lunes, 19 de octubre de 2020

Tarta de manzana (la más fácil).


 

Si, de verdad es la tarta de manzana más fácil, ligera, suave, saludable, rápida de hacer…del mundo.

Es todo manzana, sin harina y sin mantequilla y con muy poco, muy poco azúcar.

No os pongo cantidades porque depende de tamaño del molde.



Necesitamos:

Manzanas, yo usé Golden.

Azúcar moreno.

Uvas pasas.

Un trocito de mantequilla, para untar el molde.

Para cubrir el pastel: ½ cucharilla de maicena, 1 cucharada de mermelada de melocotón y 3 ó 4 cucharadas de agua.

Este paso es optativo, se puede suprimir.

Empezamos preparando el molde. Es aconsejable usar uno no desmontable ya que el azúcar con el jugo de la manzana hace un caramelo que en un molde desmontable se escurre.

Yo la hice en uno desmontable forrado con papel, después me di cuenta del error.

Lo untamos con un poco de mantequilla.

Calentamos el horno a 170/180º.

Pelamos las manzanas y las partimos en gajo no muy gruesos.

Empezamos a colocarlos en el molde, cubriendo bien todo el fondo y pegándose a los laterales.

Esparcimos un poco de azúcar y unas uvas pasas; repetimos hasta llenar totalmente el molde. En el horno va a perder volumen por lo que conviene llenarlo bien.


Primera capa, repetir hasta llenarlo.

Lo horneamos unos 30 minutos. Pincharlo con una brocheta así comprobáis si la manzana ya está asada.

Sacarlo del horno y dejarlo unos 10 minutos antes de desmoldar.

Mientras preparamos en un cazo la cubierta; ponemos el agua, la maicena y la mermelada y lo hacemos hervir un par de minutos, dando vueltas con unas varillas.

Desmoldamos y cubrimos.



¡Y listo, a disfrutar!

La vi en el programa de la 2 de Julie.


domingo, 18 de octubre de 2020

Coliflor con cúrcuma y frutos secos.


 

Ingredientes sencillos + preparación fácil = un plato nutritivo, sin grasa, atractivo.

Creo que a todo el mundo, o casi, le apetecerá probar un ramito de coliflor con una suave bechamel y unos trocitos de avellana o nuez.



Necesitamos:

1 coliflor.

1 cucharada de harina.

1 cucharilla de cúrcuma.

Leche.

Sal y aceite de oliva virgen.

Frutos secos: yo usé avellanas y nueces.

Empezamos separando los ramitos de coliflor, lavándolos bien y partiéndolos de un tamaño similar.

Los cocemos en agua hirviendo con sal hasta que la pinchar por el tallo veamos que el cuchillo entra con facilidad. Escurrimos, ponemos en la fuente de servir y reservamos.

Mientras se cuece la coliflor preparamos una bechamel poniendo en un cazo un poco de aceite, una cucharada de harina, cúrcuma y sal. Cuando la harina ya se ha cocinado un poco vamos añadiendo la leche y dando vueltas con unas varillas para evitar los grumos hasta que esté bien cocida. Hay que dejarla ligera, no muy espesa.

Con esta bechamel cubrimos la coliflor; esparcimos por encima los frutos secos.

¡Y listo, a disfrutar!