lunes, 14 de octubre de 2019

Lentejas con berenjena, tomate y yogur.



Esta receta está inspirada en una de Ottolenghi; me auto-regalé un libro suyo y estoy entusiasmada: un montón de recetas con ingredientes sencillos, muchísimas verduras, especias…

Espero que os guste porque creo que estaré una temporada publicando recetas de este libro, jajaja.


Necesitamos para dos:

2 ó 3 berenjenas, dependiendo el tamaño.
140 g de lentejas.
2 tomates medianos, unos 300g.
Aceite de oliva virgen extra.
100 g de yogur griego natural.
Zumo de limón.
1 diente de ajo, prensado o picado lo más pequeño posible.
Orégano.



Empezamos asando las berenjenas: calentamos el horna a 200º y las asamos entre 45/60 minutos, dependiendo del tamaño, hasta que la pulpa esté tierna. Las dejamos atemperar, las pelamos y ponemos la pulpa en un colador para que suelten el líquido; desechamos la piel. Las partimos en trocitos y reservamos.

15 minutos antes de que estén asadas ponemos en la misma bandeja los tomates, lavados y partidos en 6 u 8 trozos. Podéis usar cherry y se ponen enteros. Cuando los saquemos quitamos la piel que saldrá fácilmente.

A la vez ponemos a cocer las lentejas, en abundante agua y a fuego medio hasta que estén tiernas pero con cuidado de que no se deshagan; tardarán más o menos 20/25 minutos.

En una fuente ponemos las lentejas cocidas, la pulpa asada de las berenjenas y los tomates; aderezamos con el zumo de limón, el aceite y el ajo.

Ponemos por encima unas cucharadas de yogur y espolvoreamos un poco de orégano.


                                          ¡Y listo!

viernes, 11 de octubre de 2019

Bizcocho de calabacín y limón.



Jugoso, dulce sin exagerar, con gusto a limón, del calabacín ni rastro, como no lo cuentes tú nadie sabrá que lo lleva.

Perfecto para el desayuno.


Necesitamos:
260 g de harina de trigo.
100 g de azúcar.
80 g de uvas pasas.
115 g de leche.
2 huevos.
65 g de aceite de girasol.
170 g de calabacín rallado.
½ sobre de levadura (tipo Royal).
Una pizca de sal.
El jugo y la piel de un limón.
1 cucharada de azúcar glas.

Empezamos encendiendo el horno a 180º para que esté caliente cuando terminemos de preparar la masa.

Pelamos el calabacín, lo rallamos y los dejamos en un colador para que pierda líquido.

Mezclando los ingredientes secos: harina, azúcar, levadura y las uvas pasas. Conviene que las uvas queden bien cubiertas de harina.

En otra fuente batimos los huevos con una pizca de sal, el aceite, la leche y la piel del limón rallada.

Vertemos la masa líquida sobre la seca y mezclamos para que quede una mezcla homogénea.

Agregamos el calabacín y volvemos a mezcla.

Ponemos la masa en el molde; yo usó molde de silicona por lo que no es necesario ponerle nada para que no se pegue.

Horneamos hasta que esté hecho; ya sabéis pinchar con una brocheta de madera y si sale seca es que está. El mío tardo 45 minutos.

Mientras lo tenemos en el horno preparamos el zumo de medio limón mezclado con una cucharada de azúcar glas.

Cuando saquemos el bizcocho del horno lo desmoldamos y, con una brocha lo vamos empapando con la mezcla de zumo de limón y azúcar.

Quedará brillante, algo pegajoso y con mucho sabor a limón.


                                             ¡Y listo!

Este bizcocho está basado en esta receta del Gato goloso.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Pollo Piccata.



Pollo Piccata una receta italiana que consiste en preparar carne con una salsa que lleva  limón, alcaparras y vino blanco.
En este caso ha preparado unos filetes de pechuga.




Necesitamos por persona:
3 filetes finos de pechuga.
1 cucharada de harina.
Pimienta negra.
Aceite de oliva virgen extra.
½ vaso de vino blanco.
El zumo de medio limón.
Alcaparras, al gusto.
Sal.


Empezamos haciendo unos filetes finos de la pechuga (yo le pido al carnicero que me los haga).

Los sazonamos con sal y pimienta negra; los pasamos por harina y los sacudimos bien para quitar el exceso.

En una sartén ponemos dos o tres cucharadas de aceite y los freímos, un par de minuto por cada lado y los sacamos a un plato.

En la misma sartén, sin limpiarla añadimos una puntita de harina y la freímos; agregamos el vino blanco y el zumo de limón y dejamos hervir un par de minutos para que evapore todo el alcohol (si nos queda muy espesa podemos poner un poco de agua).

Ponemos las alcaparras y los filetes, lo dejamos todo al fuego un minuto que se caliente bien.

Servimos con una ensalada o con cualquier verdura que nos guste. Yo los acompañe con unas judías verdes al vapor.


                                             ¡Y listo!

domingo, 6 de octubre de 2019

Garbanzos con calabaza.



#lunesconlegumbres.

Necesitamos para dos:
120 g de garbanzos.
½ pimiento verde.
½ cebolla.
1 tomate maduro mediano.
130 g de calabaza, sin piel.
1 hoja de laurel.
¼ de cucharilla de cúrcuma (opcional).
Aceite de oliva virgen.
Sal.


Empezamos poniendo la noche anterior los garbanzos a remojo, bien lavados y cubiertos de agua.

Por la mañana ponemos una pota con agua, sal y una hoja de laurel seca; cuando empiece a hervir ponemos los garbanzos escurridos del agua del remojo. Los dejamos cocer hasta que estén tiernos.

Mientras vamos haciendo el sofrito.

Partimos la cebolla y el pimiento en trocitos y los ponemos en una sartén con dos o tres cucharadas de aceite y una pizca de sal para que se vaya pochando.

Pelamos el tomate y lo picamos; se lo añadimos al sofrito.

Quitamos la piel a la calabaza y la partimos en trozos de bocado; cuando el sofrito está añadimos la cúrcuma y la calabaza; dejamos que se cocine durante tres o cuatro minutos.

Juntamos los garbanzos cocidos, quitando el laurel, con el sofrito de las verduras y dejamos que se cocine todo junto durante unos 10 minutos.

Probamos de sal y rectificamos si hace falta.

Tenemos que tener la precaución de añadir solamente el agua de cocer los garbanzos necesaria para cubrir el guiso por lo que si tenemos demasiada quitamos parte.


                                          ¡Y listo!

viernes, 4 de octubre de 2019

“Pizza” de berenjena.



Esta es una receta de berenjenas con tomate, mozarela, aceitunas, aceite y orégano…como veis nada innovador. Lo que puede ser un poco más llamativo es la presentación: rodajas o sí ,como las mías, son pequeñas, lonchas longitudinales.




Necesitamos
Berenjenas.
1 bote de tomate triturado.
100g de mozarela.
1 diente de ajo.
Aceitunas.
Pimienta negra.
Orégano.
Aceite de oliva virgen extra.

Empezamos lavando las berenjenas y cortándolas en rodajas o en lonchas de 1 centímetro de grosor, más o menos.

Las untamos con un poco de aceite y las asamos durante unos 15 minutos a 180º. Deben quedar hechas pero no totalmente ya que volverán al horno.

Ponemos el tomate triturado en un colador para que pierda gran parte del jugo.

Picamos muy menudo el diente de ajo.

Mezclamos el tomate, el ajo, sal y pimienta negra.

Ponemos encima de las rodajas de berenjena una buena capa de esta mezcla. 


Un poco de mozarela rallada, una aceituna y unas gotas de aceite de oliva.



Espolvoreamos un poco de orégano seco.

Volvemos a meter al horno unos 10 minutos.


                                               ¡Y listo!

martes, 1 de octubre de 2019

Ensalada de canónigos, uvas y cecina.



#martesdeensalada

Llega el otoño y empezamos a añadir a las ensaladas los productos típicos de esta estación, en este caso las uvas.

Además esta ensalada lleva, para mí, un ingrediente de lujo, el ingrediente estrella: la cecina deLeón. 




Necesitamos:
Canónigos, o cualquier otra base verde: lechuga o mezcla de lechugas, por ejemplo.
Uvas blancas o tintas.
Zanahorias.
Cecina de León.
Aceite de oliva virgen extra, sal y vinagre.

Empezamos pelando las zanahorias y partiéndolas en bastoncitos lo más iguales posible. Las ponemos a cocer en agua hirviendo con sal durante dos o tres minutos, deben quedar con un puntito crujiente no totalmente blandas.

Escurrimos las zanahorias y las sazonamos con un buen chorro de vinagre y las dejamos en reposo para que cojan el sabor a vinagre. También se puede usar zanahorias encurtidas en conserva.

Pelamos las uvas, las partimos al medio y quitamos las pepitas. Si no queréis pelarlas, lavarlas, secarlas y quitar las pepitas.

Montamos la ensalada poniendo una base de canónigos, sazonamos con aceite de oliva virgen extra, sal y vinagre.

Agregamos los bastoncitos de zanahoria, las uvas y la cecina.


                                        ¡Y listo!

domingo, 29 de septiembre de 2019

Conejo con salsa de calabaza.



Necesitamos para dos:
2 patas traseras de conejo.
1 cebolla.
½ pimiento rojo.
½ pimiento verde.
2 ó 3 dientes de ajo.
½ vaso de vino blanco.
3 ó 4 cucharadas de salsa de tomate.
Un trozo de calabaza, unos 100 g.
Aceite de oliva virgen extra.
Pimienta negra, una ramita de romero y sal.




Empezamos preparando la calabaza. Podéis usar calabaza asada o cocida; si es asada simplemente aplastarla con un tenedor para dejarla hecha puré pero si es cocida conviene ponerla a escurrir bien en un colador, para que pierda toda la humedad y después aplastarla igual.

Partimos la cebolla y los pimientos en trozos; picamos los ajos en trocitos.

En una cazuela amplia, para no amontonar las tajadas, ponemos unas cucharadas de aceite y sellamos bien las patas, por todos los lados. Las sacamos a un plato y en el mismo aceite ponemos la cebolla con un poco de sal; pasados cuatro o cinco minutos añadimos los pimientos y los ajos, removemos bien y seguimos sofriendo unos 10 minutos.

Agregamos el vino blanco, dejamos que se evapore y ponemos la salsa de tomate y el puré de calabaza.

Volvemos a poner la carne, salpimentamos y ponemos el romero.

Dejamos que se cocine a fuego medio hasta que el conejo esté tierno.

Debemos vigilar el guiso de vez en cuando y si está demasiado seco ponemos un poquito de agua o de caldo.

Podemos acompañar este guiso con un arroz blanco, con cuscús, con patatas fritas o con una buena ensalada.



                                          ¡Y listo!

lunes, 23 de septiembre de 2019

Guarnición de verduras.



Perfecta para acompañar, sí estáis a dieta, una pechuga de pollo a la plancha, un filete de pescado, unos huevos cocidos…

Y si no estáis a dieta coged un buen trozo de pan y…a mojar.


Necesitamos para dos:
1 cebolla mediana.
½ pimiento rojo.
½ pimiento verde.
1 calabacín mediano.
Una patata mediana.
1 bote de tomate triturado.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y una caña de orégano.


Empezamos pelando y partiendo la cebolla; pelamos y partimos el pimiento rojo; picamos el pimiento verde; pelamos y  partimos la patata en tozos de 1 centímetro; pelamos y partimos el calabacín, en trozos iguales al calabacín.

En una sartén amplia ponemos tres o cuatro cucharadas de aceite y vamos haciendo el sofrito; empezamos por la cebolla, a los dos o tres minutos añadimos los pimientos y seguimos sofriendo.

Cuando empieza a ablandar agregamos los trocitos de patata y seguimos friendo.

Antes de que la cebolla empiece a dorarse ponemos el calabacín, subimos un poco el calor para que se dore un poco y agregamos el tomate; rectificamos de sal y dejamos que se cocine todo junto hasta que la patata esté tierna pero sin que se deshaga.

Servimos con un poco de orégano por encima.


                                            ¡Y listo!

jueves, 29 de agosto de 2019

Galletas de nuez.



Necesitamos:
1 huevo.
50 g de azúcar.
100 g de harina.
100g de nuez molida.
50 g de mantequilla.
½ sobre de levadura química.
Una pizca de sal.




Empezamos cascando las nueces y triturándolas hasta dejarlas casi, casi en harina.

Yo pongo una cucharada de harina de trigo en el robot para que absorba la grasa que tienen las nueces y así quede más suelta.

Dejamos la mantequilla a temperatura ambiente para que esté blanda.

Batimos el huevo con el azúcar y la pizca de sal hasta que esté la mezcla espumosa; añadimos la mantequilla blanda y seguimos batiendo para que se integre.

Mezclamos la harina con la levadura y la agregamos a la mezcla; cuando esté integrada ponemos la nuez triturada y seguimos mezclando.

Tenemos que conseguir una masa blanda pero manejable.

Envolvemos la masa en film transparente y la dejamos en la nevera para que se enfríe una hora más o menos.

Calentamos el horno a 170º. Cubrimos la bandeja con papel de horno.

Hacemos bolitas lo más iguales posible; yo las voy pesando e igualando; estas pesaba entre 20/22g.

Las colocamos en la bandeja separadas y con un tenedor aplastamos ligeramente. 

Intentamos tocarlas lo menos posible para que la mantequilla no se caliente.

Horneamos, 12 minutos tardaron las mías.


                                                                     
                                         ¡Y listo!