Hola compañeros “amantes de los fogones”, un placer veros por aquí.
Hoy vamos a hacer una pechuga de pollo adobada y con guarnición de coles de Bruselas.
Ya sé, al menos esto pasa en mi entorno, que las coles…no son las hortalizas favoritas de mucha gente. Confieso que a mí también me costó aceptarlas pero, como todas las crucíferas, son nutricionalmente muy valiosas. Un poquito "disfrazadas" con salsa son más fáciles.
Necesitamos para una ración*:
150 gramos de pechuga de pollo.
12 coles de Bruselas.
2 ó 3 zanahorias.
100 gramos de queso azul y 2 ó 3 cucharadas de leche (o nata).
30 gramos de nueces.
¼ de cucharilla de pimienta negra.
¼ de cucharilla de cúrcuma.
¼ de cucharilla de pimentón dulce.
1 cucharada de pan rallado.
Sal y aceite de oliva virgen extra.
Empezamos partiendo la pechuga en filetes y después en tiras. Las adobamos con pimienta negra, pimentón dulce, cúrcuma y un poco de aceite (que nos servirá luego para freírlas); las dejamos 30 minutos, en la nevera.
Preparamos las coles: quitamos un trocito del extremo y las hojas más exteriores, si están “feas”. Las cocemos al vapor hasta que estén tiernas; para comprobarlo pinchamos con una brocheta y debe entrar pero con cierta resistencia.
Pelamos las zanahorias y también las hacemos al vapor.
Mezclamos las dos hortalizas y, en una sartén con una cucharada de aceite a fuego fuerte lo ponemos a tostar hasta que cojan un bonito color.
En una sartén a fuego muy suave ponemos la leche o nata con el queso azul en trocitos para que se vaya deshaciendo. Reservamos.
Salamos el pollo, añadimos el pan rallado y mezclamos. A fuego vivo lo freímos hasta que esté dorado.
¡Ya estamos acabando! Ponemos las nueces y ya solo nos queda servirlo en un plato bonito y disfrutar.
*las raciones evidentemente no son iguales para todo el mundo; yo os pongo lo que yo hago pero las cantidades adaptarlas a vuestro apetito.
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