Esta salsa de avellanas es fácil y muy sabrosa; también se puede hacer con almendras, yo uso avellanas porque es lo que tenemos de casa ¡y algún día os contaré como compartimos las avellanas con picapinos, ardillas y demás fauna!
Necesitamos para dos:
Pechuga de pollo en filetes, no demasiado finos, unos 300/350 gramos.
Unos dientes de ajo.
1 cebolla mediana.
18 avellanas.
2 patatas medianas.
Sal, pimienta negra, 1/2 cucharilla de cúrcuma, aceite de oliva virgen extra.
Empezamos poniendo en una tartera tres o cuatro cucharadas de aceite con unos granos de pimienta y sellamos, por tandas, los filetes salados, un minuto por cada lado; reservamos.
En la misma tartera añadimos los dientes de ajo y, pasados un par de minutos la cebolla; salamos y dejamos cocinar, a fuego lento hasta que esté pochado.
Agregamos las avellanas y una pizca de cúrcuma; sofreímos dos o tres minutos.
Añadimos medio vaso de agua (también puede ser caldo de pollo, yo no tenía). Dejamos hervir unos cinco minutos y trituramos.
Volvemos a poner la carne en la tartera con la salsa y cocemos despacio dos minutos para que todo se integre.
Probamos de sal.
Servimos con patatas y ensalada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario