jueves, 29 de agosto de 2019

Galletas de nuez.



Necesitamos:
1 huevo.
50 g de azúcar.
100 g de harina.
100g de nuez molida.
50 g de mantequilla.
½ sobre de levadura química.
Una pizca de sal.




Empezamos cascando las nueces y triturándolas hasta dejarlas casi, casi en harina.

Yo pongo una cucharada de harina de trigo en el robot para que absorba la grasa que tienen las nueces y así quede más suelta.

Dejamos la mantequilla a temperatura ambiente para que esté blanda.

Batimos el huevo con el azúcar y la pizca de sal hasta que esté la mezcla espumosa; añadimos la mantequilla blanda y seguimos batiendo para que se integre.

Mezclamos la harina con la levadura y la agregamos a la mezcla; cuando esté integrada ponemos la nuez triturada y seguimos mezclando.

Tenemos que conseguir una masa blanda pero manejable.

Envolvemos la masa en film transparente y la dejamos en la nevera para que se enfríe una hora más o menos.

Calentamos el horno a 170º. Cubrimos la bandeja con papel de horno.

Hacemos bolitas lo más iguales posible; yo las voy pesando e igualando; estas pesaba entre 20/22g.

Las colocamos en la bandeja separadas y con un tenedor aplastamos ligeramente. 

Intentamos tocarlas lo menos posible para que la mantequilla no se caliente.

Horneamos, 12 minutos tardaron las mías.


                                                                     
                                         ¡Y listo!

lunes, 26 de agosto de 2019

Lentejas con calabacín.



                                         Un buen plato de lentejas con verduras.




Necesitamos:
Lentejas, 70/80 g por ración.
1 cebolla mediana.
1 puerro.
2 ó 3 zanahorias, dependiendo del tamaño.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y una hoja de laurel.

Empezamos lavando las lentejas; las ponemos en una pota con media cebolla, una zanahoria pelada, parte del puerro y una hoja de laurel, cubiertas de agua fría.

Las dejamos cocer despacio.

Mientras cuecen las lentejas en una sartén ponemos dos o tres cucharadas de aceite y hacemos un sofrito con la otra mitad de la cebolla, la zanahoria y la parte más blanca del puerro todo partido muy pequeño.

Pelamos el calabacín y lo partimos en trocitos de 1 centímetro más o menos; lo añadimos cuando el sofrito ya prácticamente está hecho y lo dejamos que se cocine muy poco, dos o tres minutos. Apartamos del calor.

Sacamos de la pota de las lentejas la cebolla, la zanahoria, el puerro y un poco de caldo; trituramos con la batidora y lo volvemos a poner en la cazuela. Así nuestro caldo quedará más sabroso y más espeso.

Ponemos también el sofrito y dejamos que cueza todo junto tres o cuatro minutos más. El calabacín quedará tierno pero entero.

Probamos de sal y rectificamos si hace falta.


                                        ¡Y listo!

jueves, 22 de agosto de 2019

Flan de berenjena o granada de berenjena.



Lo primero que quiero poneros hoy, antes de la receta son unas fotos de las berenjenas de nuestra huerta: orgullo de hortelanos aficionados.









Y ahora la receta.



Necesitamos para seis flanes:
2 berenjenas medianas.
1 cebolla.
Unos pimientos rojos asados.
1 ó 2 huevos, dependiendo del tamaño.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y orégano.

Salsa de tomate: aceite de oliva, cebolla, sal, tomate natural triturado y orégano.

Empezamos lavando las berenjenas y partiéndolas en cubitos como de 1 centímetro. Yo no les quito la piel pero si os molesta las podéis pelar. Ponemos los trozos en un colador con un puñado de sal y las dejamos para que suelten parte del agua que tienen y el amargor, durante 1 hora mínimo.

Pasado ese tiempo las lavamos bajo el grifo de agua fría, escurrimos y secamos.

En una sartén amplia ponemos tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva y vamos friendo despacio la cebolla picada menuda. En cuanto empiece a ablandar, sin que coja color, agregamos la berenjena y dejamos que se cocine despacio hasta que esté todo blando.

Picamos los pimientos asados.

Batimos los huevos y cuando el sofrito de berenjena esté un poco templado lo mezclamos todo.

Rellenamos los moldes, sin llegar arriba porque sube un poco en el horno.

Metemos los moldes en el horno caliente a 170º con dos dedos de agua en la bandeja (baño María) y dejamos que se cuajen. El tiempo dependerá del tamaño de los moldes, los míos en 15 minutos estaban.

Mientras se hacen los flanes preparamos la salsa de tomate: ponemos un poco de aceite y sofreímos la cebolla; cuando esté blanda añadimos los tomates triturados, yo uso de bote, ponemos sal y dejamos que se cocine a fuego lento. Apartamos del calor cuando esté y espolvoreamos el orégano.

Servimos los flanes sobre la salsa.


                                         ¡Y listo!

viernes, 16 de agosto de 2019

Ensalada de garbanzos y judías verdes.



Una ensalada con legumbre y verduras para combatir el calor y alimentarnos…además rica. Espero que os guste.





Necesitamos:
Garbanzos cocidos.
Judías verdes (fréjoles).
Zanahorias.
Cebolla morada.
Aceitunas negras.
Aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal.

No os pongo cantidades porque pueden variar mucho dependiendo de para cuantas personas sea, si es un plato principal o un acompañamiento; también la proporción de cada ingrediente se puede elegir al gusto del comensal; incluso añadir, quitar o sustituir…

Si añadís una patata o un huevo cocido, bonito en aceite o en escabeche o unos taquitos de jamón…se convierte en plato único.

Empezamos poniendo los garbanzos a remojo la noche anterior a cocinar el plato.

Escurrimos los garbanzos del agua de remojo y los ponemos a cocer con una zanahoria pelada y un trozo de cebolla, en agua hirviendo con sal.

El tiempo de cocción de los garbanzos es variable ya que depende de la calidad de la legumbre, también de si lo hacéis en la olla rápida o en la tradicional; ahí que probar y comprobar.

Quitamos los hilos laterales y los extremos a las judías verdes, las partimos y las cocemos en agua hirviendo con sal.

Pelamos las zanahorias, las partimos y las cocemos en agua hirviendo con sal.

Partimos unos aros de cebolla morada.

Picamos las aceitunas.

Montamos la ensalada: ponemos los garbanzos cocidos y escurridos, las judías verdes, las zanahorias, las aceitunas, la cebolla…aliñamos con aceite y vinagre.


                                                ¡Y listo!

miércoles, 14 de agosto de 2019

Bizcocho de Asturcilla.



No hay nada como empezar el día con un buen desayuno, en mi caso un café y un buen pedazo de bizcocho.

Éste tiene Asturcilla ¡ya sabéis que soy una fan incondicional de esta crema de avellana! Sana, ecológica, nutritiva y…deliciosa.

Ya sé que en muchos sitios no apetece encender el horno a no ser que vivas en el norte, aquí casi, casi agradecemos el calorcillo del horno.

Sobre todo si después tenemos un estupendo bizcocho.


Necesitamos:
2 huevos.
1 yogur natural.
1/2 envase del yogur de aceite de girasol.
75 g de azúcar.
120 g de Asturcilla.
220 g de harina.
1 sobre de levadura.

Empezamos preparando todos los ingredientes: pesamos, medimos, sacamos el frigorífico huevos y yogur, encendemos el horno…

Batimos los huevos con el azúcar; añadimos Asturcilla y seguimos batiendo hasta integrarla.

Vamos agregando el yogur y después el aceite.

Cuando tenemos una mezcla homogénea vamos incorporando la harina con la levadura. Unimos bien de forma que todos los ingredientes queden bien integrados.

Ponemos la masa en el molde, yo uso uno de silicona que no necesita ninguna protección porque no se pega pero si usáis otro untarlo ligeramente con aceite y espolvorear un poco de harina, y lo metemos en el horno caliente a 180º.

El mío tardó 50 minutos en estar hecho, pero ya sabéis después de 35/40 minutos pincháis para comprobar.

¡Y listo!

lunes, 12 de agosto de 2019

Pencas de acelga con beicon.








Necesitamos para dos:
400 g de pencas de acelga.
6/8 lonchas de beicon.
2 dientes de ajo.
1 cebolla mediana.
1 pimiento verde italiano.
1 cucharadita de harina.
½ vaso de vino blanco.
Aceite de oliva virgen y sal.

Empezamos limpiando bien las acelgas; quitamos la parte verde que nos puede servir para una crema o un revuelto. Retiramos los hilos de los tallos con un pelador. Los partimos en trozos medianos y los cocemos en agua con sal hasta que estén tiernos (ya sabéis el truco: cortar un trocito y probar). Escurrimos y reservamos un vaso del agua de cocción.

Mientras vamos preparando la salsa: en una sartén o en una cazuela amplia ponemos dos o tres cucharadas de aceite y sofreímos los dientes de ajo picados; cuando empiezan a dorarse añadimos la cebolla y después de tres o cuatro minutos el pimiento verde.

Cuando está el sofrito agregamos la harina, sofreímos bien e incorporamos el vino blanco y el caldo de la cocción sin dejar de remover. Ponemos las pencas y dejamos a fuego suave unos diez minutos moviendo la cazuela de vez en cuando.

En una sartén sin aceite ponemos el beicon en trocitos hasta que esté tostado; lo escurrimos para quitar la grasa que haya soltado y lo añadimos a la cazuela. Servimos.


                                                                       
                                             ¡Y listo!

jueves, 8 de agosto de 2019

¡A desayunar!


          Un pan básico, sin ninguna complicación, ideal para empezar a hacer pan.





Necesitamos:
500 g de harina de fuerza.
150 g de agua tibia.
150 g de leche tibia.
Levadura seca de panadero, un sobre, 7g.
10 g de sal.
35 g de aceite de oliva virgen.

Empezamos preparando todos los ingredientes, pesándolos.

Mezclamos el agua tibia y la leche con el sobre de levadura; añadimos el aceite.

Aparte hacemos una mezcla homogénea con la harina y la sal.

Unimos las dos mezclas y amasamos durante unos 10 minutos.

Dejamos reposar la masa en un bol, untado ligeramente con aceite, hasta que aumente de tamaño; dependiendo de la temperatura de la cocina tardará más o menos tiempo. Una buena idea es meterla en el horno apagado y cubierta con un paño de algodón. Al cabo de 1 hora habrá crecido.

Sacamos y amasamos suavemente; la dividimos en trozos de peso aproximado, yo hice 8 trozos de 100g aproximadamente. Les damos forma redondeada.

Las ponemos en un molde de silicona redondo, una bola en el centro y las siete restantes alrededor y dejamos reposar de nuevo hasta que vuelvan a aumentar.


Calentamos el horno a 190º.

Con una brocha pintamos los bollos con un poco de aceite.

Los cocemos durante unos 25 minutos, hasta que estén bien dorados.



                                            ¡Y listo!

martes, 6 de agosto de 2019

Calabacín en hojaldre.



Otra forma de comer calabacín. Una receta que se tarda más en escribir que en hacer, parece complicada pero es muy sencilla.

Para una cena fría con una ensalada. En trozos más pequeños, partiendo la lámina de hojaldre en nueve trozos puede ser un aperitivo.


Necesitamos para cuatro porciones:
1 calabacín mediano.
1 cebolla mediana.
 1 pimiento verde italiano.
2 dientes de ajo.
1 lámina de hojaldre.
4 lonchas de queso.
1 huevo.
Aceite de oliva virgen extra y sal.

Empezamos lavando bien el calabacín, cortamos los extremos, lo partimos al medio (nos quedarán dos cilindros) y lo cocemos en agua con sal durante unos cinco minutos. Escurrimos y dejamos que temple.

En una sartén ponemos dos o tres cucharadas de aceite y freímos los dientes de ajo, la cebolla y el pimiento verde todo picado menudo.

Partimos los cilindros de calabacín al medio y sacamos toda la carne, dejando solamente la piel con el mínimo de carne.

Picamos la carne del calabacín y la añadimos a la sartén del sofrito para que se termine de cocinar. Cuando esté añadimos el huevo batido, menos una cucharada que nos servirá para pintar el hojaldre.

En otra sartén ponemos una cucharada de aceite y las pieles del calabacín, salamos y dejamos a fuego medio para que se tuesten un poco, dándoles la vuelta de vez en cuando.

Hasta aquí podemos tener la receta adelantada para terminarla cuando necesitemos.

Os pongo las fotos del proceso que, aunque son de pésima calidad, os pueden ayudar.







Partimos la lámina de hojaldre en cuatro trozos. Pintamos los bordes con el huevo que teníamos reservado.

Ponemos encima de cada uno una “piel de calabacín”, agregamos con un cuarto del sofrito  y cubrimos con el queso.

Metemos en el horno caliente a 190º, calor arriba y abajo durante unos 12/15 minutos, hasta que estén dorados.


                                       ¡Y listo!

sábado, 3 de agosto de 2019

Frittata de verduras.



La frittata es una tortilla italiana que, al igual que nuestra tortilla paisana, lleva una mezcla de huevos y verduras. La única diferencia está en que esta termina de hacerse en el horno, no hay que darle la vuelta y que lleva un poco de queso.




Es perfecta, con una ensalada para la cena. Puede hacerse con antelación ya que fría también está muy rica; acompañada con una salsa de tomate está…para mojar pan y no parar.

Necesitamos:
Verduras variadas, en este caso: brócoli, coliflor, zanahoria, cebolla y ajo.
Cuatro huevos.
Aceite de oliva virgen extra.
Queso rallado, el que más os guste, unos 50 gramos.
Sal y pimienta negra.

Empezamos cociendo unos ramilletes de coliflor y de brócoli, dejándolos “al dente” o sea tiernos pero no pasados.

En una sartén ponemos dos o tres cucharadas de aceite y sofreímos unos dientes de ajo picados menudos, agregamos la cebolla, en trocitos y la zanahoria partida primero en bastones y después en trocitos pequeños ya que tiene que hacerse a la vez que la cebolla.

Cuando está todo pochado agregamos el brócoli y la coliflor cocidos y escurridos, damos unas vueltas para que todo se mezcle bien.

En un bol batimos los huevos, ponemos sal y pimienta, el queso rallado y el sofrito de verduras.

En una sartén que puede ir al horno ponemos una cucharada de aceite y la mezcla de verduras, queso y huevos. Dejamos que se cuaje unos minutos y la metemos en el horno caliente para que termine de hacerse y coja un bonito color dorado.


                                           ¡Y listo!