miércoles, 17 de enero de 2018

Bizcocho de harina de castaña.




La castaña ha sido muy importante en la alimentación de nuestros antepasados sobretodo en la zona norte del país. 

Es uno de los frutos secos con menor valor calórico apto en las dietas celíacas ya que no contiene gluten y por su efecto saciante también en las dietas de adelgazamiento.

Tiene un bajo contenido en grasas, y la mitad de su composición son hidratos de carbono, esto hace de la castaña un alimento energético muy recomendable.

Son muy adecuadas para deportistas, durante la adolescencia, y para aquellas personas que tengan un trabajo que requiera de un gran esfuerzo físico.

Su composición en minerales y vitaminas nos ayudan a controlar la retención de líquidos, y por su contenido en fibra evita el estreñimiento.

Nos ayuda a controlar la hipertensión, previene la anemia, y nos regula los niveles de colesterol en sangre.

Bueno, ahora que ya os he contado lo fantástico que es comer castañas vamos con la receta.




Ingredientes

130 g harina normal.
100 g harina de castañas.
3 huevos
1 yogurt
80 g azúcar blanco.
1 sobre levadura.
1 vaso de yogurt de aceite de girasol.

Empezamos batiendo los huevos con el azúcar.

Añadimos el yogur, batimos para integrarlo.

Ponemos el aceite y volvemos a batir.

Mezclamos las dos harinas, la de trigo y la de castañas con la levadura. Lo pasamos por un colador y se lo agregamos a la masa líquida que ya teníamos.

Metemos en el horno caliente a 180º, durante unos 40 minutos, pero ya sabéis pincháis y comprobáis.




domingo, 14 de enero de 2018

Sopa de mejillones y alubias blancas.




Una receta de Bruno Oteiza, perfecta para los días fríos y lluviosos del invierno. Yo hice algunos pequeños cambios, no por mejorarla sino para adaptarla más a mi gusto. Os dejo el enlace para que echéis un vistazo al original.

Es un plato único, completo que mejora si lo cocinamos la víspera.



Necesitamos para dos:
1kg de mejillones
200 g de alubias blancas
1 puerro
1 cebolla
2 zanahorias
¼ de pimiento rojo
1 guindilla (opcional)
1/2 vaso de vino blanco
aceite de oliva virgen extra
sal y una pizca de pimentón
1 hoja de laurel y unas ramas de perejil.

Ponemos las alubias a remojo unas 12 horas antes de cocinarlas.

Ponemos a cocer las alubias en una cazuela con abundante agua fría, una hoja de laurel y un chorrito de aceite. Cocinamos a fuego suave hasta que estén tiernas. Tardarán más o menos dependiendo de la calidad de la legumbre.

Mientras ponemos los mejillones en una cazuela, con el vino blanco, al fuego hasta que se abran. Colamos el caldo y lo reservamos. Los sacamos de la concha y los picamos, reservando algunos enteros para adornar el plato. 

Hacemos el sofrito: picamos la cebolla, el puerro, el pimiento y las zanahorias, todo muy menudo, y lo ponemos a pochar en una cazuela con un chorrito de aceite.

Agregamos la guindilla cayena. ¡Mejor hacerlo sin sal! Después pondremos el caldo de los mejillones que suele ser salado.

Cuando empiece a ablandar ponemos una pizca de pimentón y agregamos los mejillones picados y el caldo, bien colado; cocinamos el conjunto durante 10 minutos.

Incorporamos las alubias, espolvoreamos con perejil picado (yo no lo puse) y probamos el punto de sal. 

Cocinamos durante unos 5 minutos. 

Servimos en una cazuela de barro.

 

                                         ¡Y listo!


viernes, 12 de enero de 2018

Arroz con coliflor y langostinos.




Este plato es muy ligero y muy nutritivo.

El arroz es una buena fuente de hidratos de carbono, lo que nos proporciona energía; los langostinos tienen poca grasa y proteínas de excelente calidad; en cuanto a la coliflor es una verdura que aporta muy pocas calorías, muchas vitaminas y minerales, azufre y vitamina C con gran poder antioxidante.

Si añadimos los beneficios del pimentón, la cúrcuma, el aceite de oliva virgen…en fin tenemos un plato de primera.

Además es un plato muy económico ¿se puede pedir más?



Necesitamos por persona:
3 langostinos.
Arroz redondo, 80g.
Coliflor, 3 ó 4 ramilletes, partidos en trozos pequeños.
½ cebolla.
2 dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen.
¼ de cucharilla de pimentón dulce.
¼ de cucharilla de cúrcuma.
1 hoja de laurel.
Caldo de pescado.

Empezamos poniendo aceite, 2 ó 3 cucharadas, en una paella o en una cazuela baja.

Freímos los dientes de ajo partidos y cuando empiezan a dorarse ponemos la cebolla partida pequeña. Dejamos que se sofría y cuando empieza a ponerse trasparente añadimos la cúrcuma, el pimentón, la hoja de  laurel y el arroz; damos unas vueltas y sofreímos.  

Agregamos la coliflor partida en ramitos pequeños;  esto es importante, la coliflor tiene que cocer a la vez que el arroz por lo que no pueden ser trozos grandes ya que puede que no se terminen de hacer bien.

Añadimos el caldo hirviendo y la sal; cocemos un poco fuerte al principio y después más lentamente hasta que todo esté bien cocido, unos 15 minutos. Cuando falten 3 ó 4 minutos ponemos los langostinos.
 
Tapamos, apartamos del fuego y dejamos reposar 5 minutos.


                                              ¡Y listo!