Necesitamos para dos:
4 muslitos de pollo.
8 champiñones.
1 pera grande o 2 medianas que no estén muy maduras.
1 cebolla.
2 ó 3 dientes de ajo.
Para el adobo: 2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, ½ cucharilla de pimentón dulce, ½ cucharilla de cúrcuma, ½ cucharilla de orégano y pimienta negra.
Empezamos preparando el adobo: mezclamos todos los ingredientes y pringamos bien los muslitos; tapamos el recipiente y lo dejamos en la nevera, mejor de un día para otro o, al menos un par de horas.
Pasado ese tiempo, salamos y lo ponemos todo en la cazuela donde lo vamos a cocinar; aprovechamos el aceite del adobo para sellar el pollo bien, hasta que esté dorado.
Mientras pelamos la cebolla y la picamos, yo en plumas pero a vuestro gusto.
Cuando la carne esté dorada añadimos la cebolla, los pies de los champiñones y los dientes de ajo enteros, salamos un poco más, tapamos y dejamos que se vaya cocinando con sus jugos.
Limpiamos los sombreros de los champiñones y los partimos en cuartos, si son grandes o al medio si son más pequeños; en todo caso en trozos grandes. Los agregamos a la cazuela cuando la cebolla ya haya soltado su agua y esté blanda.
Pelamos la pera, descorazonamos y partimos en cuartos u octavos. La añadimos.
Seguimos cocinando tapado unos 15 minutos más.
Pasado ese tiempo si nos parece que tiene demasiado líquido destapamos y dejamos que se evapore.
Ya solo nos queda buscar algo de compañía para los muslitos, ensalada, arroz blanco, puré de patata…y ya tenemos un plato único y completo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario