miércoles, 23 de mayo de 2018

Menestra de carne y verduras.



La menestra es una receta típicamente primaveral cuando las huertas empiezan a tener variedad de verduras y hortalizas, después del largo invierno.

En Oviedo, se celebra  la fiesta de la Ascensión con un menú que consiste en menestra, carne gobernada y tarta de queso.

Es una receta laboriosa sobre todo si se utilizan todas las verduras naturales pero se puede hacer también muy sabrosa con algunos productos en conserva.



Necesitamos:
750 g de carne de ternera para guisar.
½ pimiento rojo
1 ó 2 cebollas, dependiendo del tamaño.
Dos dientes de ajo.
2  ó 3 zanahorias.
½ vaso de vino blanco.
½ cucharilla de pimentón.
3 ó 4 patatas.
200 g de fréjoles, judías verdes.
6 alcachofas.
½ bote de guisantes.
Un bote de puntas de espárragos blancos.
Perejil picado.
Aceite de oliva virgen.
Sal y pimienta.
Huevos cocidos (optativos).

Empezamos guisando la carne. Yo puse morcillo, chamón, porque es una carne que al tener algo de gelatina queda muy jugosa.

Cubrimos el fondo de una cazuela, de tamaño adecuado, con aceite de oliva virgen. Ponemos los dientes de ajo picaditos y la carne adobada con sal y pimienta negra; freímos a fuego fuerte para que se selle bien.

Agregamos la cebolla picada, el pimiento rojo en trozos y las zanahorias peladas y partidas en rodajas.

Ponemos un poco de sal y dejamos que se vaya cocinando, ya a fuego más bajo. Pasado unos 15 minutos, cuando la cebolla ya está blandita, añadimos el pimentón para que se fría un poco.

Subimos el calor y añadimos el vino blanco. Después dos o tres minutos tapamos la cazuela y dejamos que se guise hasta que la carne esté tierna; tiene que estar cubierta de caldo por lo que si es necesario ponemos algo de agua.

Mientras se hace la carne vamos preparando las verduras.

Las judías verdes: quitamos con un pelador los hilos laterales y los extremos; las partimos en 4 ó 5 trozos.

Pelamos las patatas y las partimos en cuadraditos. Las freímos.

Cuando la carne está tierna ponemos las judías verdes y las patatas; movemos  la cazuela para que se mezclen todos los componentes; si hace falta ponemos un poco más de agua.

Tapamos y dejamos cocer despacio unos 15/20 minutos.

Yo usé  alcachofas, guisantes y espárragos de bote, lo que simplifica mucho la receta.

Añadimos las alcachofas y los guisantes, probamos de sal y dejamos reposar unos minutos antes de servir.

Servimos en una fuente o una legumbrera y adornamos con las puntas de espárragos y huevo cocido (optativo).



                                                    ¡Y listo!


sábado, 19 de mayo de 2018

Tarta de zanahoria y coco.




Una tarta muy fácil y rápida de hacer. El único requisito es hacerla el día antes de consumirla porque necesita reposo.

Si no fuera por el color nadie notaría que tiene zanahoria.

Yo la he hecho con sobaos siguiendo la receta que vi en varios blog pero creo que probaré a hacerla con bizcocho casero la próxima vez.



Las cantidades que os pongo son para hacer dos tartas individuales en un molde de 10x10 centímetros. Aumentarlas proporcionalmente si queréis una tarta grande.

Necesitamos:
250 g de zanahoria cruda.
60 g de azúcar, más o menos.
60 g de coco rallado.
Una pizca de sal.
8 sobaos.

Si hacéis tartas individuales necesitaréis aros de la medida que queráis o un molde, mejor rectangular si hacéis una tarta grande.

Empezamos pelando las zanahorias y cociéndolas con el agua justa y una pizca de sal.

Las sacamos cuando estén blandas y dejamos que enfríen. Reservamos el agua de la cocción.

Ponemos las zanahorias y el azúcar en el vaso de la batidora y trituramos; vamos añadiendo pequeñas cantidades del agua que reservamos hasta conseguir una mezcla homogénea y suave, no muy seca. La cantidad de azúcar es variable: la zanahoria es un poco dulce así que vamos probando y agregando hasta que esté a nuestro gusto.

Sacamos esa mezcla a un bol y añadimos el coco.

Para tartas individuales: ponemos el aro en un plato y cubrimos bien el fondo con el sobao, si es necesario partimos trozos de otro para cubrirlo bien. Encima una capa de la crema de zanahoria y coco, otra capa de sobao y acabamos con una de crema.

Espolvoreamos coco y metemos en la nevera unas horas, mejor de un día para otro.

Si hacemos una tarta grande forramos un molde con papel de aluminio que sobresalga por los lados, para poder sacarla y hacemos el mismo proceso: sobaos, crema, sobaos, crema…coco.

Yo el sobao del fondo lo deje con todo el grosor para que hiciera una buena base, pero al que va entre capas de crema le quité un poco de grosor.

Al día siguiente desmoldamos. El sobao estará jugoso porque habrá absorbido el líquido de la crema y tendremos una tarta suave y jugosa, con un color espectacular.


                                             ¡Y listo!