martes, 19 de septiembre de 2017

Rollos de calabacín con pasta y verduras.




Verduras + pasta = un plato saludable, ligero, nutritivo, adecuado para todas las edades.

No voy a contaros que hay que comer verduras todos los días, que son sanas y necesarias para nuestra salud, que son adecuadas para mantener el peso ideal, que hay tanta variedad que es casi imposible no encontrar algunas que nos gusten, que…en fin no os lo voy a contar: lo sabéis.

Si añadimos pasta tendremos primer un plato estupendo.

Y si además hacemos una presentación un poco cuidada y original no habrá quien se resista.






Necesitamos:
Pasta, la que más os guste; yo usé cintas. Unos 70/80 g por ración aunque ya sabéis que las cantidades dependen mucho de para quien sea el plato.
Verduras, a elegir. Yo puse zanahoria, cebolla, pimiento verde y/o rojo, brócoli y alcachofas.
Calabacín.
Aceite de oliva y sal.

Empezamos picando la cebolla y el pimiento y poniéndolos a pochar con dos o tres cucharadas de aceite.

Pelamos la zanahoria, la partimos y la cocemos en agua con sal hasta que esté al dente.

Partimos el brócoli en ramitos y también lo hacemos, sin pasarnos de cocción.

Yo usé las alcachofas de bote por lo que solo hay que abrir y escurrir.

Mezclamos todas las verduras en la sartén donde hemos hecho la cebolla y lo cocinamos 1 ó 2 minutos, solo para que se unan bien.

Cocemos la pasta elegida, escurrimos y mezclamos con las verduras.

Con la mandolina sacamos láminas de calabacín; las salamos y las cocinamos en la plancha, con una cucharada de aceite, hasta que estén blandas y un poco doradas.

Vamos a montar el plato: necesitamos un aro de emplatar.

Forramos el interior del aro con unas láminas de calabacín. Rellenamos con la mezcla de pasta y verduras.

Sacamos el aro con cuidado.






                                         ¡Y listo!

viernes, 15 de septiembre de 2017

Españoletas.




Son unas galletas básicas, ya veis los ingredientes, que tienen diferentes nombres según la zona de España donde se hagan.

Me parecen ideales para tomar con el café del desayuno ya que son una especie de bizcochos secos, con la corteza crujiente.





Necesitamos:
3 huevos.
350g de harina.
100g de aceite, yo usé girasol, pero se pueden hacer con oliva suave.
100g de azúcar blanco.
½ sobre de levadura (tipo Royal).

Empezamos batiendo bien los huevos con el azúcar. Cuando esté bien batido vamos agregando el aceite y batiendo hasta integrarlo.

Mezclamos la harina con la levadura y vamos añadiendo hasta terminar.

Nos queda una masa muy densa y pesada por lo que no es fácil batir para integrar toda la harina.

Preparamos la bandeja del horno forrándola con papel de horno y vamos haciendo montones de masa separados unos de otros. Yo usé dos cucharas, una llena de masa y con la otra la empujaba para que cayera en el papel.

No importa que los montones queden irregulares o la masa con piquitos, en el horno “desaparecerán”.

Metemos en el horno caliente a 180º hasta que las galletas estén doradas, unos 20 minutos.


                                           ¡Y listo!