No sé bien como llamar o definir
este plato: ¿pudin? ¿pastel salado? ¿flan de…?
Lleva huevos y leche, o nata, por
lo que encaja con la definición de pudin o flan aunque ambas definiciones hacen
más referencia a preparaciones dulces; esta receta es salada por lo que quizá
sea mejor decir pastel salado.
Después de estas disquisiciones
lingüísticas solo comentaros que es un plato perfecto para aprovechar las
verduras de temporada que tengamos, se puede tomar frío o templado, solo o
acompañado con una salsa de tomate y se prepara con antelación así te evita las prisas del último momento. Además está muy rico. Todo son ventajas.
Yo usé de verduras:
2 dientes de ajo, 1 cebolla, 2
ajos puerros, 4 champiñones y 2 calabacines.
También:
3 huevos, 100 gramos de leche
entera, 80 gramos de queso de oveja curado.
Sal, pimienta negra, 3 cucharadas
de aceite de oliva virgen extra, 3 pimientos del piquillo y aceitunas gordal.
Ponemos en una sartén tres cucharadas
de aceite con los ajos picados, freímos un minuto. Añadimos los puerros, la
cebolla y los champiñones, todo picado menudo. Dejamos a fuego suave hasta que empieza
a ablandar.
Agregamos el calabacín, con la
sal y cocinamos a fuego medio alto para que pierda el agua.
Mientras batimos los huevos con
la leche (o nata), el queso rallado y la pimienta.
Juntamos las verduras con esta
mezcla y lo pasamos a un molde que ponemos en el horno al baño María a 180º
hasta que este cuajado, entre 45/50 minutos.
Dejamos enfriar antes de desmoldarlo.
Lo podemos adornar como más nos
guste yo usé tiras de pimiento y aceitunas.