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lunes, 26 de octubre de 2026

Champiñones con zanahorias: una guarnición perfecta.

Lo primero saludaros y agradeceros vuestra visita. Espero que encontréis algo que os sirva de inspiración para cocinar.

Hoy en mi casa es un día de esos de “algo” a la plancha, filete de ternera o de pechuga de pollo, algo rápido, sin complicación. Así que vamos a acompañarlo bien.


Necesitamos:

Zanahorias, dos o tres por persona aunque depende del tamaño.

Una bandeja de champiñones, creo que son unos 400 gramos.

Dos dientes de ajo y una guindilla cayena.

1 huevo cocido.

Sal, aceitunas, perejil y aceite de oliva virgen.

Empezamos pelando las zanahorias y partiéndolas en bastones. Las cocinamos al vapor, hasta que estén tiernas pero con un puntito crujiente. En caliente les añadimos un chorro de aceite. Reservamos.

Cocemos un huevo, unos diez minutos. Dejamos enfriar antes de intentar pelarlo. Reservamos.

Picamos los dientes de ajo menudos y dejamos unos diez minutos, en reposo, para que se desarrolle la alicina.

Mientras limpiamos los champiñones y los partimos.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite con la guindilla y el ajo, después del reposo; añadimos los champiñones, con sal y cocinamos a fuego vivo. Reservamos.

Ya solo nos queda montar la ensalada: podemos poner los ingredientes por separado o mezclados.

Adornamos con las aceitunas, el perejil y el huevo picado.


viernes, 12 de junio de 2026

Cachelos con cebolla y pimentón.

 


Hoy os dejo una receta de acompañamiento, los cachelos, que según la RAE son patatas cocidas, típicas de la cocina gallega, que se sirven en trozos acompañando al pescado o a la carne.

En mi casa además de la patata cocida se ponía una cebolla ligeramente pochada, pimentón, aceite y unas piedras de sal gruesa y acompañaban a carne, pescado o a un simple huevo frito.

Necesitamos: patatas, cebolla, pimentón dulce, picante o mezcla, aceite de oliva virgen extra y sal gruesa. No pongo las cantidades, adaptarlas a vuestras necesidades.

Empezamos cociendo las patatas, peladas y partidas en trozos grandes, a fuego suave. Cuando estén tiernas las escurrimos y reservamos*

En una sartén ponemos aceite con la cebolla y freímos hasta que esté blanda pero sin llegar a pocharse.


Mientras ponemos las patatas en una sartén sin nada de grasa y las vamos calentando despacio para que pierdan la humedad que puedan tener.


Cuando la cebolla esté ponemos el pimentón, ya fuera del fuego y mezclamos bien.



Mezclamos la cebolla con las patatas y servimos caliente.

*Podéis cocer las patatas, dejarlas enfriar unas horas o hasta el día siguiente con lo cual desarrollan lo que llaman “almidón resistente” muy beneficiosos, según creo,  para nuestra salud.

martes, 12 de agosto de 2025

Tiras de pechuga de pollo empanadas, con guarnición.

 


¡Pechuga de pollo! ese alimento tan básico, que se cocina de muchas formas distintas, que nos saca de muchos apuros, que nos proporciona una comida o cena rápida…y que, a mí no me gusta demasiado.

Normalmente la disfrazo un poquito para que tenga más sabor y la acompaño con verduras y ensaladas para hacer un plato único y completo.

Necesitamos para dos:

½ pechuga de pollo cortada en filetes y después en tiras*.

Jengibre fresco.

Salsa de soja.

Pan rallado.

Guarnición:

2 patatas medianas.

1 calabacín.

Pimientos del piquillo de bote.

Aceite de oliva virgen extra.

Empezamos adobando la carne que necesita un tiempo de reposo: rallamos el jengibre, añadimos salsa de soja y con esa mezcla untamos bien las tiras de pollo. Cubrimos con  film y dejamos reposar en la nevera.

Cocemos las patatas enteras, con piel, en agua con sal durante unos 20 minutos a fuego medio; para saber que están las pichamos en el centro con una brocheta y levantamos, si caen es que están. Reservamos.

Lavamos el calabacín y lo partimos a lo largo; lo vamos a hacer a la plancha a la vez que freímos el pollo.

Sacamos el pollo de la marinada y lo pasamos por abundante pan rallado; no ponemos sal porque la salsa de soja ya lo habrá salado.

Lo freímos a fuego fuerte hasta que esté dorado; lo sacamos a papel absorbente.

A la vez ponemos el calabacín y los pimientos del piquillo en la plancha, pincelados con aceite, para que se cocinen.

Ya solo nos queda emplatar la guarnición, echando un chorrito de aceite a las patatas y unas piedras de sal gruesa, con la carne.



*Yo pido en la carnicería que me hagan los filetes; los envuelvo en film y los congelo. El día que los necesito los saco del congelador y antes de que estén totalmente descongelados los parto en tiras: así resulta muy fácil.

miércoles, 23 de julio de 2025

Guarnición de la huerta.

 


Nada mejor para acompañar a un plato de carne o pescado que un buen plato de verduras, que nos alimenta y nos sacia. Para ser sincera te contaré que ayer “me pasé” con la comida, suele ser así si como de restaurante, me distraigo con la conversación y no “mido”. Hoy tocaba comida sencilla para compensar: pescado a la plancha y verdura.

Descarté una ensalada y como tenemos muchos calabacines pensé en esto.

Necesitamos para dos:

Unas patatas pequeñas o medianas partidas al medio.

Un calabacín.

3 ó 4 zanahorias.

2 dientes de ajo.

½ vaso de caldo (o agua).

Un trozo de mantequilla, unos 15 gramos.

Sal, aceite de oliva virgen extra y una cañita de romero.

Empezamos pelando las patatas, las dejamos enteras si son pequeñas o las partimos pero dejándolas siempre en trozos grandes.

En una cazuela ponemos la mantequilla y una cucharada de aceite con las patatas y las dejamos que se sofrían un poco.

Mientras pelamos las zanahorias y las partimos en bastones. Las añadimos a las patatas con los dientes de ajo pelados y enteros.




Cuando todo se ha tostado un poco ponemos el romero y el caldo o el agua; salamos y dejamos cocer despacio hasta que las patatas estén tiernas (pinchar con una brocheta, levantar y si cae ya está).

A la vez que se cocina esto cortamos el calabacín en lonchas un poco gruesas, con una brocha las untamos con otra cucharada de aceite y lo hacemos a la plancha.

Ya solo nos queda emplatar y poner unas piedritas de sal gorda por encima.


martes, 4 de febrero de 2025

Coles de Bruselas a la naranja.

*Cuatro, cuatro minutos de reloj necesitan estas coles para hacerse al vapor ¡ni uno más! Quedan perfecta, tiernas pero sin deshacerse. Además van a estar en la sartén un minuto más.


 

Necesitamos:

Coles de Bruselas. La cantidad va a variar si es un acompañamiento o queréis hacer un plato.

Una naranja ecológica.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos limpiando las coles, quitamos un poco del tallo y, a la vez, se caerán las hojas más exteriores que suelen estar un poco dañadas.

Las ponemos al vapor y controlamos el tiempo; probamos a pinchar la más grande en la zona central y así vemos si necesitan un poco más o ya están. Yo esto lo hago a los tres minutos.

Mientras rallamos la piel de la naranja, ecológica por favor, sin químicos, sin ceras…ya os conté alguna vez que yo tengo un vecino generoso que me permite coger alguna cuando lo necesito.



Además pelamos unos gajos.

Ponemos las coles en la sartén con la ralladura, los gajos y una cucharada de aceite a fuego alto para que se tuesten. Un minutos más o menos y a la mesa.





* He leído un artículo muy interesante en que un cocinero profesional contaba la forma adecuada de trasmitir una receta. Partiendo de la idea de que no todos tenemos los mismo conocimientos y práctica de cocina a veces no sabemos si dar más o menos detalles de tiempos, procedimientos, cantidades… He intentado explicarme bien ¡no sé si lo he conseguido! admito críticas de "buen rollo"

domingo, 12 de marzo de 2023

Guarnición con coliflor y champiñones.


Según la  R.A.E. guarnición es:

2. f. Complemento, generalmente de hortalizas, legumbres, etc., que se sirve con la carne o el pescado.

Esta de hoy fue el acompañamiento de un filete de dorada a la plancha.

Sencilla de hacer e ideal para que la cena sea completa y perfecta.



Necesitamos:

Coliflor.

Champiñones.

Unos dientes de ajo.

Cayena (optativa).

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Perejil.


Empezamos escaldando en agua hirviendo con sal unas flores de coliflor; solamente deben hervir tres o cuatro minutos, para que ablanden un poco pero se terminarán de hacer después en la satén.

El tiempo es orientativo dependiendo del tamaño en que partamos la coliflor.

Mientras picamos los dientes de ajo y los ponemos a freír con dos o tres cucharadas de aceite y la guindilla, en una sartén; antes de que cojan color añadimos los champiñones limpios y partidos; ponemos sal y dejamos que suelten todo el agua que tienen, a fuego medio-alto.

Después de tres o cuatro minutos agregamos la coliflor, mezclamos bien y dejamos que se cocine todo junto otros tres o cuatro minutos.

La coliflor debe quedar blanda pero no sobre cocinada, que conserve la textura.

Ponemos el perejil y servimos.

miércoles, 6 de julio de 2022

Montadito de patata y verduras.


 

Según la R.A.E. un montado es:

4. m. Loncha de jamón, lomo, etc., sobre una rebanada de pan.

Así que este plato no es exactamente un “montadito” pero, bueno, nombre aparte (no sabía cómo llamarlo) es un acompañamiento perfecto para un filete a la plancha (que no sale en la foto porque se enfría mientras se la haces, jajaja).

Podéis escoger otras verduras que os gusten más, espárragos trigueros, brócoli, remolacha…¡poned mucho color!

Lo más importante es cocer los ingredientes en su punto, sin pasarnos.



Necesitamos para dos montaditos:

Cuatro lonchas de patata, de unos dos centímetros de grueso.

2 zanahorias medianas.

Unos fréjoles (judías verdes).

Un pimiento rojo asado.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos cociendo las patatas en agua con sal, a fuego suave para evitar que se rompan.

Cuando al pincharlas vemos que están tiernas las escurrimos y las untamos con un poco de aceite; lo cogen mejor cuando están calientes.

Cocemos las zanahorias partidas en bastones. Escurrimos y reservamos.

Quitamos los extremos y los hilos laterales a las judías; las partimos del mismo largo que los bastones de zanahoria y después al medio a lo largo. Las cocemos.

Asamos el pimiento, lo pelamos y partimos en tiras. Se puede utilizar pimiento asado de bote.

Ya solo nos queda “montar el montadito”: ponemos la patata, encima las zanahorias, sobre ellas y en el sentido opuesto las judías, más patata y acabamos con el pimiento asado.

Un chorro de aceite y unas piedras de sal gorda.



¿Comemos o qué?

martes, 15 de febrero de 2022

Puerros braseados con avellanas.


Estamos acostumbrados a usar el puerro en sofritos, caldos, guisos…siempre como compañero de lujo de otros ingredientes.

Hoy le vamos a dar el papel protagonista a esta humilde hortaliza, ya sea como acompañamiento, sustituyendo a la ensalada o como primer plato.

La receta en si es muy sencilla: consiste, fundamentalmente, en dorar muy bien los puerros y. después, brasearlos* lentamente hasta que estén tiernos. Los acompañamos con unas avellanas tostadas.

La receta de estos puerros está inspirada en una de Gordon Ramsay.


Necesitamos:

Puerros, uno por persona.

2 dientes de ajo.

1 vaso pequeño de vino blanco.

Aceite de oliva virgen extra.

Un trocito de mantequilla.

Avellanas.

Sal y perejil.

Empezamos limpiando bien los puerros, quitando la parte verde y partiéndolos en trozos del mismo tamaño.

Ponemos en una cazuela, baja y amplia, dos cucharadas de aceite y cuando esté caliente ponemos los puerros, sin amontonarse, en una sola capa y dejamos que se doren, por todos los lados, dándoles vueltas. Salamos.

Cuando estén dorados ponemos encima trocitos de mantequilla, que se desharán con el calor y los dientes de ajo enteros.

Subimos el calor y añadimos el vino; dejamos evaporar y tapamos la cazuela.

Dejamos que se cocinen a fuego bajo hasta que estén tiernos, que pueden ser entre 15 y 20 minutos, dependiendo del grosor.

Servimos con las avellanas tostadas partidas en trozos irregulares y perejil picado (que no está en la foto porque me acordé después de hacerlas.)

*brasear: cocinar un alimento en su propio jugo, lentamente.


¿Comemos o qué?

 

 

martes, 8 de febrero de 2022

Patatas y lombarda.


 

Para guarnición de un plato de carne, en lugar de la típica ensalada o como primer plato. Lo que más os apetezca.



Necesitamos para dos:

6 patatas pequeñas o 2 medianas.

400 gramos de col lombarda.

1 cebolla mediana.

Un puñado de uvas pasas.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos lavando muy bien las patatas porque las vamos a cocer con piel; las ponemos en un cazo con agua fría y sal y las cocemos hasta que estén tiernas. Yo las pincho con una brocheta de madera y si la patata se cae es que ya está cocida.

Escurrimos y pelamos cuando enfríen lo suficiente para no quemarnos. Reservamos.

Mientras, picamos la cebolla y la ponemos en una cazuela con dos cucharadas de aceite, a fuego moderado para que empiece a ablandarse.

Cortamos la lombarda, en tiras, después de quitarle las hojas más exteriores que pueden estar dañadas y el tronco central. La lavamos bajo el chorro de agua fría.


La añadimos a la cebolla, damos unas vueltas, tapamos y dejamos que se rehogue en su propio jugo, sin añadir nada de agua, unos 10 ó 12 minutos.

Probamos, si necesita más tiempo la dejamos unos minutos más; debe quedar tierna pero no demasiado blanda.

Agregamos la uvas pasas.

Partimos las patatas al medio, si son pequeñas o en rodajas si son grandes. En una sartén ponemos una cucharada de aceite y a fuego fuerte doramos las rodajas de patata.

Servimos la lombarda con las patatas.


¿Comemos o qué?

lunes, 3 de mayo de 2021

“Hasselback” de calabacín con tomate y queso.


¿Os acordáis de las patatas hasselback? ¿y de las berenjenas hasselback? Bueno pues ahora le toca el turno al calabacín.


Puede ser un primer plato y una guarnición. Si, por ejemplo, asáis un pollo, una paletilla de cordero o un codillo de cerdo durante los últimos  minutos metéis el calabacín y estará todo perfectamente hecho al mismo tiempo.

Yo lo serví con una ensalada de canónigos ¡estoy en lunes de recuperación, jajaja!

Necesitamos:

Un calabacín tierno.

Un tomate.

Dos lonchas de queso. Yo usé Gouda pero el que os guste.

Sal, aceite de oliva virgen extra y orégano seco.

Empezamos lavando el calabacín y quitando los extremos. Tenemos que hacer cortes cada medio centímetro, más o menos, sin llegar hasta abajo. Yo saqué una rodaja fina de cada corte para dejar sitio al tomate y al queso.



Pelamos el tomate y lo partimos en rodajas finas.

En un plato ponemos una cucharada de aceite con una pizca de sal y con orégano seco.

Untamos las rodajas de tomate en este aceite aromatizado; ponemos encima un trocito de queso y rellenamos los cortes del calabacín.

No resulta muy fácil meter el relleno en los cortes; si lo cogéis en la mano es más fácil porque se abren un poco más los cortes.

Metemos en el horno caliente a 180º durante unos 35/40 minutos, en una fuente untada en aceite o en la fuente del asado.



Y listo ¿comemos o qué?

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Flanes salados de calabaza.



Estos flanes son muy apropiados como guarnición de un plato de carne; tienen un sabor y una textura muy suave y ligera, un color precioso que anima a comerlos y al quitar parte de la nata y sustituirla por leche tampoco son pesado.

Con las cantidades que os pongo yo hice tres. Usé unos ramenquines, con una capacidad para 200 gramos aproximadamente.


Necesitamos:

200 gramos de calabaza cocida y escurrida.

70 gramos de nata, para cocinar.

50 gramos de leche entera.

2 huevos medianos.

Sal y pimienta.

Empezamos preparando la calabaza; la pelamos, partimos y la cocemos en agua con sal. Sacamos y escurrimos en un colador para que pierda toda el agua posible (esto es importante para que cuaje bien el flan). Pesamos 200 gramos.

En el vaso de la batidora ponemos los huevos, la nata, la leche, la calabaza cocida y bien escurrida, sal y pimienta. Batimos hasta conseguir una mezcla homogénea.

Calentamos el horno a 190º.

Rellenamos los moldes; los ponemos al baño María y horneamos hasta que cuajen. Tardaron unos 12 minutos, pinchamos con una brocheta para comprobar.

Suben mucho aunque después cuando van templado bajan algo.



¡Y listo, a disfrutar!

viernes, 9 de octubre de 2020

Calabaza y coliflor asadas con curry.´

 


Llega el otoño y empezamos a cambiar de platos y de productos; la calabaza cada vez tiene más protagonismo en nuestra cocina, tanto en dulce como en salado.

La he acompañado con coliflor que queda muy rica en el horno.

No pongo cantidades porque dependerá de vuestro gusto, más o menos de calabaza o de coliflor. 

Hoy una guarnición muy sabrosa, perfecta para acompañar un plato de carne.



Necesitamos:

Calabaza.

Coliflor.

1 ó 2 cucharadas de pan rallado.

½ cucharilla de pimentón dulce.

½ cucharilla de curry.

Pimienta negra.

Sal.

Caña de romero.

Aceite de oliva virgen.

Empezamos preparando la coliflor; separamos los ramilletes y los partimos de un tamaño lo más similar posible. Ponemos agua con sal a hervir y la escaldamos durante dos o tres minutos. Este paso se puede omitir partiéndola más pequeña porque yo creo que tarda más en asarse que la calabaza. Escurrimos y dejamos templar.

Calentamos el horno a 190º.

Mientras partimos la calabaza, quitamos las pepitas y la pelamos; la partimos en trocitos.

En una bandeja ponemos el pan rallado, el pimentón, el curry y el aceite; mezclamos.

Ponemos la calabaza y la coliflor, sin amontonar los trozos; sazonamos con sal y pimienta, damos unas vueltas para que se unten todos los trozos bien.


¡Al horno!

Asamos hasta que todo esté tierno; yo lo tuve 25 minutos pero dependiendo del tamaño de los trozos y del horno puede cambiar ¡hay que probar un trozo para comprobar!

Sacamos del horno, ponemos unas cañas de romero y tapamos, con un paño o con papel de cocina la bandeja; dejamos reposar cinco minutos y servimos.

Cuando quitemos el papel toda la bandeja desprenderá un maravilloso aroma a romero.

¡Y listo, a disfrutar!