miércoles, 15 de noviembre de 2017

Estofado de ternera con patatas.

 

estofado1
1.      m. Guiso que consiste en un alimento condimentado con aceite, vino o vinagre, ajo, cebolla y varias especias, puesto todo en crudo en una vasija bien tapada para que cueza a fuego lento sin que pierda vapor ni aroma.

Esto es lo que dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua que es un estofado y esto es, ni más ni menos, lo que vamos a hacer: un guiso sencillo, sabroso, completo, hecho a fuego lento, despacito.





Necesitamos:
Carne para guisar, morcillo o aguja, 500g para cuatro personas.
Patatas, cuatro medianas.
Ajo 2 ó 3 dientes, 2 cebollas, 1 pimiento verde mediano, 2 ó 3 zanahorias.
1 cucharada de harina y una punta de cucharilla de pimentón dulce.
Sal, pimienta negra, 1 hoja de laurel, un poco de orégano seco.
Aceite de oliva, 3 ó 4 cucharadas, más el aceite de freír las patatas.
1 vaso de vino blanco o un botellín de cerveza, lo que más os guste.

Empezamos pelando y picando todas las hortalizas, ajo, cebolla, zanahoria y pimiento verde.

En una cazuela con el aceite ponemos los ajos, cuando empiezan a coger color ponemos la cebolla, la zanahoria y el pimiento y dejamos que se vaya pochando.

Cuando empieza a ablandar  agregamos la carne en trozos y adobada con sal y pimienta negra.

Damos unas vueltas para que se sofría; añadimos la harina y el pimentón y seguimos dando vueltas para que se cocine durante un par de minutos.

Ahora añadimos el alcohol que vayamos a usar, vino blanco o cerveza, dejamos que se evapore; ponemos el laurel y un poco de agua, tapamos y dejamos cocer despacio hasta que la carne está tierna, una hora y media más o menos. 

Pelamos las patatas y las partimos en rodajas no muy gruesas, salamos y freímos.

Cuando la carne esté tierna la pasamos a una fuente de horno, cubrimos con las patatas fritas y metemos en el horno a 180º durante unos 15 minutos. Cuando las patatas están bien tiernas y doradas, ya está.

Espolvoreamos el orégano seco y servimos.





La idea de poner así las patatas se la vi a “Lola en la cocina”.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Aperitivo de queso y granada.




¡Pensando ya en la Navidad! ¡Cada año empezamos antes!

A mí me gustan los aperitivos calientes, recién hecho, pero tienen el gran inconveniente de que tienes que estar en la cocina cuando todo el mundo está ya de charla y de bromas; así que preparo aperitivos fríos que no tenga que preparar en el último momento.

No hay duda que unas croquetas recién fritas, por ejemplo, son muy bien recibidas por todos pero…para otro día, no en Nochebuena.

A sí que os propongo un aperitivo sencillo, fácil, rico y que puedes preparar con antelación.




Necesitamos:
Queso de cabra, de rulo, mejor pequeño.
Pan de molde, sin corteza.
Una granada.
Unas nueces.

Empezamos partiendo el pan en cuatro trozos.

Partimos rodajas de queso, no muy gruesas.

Ponemos el queso encima del pan; adornamos con un cuarto de nuez y unos granos de granada.



Otra versión que a mí me gusta mucho es con queso y uvas, una mezcla muy contrastada. Os dejo el enlace por si os apetece.
 


domingo, 5 de noviembre de 2017

Alubias pintas con bacalao, al estilo Codornillos.





Codornillos es un pequeño pueblo de la provincia de León, cerca de Sahagún de Campos donde yo tengo un cuarto de mis orígenes ya que de ahí era mi abuela materna de la que, entre otras cosas heredé mi nombre.

Esta receta me la explicó mi madre que se la vio hacer, de niña, a su abuela Francisca.

Es la típica receta rica y sabrosa hecha con ingredientes que se podían tener en un pueblo leonés hace más de 100 años, legumbre (alubias pintas) que cosechaban ellos mismos y bacalao que, no como ahora, era un producto al alcance de la gente humilde por su precio y su fácil conservación.


 Necesitamos por ración:
Alubias pintas, unos 100 g.
Bacalao, unos 100 g.
Una hoja de laurel.
Una cucharadita de pimentón dulce.
Una cebolla y un diente de ajo.
Yo añadí una zanahoria, que no tenía la receta original.
Y como siempre aceite de oliva y sal.

Empezamos poniendo el bacalao a desalar en agua fría; el tiempo dependerá del grosor de las tajadas. Yo os recomiendo que no utilicéis trozos muy grandes, ya que vamos de desmigarlos sirven perfectamente partes de inferior calidad.

Ponemos las alubias a remojo en agua fría la noche anterior para que se hidraten.

En una cazuela ponemos las alubias, la cebolla partida en cuatro o cinco trozos grandes, la hoja de laurel, la zanahoria (si la ponéis), un chorro de aceite, el pimentón y cubrimos de agua.

Dejamos cocer despacio, siempre cubiertas de agua para que no suelten la piel.

Aparte hacemos el bacalao: lo ponemos en agua fría en un cazo hasta que dé el primer hervor; apagamos y dejamos templar hasta que podamos, sin quemarnos desmenuzarlo. Quitamos espinas y pieles.

Sacamos del guiso de alubias la cebolla y la zanahoria con un poco de caldo, lo trituramos. Se lo volvemos a echar.

Añadimos el bacalao y dejamos cocer despacio durante unos 10 minutos más para que se unan bien todos los sabores.

Dejamos reposar antes de servir.



                                                                              ¡Y listo!

Dedicado a mi hermano "el madrileño", que hoy cumple años: felicidades.