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jueves, 17 de marzo de 2022

Pechuga de pollo con setas, al Jerez.

 

Decidme la verdad ¿hay algo más insulso que una pechuga de pollo a la plancha? Creo que no.

Por mucho que la adobes, que la sazones…como no la acompañes de una guarnición sabrosa y de una salsita rica es un plato bastante soso.

Esta receta es, además de fácil y rápida de hacer (para los que andáis con prisa) un plato delicioso, exquisito.


Necesitamos por persona:

Pechuga de pollo en filetes, no demasiado finos.

½ cebolla.

2 dientes de ajo.

Unas setas. Yo usé de cultivo pleurotus ostreatus pero pueden ser champiñones. La cantidad al gusto yo puse 120 gramos aprox.

½ cucharada de harina.

½ vaso de vino de Jerez.

½ vaso de caldo de pollo (o agua).

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos poniendo en una cazuela amplia, para no superponer los filetes dos cucharadas de aceite y doramos los filetes después de haberlos sazonado con sal y pimienta negra. No hay que hacerlos totalmente, luego los terminaremos es sólo sellarlos. Los reservamos en un plato.

En la misma cazuela ponemos los dientes de ajo y la cebolla picados y sofreímos despacio unos minutos hasta que la cebolla empiece a ablandarse.

Ponemos la harina y la cocinamos, para que no tenga sabor a crudo, un minuto.

Subimos el calor, añadimos el vino y dejamos evaporar. Ponemos el caldo y sal.

Agregamos las setas limpias y partidas en tiras.

Tapamos y cocinamos a fuego moderado unos 8 ó 10 minutos, para que se cocinen las setas.

Volvemos a poner la pechuga y cocinamos unos cinco minutos más.

Si durante la cocción la salsa está muy espesa añadimos más caldo y si por el contrario es demasiado líquida cocemos destapado para que se evapore.


¿Comemos o qué?


jueves, 27 de enero de 2022

Arroz, con setas y alcachofas.


 

Este plato tiene la ventaja de ser muy sencillo de hacer, nutricionalmente completo, barato y muy sabroso.

Antes de usar el arroz yo he cogido la costumbre de lavarlo: lo pongo en un colador debajo del grifo del agua fría; antes nunca lo hacía pero en algún sitio leí que era conveniente.

Las setas son de cultivo, son muy fáciles de encontrar frescas en el súper. También se puede hacer con champiñones u otro tipo de setas.

Yo uso alcachofas congeladas pequeñas; te quitas mucho trabajo y resultan muy bien.



Necesitamos por ración:

80 gramos de arroz redondo, mejor ecológico. Es un poco más caro, no mucho, por lo que no encarece significativamente el plato.

120 gramos de setas de cultivo (pleurotus ostreatus).

6 alcachofas.

1 puerro.

Caldo de verduras (o agua), el doble y un poco más.

Sal y aceite de oliva virgen.

Empezamos lavando muy bien el puerro, con especial cuidado por si tiene tierra entre las capas. 

Hacemos el caldo: ponemos agua fría con el verde del puerro a hervir.  Lo dejamos unos 10 minutos y ya lo tenemos.

En una paella o en una cazuela amplia ponemos dos cucharadas de aceite y sofreímos despacio la parte blanca del puerro, picada en medias lunas con una pizca de sal.

Limpiamos las setas, sin mojarlas y las picamos.

Cuando el puerro está blando añadimos las setas y dejamos que se cocinen unos minutos, hasta que empiecen a ablandarse (se terminarán de hacer con el arroz).

Subimos el fuego y ponemos el arroz; damos unas vueltas y dejamos que se impregne del sofrito; añadimos el caldo o el agua hirviendo. Salamos y dejamos cocer unos diez minutos, al principio mas fuerte y después bajamos el calor.

Ahora agregamos las alcachofas, que se cocinan en cuatro o cinco minutos.

Apartamos del fuego, tapamos y dejamos reposar tres o cuatro minutos. Destapamos y servimos.


¿Comemos o qué?

 

jueves, 20 de enero de 2022

Lentejas con setas, puerros y crujiente de jamón.


 




Como ya sabéis el consumo de legumbres es un buen hábito en muchos sentidos; las legumbres son nutritivas, saludables, admiten muchas preparaciones, combinan muy bien con verduras, carnes, embutidos, pescado y hasta con marisco,

Yo uso la  variedad pardilla, cultivada en León que es una lenteja de gran calidad y casi, casi de kilómetro 0 (en Asturias, que yo sepa no se cultivan).

Hoy las he preparado con setas y un poco de jamón crujiente. Un guiso sencillo y completo.


Necesitamos:

80/100 gramos de lentejas por ración.

100 gramos de setas cultivadas (Pleurotus ostreatus).

2 puerros.

2 dientes de ajo.

1 huevo de jamón.

2 lonchas finas de jamón.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos lavando las lentejas, las escurrimos y dejamos en remojo un par de horas; según la variedad no es necesario ponerlas a remojo; yo suelo ponerlas un rato para que empiecen a hidratarse.

Lavamos bien los puerros, con mucho cuidado porque pueden tener tierra entre las capas; usamos la parte más verde para cocer las lentejas y picamos en medias lunas la parte blanca.

Cocemos las lentejas, sin sal, con el hueso de jamón y la parte verde del puerro, hasta que estén tiernas.

Mientras en una sartén ponemos dos cucharadas de aceite con los dientes de ajo partidos; antes de que cojan color añadimos los puerros picados; sofreímos a calor suave.

Limpiamos las setas y las partimos en tiras; cuando el puerro está blandito ponemos las setas, subimos el calor y dejamos que se cocinen durante unos cinco minutos.

Sacamos el hueso de jamón de las lentejas (si están muy caldosas retiramos parte del caldo y lo reservamos)  agregamos el contenido de la sartén y lo dejamos cocer todo junto unos 8/10 minutos.

Probamos de sal, teniendo en cuenta que el crujiente de jamón va a aportar.

En otra sartén, sin nada de aceite ponemos el jamón hasta que esté crujiente.

Servimos.


¿Comemos o qué?

martes, 18 de mayo de 2021

Canelones con setas y espárragos trigueros.


Con la llegada del buen tiempo nos empiezan a aparecer platos más ligeros, con menos grasa, más refrescantes.

Podemos hacer esta receta vegana usando leche vegetal para la bechamel.

También, opcionalmente, se puede poner queso rallado por encima y gratinarlos en el horno.

Además estamos en temporada de espárragos, están en su mejor momento y hay que aprovechar.

En cuanto a las setas podéis usar las que más os gusten shiitake, pleurotus, champiñones…o cualquier otra que encontréis en el mercado.

 


Necesitamos para cuatro canelones:

4 láminas de canelones pre-cocidas.

100 gramos de setas.

8 espárragos trigueros.

½ cebolla.

Una cucharada de harina.

Leche (puede ser leche vegetal).

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos poniendo las láminas de canelón en agua caliente para que se ablanden, si las usamos pre-cocidas. Si no son pre-cocidas las cocemos el tiempo necesario, las sacamos y reservamos sobre un paño de algodón.

Limpiamos las setas y las picamos menudas.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y pochamos la cebolla, también picada pequeña; cuando empiece a ponerse transparente añadimos las setas y dejamos que se cocinen durante 7 u 8 minutos.

Mientras quitamos el extremo final de los espárragos, la parte dura; los ponemos en una sartén cubrimos con agua y sal y cocemos 4 ó 5 minutos hasta que estén tiernos. Escurrimos y reservamos.

Preparamos una bechamel ligera: ponemos una cucharada de aceite y otra de harina; cocinamos durante 2 minutos; agregamos la leche y cocinamos hasta que tengamos una bechamel ligera y bien cocida.

En el sofrito de cebolla y setas ponemos unas cucharadas de bechamel y mezclamos.

Ponemos una cucharada de esta mezcla sobre cada una de las láminas de canelón y dos espárragos. Cerramos.

En una fuente de horno ponemos un poco de bechamel, encima los canelones rellenos y encima otra cucharada de bechamel.



Metemos en el horno caliente a 170º/180º durante unos minutos.

Opcionalmente se puede poner queso rallado por encima y gratinarlos en el horno.

Y listo ¿comemos o qué?

 

jueves, 18 de marzo de 2021

Alubias con setas y jamón.



Una receta con productos tradicionales y con una realización un poco novedosa: las setas con jamón forman una unión perfecta y muy conocida; estas además tienen un poco de vino tinto, que les aporta color, aroma y sabor.

Son productos muy nutritivos, económicos, fáciles de encontrar en cualquier mercado y que hacen un plato de cuchara completo y sabroso.

 


Necesitamos por ración:

80/100 gramos de alubias, las que más os gusten. Yo usé la variedad “manto de la virgen” pero con alubias de “riñón”, “granjilla” o “canela” por ejemplo quedará un plato perfecto.

80 gramos de setas de cultivo,  pleurotus ostreatus, que son las más fáciles de encontrar y las más económicas.

50 gramos de jamón en taquitos pequeños.

½ cebolla.

2 dientes de ajo.

½ vaso de vino tinto.

½ cucharilla de pimentón.

½ cucharilla de harina.

Sal y aceite de oliva virgen.

Empezamos poniendo las alubias a remojo la noche anterior en agua fría. Por la mañana las escurrimos del agua de remojo, las cubrimos con agua fría y las cocemos a fuego moderado hasta que tiernas. Al final las salamos.

Mientras hacemos un sofrito con dos o tres cucharadas de aceite, los ajos y la cebolla picados menudos. Cuando la cebolla esté tierna, sin dorarse agregamos el jamón, el pimentón y la harina; sofreímos con cuidado de que no se queme el pimentón. No ponemos sal porque el jamón ya aporta bastante.

En este momento ponemos las setas, limpias y partidas en trozos no muy pequeños porque al cocinarse menguan.

Subimos el fuego y añadimos el vino; dejamos evaporar y seguimos cocinando tres o cuatro minutos. Si está demasiado seco ponemos un poco del líquido de cocer las alubias.

Por último vamos unir las dos preparaciones: el guiso de setas con jamón y vino y las alubias escurridas.

Mezclamos con cuidado de no romper las alubias, ponemos un poco del caldo de cocción y dejamos hervir despacio unos 8 ó 10 minutos; probamos de sal y rectificamos si hace falta.





Y listo ¿comemos o qué?

sábado, 18 de enero de 2020

Garbanzos con shiitake.



¡Un platazo! Hoy una receta que me ha dejado totalmente satisfecha. Andaba yo buscando recetas con garbanzos, que es mi legumbre favorita, y me acordé de las alubias con shiitake que he hecho en varias ocasiones.

Pensé que si con alubias es un plato muy sabroso con garbanzos tenía que estar incluso mejor. Y no me equivoqué.

Usé setas ecológicas de kilómetro “casi cero”, del bosque de Cabranes.

Además si utilizáis garbanzos en conserva, ya cocidos en menos de 30 minutos lo tenéis terminado.


Necesitamos:
Garbanzos cocidos, unos 100 gramos por ración.
Setas shitake, 120 g por ración.
1 cebolla mediana.
Sal y pimienta negra.
Aceite de oliva virgen extra.
Además: 1 puerro y 2 zanahorias, si como yo cocéis los garbanzos en casa.

Empezamos poniendo los garbanzos a remojo la noche anterior, en agua templada.

Por la mañana ponemos en una pota agua con el puerro y las zanahorias, cuando hierva echamos los garbanzos escurridos del agua del remojo. Dejamos cocer hasta que estén tiernos.

Si utilizamos garbanzos de bote nos saltamos todo este proceso. Yo como nunca los probé no puedo opinar sobre su calidad.

En una sartén ponemos tres cucharadas de aceite y sofreímos, a fuego lento la cebolla picada menuda. Cuando empieza a ablandar añadimos las setas partidas en trozos medianos, no muy pequeños que luego menguan. Tenemos que limpiarlas sin mojarlas, quitar toda la tierra que tengan.

Ponemos sal y pimienta negra y dejamos que se vayan cocinando, dando vueltas de vez en cuando, durante unos 10 minutos aunque el tiempo depende del tamaño de los trozos. Si veis que al principio necesitan un poco de líquido ponéis dos o tres cucharadas del caldo de los garbanzos.

Agregamos los garbanzos  cocidos escurridos, damos unas vueltas y ponemos un poco del caldo de cocerlos, que no llegue a cubrirlos.

Dejamos cocer lentamente para que todo se integre bien y se evapore el caldo durante unos cinco minutos más.

Un poco de perejil picadito por encima les vendría bien ¡yo no tenía!


Servimos.

martes, 16 de octubre de 2018

Fabas con setas shiitake.


Hoy sí podríamos decir aquello de receta de “kilómetro cero”: fabas de la huerta y setas cultivadas en casa.


Desde que hicimos un pequeño curso con Funji natur, “bajo la sombra de los castaños en un escondido valle asturiano”, como dicen ellos, cultivamos nuestras propias setas shiitake y os aseguro que es una experiencia muy gratificante; observar todo el proceso desde el nacimiento de la seta en la corteza del tronco y su crecimiento hasta que las recolectas es muy emocionante.

Y como uno de nuestros tronquitos ha sido generoso hemos hecho esta receta.



Necesitamos para dos:
200 g de fabas.
Setas shiitake, no las pesé pero en la foto del tronco podéis ver, más o menos, la cantidad. Creo que eran unas 16/18 de distintos tamaños.
Además necesitamos: 1 cebolla mediana, 2 zanahorias, 4 dientes de ajo, una hoja seca de laurel, aceite de oliva virgen y sal.



Empezamos la noche anterior ponemos las fabas a remojo en agua fría, bien cubiertas para que se rehidraten.

Cuando las vayamos a cocinar tiramos el agua del remojo y, en una cazuela proporcionada a las cantidades ponemos las fabas, la cebolla pelada y entera, las zanahorias peladas y enteras, la hoja de laurel, dos dientes de ajo y un chorretón de aceite; cubrimos con agua fría y ponemos a cocer.

Cuando empiece a hervir “asustamos” a las fabas añadiendo un poco de agua fría; dejamos cocer despacio, manteniendo siempre las fabas cubiertas de agua para evitar que suelten la piel; tampoco es conveniente revolver con una cuchara ya que seguramente las partiremos, es mejor menear la pota de vez en cuando.

Cuando están tiernas las salamos, sacamos la cebolla y las zanahorias con un poco de caldo, lo trituramos y lo volvemos a echar a la cazuela.

Quitamos el laurel.



Mientras se cocinan las fabas vamos haciendo las setas: las limpiamos bien con un papel de cocina, nunca mojándolas y las partimos.

En una sartén ponemos un poco de aceite y los otros dos dientes de ajo picaditos; los freímos y añadimos las setas. Dejamos que se cocinen ligeramente y añadimos esta preparación a las fabas. Dejamos hervir despacio unos cinco minutos.

Apartamos del calor y dejamos reposar antes de servir.


 
                                          ¡Y listo!



martes, 31 de marzo de 2015

Setas con langostinos.




Para compartir, para picar, para acompañar a una cerveza, para esperar  mientras llega a la mesa el plato principal…para disfrutar, si te gustan las setas.

Necesitamos: 

Setas, en este caso Pleurotus ostreatus o seta de ostra.

Langostinos, gambones o gambas.

Ajo, guindilla, sal y aceite.

Limpiamos muy bien las setas, sin mojarlas, con un papel de cocina.

Ponemos en una sartén un par de cucharadas de aceite de oliva virgen; añadimos los ajos picados y la guindilla (opcional, sólo si queremos un toque picante) y dejamos que se frían muy poco.

Añadimos las setas, con un poco de sal, calor moderado y dejamos que se hagan por un lado antes de darles la vuelta.

Mientras quitamos las cabezas y los caparazones a los langostinos o gambas, lo que usemos.

Cuando las setas están hechas por los dos lados añadimos los langostinos, con su sal, y damos unas vueltas para que se cocinen a fuego fuerte; necesitan muy poco tiempo, enseguida cambian de color y están, no conviene pasarse de cocinado porque quedan secos.


Servimos y ponemos unas piedritas de sal y un poco de perejil picado (yo no tenía perejil) sobre las setas.