jueves, 15 de noviembre de 2018

Repollo (col) y langostinos.



Necesitamos:
Un repollo, nosotros lo cogimos de nuestra pequeñísima huerta. Hay que lavarlo bien, muchos "animalitos de dios" lo consideran su casa y/o su despensa; a cambio no tiene productos químicos, merece la pena.
Cuatro langostinos por persona.
Además unos dientes de ajo, 3 ó 4 pimientos del piquillo, una cucharada de harina, aceite de oliva y sal.


Empezamos: cocemos el repollo bien limpio y partido en abundante agua con sal.


Quitamos la cabeza y el caparazón de los langostinos y con eso hacemos un poco de caldo (fumet). Ponemos en un cazo un poco de aceite y sofreímos las cabezas y caparazones, añadimos agua y dejamos cocer unos 15 minutos. Colamos y reservamos.

Hacemos un sofrito con los dientes de ajo y los pimientos del piquillo asado en trocitos; añadimos un poco de harina, la cocinamos durante un par de minutos y añadimos el fumet colado, dejamos cocer la salsa.

Mezclamos esta salsa con el repollo, escurrido, y dejamos que se haga todo junto, muy despacio 2 ó 3 minutos.

Aparte, en una sartén con muy poco aceite freímos ligeramente los langostinos, dos minutos por cada lado, aunque el tiempo depende del tamaño.

Yo los langostinos los puse directamente en el plato, al servir, sin mezclar previamente con el resto de ingredientes; el sabor lo coge el repollo del fumet, y así los langostinos no se hacen demasiado.

¡Y listo!

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Pan con chocolate.




Otra versión, otro acabado un poco diferente al que hoy os enseño pero el pan con chocolate fue una merienda muy habitual para toda una generación, esa generación a la que pertenezco y que ya peinamos, o teñimos, canas.




Necesitamos:
400 g de harina de fuerza.
120 g de agua tibia.
100 g de leche tibia.
Levadura fresca de panadero 10 g.
10 g de sal.                             
1 cucharada de azúcar.
2 charadas de cacao puro.
Chocolate, 4 pastillas de chocolate de postres.

Empezamos preparando todos los ingredientes, pesándolos.

Mezclamos el agua tibia con la levadura y disolvemos bien.

Aparte hacemos una mezcla homogénea con la harina, el azúcar y la sal.

Unimos las dos mezclas y amasamos durante unos 5 minutos. Dejamos reposar otros cinco minutos y volvemos a amasar; así amasando y descansando durante 3 veces. Hacemos una bola con la masa.

Dejamos reposar la masa en un bol, untado ligeramente con aceite, hasta que aumente de tamaño; dependiendo de la temperatura de la cocina tardará más o menos tiempo. Una buena idea es meterla en el horno apagado y cubierta con un paño de algodón. Al cabo de 1 hora habrá crecido.

Sacamos y amasamos suavemente; la dividimos en trozos de igual peso yo los hice de 80 g aproximadamente.

Extendemos cada trozo de masa y ponemos ½ pastilla de chocolate, partida en trocitos y volvemos a formar la bola, dejando el chocolate dentro.

Los ponemos en la bandeja del horno cubierta con papel y dejamos reposar de nuevo hasta que vuelvan a aumentar.


Calentamos el horno a 200ºC.

Antes de meterlos en el horno los espolvoree con un poco de cacao puro.

Los cocemos durante unos 25 minutos, hasta que estén bien dorados.


                                               ¡Y listo!

viernes, 9 de noviembre de 2018

Crema de castañas y chocolate.


Estamos en un buen momento para degustar las castaña, un fruto típico del otoño que nos sirve tanto para preparaciones dulces como para guarniciones e incluso platos de cuchara.


No es un postre ligero ¡solo hay que ver los ingredientes! pero una pequeña cantidad después de una comida no muy copiosa es un auténtico placer.



Necesitamos para cuatro:
250 g de castañas peladas.
140 g de chocolate.
60 g de azúcar moreno.
100 ml de nata para montar.
Un poco de leche.
30 g de mantequilla.
Una pizca de sal.

Empezamos quitando a las castañas la cáscara exterior y poniéndolas a cocer en agua con una pizca de sal. A los 15 minutos aproximadamente apagamos y dejamos templar. Antes de que se enfríen las pelamos quitándoles la piel fina que tienen. Mientras estén calientes es más fácil.

Las ponemos en una cazo con la leche, que las cubra ligeramente y las dejamos cocer dándoles vueltas para que se terminen de cocer y absorban la leche. Trituramos.

En un bol ponemos el chocolate y el azúcar. Calentamos la nata y antes de que hierva la vertemos en el bol y damos vueltas para que se disuelvan.  Cuando está bien disuelto todo agregamos el puré de castañas y revolvemos hasta conseguir una mezcla homogénea.

Lo servimos en copas y dejamos reposar en el frigorífico unas horas antes de servirlos.


                                            ¡Y listo!

martes, 6 de noviembre de 2018

Lentejas con verduras y jamón.



Plato único contra el frío. 

A veces oigo o leo que muchas personas no tienen tiempo para cocinar porque tienen horarios laborales largos; si además añadimos el tiempo de desplazamiento pues la jornada se alarga y no queda tiempo para nada.

Yo, sin estar en esa situación, me permito opinar que busquéis tiempo para hacer este tipo de platos, durante el fin de semana o cocinar bastante y congelar, en fin cómo podáis porque creo que merece la pena. Llagar a casa y calentar un plato como este compensa del esfuerzo, es barato, nutritivo, completo, sano, para todas las edades, sin apenas grasa…



Necesitamos para dos:
Lentejas, unos 70/80 g por persona.
1 cebolla mediana.
¼ de pimiento rojo.
2 zanahorias.
2 dientes de ajo.
2 huevos cocidos.
50g de jamón, en taquitos pequeños.
3 cucharadas de aceite de oliva virgen.
Sal.

Empezamos pelando los ajos, la cebolla y las zanahorias. Lavando el pimiento.

Ponemos en una pota el aceite, una ligera capa que cubra el fondo, y vamos añadiendo, picados, los ajos, la cebolla, las zanahorias y el pimiento rojo. Ponemos un poco de sal y dejamos sofreír hasta que la cebolla empiece a ablandar, unos 7 ó 8 minutos.

Agregamos las lentejas, bien lavadas, cubrimos con agua y dejamos cocer despacio. Conviene vigilar porque será necesario ir añadiendo pequeñas cantidades de agua fría para evitar que queden al descubierto y se despellejen o, lo que sería peor, que se nos peguen al fondo.

Mientras cocemos los huevos. Picamos el jamón menudito y lo pasamos por la sartén.

Servimos las lentejas y ponemos en cada plato un huevo cocido partido y una buena cucharada de jamón.


¡Y listo!
 


domingo, 4 de noviembre de 2018

Galletas de zanahorias y nueces.




Estas galletas son como pequeños bizcochitos muy suaves y esponjosos, con un marcado sabor a canela. La zanahoria les aporta humedad y las nueces un toque crujiente.


Necesitamos.
90 g de mantequilla, a temperatura ambiente.                                              
90 g de azúcar moreno.                                         
1 huevo.
180 gr. de harina.
1 cucharadita de canela.
8 g levadura química.
1/2 cucharadita de sal.
130 gr. de zanahorias picadas.
65 gr. de nueces peladas y picadas.

Empezamos pelando las zanahorias y rallándolas.

Cascamos las nueces y las picamos en trozos irregulares.

Ponemos en un bol la mantequilla y el azúcar moreno y mezclamos hasta que quede todo bien integrado.

Agregamos el huevo y seguimos batiendo hasta que la masa sea homogénea.

Mezclamos la harina con la sal, la canela y la levadura y tamizamos. Añadimos a la otra masa y seguir mezclando.

Por último, añadimos las zanahorias y nueces picadas y mezclamos bien. 

Obtenemos una masa blanda que no puede trabajarse con las manos.

Dejamos reposar la masa en el frigorífico una media hora o un poco más.

Precalentamos el horno a 180º calor arriba y abajo.

Con la ayuda de dos cucharas vamos haciendo bolas con la masa y colocándolas sobre la bandeja del horno, forrada con papel vegetal, bien separadas entre si porque crecerán.

Horneamos durante unos 20 minutos.

Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.



                                               ¡Y listo!

viernes, 2 de noviembre de 2018

Rollitos de repollo (col) rellenos.


Los rollos de repollo rellenos ha pasado en pocos años a ser un plato muy popular en la gastronomía asturiana siendo muchos los restaurantes que los sirven, con ligeras variantes en su preparación. Se suelen rellenar con carne guisada desmenuzada y con una salsa de tomate aunque, por supuesto, admiten varios rellenos y varias salsas.

Es una preparación un poco larga pero nada complicada y el resultado merece el esfuerzo.


Necesitamos:
Hojas enteras de repollo, tantas como rollos queramos hacer.
Para el relleno: unos dientes de ajo, una cebolla, ½ pimiento rojo, carne picada de ternera, pimienta negra, ½ vaso de vino blanco, unas cucharadas de salsa de tomate.
Para la salsa verde: dos dientes de ajo, una cucharadita de harina, ½ vaso de vino blanco, abundante perejil picado menudo.

Además necesitamos harina para rebozar, huevo batido, aceite de oliva virgen y sal.



Empezamos sacando con cuidado las hojas enteras del repollo; desechamos las primeras que suelen ser más verdes y más duras.
Ponemos abundante agua, con sal, a hervir y escaldamos las hojas durante unos minutos, dos o tres; no tienen que quedar muy blandas solo queremos hacerlas más manejables.
Las sacamos a una tabla y las cortamos el tallo central que es duro; dejamos sobre un trapo de cocina para que escurran bien el agua.
Vamos preparando el relleno: en una sartén amplia ponemos un chorro de aceite de oliva y vamos sofriendo los dientes de ajo, la cebolla y el pimiento. Cuando está pochado añadimos la carne picada, adobada con sal y pimienta, y cocinamos hasta que esté bien dorada. Añadimos un chorro de vino blanco y dejamos que se evapore. Ponemos la salsa de tomate, sal y dejamos cocinar unos 10 minutos.
Para rellenar las hojas ponemos unas cucharadas del relleno en el centro y cerramos intentando hacer unos cilindros. Los pasamos por harina y huevo batido y freímos hasta que estén dorados. Los sacamos a un plato.
Con parte del aceite de freírlos vamos a hacer la salsa: en esta ocasión yo hice una salsa verde. Freímos unos dientes de ajo picaditos, añadimos una cucharilla de harina, damos unas vueltas para que se fría bien, agregamos el vino blanco, dejamos evaporar y ponemos un poco de agua.
Ponemos los rollitos en la salsa y dejamos cocer despacio unos diez minutos. Añadimos abundante perejil picado.

                                           ¡Y listo!