viernes, 22 de noviembre de 2019

Salsa Duxelles.




Por el nombre ya veis que es una salsa de origen francés. Si os gustan los champiñones os encantará.

Muy fácil de hacer con ingredientes muy sencillos.


Os pongo las cantidades para hacer para dos:
Necesitamos:
150 g de champiñones.
30 g de mantequilla.
Una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
3 charlotas, si no las encontráis sustituirla por cebolla.
Sal y pimienta negra.

Empezamos limpiando los champiñones, mejor sin mojarlos, con papel de cocina y picándolos muy menudos.

También picamos de igual manera las charlotas  o las cebollas.

En una sartén, ponemos la mantequilla y el aceite de oliva y a fuego lento doramos las charlotas con una pizca de sal, hasta que estén transparentes.

Agregamos los champiñones, con pimienta negra y sal y cocinamos durante unos 10 minutos dándoles vuelta de vez en cuando.

Ya está lista para usar como acompañamiento de carne, pescado o pasta. También puede ser adecuada para preparar canapés, usándola como base y con jamón o panceta frita.





                                                                     ¡Y listo!

Esta receta es para participar en el Reto Color y Sabor del mes de noviembre.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Crema de calabaza y naranja al azafrán.



El otoño y el invierno es una buena época para disfrutar de esta crema de calabaza ya que está en plena temporada.

Además como ya empieza a refrescar apetece algo calentito para empezar una cena o una comida.

Yo lo serví, en unos cuencos pequeños, como aperitivo, para “entonar el estómago” antes de comer.


Necesitamos para dos:
500 g de calabaza, sin piel ni pepitas.
2 cebollas medianas.
Caldo de verduras.
Unas hebras de azafrán o azafrán en polvo.
Una cucharada de ralladura de naranja.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y pimienta negra.
Un puñado de avellanas tostadas.



Empezamos poniendo el horno en marcha, para que se caliente, a 180º.

En una fuente de horno ponemos la calabaza, la cebolla, dos o tres cucharadas de aceite, sal y una pizca de pimienta. Horneamos durante unos 20/25 minutos.



Deben quedar tiernas y algo tostadas. Reservamos.



Ponemos a calentar el caldo de verduras (o agua si no tenéis) con la ralladura de media naranja, el azafrán, sal y pimienta. Cuando rompa a hervir añadimos la calabaza y la cebolla asadas, con todo el jugo que tenga la fuente.

Cocemos durante unos cinco minutos y trituramos hasta obtener una crema suave y homogénea.

Servimos la crema adornada con un poco de ralladura de naranja y unas avellanas tostadas partidas.

A esta crema, al triturarla podemos agregar un poco de nata que proporcionará una textura y un sabor muy rico aunque aumentará notablemente las calorías.

Podéis cambiar las avellanas por pipas de calabaza tostadas con un poco de sal.



                                             ¡Y listo!