martes, 19 de junio de 2018

Pasta a la boloñesa.



Karlos Arguiñano cocinó macarrones a la boloñesa en su programa de televisión y hubo una gran polémica porque el plato parecía demasiado sencillo. Él defendió su receta y yo lo pensé y le di la razón: no sé si es un plato sencillo o no pero está riquísimo y se merece sobradamente esta entrada. Así que aquí está mi pasta a la boloñesa.



Necesitamos para dos:

140 g de pasta.
250 g de carne picada de calidad.
2 dientes de ajo.
1 cebolla mediana.
½ pimiento rojo.
½ vaso de vino tinto.
1 bote de tomate natural triturado.
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen.
Sal y pimienta negra.
Una guindilla (opcional) y orégano.
Un trocito de queso para rallar.



Empezamos pelando y picando menudo el ajo, la cebolla y el pimiento rojo.

En una sartén ponemos el aceite y vamos sofriendo el ajo, la cebolla y el pimiento rojo, con sal.

Después de 10 ó 12 minutos ya estarán blandas las verduras, ponemos la carne, adobada con pimienta negra y sal; subimos el calor y damos vueltas para que se vaya friendo y separándose.

Añadimos el vino tinto y dejamos hervir un par de minutos para que se evapore el alcohol y solo quede el sabor.

Agregamos el tomate y la guindilla picada, bajamos el calor y dejamos cocer despacio unos 15 minutos, hasta que la salsa esté espesa y todo bien cocinado.

Mientras se hace la salsa cocemos la pasta los minutos que indique el fabricante.

Cuando todo está  sacamos la pasta del agua, sin escurrirla y la mezclamos con la salsa; damos vueltas para mezclar bien; si está demasiado espeso añadimos unas cucharadas del agua de cocer la pasta.

Emplatamos, rallamos un poco de queso por encima y espolvoreamos con orégano.


                                                 ¡Y listo!
 

domingo, 17 de junio de 2018

Tortilla de judías verdes y zanahoria.



Una tortilla muy, muy fácil de hacer, que admite muchas variantes, que podemos tener preparada con antelación porque fría o templada está muy rica, que es sana y ligera, sin apenas aceite…todo son ventajas.



Necesitamos para una tortilla para dos:
3 huevos.
200 g judías verdes (fréjoles).
2 ó 3 zanahorias.
1 patata mediana.
2 cucharadas de aceite de oliva virgen.
Sal y pimienta negra.
 




Empezamos cociendo, entera, la patata. Cuando al pincharla con un palillo vemos que está tierna la sacamos. Dejamos templar y partimos como si fuera para tortilla de patata.

Quitamos los hilos laterales a las judías y las puntas. Partimos en trozos y cocemos en agua con sal. Escurrimos y reservamos.

Pelamos las zanahorias, las partimos en rodajas o medias rodajas y cocemos en agua con sal. Escurrimos y reservamos.

Batimos los huevos, sazonamos con sal y pimienta negra, agregamos las verduras. Damos una vuelta para que se repartan bien las verduras.

En una sartén ponemos una cucharada de aceite y cuajamos por un lado la tortilla; sacamos para un plato;  ponemos la otra cucharada de aceite y cuajamos por el otro.



                                             ¡Y listo!