lunes, 6 de julio de 2026

Tortilla hortelana.


 

Nada mejor para combatir la ola de calor que estamos sufriendo, que un trozo de tortilla con un culín (o dos) de sidra o con una cerveza bien fría. Siempre habrá quien opine que un vaso de agua también es una opción, no lo discuto.



Esta tortilla tiene mucha cebolla, un calabacín mediano, unos dientes de ajo y pimientos del piquillo, de bote. Sal, aceite de oliva virgen extra y, por supuesto, huevos.

Creo que poco tengo que contaros de cómo se hace una tortilla: yo empiezo friendo la cebolla, que es lo que más tarda en hacerse; cuando empieza a estar blanda añado el ajo picado y el calabacín, que yo no pelo porque son de huerta ecológica y tengo la seguridad de que no está tratado con químicos.

Los pimientos picados los añado al final, cuando ya está lo demás cocinado.

Lo paso todo a un colador para que pierda el aceite sobrante. Reservo.

Bato los huevos, con sal y lo mezclo todo.

Ya solo queda cuajar la tortilla, a fuego medio y darle la vuelta, que siempre es un momento de tensión… cocinar por el otro lado y listo.

Una ensalada verde es el complemento ideal.



sábado, 4 de julio de 2026

Lomos de merluza al horno, con calabacín.

 


“A veces elegimos tener razón a tener tranquilidad”


Necesitamos:

Lomos de merluza, en este caso congelados, dos por ración.

Calabacín, dos medianos.

Cebolla, una grande.

Zanahorias, dos o tres.

Unos dientes de ajo.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Lo primero que tenemos que hacer es descongelar el pescado: lo sacamos del congelador y lo dejamos en la nevera la noche anterior.

Empezamos pelando las zanahorias y las escaldamos en agua hirviendo con sal unos tres o cuatro minutos, dependiendo del grosor. Las partimos a lo largo, reservamos.

Partimos la cebolla; los ajos los dejamos enteros y el calabacín en rodajas.

Precalentamos el horno a 180º.

En la fuente del horno ponemos un chorro de aceite, sal y colocamos las verduras. Pintamos el calabacín con un poco de aceite.





Horneamos hasta que todo esté tierno.

Ponemos encima los lomos de merluza, con sal y pimienta; horneamos unos ocho minutos más.

Los servimos con limón, que al pescado congelado le va bien un poquito de ácido.


sábado, 27 de junio de 2026

La cena perfecta.

 



El lagarto está llorando. 
La lagarta está llorando. 
El lagarto y la lagarta 
con delantalitos blancos. 
Han perdido sin querer 
su anillo de desposados. 
¡Ay, su anillito de plomo, 
ay, su anillito plomado! 
Un cielo grande y sin gente 
monta en su globo a los pájaros. 
El sol, capitán redondo, 
lleva un chaleco de raso. 
¡Miradlos qué viejos son! 
¡Qué viejos son los lagartos! 
¡Ay, cómo lloran y lloran,
 ¡ay! ¡ay! cómo están llorando!
Lorca
Esta es de esas recetas que “nacen” de abrir la nevera, ver que hay, un poquito de esto y otro poquito de lo otro, mezclar y a cenar.

Tiene verduras, champiñones y, como veis en las fotos, queso fresco o huevo a la plancha (la foto con el huevo es…pésima).

Yo usé lo que tenía: pimiento rojo y verde, brócoli, champiñones y ajo. Además sal y aceite de oliva virgen extra.

Empecé haciendo un sofrito con dos cucharadas de aceite, los pimientos, el ajo y los champiñones, a fuego algo fuerte para que quedaran cocinados pero crujientes.

El brócoli lo hice al vapor, unos tres minutos, después lo añadí al sofrito y lo deje otros dos minutos más para que se tostara ligeramente.

Para servirlo uno simplemente con un queso fresco de ración y otro con un huevo a la plancha. A la yema le puse un poco de pimentón, sal gorda y unas gotas de aceite.


miércoles, 24 de junio de 2026

Pimientos del piquillo con bonito.


¿Qué necesitamos para improvisar un aperitivo?  cinco minutos, un bote de pimientos, otro de bonito en aceite de oliva y dos dientes de ajo. Eso es todo.



Ponemos dos o tres cucharadas de aceite en una sartén (yo uso el aceite del bote de bonito, colado) y pochamos unos dientes de ajo sin que lleguen a coger color.

Añadimos los pimientos, que ya vienen pelados, y cocinamos a fuego suave tres o cuatro minutos; a media cocción les demos la vuelta.

Los servimos calientes con unas piedras de sal y el bonito en trozos.

Añadid a los ingredientes media barra de pan, os hará falta.

viernes, 19 de junio de 2026

Tortilla vaga de calabacín y tomate seco.

 


¿tortilla? sí

¿vaga? Aquí tengo más dudas. No hay que darle la vuelta, ese paso nos lo ahorramos pero todo lo demás es igual que cualquier otra tortilla.



Necesitamos para una tortilla para dos:

Cuatro huevos.

Un calabacín.

Una cebolla.

Dos dientes de ajo.

Dos o tres tomates secos en aceite.

Sal, pimienta negra y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos picando la cebolla, en juliana, y los ajos. Lo reservamos unos diez minutos antes de cocinar.

Aprovechamos para lavar y pelar el calabacín; lo partimos en trocitos no muy grandes.

Ponemos en una sartén dos o tres cucharadas de aceite y sofreímos el ajo y la cebolla, a fuego suave con un poco de sal y pimienta; cuando empiece a ablandar subimos el calor y añadimos el calabacín; cocinamos hasta que esté casi hecho. Sacamos de la sartén y reservamos.



Batimos los huevos con su pizca de sal.

Bajamos el fuego y en la misma sartén echamos los huevos, encima el sofrito de calabacín y cebolla; tapamos la sartén y dejamos unos minutos para que se vaya cuajando.

Por último agregamos los tomates secos a trocitos y servimos.


lunes, 15 de junio de 2026

Ensalada con anchoas y queso.

 



No es que por estas tierras haga demasiado calor pero una ensalada siempre se agradece.

Una ensalada es el plato más versátil que puedas idear,  puedes poner lo que te guste, lo que tengas o lo que tu imaginación te dicte.

Yo puse: patatas, zanahorias, judías verdes, todo esto cocido al vapor por separado mas anchoas saladas, queso feta y tomate. Además aceite de oliva virgen extra y poca sal.

Así de fácil.


domingo, 14 de junio de 2026

Paté de zanahorias y alubias blancas.

 


Como me niego a utilizar esta palabra inglesa (dip) lo he rebautizado como paté vegetal aunque tampoco es una denominación muy ajustada. Quizá crema untable o algo similar sería más exacto.

Lo importante es que está muy rico y que es un aperitivo saludable y económico.

La zanahoria asada se vuelve especialmente dulce, las alubias dan cremosidad, el zumo de limón potencia el sabor, las especias le dan el toque y que os voy a decir del ajo asado, todo junto... delicioso.



Necesitamos:

Zanahorias, alubias blancas (fabes) cocidas, y algo del caldo de cocerlas,  unos diente de ajo y zumo de limón.

Además: sal, pimentón dulce, comino en polvo y aceite de oliva virgen extra.

Es muy fácil de hacer:

Empezamos pelando las zanahorias y partiéndolas en trozos de similar tamaño; las ponemos en una fuente de horno con un chorro de aceite de oliva, pimentón dulce ahumado, sal y comino en polvo; nos aseguramos que queden bien pringadas.

Las asamos, junto con los dientes de ajo enteros sin pelar, hasta que estén tiernas.



Las alubias podemos usarlas de bote o cocerlas nosotras mismas, que es lo que yo hago.

La proporción que yo hice fue: 230 gramos de zanahorias crudas por 100 gramos de alubias secas, antes de cocer.

Ya solo nos queda triturar: ponemos en la batidora las zanahorias asadas, las alubias cocidas, sin caldo, los dientes de ajo asados, sin piel, sal, zumo de limón y aceite de oliva.

Trituramos añadiendo un poco de caldo de cocer las alubias pero con mucho cuidado, poco a poco hasta conseguir el espesor deseado; si lo ponemos al principio podemos no calcular bien la cantidad.

Probamos de sal y de zumo de limón, rectificamos si es necesario. 

El zumo de limón aporta la acidez necesaria para equilibrar el dulzor de la zanahoria.

Se sirve rociado de aceite y pimentón, al estilo del hummus, para untar en pan tostado, patatas fritas o galletas saladas.


viernes, 12 de junio de 2026

Cachelos con cebolla y pimentón.

 


Hoy os dejo una receta de acompañamiento, los cachelos, que según la RAE son patatas cocidas, típicas de la cocina gallega, que se sirven en trozos acompañando al pescado o a la carne.

En mi casa además de la patata cocida se ponía una cebolla ligeramente pochada, pimentón, aceite y unas piedras de sal gruesa y acompañaban a carne, pescado o a un simple huevo frito.

Necesitamos: patatas, cebolla, pimentón dulce, picante o mezcla, aceite de oliva virgen extra y sal gruesa. No pongo las cantidades, adaptarlas a vuestras necesidades.

Empezamos cociendo las patatas, peladas y partidas en trozos grandes, a fuego suave. Cuando estén tiernas las escurrimos y reservamos*

En una sartén ponemos aceite con la cebolla y freímos hasta que esté blanda pero sin llegar a pocharse.


Mientras ponemos las patatas en una sartén sin nada de grasa y las vamos calentando despacio para que pierdan la humedad que puedan tener.


Cuando la cebolla esté ponemos el pimentón, ya fuera del fuego y mezclamos bien.



Mezclamos la cebolla con las patatas y servimos caliente.

*Podéis cocer las patatas, dejarlas enfriar unas horas o hasta el día siguiente con lo cual desarrollan lo que llaman “almidón resistente” muy beneficiosos, según creo,  para nuestra salud.

martes, 26 de mayo de 2026

Filete de pollo con salsa de avellanas y patatas.


Hoy os dejo una receta de pechuga de pollo que no es ni de lejos un  gran manjar, en mi opinión; así que cada vez que la cocino intento añadir alguna salsa o acompañamiento que la anime un poquito.

Esta salsa de avellanas es fácil y muy sabrosa; también se puede hacer con almendras, yo uso avellanas porque es lo que tenemos de casa ¡y algún día os contaré como compartimos las avellanas con picapinos, ardillas y demás fauna!

Necesitamos para dos:

Pechuga de pollo en filetes, no demasiado finos, unos 300/350 gramos.

Unos dientes de ajo.

1 cebolla mediana.

18 avellanas.

2 patatas medianas.

Sal, pimienta negra, 1/2 cucharilla de cúrcuma, aceite de oliva virgen extra.

Empezamos poniendo en una tartera tres o cuatro cucharadas de aceite con unos granos de pimienta y sellamos, por tandas, los filetes salados, un minuto por cada lado; reservamos.



En la misma tartera añadimos los dientes de ajo y, pasados un par de minutos la cebolla; salamos y dejamos cocinar, a fuego lento hasta que esté pochado.



Agregamos las avellanas y una pizca de cúrcuma; sofreímos dos o tres minutos.



Añadimos medio vaso de agua (también puede ser caldo de pollo, yo no tenía). Dejamos hervir unos cinco minutos y trituramos.

Volvemos a poner la carne en la tartera con la salsa y cocemos despacio dos minutos para que todo se integre.

Probamos de sal.

Servimos con patatas hervidas, tipo cachelos, y ensalada.


sábado, 23 de mayo de 2026

Ensalada de arroz con sardinas en aceite.

 


Necesitamos para dos:

Arroz, unos 100 gramos, antes de cocer.

12/16 sardinas en aceite. Son aproximadamente dos latas pequeñas aunque yo usé parte de una lata más grande, de 190 gramos.

Una “cabeza” de brócoli.

Dos o tres zanahorias.

½ pimiento rojo.

100 gramos de queso feta que al ser bastante salado aporta mucho sabor al arroz.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos cociendo el arroz en abundante agua con sal, unos 14 minutos aunque depende del tipo de arroz. Colamos y dejamos enfriar.

Tanto el brócoli como la zanahoria vamos a cocerlos al vapor: yo pongo al principio las zanahorias, en bastones y los tallos del brócoli y después de un par de minutos el resto. En unos tres o cuatro minutos más ya estará. Dejamos enfriar.

Partimos el pimiento en trocitos, o en tiras y, con una cucharada de aceite lo pochamos a fuego lento.

Para montar la ensalada ponemos en la fuente el arroz, las verduras al vapor y el pimiento. Aderezamos con el aceite.


A la hora de servir ponemos las sardinas y el queso feta un poco desmigado por encima.

Como ya habréis pensado esta ensalada admite muchos y variados ingredientes: huevo cocido, bonito en aceite, tomates cherrys, remolacha cocida, espárragos, aceitunas, algún fruto seco…al gusto de cada uno.

jueves, 21 de mayo de 2026

Carrilleras de cerdo con champiñones.



Necesitamos: carrilleras de cerdo, dos/tres por persona, 2 cebollas, 2 zanahorias, 8 champiñones, sal, pimienta negra, 1 cucharada de harina, perejil y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos limpiando muy bien las carrilleras, de grasa y de telillas.

Las sazonamos con sal y pimienta negra.



En una cazuela, baja y amplia, ponemos un poco de aceite y las doramos.


Picamos las cebollas, no es necesario que sean trozos muy pequeños y las zanahorias, en bastones un poco gruesos ya que van a tener una cocción larga.

Añadimos a la cazuela cuando las carrilleras estén bien doradas: esto es importante.

Dejamos cocer despacio, tapadas para que la cebolla suelte su agua que será el líquido donde se cocinarán, una media hora aproximadamente.

A media cocción les damos la vuelta, agregamos los champiñones y un poco de perejil; seguimos cocinando.


Creo que deben tener una cocción lenta, suave para que la salsa quede bien ligada y la carne, que es especialmente melosa, por la gran cantidad de colágeno que tiene, quede muy blanda.

 

Este plato se puede acompañar con arroz blanco, patatas fritas o una ensalada para hacerlo, además de sabroso, completo.

 

 

martes, 12 de mayo de 2026

Lentejas veganas con arroz.

 


Verde que te quiero verde

Verde que te quiero verde.

Verde viento. Verdes ramas.

El barco sobre la mar

y el caballo en la montaña.

                                 ...

Federico Garcí­a Lorca.

Sé que a mitad de mayo en muchas regiones de España ya solo pensáis en ensaladas y platos frescos pero os enseño el cielo en Asturias hoy a las 12:00:



Necesitamos para una ración*:

60g de lentejas.

30 g de arroz.

½ cebolla, dientes de ajo y laurel.

½ cucharilla de pimentón.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos poniendo en la cazuela una cucharada de aceite y sofriendo a fuego lento la media cebolla picada.

Lavamos las lentejas y el arroz, por separado.

Cuando la cebolla esté blanda, sin necesidad de que coja color, añadimos las lentejas y el laurel, cubrimos con agua y dejamos cocer despacio.

Pasados unos 20 ó 25 minutos agregamos el arroz, con algo más de agua, salamos y seguimos cociendo unos 20 minutos más.

A mí me gusta que el arroz quede un poco sobre-cocido, que se deshaga ligeramente para que espese el caldo.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y freímos los dientes de ajo; separamos del calor y ponemos el pimentón con cuidado, que se quema enseguida. Añadimos este sofrito a la cazuela de lentejas.

Dejamos cocer dos o tres minutos más y lo tenemos.

Cocinado así es un plato vegano, con un cereal y una legumbre, pero si queréis podéis poner jamón o chorizo picados, a la vez que la cebolla para que se frían o añadir un huevo cocido como guarnición al final; también admite más verduras, zanahoria, calabaza, puerro…que también pondríamos a sofreír al principio.

*las cantidades, en mi opinión deben ser flexibles; estas son las que yo pongo para mí pero depende de quien sea el comensal habrá que aumentarlas.

sábado, 2 de mayo de 2026

Tortos con queso feta y anchoas.

 



VENDRÍA LA PAZ

Si todos los políticos

se hicieran pacifistas

vendría la paz.

Que no vuelva a haber otra guerra,

pero si la hubiera,

¡Que todos los soldados se declaren en huelga!

La libertad no es tener un buen amo,

sino no tener ninguno.

Mi partido es la Paz. Yo soy su líder.

No pido votos,

pido botas para los descalzos

 -que todavía hay muchos. 

Gloria Fuertes.


Hoy receta greco-asturiana: tortos de maíz con queso feta griego; además unas anchoas del Cantábrico.

Por buscar un "problemilla" a esta combinación diré que tiene muchas, muchas calorías, harina de maíz frita, y mucha, mucha sal, queso feta y anchoas. 

Necesitamos: harina de maíz, no "maicena", agua, sal y aceite para freír.


Para hacer los tortos ponemos el agua a calentar con sal; peñeramos (pasamos por un tamiz fino) la harina y vamos agregando el agua poco a poco; este es el paso más delicado: calcular bien el agua para que queden en su punto ni muy blandos ni muy secos. Amasamos durante unos minutos.

Hacemos unas bolas con la masa más o menos iguales y vamos estirando con las manos para hacer los tortos. Como la harina de maíz no tiene gluten tiende a disgregarse, no tiene elasticidad pero si la masa está en su punto es relativamente fácil; también podemos poner la bola de masa sobre un rodillo de cocina de algodón, que no suelte pelusa, otro rodillo encina y estirar con cuidado o sobre una servilleta de papel.




Los freímos hasta que estén dorados y crujientes.



Ponemos encima* el queso feta desmigado y las anchoas.

Hay que comerlos calientes.


*Los tortos admiten muchos acompañamientos. En Asturias es muy tradicional acompañarlos con picadillo de chorizo, huevo frito, paté, queso y dulce de manzana.

Podéis encontrar mas tortos en este blog.