sábado, 27 de junio de 2026

La cena perfecta.

 



El lagarto está llorando. 
La lagarta está llorando. 
El lagarto y la lagarta 
con delantalitos blancos. 
Han perdido sin querer 
su anillo de desposados. 
¡Ay, su anillito de plomo, 
ay, su anillito plomado! 
Un cielo grande y sin gente 
monta en su globo a los pájaros. 
El sol, capitán redondo, 
lleva un chaleco de raso. 
¡Miradlos qué viejos son! 
¡Qué viejos son los lagartos! 
¡Ay, cómo lloran y lloran,
 ¡ay! ¡ay! cómo están llorando!
Lorca
Esta es de esas recetas que “nacen” de abrir la nevera, ver que hay, un poquito de esto y otro poquito de lo otro, mezclar y a cenar.

Tiene verduras, champiñones y, como veis en las fotos, queso fresco o huevo a la plancha (la foto con el huevo es…pésima).

Yo usé lo que tenía: pimiento rojo y verde, brócoli, champiñones y ajo. Además sal y aceite de oliva virgen extra.

Empecé haciendo un sofrito con dos cucharadas de aceite, los pimientos, el ajo y los champiñones, a fuego algo fuerte para que quedaran cocinados pero crujientes.

El brócoli lo hice al vapor, unos tres minutos, después lo añadí al sofrito y lo deje otros dos minutos más para que se tostara ligeramente.

Para servirlo uno simplemente con un queso fresco de ración y otro con un huevo a la plancha. A la yema le puse un poco de pimentón, sal gorda y unas gotas de aceite.


miércoles, 24 de junio de 2026

Pimientos del piquillo con bonito.


¿Qué necesitamos para improvisar un aperitivo?  cinco minutos, un bote de pimientos, otro de bonito en aceite de oliva y dos dientes de ajo. Eso es todo.



Ponemos dos o tres cucharadas de aceite en una sartén (yo uso el aceite del bote de bonito, colado) y pochamos unos dientes de ajo sin que lleguen a coger color.

Añadimos los pimientos, que ya vienen pelados, y cocinamos a fuego suave tres o cuatro minutos; a media cocción les demos la vuelta.

Los servimos calientes con unas piedras de sal y el bonito en trozos.

Añadid a los ingredientes media barra de pan, os hará falta.

viernes, 19 de junio de 2026

Tortilla vaga de calabacín y tomate seco.

 


¿tortilla? sí

¿vaga? Aquí tengo más dudas. No hay que darle la vuelta, ese paso nos lo ahorramos pero todo lo demás es igual que cualquier otra tortilla.



Necesitamos para una tortilla para dos:

Cuatro huevos.

Un calabacín.

Una cebolla.

Dos dientes de ajo.

Dos o tres tomates secos en aceite.

Sal, pimienta negra y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos picando la cebolla, en juliana, y los ajos. Lo reservamos unos diez minutos antes de cocinar.

Aprovechamos para lavar y pelar el calabacín; lo partimos en trocitos no muy grandes.

Ponemos en una sartén dos o tres cucharadas de aceite y sofreímos el ajo y la cebolla, a fuego suave con un poco de sal y pimienta; cuando empiece a ablandar subimos el calor y añadimos el calabacín; cocinamos hasta que esté casi hecho. Sacamos de la sartén y reservamos.



Batimos los huevos con su pizca de sal.

Bajamos el fuego y en la misma sartén echamos los huevos, encima el sofrito de calabacín y cebolla; tapamos la sartén y dejamos unos minutos para que se vaya cuajando.

Por último agregamos los tomates secos a trocitos y servimos.


lunes, 15 de junio de 2026

Ensalada con anchoas y queso.

 



No es que por estas tierras haga demasiado calor pero una ensalada siempre se agradece.

Una ensalada es el plato más versátil que puedas idear,  puedes poner lo que te guste, lo que tengas o lo que tu imaginación te dicte.

Yo puse: patatas, zanahorias, judías verdes, todo esto cocido al vapor por separado mas anchoas saladas, queso feta y tomate. Además aceite de oliva virgen extra y poca sal.

Así de fácil.


domingo, 14 de junio de 2026

Paté de zanahorias y alubias blancas.

 


Como me niego a utilizar esta palabra inglesa (dip) lo he rebautizado como paté vegetal aunque tampoco es una denominación muy ajustada. Quizá crema untable o algo similar sería más exacto.

Lo importante es que está muy rico y que es un aperitivo saludable y económico.

La zanahoria asada se vuelve especialmente dulce, las alubias dan cremosidad, el zumo de limón potencia el sabor, las especias le dan el toque y que os voy a decir del ajo asado, todo junto... delicioso.



Necesitamos:

Zanahorias, alubias blancas (fabes) cocidas, y algo del caldo de cocerlas,  unos diente de ajo y zumo de limón.

Además: sal, pimentón dulce, comino en polvo y aceite de oliva virgen extra.

Es muy fácil de hacer:

Empezamos pelando las zanahorias y partiéndolas en trozos de similar tamaño; las ponemos en una fuente de horno con un chorro de aceite de oliva, pimentón dulce ahumado, sal y comino en polvo; nos aseguramos que queden bien pringadas.

Las asamos, junto con los dientes de ajo enteros sin pelar, hasta que estén tiernas.



Las alubias podemos usarlas de bote o cocerlas nosotras mismas, que es lo que yo hago.

La proporción que yo hice fue: 230 gramos de zanahorias crudas por 100 gramos de alubias secas, antes de cocer.

Ya solo nos queda triturar: ponemos en la batidora las zanahorias asadas, las alubias cocidas, sin caldo, los dientes de ajo asados, sin piel, sal, zumo de limón y aceite de oliva.

Trituramos añadiendo un poco de caldo de cocer las alubias pero con mucho cuidado, poco a poco hasta conseguir el espesor deseado; si lo ponemos al principio podemos no calcular bien la cantidad.

Probamos de sal y de zumo de limón, rectificamos si es necesario. 

El zumo de limón aporta la acidez necesaria para equilibrar el dulzor de la zanahoria.

Se sirve rociado de aceite y pimentón, al estilo del hummus, para untar en pan tostado, patatas fritas o galletas saladas.


viernes, 12 de junio de 2026

Cachelos con cebolla y pimentón.

 


Hoy os dejo una receta de acompañamiento, los cachelos, que según la RAE son patatas cocidas, típicas de la cocina gallega, que se sirven en trozos acompañando al pescado o a la carne.

En mi casa además de la patata cocida se ponía una cebolla ligeramente pochada, pimentón, aceite y unas piedras de sal gruesa y acompañaban a carne, pescado o a un simple huevo frito.

Necesitamos: patatas, cebolla, pimentón dulce, picante o mezcla, aceite de oliva virgen extra y sal gruesa. No pongo las cantidades, adaptarlas a vuestras necesidades.

Empezamos cociendo las patatas, peladas y partidas en trozos grandes, a fuego suave. Cuando estén tiernas las escurrimos y reservamos*

En una sartén ponemos aceite con la cebolla y freímos hasta que esté blanda pero sin llegar a pocharse.


Mientras ponemos las patatas en una sartén sin nada de grasa y las vamos calentando despacio para que pierdan la humedad que puedan tener.


Cuando la cebolla esté ponemos el pimentón, ya fuera del fuego y mezclamos bien.



Mezclamos la cebolla con las patatas y servimos caliente.

*Podéis cocer las patatas, dejarlas enfriar unas horas o hasta el día siguiente con lo cual desarrollan lo que llaman “almidón resistente” muy beneficiosos, según creo,  para nuestra salud.