lunes, 24 de mayo de 2021

Clafoutis de cerezas.





Una tarta de origen francés muy fácil y rápida de hacer. La tradicional es con cerezas pero con fresas también queda muy buena.

La masa es similar a la de las crep, frixuelos en Asturias: huevos, leche, harina…

Yo le pongo poco azúcar porque la fruta, si está madura ya aporta bastante y de mejor calidad nutricional que el azúcar blanco.

Puede ser el postre aunque a mí me parece más adecuada para el desayuno o la merienda. Con estas cantidades da para cuatro raciones, creo yo.

 


Necesitamos:

Cerezas, 200 gramos después de despepitarlas.

Huevos, 2 medianos.

Azúcar blanco, 50 gramos.

Harina, 75 gramos.

Leche entera, 200 gramos.

Una pizca de sal.

Azúcar glas, opcional.

Empezamos lavando las cerezas y quitándoles el hueso.

Pesamos los ingredientes y los mezclamos todos menos las cerezas; podéis sustituir parte de la leche por nata, quedará más cremosa pero también con muchas más calorías.

Forramos un molde desmontable, de 16 centímetros, con papel de horno (yo mojo el papel antes de ponerlo para hacerlo más manejable y que se adapte mejor).

Ponemos la mezcla y añadimos las cerezas bien repartidas.

Horno precalentado a 170º, durante unos 25 minutos. Pinchamos para comprobar que está cuajada.

Dejamos templar antes de cubrirla con azúcar glas.



Y listo ¿comemos o qué?

martes, 18 de mayo de 2021

Canelones con setas y espárragos trigueros.


Con la llegada del buen tiempo nos empiezan a aparecer platos más ligeros, con menos grasa, más refrescantes.

Podemos hacer esta receta vegana usando leche vegetal para la bechamel.

También, opcionalmente, se puede poner queso rallado por encima y gratinarlos en el horno.

Además estamos en temporada de espárragos, están en su mejor momento y hay que aprovechar.

En cuanto a las setas podéis usar las que más os gusten shiitake, pleurotus, champiñones…o cualquier otra que encontréis en el mercado.

 


Necesitamos para cuatro canelones:

4 láminas de canelones pre-cocidas.

100 gramos de setas.

8 espárragos trigueros.

½ cebolla.

Una cucharada de harina.

Leche (puede ser leche vegetal).

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos poniendo las láminas de canelón en agua caliente para que se ablanden, si las usamos pre-cocidas. Si no son pre-cocidas las cocemos el tiempo necesario, las sacamos y reservamos sobre un paño de algodón.

Limpiamos las setas y las picamos menudas.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y pochamos la cebolla, también picada pequeña; cuando empiece a ponerse transparente añadimos las setas y dejamos que se cocinen durante 7 u 8 minutos.

Mientras quitamos el extremo final de los espárragos, la parte dura; los ponemos en una sartén cubrimos con agua y sal y cocemos 4 ó 5 minutos hasta que estén tiernos. Escurrimos y reservamos.

Preparamos una bechamel ligera: ponemos una cucharada de aceite y otra de harina; cocinamos durante 2 minutos; agregamos la leche y cocinamos hasta que tengamos una bechamel ligera y bien cocida.

En el sofrito de cebolla y setas ponemos unas cucharadas de bechamel y mezclamos.

Ponemos una cucharada de esta mezcla sobre cada una de las láminas de canelón y dos espárragos. Cerramos.

En una fuente de horno ponemos un poco de bechamel, encima los canelones rellenos y encima otra cucharada de bechamel.



Metemos en el horno caliente a 170º/180º durante unos minutos.

Opcionalmente se puede poner queso rallado por encima y gratinarlos en el horno.

Y listo ¿comemos o qué?

 

domingo, 16 de mayo de 2021

“Paté” de alubias blancas con tomates secos.


 


Paté vegetal, crema para untar…no sé cómo llamarlo lo que sí sé es que esta delicioso.

Ideal para un aperitivo o una cena informal, untado en unas pequeñas rebanadas de pan tostado o para la merienda de los peques, en el bocadillo.

Es otra forma de comer legumbres, en este caso alubias blancas acompañadas de tomates secos, aceite de oliva...todos ingredientes sanos y nutritivos.

Necesitamos:

100 gramos de alubias blancas.

50 gramos de tomates secos en aceite.

1 diente de ajo.

Aceite de oliva.

Harina de avena (o de frutos secos).

Sal.

Empezamos cociendo las alubias, que hemos puesto a remojo la noche anterior, en agua fría y sin sal.

Cuando estén tiernas las salamos y las escurrimos reservando el agua de cocción.

Ponemos las alubias cocidas, los tomates secos, ½ diente de ajo, dos o tres cucharadas del líquido de cocerlas y un chorrito de aceite en la batidora; trituramos.

Lo probamos para adaptarlo a nuestro gusto; se puede poner un poco más de ajo, de sal, de caldo de la cocción o de aceite si nos hace falta.

Lo sacamos para un bol y añadimos 1 cucharada de harina de avena para darle más consistencia; mezclamos bien y dejamos reposar.

Si os gusta más podéis sustituir la harina de avena por la de algún fruto seco, almendra, anacardo, avellana…

Dejamos reposar y servimos con pan tostado.



Y listo ¿comemos o qué?


viernes, 14 de mayo de 2021

Bizcocho de avena y pera, con canela.

 






Necesitamos:

3 huevos.

80 gramos de azúcar.

100 gramos de leche.

100 gramos de aceite de girasol.

1 pera madura. La mía pelada y descorazonada pesaba 160 gramos.

220 gramos de harina de avena.

20 gramos de copos de avena.

Un sobre de levadura química (tipo Royal).

Una cucharada de canela.

Una pizca de sal.

Empezamos preparando todos los ingredientes menos la pera que conviene pelarla en el último momento para que no se oxide.

Tenemos los huevos a temperatura ambiente y pesamos todo lo demás. Yo trituré los copos de avena para hacerla harina.

Batimos muy bien los huevos con el azúcar para que coja aire.

Vamos agregando y batiendo para integrar los demás ingredientes, el aceite, la leche, pizca de sal y la canela.

Añadimos la harina de avena mezclada con la levadura.

Por último la pera partida en trocitos.

Calentamos el horno a 180º.

Ponemos la mezcla en un molde; si es metálico lo forramos antes con papel de horno y lo untamos con aceite, si es de silicona no hace falta.

Ponemos por encima los copos de avena que no habíamos triturado.

Necesitará unos 45 minutos de horno, pero ya sabéis pincháis con una brocheta de madera y comprobáis que sale seca. 

Si se tuesta demasiado a los 30 minutos lo tapáis con un papel de aluminio para que se siga haciendo sin quemarse por arriba.



Y listo ¿comemos o qué?


lunes, 10 de mayo de 2021

Frittata de arroz y verduras.


 

Este plato, además de estar muy rico es fantástico para aprovechar restos de arroz blanco y las verduras que tengas por la nevera: es un plato de aprovechamiento aunque como es lógico lo puedes prepararlo desde cero.

Yo cocí arroz abundante para otra receta con el fin de que me sobrara y hacer esta tortilla italiana.

Las verduras se pueden cambiar por otras que tengas: calabaza, espárragos trigueros, alcachofas, puerros…


Necesitamos para dos:

200 gramos de arroz blanco.

Verduras: 1 calabacín mediano, 2 zanahorias pequeñas, 1 pimiento rojo pequeño y ½ berenjena asada.

Queso.

3 huevos.

Sal, cúrcuma y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos cociendo el arroz en agua y sal; escurrimos y reservamos.

En una sartén, que pueda ir al horno, ponemos dos cucharadas de aceite y hacemos un sofrito con el pimiento rojo y la zanahoria pelada y partida pequeña; cuando ya esté un poco hecho añadimos el calabacín también a trocitos pequeños. 

Cocinamos a fuego medio alto y aderezamos con sal y un poco de cúrcuma (opcional). 

Por último ponemos la media berenjena asada y picada.

Batimos los huevos y mezclamos con el sofrito de verduras y el arroz cocido.

Metemos en el horno precalentado a 180º hasta que cuaje, unos 15/20 minutos.

Rallamos un poco de queso y se lo ponemos por encima para que con el calor se funda.




Y listo ¿comemos o qué?

La idea de esta tortilla la vi aquí; la adapté no por intentar mejorarla sino por ajustarla a mis gustos.


miércoles, 5 de mayo de 2021

Ensalada de judías verdes (fréjoles) con langostinos.


 

Necesitamos por ración:

200 gramos de judías verdes.

8 langostinos medianos o 4 grandes.

2 tomates pera maduros.

4 patatas pequeñas (patatinos, en Asturias) o 1 ó 2 patatas, según tamaño.

Sal, aceite de oliva virgen extra y sésamo negro.

Empezamos pelando las patatas y cociéndolas en agua con sal. Reservamos cuando estén tiernas.

Quitamos con un pelador los hilos laterales y cortamos los extremos de las judías verdes (fréjoles o vainillas, en Asturias); partimos en trozos y cocemos en agua hirviendo con sal hasta que estén “al dente”.

Pelamos los tomates y los partimos en trocitos; en una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y cuando esté caliente ponemos los  tomates con sal y cocinamos tres o cuatro minutos hasta que pierda el agua. Reservamos.

En la fuente de emplatar ponemos las judías, las patatas y el tomate.

Pelamos los langostinos; si no son muy grandes los dejamos enteros si no los partimos en dos o tres trozos.

En la misma sartén donde cocinamos el tomate, sin limpiarla, y con un poquito más de aceite, ponemos los langostinos y los hacemos por los dos lados con un poco de sal.

Los servimos calientes en la ensalada.

Ponemos dos cucharadas de vinagre en la sartén para que recoja los jugos y los añadimos a la ensalada.

Ponemos el sésamo al servir para darle un toque crujiente.


Y listo ¿comemos o qué?

 

lunes, 3 de mayo de 2021

“Hasselback” de calabacín con tomate y queso.


¿Os acordáis de las patatas hasselback? ¿y de las berenjenas hasselback? Bueno pues ahora le toca el turno al calabacín.


Puede ser un primer plato y una guarnición. Si, por ejemplo, asáis un pollo, una paletilla de cordero o un codillo de cerdo durante los últimos  minutos metéis el calabacín y estará todo perfectamente hecho al mismo tiempo.

Yo lo serví con una ensalada de canónigos ¡estoy en lunes de recuperación, jajaja!

Necesitamos:

Un calabacín tierno.

Un tomate.

Dos lonchas de queso. Yo usé Gouda pero el que os guste.

Sal, aceite de oliva virgen extra y orégano seco.

Empezamos lavando el calabacín y quitando los extremos. Tenemos que hacer cortes cada medio centímetro, más o menos, sin llegar hasta abajo. Yo saqué una rodaja fina de cada corte para dejar sitio al tomate y al queso.



Pelamos el tomate y lo partimos en rodajas finas.

En un plato ponemos una cucharada de aceite con una pizca de sal y con orégano seco.

Untamos las rodajas de tomate en este aceite aromatizado; ponemos encima un trocito de queso y rellenamos los cortes del calabacín.

No resulta muy fácil meter el relleno en los cortes; si lo cogéis en la mano es más fácil porque se abren un poco más los cortes.

Metemos en el horno caliente a 180º durante unos 35/40 minutos, en una fuente untada en aceite o en la fuente del asado.



Y listo ¿comemos o qué?