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sábado, 1 de abril de 2023

Pisto con huevo y chorizo.


Las fotos es lo único que no es bueno en este plato. De noche, con luz artificial y prisa para que no se enfriara no supe hacer otra cosa.

Pero el plato es riquííísimo. Palabrita de niña de colegio de monjas. Bueno, quizá no es la mejor referencia.

Vamos a lo importante.

El plato es un “pisto” hecho a mi manera (es decir, lo que había en la nevera) con vino tinto que le da color y sabor, huevo con la clara cuajada y la yema prácticamente cruda y unas rajitas de un buen chorizo.



Necesitamos para dos raciones:

Para el pisto: cebolla, pimiento rojo, calabacín, zanahoria, tomate natural triturado y ½ vaso de vino tinto.

Aceite de oliva virgen extra y sal.

Además: 1 huevo por persona y unas rodajas de chorizo ibérico, la cantidad al gusto.

Empezamos preparando el pisto. Ponemos dos o tres cucharadas de aceite en una sartén o en una cazuela baja y amplia y vamos pochando la cebolla, con una pizca de sal, a fuego suave. 

Cuando esté trasparente añadimos la zanahoria picada muy pequeña para que se haga bien; seguimos cocinando.

Pelamos el pimiento rojo y lo partimos menudo; lo añadimos y seguimos cocinando.

Después de tres o cuatro minutos ponemos el calabacín; si es ecológico no es necesario pelarlo, solamente lavarlo, si no lo pelamos, partimos pequeño y subimos el calor, mezclamos bien y cocinamos dos o tres minutos más antes de añadir el tomate natural triturado y el vino.

Salamos y cocinamos hasta que esté espeso y todas las verduras tiernas.

Separamos  las claras de las yemas y estas las reservamos. Batimos las claras como para hacer una tortilla y las añadimos muy despacio, en forma de hilo sobre el pisto a la vez que damos vueltas; así conseguimos que no nos queden trozos grandes de clara sino que se cuaje en partículas muy pequeñas.

Solamente nos queda poner las rodajas de chorizo y las yemas, con cuidado que no nos rompan; tapamos y apartamos del calor.

Así conseguimos que solamente se cuaje la superficie quedando la yema líquida.


En el momento de servir regamos la yema con aceite crudo y... disfrutamos.


sábado, 6 de julio de 2019

Calabacín relleno con pisto al vino tinto y bonito fresco.



De lo más recomendable este pisto con vino tinto. 

Sí no lo habéis hecho nunca animaros a probar; le cambia el color, el sabor, la textura…


Lo acompañé con bonito fresco pero con trocitos de pechuga de pollo o de ternera también quedará fantástico.



Necesitamos:
Calabacín, dependiendo del tamaño uno o ½ por persona.
½ raja de bonito fresco.
2 ó 3 dientes de ajo.
Para el pisto:
Cebolla, pimiento rojo, zanahorias, tomate natural y ½ vaso de vino tinto.
Aceite de oliva virgen extra y sal.

Empezamos lavando bien el calabacín, cortamos los extremos y lo cortamos en dos partes a lo largo.

Ponemos una cazuela con agua y sal a hervir y cocemos el calabacín y las zanahorias peladas durante unos cuatro o cinco minutos. Sacamos y dejamos enfriar el calabacín con la piel hacia arriba para que pierda agua.

Mientras vamos haciendo el pisto: ponemos en una sartén 3 ó 4 cucharadas de aceite y vamos friendo la cebolla picada, unos cinco minutos, añadimos el pimiento rojo seguimos friendo otros 4 ó 5 minutos; agregamos la zanahoria partida en trocitos pequeños y la carne de vaciar el calabacín y seguimos friendo 2 minutos más; añadimos un tomate mediano pelado en trozos (o tomate natural de bote) y el vino; probamos de sal y dejamos cocinar hasta que esté espeso.

Vamos preparando el bonito: quitamos la espina central y la piel y lo partimos en trocitos; en una sartén con dos cucharadas de aceite freímos los dientes de ajo picados y cuando empiezan a dorarse añadimos el bonito con su sal y lo freímos un minuto. Lo agregamos al pisto.


En la misma sartén del bonito, sin limpiarla ponemos las pieles del calabacín para que se tuesten un poco.








Montamos el plato poniendo la piel del calabacín  y encima una buena ración de pisto con bonito.

Decoramos con una cañita de romero fresco.






                                           ¡Y listo!
           

miércoles, 15 de agosto de 2018

Paccheri di Napoli, con pisto y bonito.

Desde que vi esta pasta, paccheri di Napoli, me apeteció prepararla, pensé que simplemente necesitaba un buen relleno. Como en verano cocino con frecuencia bonito pues…todo solucionado. Pero con cualquier relleno jugoso, con salsa, que os apetezca estará estupenda.

Puede, además, ser una receta de aprovechamiento para “dar salida” a esos resto que nos quedan en la nevera.



Necesitamos:
4 ó 5 paccheri, por persona.
2 dientes de ajo.
1 cebolla grande.
1 pimiento verde.
2 zanahorias medianas.
1 bote grande de tomate natural triturado.
Un trozo de bonito, de la cola o de una rodaja.
Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos picando muy menudo el ajo, la cebolla, el pimiento verde y la zanahoria pelada.

En una sartén amplia ponemos 2 ó 3 cucharadas de aceite y empezamos friendo el ajo; cuando está un poco dorado añadimos la cebolla, el pimiento y la zanahoria, con sal



Sofreímos despacio hasta que está la cebolla transparente y el pimiento y la zanahoria todavía con un punto crujiente.
 
Mientras se hace picamos, a cuchillo, el bonito haciendo trocitos pequeños. Salamos y añadimos al sofrito, damos una vueltas y cuando cambia de color agregamos el tomate, tres o cuatro cucharadas; dejamos que todo se cocine, debe quedar espeso.



Con el resto del tomate hacemos una salsa.

Vamos cociendo la pasta durante unos 13/14 minutos.

Con una cucharilla rellenamos la pasta.


Servimos la salsa de tomate y encima la pasta rellena.

                                                ¡Y listo!
 


miércoles, 19 de abril de 2017

Alboronía o pisto andaluz




La alboronía es un guiso tradicional, un pisto, seguramente el primer pisto.

No pongo las cantidades porque admite ciertas variaciones según lo que tengamos o lo que más nos guste.





Necesitamos:
Cebolla, pelada y picada.
Pimiento rojo y verde picado.
Calabacín, partido en cubitos.
Berenjena, partida en cubitos.
Dientes de ajo laminado.
Tomate pelado y despepitado.
Un puñado de pistachos.
Una cucharadita de canela molida.
Sal.
Aceite de oliva virgen.
Vinagre de Jerez.
Sal y pimienta blanca molida.




Empezamos poniendo en una sartén aceite de oliva virgen extra, el ajo picado, la cebolla y los pimientos en trocitos. 

Rehogamos y cuando empieza a ablandar añadimos la berenjena y el calabacín cortados en dados. 

Seguimos cocinando a fuego lento hasta que las verduras queden tiernas.

Entonces añadimos el tomate y dejamos cocer hasta que quede estofado. 

Cuando esté todo tierno, probamos el punto de sal y pimienta y añadimos vinagre al gusto. 

Dejamos unos minutos más al fuego, ponemos la canela, apagamos y dejamos reposar unos minutos.

Servimos con un puñadito de pistachos.
 





Esta vez fue para acompañar una tapita de jamón, pero tomarlo con lo que más os guste.