martes, 6 de agosto de 2019

Calabacín en hojaldre.



Otra forma de comer calabacín. Una receta que se tarda más en escribir que en hacer, parece complicada pero es muy sencilla.

Para una cena fría con una ensalada. En trozos más pequeños, partiendo la lámina de hojaldre en nueve trozos puede ser un aperitivo.


Necesitamos para cuatro porciones:
1 calabacín mediano.
1 cebolla mediana.
 1 pimiento verde italiano.
2 dientes de ajo.
1 lámina de hojaldre.
4 lonchas de queso.
1 huevo.
Aceite de oliva virgen extra y sal.

Empezamos lavando bien el calabacín, cortamos los extremos, lo partimos al medio (nos quedarán dos cilindros) y lo cocemos en agua con sal durante unos cinco minutos. Escurrimos y dejamos que temple.

En una sartén ponemos dos o tres cucharadas de aceite y freímos los dientes de ajo, la cebolla y el pimiento verde todo picado menudo.

Partimos los cilindros de calabacín al medio y sacamos toda la carne, dejando solamente la piel con el mínimo de carne.

Picamos la carne del calabacín y la añadimos a la sartén del sofrito para que se termine de cocinar. Cuando esté añadimos el huevo batido, menos una cucharada que nos servirá para pintar el hojaldre.

En otra sartén ponemos una cucharada de aceite y las pieles del calabacín, salamos y dejamos a fuego medio para que se tuesten un poco, dándoles la vuelta de vez en cuando.

Hasta aquí podemos tener la receta adelantada para terminarla cuando necesitemos.

Os pongo las fotos del proceso que, aunque son de pésima calidad, os pueden ayudar.







Partimos la lámina de hojaldre en cuatro trozos. Pintamos los bordes con el huevo que teníamos reservado.

Ponemos encima de cada uno una “piel de calabacín”, agregamos con un cuarto del sofrito  y cubrimos con el queso.

Metemos en el horno caliente a 190º, calor arriba y abajo durante unos 12/15 minutos, hasta que estén dorados.


                                       ¡Y listo!

sábado, 3 de agosto de 2019

Frittata de verduras.



La frittata es una tortilla italiana que, al igual que nuestra tortilla paisana, lleva una mezcla de huevos y verduras. La única diferencia está en que esta termina de hacerse en el horno, no hay que darle la vuelta y que lleva un poco de queso.




Es perfecta, con una ensalada para la cena. Puede hacerse con antelación ya que fría también está muy rica; acompañada con una salsa de tomate está…para mojar pan y no parar.

Necesitamos:
Verduras variadas, en este caso: brócoli, coliflor, zanahoria, cebolla y ajo.
Cuatro huevos.
Aceite de oliva virgen extra.
Queso rallado, el que más os guste, unos 50 gramos.
Sal y pimienta negra.

Empezamos cociendo unos ramilletes de coliflor y de brócoli, dejándolos “al dente” o sea tiernos pero no pasados.

En una sartén ponemos dos o tres cucharadas de aceite y sofreímos unos dientes de ajo picados menudos, agregamos la cebolla, en trocitos y la zanahoria partida primero en bastones y después en trocitos pequeños ya que tiene que hacerse a la vez que la cebolla.

Cuando está todo pochado agregamos el brócoli y la coliflor cocidos y escurridos, damos unas vueltas para que todo se mezcle bien.

En un bol batimos los huevos, ponemos sal y pimienta, el queso rallado y el sofrito de verduras.

En una sartén que puede ir al horno ponemos una cucharada de aceite y la mezcla de verduras, queso y huevos. Dejamos que se cuaje unos minutos y la metemos en el horno caliente para que termine de hacerse y coja un bonito color dorado.


                                           ¡Y listo!