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martes, 12 de mayo de 2026

Lentejas veganas con arroz.

 


Verde que te quiero verde

Verde que te quiero verde.

Verde viento. Verdes ramas.

El barco sobre la mar

y el caballo en la montaña.

                                 ...

Federico Garcí­a Lorca.

Sé que a mitad de mayo en muchas regiones de España ya solo pensáis en ensaladas y platos frescos pero os enseño el cielo en Asturias hoy a las 12:00:



Necesitamos para una ración*:

60g de lentejas.

30 g de arroz.

½ cebolla, dientes de ajo y laurel.

½ cucharilla de pimentón.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos poniendo en la cazuela una cucharada de aceite y sofriendo a fuego lento la media cebolla picada.

Lavamos las lentejas y el arroz, por separado.

Cuando la cebolla esté blanda, sin necesidad de que coja color, añadimos las lentejas y el laurel, cubrimos con agua y dejamos cocer despacio.

Pasados unos 20 ó 25 minutos agregamos el arroz, con algo más de agua, salamos y seguimos cociendo unos 20 minutos más.

A mí me gusta que el arroz quede un poco sobre-cocido, que se deshaga ligeramente para que espese el caldo.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y freímos los dientes de ajo; separamos del calor y ponemos el pimentón con cuidado, que se quema enseguida. Añadimos este sofrito a la cazuela de lentejas.

Dejamos cocer dos o tres minutos más y lo tenemos.

Cocinado así es un plato vegano, con un cereal y una legumbre, pero si queréis podéis poner jamón o chorizo picados, a la vez que la cebolla para que se frían o añadir un huevo cocido como guarnición al final; también admite más verduras, zanahoria, calabaza, puerro…que también pondríamos a sofreír al principio.

*las cantidades, en mi opinión deben ser flexibles; estas son las que yo pongo para mí pero depende de quien sea el comensal habrá que aumentarlas.

domingo, 29 de diciembre de 2024

Lentejas con col kale.

 

Este plato es totalmente vegano: legumbre y verduras ¡No os voy a contar el porqué, ya lo imagináis!


Lo más laborioso es lavar bien ¿el o la? kale, sobre todo si, como es nuestro caso, viene de una huerta ecológica donde nada de químico, nada de insecticidas, nada de matar bichitos…máximo respeto a la vida en cualquiera de sus formas.

Después de lavarla bien, asegurándonos que no queda ningún pequeño caracol escondido entre sus pliegues, lo picamos y escaldamos durante un minuto en agua hirviendo; escurrimos y reservamos.

Hacemos un buen sofrito con las hortalizas que tengamos: un chorro de aceite de oliva virgen, unos dientes de ajo, cebolla, puerro, pimiento… es lo que yo usé. 



Cuando está todo blando añadimos las lentejas lavadas, cubrimos con agua y dejamos cocer despacio unos quince minutos controlando que no se queden secas.

Pasado ese tiempo agregamos la col, salamos y seguimos cociendo hasta que tengamos un guiso tierno y bien aderezado.

miércoles, 4 de octubre de 2023

Lentejas con bacalao.




No sé si esto os ha pasado alguna vez: yo a veces imagino nuevos platos, nuevos para mí, mezclo mentalmente ingredientes, productos que nunca he visto, ni cocinado, ni mucho menos comido juntos, creo que tengo una idea original y después busco en internet y…ya están allí.

Esto me ha pasado con estas lentejas con bacalao. Nunca había oído hablar de ellas pero ya existían, jajaja. Están buenísimas.

Necesitamos para dos:

150 gramos de lentejas secas.

300 gramos aprox. De bacalao desalado.

½ pimiento rojo.

1 cebolla mediana.

1 ó 2 zanahorias.

2 dientes de ajo.

1 hoja de laurel.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos

48 horas antes de cocinar este plato desalando el bacalao. El tiempo va a depender del grosor de las tajadas. Las lavamos bajo el grifo para quitar la sal y las ponemos en un bol con agua fría en la nevera el tiempo necesario cambiando el agua dos veces al día.

Pesamos las lentejas y las lavamos.

En una cazuela las ponemos con una hoja de laurel y las cocemos hasta que estén tiernas. Hay que tener cuidado no se queden secas ya que al no haber tenido remojo absorben bastante agua. No ponemos de momento sal.

Mientas se cocinan las lentejas preparamos el bacalao.

En una sartén ponemos dos o tres cucharadas de aceite y freímos el bacalao un par de minutos por cada lado. Sacamos y reservamos.

En la misma sartén, con un poco más de aceite si es necesario pochamos las verduras, el ajo, la cebolla, la zanahoria y el pimiento, todo partido pequeño. Seguimos sin poner sal.



Cuando el sofrito está añadimos el bacalao, sin piel y sin espinas, desmenuzado en trozos grandes.



Añadimos el contenido de la sartén en la cazuela de las lentejas; la meneamos un poco, evitando revolver con una cuchara, y dejamos cocer despacio todo junto unos cinco minutos.

Es el momento de probar de sal y agregar si es necesario; con el bacalao hay que andar con cuidado para que se resale el guiso. Dejamos reposar unos minutos, un poco de perejil fresco por encima y listo.

Servimos.

domingo, 30 de julio de 2023

Ensalada templada con lentejas.

 

Comer legumbres en ensalada es, al menos para mí, una costumbre relativamente nueva. No hace muchos años, quizá desde que se popularizó buscar recetas en internet que yo empecé a probar nuevas formas de comer, en verano, lentejas, garbanzos, alubias…

Tengo que reconocer que no me gustan estas ensaladas frías de la nevera y como por el norte pocos días hace un calor excesivo, aunque estén templadas apetecen.

Suelo cocer yo la legumbre; no he hecho nunca con legumbre de tarro aunque estoy segura que si son de buena calidad el resultado será bueno y el tiempo de preparación se reduce considerablemente así que este tipo de platos pasarían a ser “comida rápida”.



Necesitamos para dos:

100 gramos de lentejas, en crudo.

Una cabeza de brócoli.

1 calabacín mediano.

Dos dientes de ajo.

1 hoja de laurel.

Sal, vinagre y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos: lavamos bien las lentejas y las ponemos a cocer, bien cubiertas de agua, con una hoja de laurel.

Cuando estén tiernas las salamos y reservamos dentro del agua de cocción para que se vayan templando.

Mientras se cuecen las lentejas separamos las flores del brócoli y las hervimos en agua con sal hasta que el tallo esté ligeramente tierno; si las cocemos demasiado el brócoli quedará sin textura y para una ensalada no es adecuado.

Escurrimos y reservamos.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y freímos los dientes de ajo, enteros o partidos, al gusto; antes de que cojan color añadimos el calabacín pelado y partido en trozos pequeños; salamos y los cocinamos a fuego medio-alto para que se haga y cojan un buen color tostado.

Montamos la ensalada:

Con una espumadera sacamos las lentejas, con cuidado de no romperlas y las ponemos en el plato de servir; las aliñamos ANTES de que estén totalmente frías (esto es importante porque así cogen mucho mejor el aliño) con vinagre y aceite.

Alrededor ponemos el brócoli y encima el calabacín.

Servimos.


Si queréis hacer esta ensalada como plato único tendréis que completarla con huevo cocido o bonito fresco al ajillo o en aceite o cualquier otra proteína que os guste.

viernes, 18 de noviembre de 2022

Lentejas con mejillones.


No hace muchos años que yo empecé a cocinar las legumbres con pescado o marisco; antes me parecía que las lentejas, garbanzos o alubias “pedían” siempre carne o embutido.

Unas fabas, “alubias blancas”, con almejas, garbanzos con rape, “pixín” en Asturias, lentejas con chipirones, con setas, con alcachofas, etcétera, etcétera…incontables combinaciones para hacer platos sencillos, baratos y variados.

Hoy con mejillones, un producto asequible, de proximidad, de Galicia, y lleno de propiedades y nutriente además de ser exquisito.



Necesitamos para dos:

200 gramos de lentejas.

12 mejillones.

Caldo de pescado o agua.

1 zanahoria.

1 cebolla mediana.

1 hoja de laurel.

Aceite de oliva virgen extra y sal.

Empezamos lavando bien las lentejas y dejándolas a remojo mientras preparamos los demás ingredientes.

Limpiamos los mejillones y los abrimos con ½ pocillo de agua; dejamos templar y separamos la carne de las cáscaras. Colamos el jugo que suelten y lo reservamos.

En una cazuela ponemos dos o tres cucharadas de aceite y pochamos, a fuego suave, la cebolla picada menuda; cuando empiece a ablandar añadimos la zanahoria pelada y partida en medias lunas; damos unas vueltas y dejamos que se vaya pochando despacio ¡sin sal!

Agregamos las lentejas escurridas con la hoja de laurel, ponemos el caldo que soltaron los mejillones y más agua o caldo de pescado hasta cubrir bien.

Dejamos cocer despacio durante unos 30/35 minutos y probamos como van de cocción y de sal; el caldo de los mejillones suele tener bastante sal ¡así que cuidado al añadir más!

Cuando las lentejas estén tiernas agregamos los mejillones, apagamos y dejamos con el calor residual unos minutos.

Servimos.



¿Comemos?

jueves, 27 de octubre de 2022

Sopa de lentejas rojas con verduras.

Un gran descubrimiento para mí este tipo de lentejas; las compré hace algún tiempo pero no me había decidido a cocinarlas.

Se cocinan en un momento, apenas 15 minutos y están, no tienen piel por lo que se deshacen con facilidad y también se digieren fácilmente, no tienen el color de las lentejas tradicionales pero saben a lentejas,

Hice una sopa con las verduras que tenía, sin apenas aceite, un plato muy ligero que ¡cuando empiece a hacer frío! puede ser una cena estupenda.



Necesitamos para dos:

120 gramos de lentejas rojas.

Verduras variadas, yo usé: ½ cebolla mediana, un puerro, dos zanahorias, ½ calabacín, ¼ de pimiento rojo.

Especias:1/4 de cucharilla de pimentón dulce y cúrcuma.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos lavando, debajo del grifo, en un colador las lentejas para quitarle el polvo que puedan tener.

En una pota proporcionada ponemos dos cucharadas de aceite con la cebolla picada menuda y sal; dejamos cocinar unos minutos y vamos añadiendo el resto de las verduras. 

Primero la zanahoria pelada y partida en medias lunas. 

Después el puerro y el pimiento rojo. 

Vamos salando ligeramente cada nuevo ingrediente.

Añadimos el pimentón y la cúrcuma; damos unas vueltas para que todas las verduras se impregnen bien y, a la vez se frían un poquito.

Cuando ya todas las verduras están ligeramente blandas ponemos las lentejas y el calabacín.

Cubrimos con agua, como dos dedos por encima y dejamos cocer despacio dando alguna vuelta de vez en cuando.

Probamos que las zanahorias estén tiernas y todo lo demás ya estará porque es lo que más tarda.

En mi cado las lentejas estaban un poco deshechas, por lo que quedó una sopa espesa y coció unos 15 minutos.




¿Comemos?

viernes, 1 de abril de 2022

“Paté” de lentejas, berenjena y avellanas.

 


Cada vez me gustan más estas cremas, untables o patés vegetales, la verdad no sé cómo llamarlas. Suelo emplear el término paté como: una pasta de consistencia cremosa adecuada para untar.


La combinación de una legumbre y/o una hortaliza y un fruto seco, con un toque de ajo o jengibre, untada en unos panes tostados, me parece realmente excelente para acompañar el aperitivo o una cena de picoteo.


En el blog hay publicadas varias, por si os apetece otra mezcla de ingredientes. “Paté” de alubias blancas con tomates secos. O hummus, “Paté” de brócoli y almendra. Paté de zanahorias yalmendras. Paté de lombarda.


Necesitamos:

Lentejas, yo puse 70 gramos crudas.

Una berenjena mediana.

40 gramos de avellanas.

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sal.

Un trocito de jengibre o un diente de ajo. Cualquiera de las dos opciones son válidas, depende del gusto de cada uno; aportan sabores y aromas muy diferentes. Yo, en esta ocasión usé jengibre.

Empezamos lavando las lentejas y cociéndolas hasta que estén tiernas.

Asamos la berenjena, en el horno, cortada longitudinalmente. Cuando no nos queme sacamos toda la carne y desechamos la piel.

En el vaso de la batidora ponemos la carne de la berenjena, el trozo de jengibre pelado (pequeño, siempre estamos a tiempo de agregar más), las lentejas, bien escurridas del caldo de cocción, las avellanas y sal.

Trituramos.

Añadimos el aceite y volvemos a triturar un poco más. Probamos de sal y de jengibre por si es necesario rectificar.

La avellana quedó en trocitos, podéis triturarla más pero creo que así aporta otra textura.

Lo pasamos a un bol y lo dejamos reposar una horas para que se integren bien todos los sabores.

Se conserva en la nevera, en un táper varios días, sin problema.



¿Comemos o qué?

jueves, 20 de enero de 2022

Lentejas con setas, puerros y crujiente de jamón.


 




Como ya sabéis el consumo de legumbres es un buen hábito en muchos sentidos; las legumbres son nutritivas, saludables, admiten muchas preparaciones, combinan muy bien con verduras, carnes, embutidos, pescado y hasta con marisco,

Yo uso la  variedad pardilla, cultivada en León que es una lenteja de gran calidad y casi, casi de kilómetro 0 (en Asturias, que yo sepa no se cultivan).

Hoy las he preparado con setas y un poco de jamón crujiente. Un guiso sencillo y completo.


Necesitamos:

80/100 gramos de lentejas por ración.

100 gramos de setas cultivadas (Pleurotus ostreatus).

2 puerros.

2 dientes de ajo.

1 huevo de jamón.

2 lonchas finas de jamón.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos lavando las lentejas, las escurrimos y dejamos en remojo un par de horas; según la variedad no es necesario ponerlas a remojo; yo suelo ponerlas un rato para que empiecen a hidratarse.

Lavamos bien los puerros, con mucho cuidado porque pueden tener tierra entre las capas; usamos la parte más verde para cocer las lentejas y picamos en medias lunas la parte blanca.

Cocemos las lentejas, sin sal, con el hueso de jamón y la parte verde del puerro, hasta que estén tiernas.

Mientras en una sartén ponemos dos cucharadas de aceite con los dientes de ajo partidos; antes de que cojan color añadimos los puerros picados; sofreímos a calor suave.

Limpiamos las setas y las partimos en tiras; cuando el puerro está blandito ponemos las setas, subimos el calor y dejamos que se cocinen durante unos cinco minutos.

Sacamos el hueso de jamón de las lentejas (si están muy caldosas retiramos parte del caldo y lo reservamos)  agregamos el contenido de la sartén y lo dejamos cocer todo junto unos 8/10 minutos.

Probamos de sal, teniendo en cuenta que el crujiente de jamón va a aportar.

En otra sartén, sin nada de aceite ponemos el jamón hasta que esté crujiente.

Servimos.


¿Comemos o qué?

jueves, 29 de abril de 2021

Lentejas con buñuelos de acelga.


 

Una receta de humildes lentejas estofadas pero…acompañadas con unos riquísimos buñuelos de acelga.

Yo la he hecho como receta vegana pero si os apetece podéis poner en los buñuelos panceta, jamón o trocitos de chorizo.

Estos buñuelos están muy rico como plato con una salsa de tomate casera.



Necesitamos para dos:

180 gramos de lentejas pardinas.

2 zanahorias.

½ cebolla mediana.

2 ó 3 dientes de ajo.

½ cucharilla de cúrcuma.

Para los buñuelos:

200 gramos de acelgas cocidas.

1 huevo.

½  cebolla.

40 gramos aproximadamente de harina. Yo usé harina de garbanzo pero de trigo también vale.

Aceite de oliva virgen extra y sal.

Empezamos poniendo dos cucharadas de aceite en una pota con los dientes de ajo, la cebolla picada y las zanahorias peladas y picadas. Lo dejamos que se sofría hasta que la cebolla empiece a ablandar, unos 8 minutos.

Añadimos las lentejas lavadas y la cúrcuma; cubrimos con agua y dejamos cocer despacio hasta que las lentejas estén tiernas; salamos.

Mientras se cocinan las lentejas lavamos las acelgas, las picamos menudas y las cocemos en agua hirviendo con sal hasta que las pencas estén tiernas. Si las hojas no son muy grandes tardarán poco.

Escurrimos en un colador presionándolas para que suelten toda el agua posible.

Aprovechamos para freír a calor suave media cebolla picada en una cucharada de aceite. Si no vais a hacer un plato vegano y queréis poner panceta o jamón lo sofreís un poco ahora. Escurrís.

En un bol ponemos las acelgas, cocidas y escurridas, la cebolla frita, el huevo batido y la harina. Yo la harina la voy poniendo poco a poco, dando vueltas para que se integre bien y cuando veo que la masa ya tiene un poco de consistencia ¡ya está!

Puede hacer falta un poco más o menos dependiendo de lo húmedas que estén las acelgas.

Ponemos aceite abundante en una sartén y, cuando esté caliente, vamos friendo cucharadas de masa. Cuando tengan buen color las sacamos a un plato con papel absorbente.

Servimos las lentejas con dos o tres buñuelos.



Y listo ¿comemos o qué?

 

 

 

 


miércoles, 24 de marzo de 2021

Lentejas con alcachofas.


Sigo con los platos de cuchara, platos de legumbres y verduras: son sanos, nutritivos y muy económicos. 

Con una ensalada y con un postre constituyen una comida completa ¡ a mí me gustan mucho!


Necesitamos:

Unos 70/80 gramos de lentejas por ración.

½ cebolla mediana.

1 puerro.

1 ó 2 zanahorias.

1 pimiento verde italiano.

Un poco de cúrcuma y de pimentón dulce.

Corazones de alcachofa congelados.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos haciendo un sofrito con dos o tres cucharadas de aceite de oliva, el puerro, la cebolla, las zanahorias y el pimiento verde, todo picado menudo; cuando esté un poco blando, sin coger color añadimos el pimentón y la cúrcuma; damos unas vueltas y ponemos las lentejas lavadas.

Cubrimos con agua y dejamos cocer despacio hasta que las lentejas estén tiernas y el caldo haya espesado; salamos y reservamos.

Mientras cocemos los corazones de alcachofa en agua hirviendo con sal, dos o tres minutos, hasta que al pincharlos estén tiernos.

Los ponemos en una sartén con un poco de aceite, muy poco, y los hacemos, para que cojan un color tostadito.

Emplatamos las lentejas y añadimos unas alcachofas.


Y listo ¿comemos o qué?

lunes, 9 de noviembre de 2020

Lentejas con costilla de cerdo, calabaza y champiñones.



 

Hace tiempo publiqué unas lentejas con costilla, plato único, que hago con frecuencia y que a nosotros nos gustan mucho.

Esta vez he modificado un poco la receta añadiendo calabaza y champiñones para darle un aire nuevo.

Os aconsejo probarla porque no os defraudará.


Necesitamos para cuatro:

200 gramos de lentejas pardinas, ecológicas y si es posible de cultivo nacional.

600 gramos de costilla de cerdo. Si es ibérico, astur-celta u otra clase que sepáis que ha sido criado con una alimentación natural, mejor.

150 gramos de calabaza.

6 champiñones.

250 gramos de patatas.

2 puerros.

½ cebolla.

2 ó 3 dientes de ajo.

Aceite de oliva virgen.

Sal y pimienta negra.

½ cucharilla de pimentón dulce.

½ cucharilla de cúrcuma.

½ vaso de vino blanco.

Empezamos preparando la costilla de cerdo. En una cazuela amplia ponemos 3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva con la costilla partida en trozos y adobada con sal y pimienta negra; dejamos, sin moverla, que se fría por un lado, damos la vuelta y doramos por los otros lados.

Añadimos los ajos picados, freímos un minuto y agregamos la cúrcuma, el pimentón, los puerros picados en medias lunas y la cebolla también picada menuda; damos una vueltas y tapamos la pota.

A fuego mediano dejamos que las verduras vayan sudando.

Cuando estén blandas subimos el calor y ponemos el vino blanco, dejamos que evapore.

Mientras, lavamos bien las lentejas, escurrimos y añadimos a la pota. Cubrimos con agua y dejamos cocer despacio unos 15 minutos.

Pelamos las patatas y la calabaza y las partimos en trozos.

Agregamos a la cazuela; ponemos más agua si nos hace falta, debe estar todo cubierto pero no tener caldo en exceso.

Limpiamos bien los champiñones que si son de cultivo no necesitarán mucho; los picamos y en una sartén con una cucharada de aceite y un poco de sal los cocinamos; los ponemos en la pota cuando todo el potaje esté listo, dejamos cinco minutos más a fuego suave.

Apartamos y dejamos reposar unos minutos, antes de servir.


¡Y listo, a disfrutar!

sábado, 4 de abril de 2020

Lentejas con pollo.


Plato único: legumbre, verduras y carne, con un toque de especias.




Necesitamos para dos:
160 g de lentejas.
2 zanahorias.
½ cebolla.
½ pimiento rojo.
2 dientes de ajo.
2 filetes de pechuga de pollo, unos 180/200 g.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y ras el hanout.

Empezamos lavando muy bien las lentejas bajo el grifo, en un colador con agua fría. Las dejamos a remojo mientras preparamos las verduras.

Pelamos y picamos todas las verduras.

En un pota ponemos tres o cuatro cucharadas de aceite y vamos haciendo un sofrito; primero los ajos, antes de que cojan color ponemos la cebolla con una pizca de sal y dejamos hasta que ablande.

Añadimos la zanahoria y el pimiento rojo y seguimos pochando.
Cuando todo esté blandito agregamos las lentejas, cubrimos de agua y dejamos cocer despacio hasta que estén tiernas y el caldo espeso.

Partimos los filetes de pechuga de pollo en trocitos pequeños, ya que los vamos a comer con la cuchara.

En un sartén ponemos una cucharada de aceite y cuando esté bien caliente ponemos el pollo, con sal y un cuarto de cucharilla de ras el-hanout; freímos a fuego fuerte un par de minutos, se hará muy pronto porque son trozos pequeños.

Servimos las lentejas y ponemos encima el pollo.


¡Y listo, a disfrutar!



martes, 31 de diciembre de 2019

Lentejas con chipirones.


Vamos a imitar a los italianos y a terminar el año comiendo lentejas, aunque creo que ellos las toman para cenar.


Un guiso de cuchara, plato único en mi casa con una ensalada, rico, nutritivo, barato, rápido de hacer…en fin todo ventajas.




Necesitamos para dos:
130 g de lentejas.
10 chipirones.
1 cebolla pequeña.
½ pimiento verde.
2 ó 3 cucharadas de tomate frito.
Aceite de oliva virgen, perejil y sal.


Empezamos limpiando los chipirones: los vaciamos y reservamos la patas; los lavamos y partimos en dos o tres trozos.

Pesamos y lavamos las lentejas; pelamos y picamos la cebolla; lavamos, secamos y picamos el pimiento.

En una pota ponemos dos cucharadas de aceite y hacemos el sofrito con la cebolla y el pimiento; cuando empiece a ablandar ponemos la salsa de tomate y dejamos dos o tres minutos que se cocine todo junto.

Añadimos los chipirones y las lentejas, damos unas vueltas para mezclar bien y cubrimos con agua y salamos.

Dejamos cocer despacio hasta que todos esté tierno, unos 40 minutos. Probamos de sal y aderezamos con el perejil picado ¡listo!