio hasta que esté bando sin llegar a dorarse.

Mientras limpiamos los champiñones, sin mojarlos, con papel de cocina; reservamos dos o tres y picamos los demás, en seis u ocho trozos dependiendo del tamaño. Los añadimos a la pota y dejamos cocinar hasta que pierdan el agua.

Agregamos el caldo caliente, reservando medio vaso. Condimentamos con sal y pimienta y dejamos hervir despacio unos 15 minutos.

Trituramos.

Pasado este tiempo diluimos en el caldo que teníamos reservado la harina de maíz y lo añadimos a la pota; dejamos hervir tres o cuatro minutos más.

En una sartén ponemos una cucharada de aceite y los dientes de ajo picaditos; antes de que se doren ponemos los champiñones que habíamos guardado y freímos hasta que estén dorados. Con estos trocitos adornamos los platos una vez servidos.

Si no queréis poner la harina de maíz podéis sustituirla por una patata mediana que, cortada en trocitos pequeños ponemos a la vez que el caldo y dejamos cocer. Después trituramos.

Servimos muy caliente con un chorrito de aceite crudo.



Y listo, ¿comemos o qué?

Os dejo otra crema de champiñones con panceta.


viernes, 1 de enero de 2021

Sopa de champiñones y zanahorias, con huevo.



Aunque esta Nochevieja no se haya parecido en casi nada a la de otros años, aunque hayamos estado todos en casa, aunque los brindis hayan sido virtuales…el día de año nuevo necesitamos una comida calentita, rica, nutritiva e hidratante: para empezar bien el año, con buen ánimo y con fuerza.



Necesitamos:

Zanahorias (2 ó 3).

Champiñones (10).

Cebolla (1/2).

Huevos (2).

Caldo de jamón (o de pollo o verduras).

Aceite de oliva.

Las cantidades dependerán de para cuantos queréis la sopa. Las cantidades que os pongo entre paréntesis  yo las puse para dos raciones abundantes.

Empezamos preparando el caldo. Podéis usar el que más os guste yo tenía caldo de jamón congelado. Lo hice así:

Necesitamos huesos de jamón y algunas verduras (zanahoria, puerro, cebolla…) empezamos blanqueando los huesos: los ponemos en agua hirviendo y los dejamos cocer 3 ó 4 minutos para que eliminen la mayoría de las impurezas que puedan tener. Tiramos el agua y en una pota de tamaño proporcionado ponemos los huesos escurridos y la verduras; cubrimos con abundante agua y dejamos cocer despacio entre una hora y media  y dos. Colamos y utilizamos o congelamos, cuando enfríe. En principio no ponemos sal.

Para hacer la sopa ponemos dos o tres cucharadas de aceite y sofreímos despacio ½ cebolla picada y las zanahorias, peladas y picadas en trocitos pequeños.

Mientras se va ablandando limpiamos los champiñones y también los partimos.

Los añadimos a la pota, tapamos y dejamos que vayan soltando su agua, durante 3 ó 4 minutos.

Agregamos el caldo caliente y dejamos cocer despacio unos 10 minutos; batimos los huevos y se los vamos añadiendo despacio, en hilillo para que cuaje.

Probamos de sal.

¡Y listo a disfrutar!

 

 

 


miércoles, 9 de diciembre de 2020

Sopa de arroz, a lo pobre.




 Esta sopa es una improvisación para aprovechar una rodaja, pequeña, de merluza en salsa que me sobró; de ahí su nombre: pobre.

Con “casiná” se puede hacer una sopa muy sabrosa para la cena.

Necesitamos para dos raciones:

Una espina y una cabeza de merluza (de esas que guardamos en el congelador).

60 g de arroz.

2 zanahorias.

1 cebolla.

1 huevo cocido.

Aceite de oliva y sal.

Unas hebras de azafrán o media cucharilla de cúrcuma.

Restos de pescado de otra preparación.

Perejil.

Empezamos preparando el caldo de pescado con la espina, la cabeza y media cebolla. Lo tenemos hirviendo unos 20 minutos.

Lo colamos y reservamos.

Mientras en otra pota ponemos dos cucharadas de aceite con la otra media cebolla picada menuda y las zanahorias peladas y partidas en rodajas o medias rodajas.

Sofreímos hasta que la cebolla se ponga transparente.

Añadimos el arroz y el azafrán; damos unas vueltas para que se unan bien todos los ingredientes.

Agregamos el caldo caliente y dejamos hervir unos 15/18 minutos.

Desmenuzamos el pescado y cuando falten dos o tres minutos lo añadimos a la pota (solo tiene que calentarse) junto con el huevo cocido.

Picamos perejil, probamos de sal y servimos.



¡Y listo, a disfrutar!

 

jueves, 23 de enero de 2020

jueves, 10 de enero de 2019

Sopa de arroz con verduras.


Una sopa sabrosa, nutritiva, completa y…ligera. Sin apenas grasa, solamente un poco de aceite de oliva virgen, con verduras a vuestro gusto y con un cereal; de forma optativa se puede añadir un poco de jamón o un huevo cocido o pollo asado o a la plancha picadito ¡en fin! una sopa muy adaptable al gusto personal.



Necesitamos:
Verduras variadas. Yo puse puerros, zanahorias, judías verdes, romanesco.
Arroz.
2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Jamón (optativo).

Empezamos lavando muy bien y partiendo las verduras; las zanahorias peladas y en medias lunas; las judías verdes despuntadas y partidas; el romanesco en ramitos; los puerros en trocitos. Recordad que es para una sopa así que los trocitos tienen que ser del tamaño adecuado para la cuchara.

En una pota ponemos el aceite y vamos añadiendo las verduras para que se sofrían, primero el puerro y la zanahoria, después de 3 ó 4 minutos las judías y el romanesco.

Cuando todo empieza a ablandar agregamos el arroz, seguimos sofriendo un par de minutos y cubrimos con agua (o caldo), ponemos sal y dejamos cocer hasta que el arroz está hecho.

Mientras ponemos en una sartén unas lonchitas de jamón y dejamos que se tuesten.


                                        ¡Y listo!

martes, 13 de febrero de 2018

Sopa de repollo y garbanzos.




Esta sopa es ideal para aprovechar los restos de un cocido de garbanzos.

Ese puñadito de garbanzos que nos sobran y no son suficientes para hacer por si solos un plato y ese riquísimo caldo con unas verduras acaban siendo un estupendo plato para el día siguiente.



Necesitamos:
1 puerro.
2 ó 3 zanahorias.
½ cebolla o una pequeña.
2 ó 3 dientes de ajo.
1 patata mediana.
1 repollo (col) mediano.
100g de garbanzos cocidos.
Caldo de cocido de garbanzos.
Aceite de oliva virgen, sal y una pizca de cúrcuma.

Empezamos partiendo todas las verduras en trocitos pequeños, porque son para una sopa. 

En una cazuela 2 ó 3 cucharadas de aceite y sofreímos los dientes de ajo, la cebolla, el puerro, la patata y las zanahorias, con un poco de sal. 

Cuando empieza a ablandar añadimos el repollo, cubrimos con el caldo, agregamos una pizca de cúrcuma y dejamos cocer a fuego lento hasta que todo está tierno.

Ponemos los garbanzos cocidos, probamos de sal  y dejamos cocer todo junto unos cinco minutos.





                                            ¡Y listo!