martes, 5 de mayo de 2020

Ensalada templada de pollo y canónigos.



¡Y de repente llegó el calor! Hoy una ensalada que, para mí con un postre, es plato único pero todo depende del apetito, la edad, la actividad física…


Necesitamos:
Un filete de pechuga de pollo, unos 150 g.
Canónigos.
Dos dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen extra.

Para el aliño:
1 huevo cocido.
Una cucharada de mostaza.
3 ó 4 nueces.
Sal y pimienta negra.

Empezamos partiendo el filete de pollo en trozos pequeños; salpimentamos y reservamos.

Picamos el diente de ajo.

En una sartén con una cucharada de aceite freímos el diente de ajo y antes de que se dore añadimos el pollo y, a calor fuerte, seguimos friendo hasta que esté a nuestro gusto.

Pelamos el huevo cocido y, con un tenedor lo machacamos; añadimos la mostaza y mezclamos.

Montamos la ensalada poniendo los canónigos y el pollo con las nueces troceadas y parte del aliño. El resto lo servimos a parte para añadir al gusto.



¡Y listo, a disfrutar!



sábado, 2 de mayo de 2020

Panecillos con tomate seco y aceitunas negras.




Panecillos con tomate seco y aceitunas negras.
Unos bollos de pan perfectos para comer con queso, con embutido o incluso solos.

El tomate seco, las aceitunas y el orégano convierten este pan en un autentico manjar.



Necesitamos:
250 g de harina de fuerza.
120 g de agua ligeramente tibia.
1 cucharilla de azúcar.
6 g de levadura fresca de panadería.
7 g de sal.
3 ó 4 tomates secos en aceite.
8 ó 9 aceitunas negras.
½ cucharilla de orégano seco.
1 cucharada de aceite de los tomates.

Empezamos poniendo en un bol el agua con la levadura, el azúcar y 50 g de harina; mezclamos bien y dejamos a temperatura ambiente unos 30 minutos; vemos que la levadura ya empieza a trabajar y la masa, que es muy líquida en este momento ya tiene burbujas.

Mientras esto se hace picamos las aceitunas y los tomates.

Añadimos al bol la cucharada de aceite, las aceitunas, los tomates y casi toda la harina (conviene reservar una parte por si no necesitamos agregarla toda), encima de todo ponemos la sal y el orégano; mezclamos muy bien con una mano, dejamos la otra limpia por si nos hace falta poner más harina.

Cuando tenemos la masa hecha amasamos durante unos diez minutos; si se nos pega demasiado a las manos o a la meseta ponemos la harina que teníamos reservada. Veremos que va cambiando de color por el tomate que tiñe la masa.

Hacemos una bola y dejamos reposar. Yo pongo el bol dentro del horno, apagado y lo dejamos hasta que leve; ya sabéis dependiendo de la temperatura tardará más o menos, entre una hora y dos.

Sacamos la masa y la amasamos suavemente; la pesamos y la dividimos en porciones lo más iguales posible.

Hacemos los bollitos, los ponemos en la bandeja del horno, cubierta con papel, tapamos con un paño y volvemos a dejar que crezcan.

Calentamos el horno a 190º/200º; ponemos un recipiente con agua caliente y horneamos durante 25 minutos.

Cuando veamos que están dorados y golpeando la parte de abajo suene a hueco ya los tendremos.

Sacamos a una rejilla y dejamos enfriar.


¡Y listo, a disfrutar!