sábado, 15 de junio de 2024

Bonito (o bacalao) “á Gómes de Sá”.

Ya sé que es una receta portuguesa de bacalao, que no se enfade nadie. Pero yo, atrevida que soy, decidí cambiar el bacalao por bonito fresco, que ya empieza a llegar a las pescaderías del Cantábrico.

Con bacalao tiene que quedar espectacular pero, os aseguro, que con bonito no desmerece nada.

Además de fácil de hacer, es un plato único, muy completo con una ensalada y postre. Eso si no te has puesto a tope del pescado y las patatitas.

Necesitamos para dos:

Bonito fresco, en rodaja o el solomillo.

2 cebollas dulces medianas.

2 patatas medianas.

2 huevos cocidos.

8 aceitunas negras.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos cociendo las patatas enteras con piel; dependiendo del tamaño más o menos tiempo las mías unos 20 minutos a fuego medio. Escurrimos y dejamos templar.

También cocemos los huevos y reservamos.

Picamos las cebollas en juliana y las pochamos, a calor suave con sal y dos cucharadas de aceite hasta que estén muy melosas pero sin llegar a coger mucho color.

Pelamos y partimos las patatas en rodajas de 1 centímetro, más o menos; sacamos la cebolla y en la misma sartén, con una cucharada más de aceite y calor fuerte ponemos las patatas un par de minutos por cada lado.

Precalentamos el horno a 200º

Pasamos a una fuente de horno las patatas y la cebolla.

Seguimos en la misma sartén: cocinamos un minuto por cada lado los trozos de bonito; los pasamos a la fuente de horno con las aceitunas.

Horneamos todo junto unos cinco minutos, máximo, aunque depende un poco del grosor del pescado; es mejor quedarse corta que secar el bonito.

Adornamos con los huecos cocidos (y un poco de perejil, si tenéis) y listo.

domingo, 26 de mayo de 2024

Paté de sardinas.


Lo primero es lo primero y lo primero, en este caso, es “presumir” de mis platitos de cerámica; en realidad formaban parte de otro proyecto pero por “circunstancias ajenas a mi voluntad” acabaron en platitos de aperitivo. Si no habéis probado a hacer cerámica y tenéis la oportunidad no dejéis de intentarlo; amasar barro, para crear algo con tus propias manos, aunque sea un platito, tiene auténtica magia.



Vamos con el paté. Puede ser un aperitivo o un segundo dependiendo de la cantidad y de qué lo acompañéis.

Necesitamos:

Una lata de sardinillas en aceite de oliva.

Una lata pequeña de bonito en aceite de oliva.

3 huevos M

300 ml de leche; podéis usar nata pero con leche quedan muy bien y son más ligeros.

2 ó 3 pimientos del piquillo de lata.

2 ó 3 cucharadas de tomate frito casero, si puede ser, con su cebolla, ajo, tomate, aceite de calidad y su chup, chup.

Sal y pimienta.

Es tan fácil como escurrir bien las conservas quitándoles el aceite y las ponemos en el vaso de la batidora con…todo lo demás: huevos, leche (o nata), pimientos, salsa de tomate, sal y pimienta. Batimos hasta hacer una mezcla homogénea.

Rellenamos los moldes individuales o uno grande; yo usé moldes de silicona que no necesitan encamisarse.

Los ponemos al baño María, a 180º hasta que estén cuajados. Dejamos templar o mejor enfriar antes de desmoldar.

Los servimos con un poco de salsa de tomate o mayonesa y panecillos tostados.