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miércoles, 23 de julio de 2025

Guarnición de la huerta.

 


Nada mejor para acompañar a un plato de carne o pescado que un buen plato de verduras, que nos alimenta y nos sacia. Para ser sincera te contaré que ayer “me pasé” con la comida, suele ser así si como de restaurante, me distraigo con la conversación y no “mido”. Hoy tocaba comida sencilla para compensar: pescado a la plancha y verdura.

Descarté una ensalada y como tenemos muchos calabacines pensé en esto.

Necesitamos para dos:

Unas patatas pequeñas o medianas partidas al medio.

Un calabacín.

3 ó 4 zanahorias.

2 dientes de ajo.

½ vaso de caldo (o agua).

Un trozo de mantequilla, unos 15 gramos.

Sal, aceite de oliva virgen extra y una cañita de romero.

Empezamos pelando las patatas, las dejamos enteras si son pequeñas o las partimos pero dejándolas siempre en trozos grandes.

En una cazuela ponemos la mantequilla y una cucharada de aceite con las patatas y las dejamos que se sofrían un poco.

Mientras pelamos las zanahorias y las partimos en bastones. Las añadimos a las patatas con los dientes de ajo pelados y enteros.




Cuando todo se ha tostado un poco ponemos el romero y el caldo o el agua; salamos y dejamos cocer despacio hasta que las patatas estén tiernas (pinchar con una brocheta, levantar y si cae ya está).

A la vez que se cocina esto cortamos el calabacín en lonchas un poco gruesas, con una brocha las untamos con otra cucharada de aceite y lo hacemos a la plancha.

Ya solo nos queda emplatar y poner unas piedritas de sal gorda por encima.


jueves, 30 de enero de 2025

Guiso de carne de ternera, con patatas y verduras.


Plato único, completo, contundente…calentito. Ya podéis ver por las fotos que a pesar de ser las dos de mediodía apenas entraba luz natural,  el cielo estaba negro (“como la panza un burro” dicen en mi tierra) y necesitamos tener luz artificial; el invierno llegó y con qué ganas.


Hoy la carne es de ternera aunque a mí este potaje me gusta más con costilla de cerdo o con cordero, carne mucho más sabrosa en mi opinión. Pero bueno hoy fue así.

Necesitamos por persona:

Carne de ternera, de guisar, sin hueso unos 150/170 gramos.

Patatas, unos 150 gramos.

Zanahoria, judías verdes, cebolla, ajo, pimiento rojo o verde.

Sal, aceite de oliva virgen extra, harina y pimienta negra.

Empezamos adobando la carne con pimienta negra molida y sal; la pasamos por harina, sacudimos para quitar el sobrante y sellamos en una cazuela con dos o tres cucharadas de aceite. Cuando esté dorada añadimos la cebolla y el ajo picados, no es necesario que esté muy menudo ya que tiene una cocción larga. Añadimos un poco de sal.

Mezclamos bien y dejamos hasta que la cebolla empiece a ablandar; entonces agregamos la zanahoria y el pimiento, mezclamos: ponemos un poco de agua o caldo, tapamos y dejamos cocer a fuego medio hasta que la carne esté tierna.

Aprovechamos para pelar y picar las patatas, quitar los hilos laterales a las judías y partirlas.

Lo añadimos todo al guiso, ponemos algo más de agua, que lo cubra ligeramente, salamos, tapamos y dejamos cocer despacio hasta que todo esté bien cocido.

Puede quedar más caldoso, si os gusta, solo hay que añadir un poco más de agua.

domingo, 29 de diciembre de 2024

Lentejas con col kale.

 

Este plato es totalmente vegano: legumbre y verduras ¡No os voy a contar el porqué, ya lo imagináis!


Lo más laborioso es lavar bien ¿el o la? kale, sobre todo si, como es nuestro caso, viene de una huerta ecológica donde nada de químico, nada de insecticidas, nada de matar bichitos…máximo respeto a la vida en cualquiera de sus formas.

Después de lavarla bien, asegurándonos que no queda ningún pequeño caracol escondido entre sus pliegues, lo picamos y escaldamos durante un minuto en agua hirviendo; escurrimos y reservamos.

Hacemos un buen sofrito con las hortalizas que tengamos: un chorro de aceite de oliva virgen, unos dientes de ajo, cebolla, puerro, pimiento… es lo que yo usé. 



Cuando está todo blando añadimos las lentejas lavadas, cubrimos con agua y dejamos cocer despacio unos quince minutos controlando que no se queden secas.

Pasado ese tiempo agregamos la col, salamos y seguimos cociendo hasta que tengamos un guiso tierno y bien aderezado.

viernes, 29 de noviembre de 2024

Macarrones con verduras y avellanas.

 


Tuve la tentación de llamarlos “macarrones con cosas, con muchas cosas”.


Pocas veces cocino solo para mi, así que cuando se da esa circunstancia aprovecho para, o bien directamente no cocinar (disfrutar de un rico bocadillo) o bien vaciar la nevera de esos pequeños restos de productos que van quedando. Hoy me decidí a terminar con el trocito de coliflor, con las zanahorias…y alguna cosilla más.

Empezamos haciendo un sofrito, en este caso con zanahoria, cebolla y coliflor, con dos cucharadas de aceite de oliva virgen, laurel y sal.




Cocemos la pasta. Escurrimos y reservamos una pequeña cantidad del agua donde disolvemos,  un trocito de miso, como una cucharilla*.


Trituramos un puñado de avellanas, sin llegar a hacerlas polvo, en trocitos.

Mezclamos la pasta con el sofrito, al que hemos añadido el miso disuelto en el agua de cocción. 

En el momento de servir ponemos las avellana trituradas y una cucharada de alcaparras que aportan un toque de vinagre.

Todos estos ingredientes son los que yo usé pero todos son sustituibles: verduras las que tengáis, calabaza, brócoli, berenjena; si no usáis miso pues poned un toque de curri o de cúrcuma; yo pongo avellanas porque tenemos de casa pero almendras, o nueces también genial; ¿alcaparras? bueno, también puede ser pepinillos, aceitunas…

En resumen, se trata de aprovechar lo que tenemos, mezclarlo, poniendo un poco de distintas cosas para que tenga sabores variados. Y sobre todo, disfrutar, preparándolo y degustándolo.


*Sobre el agua de cocción, caliente pero no hirviendo ponemos un colador y el trocito de miso; con una cucharilla revolvemos hasta que se disuelva. Después ya podemos añadirlo.

lunes, 18 de noviembre de 2024

Verdinas con coliflor.

Hoy un plato vegetariano con verdinas, una variedad de fabes, de cultivo exigente, recogidas antes de que maduren y adquieran el clásico color blanco, pequeñas, suaves, deliciosas; de cocción lenta, a hervor suave y que normalmente se cocinan con pescado y/o marisco.

Con verduras: zanahorias, cebolla, puerro, ajo, laurel y…coliflor.

Además les puse huevos cocidos para hacer plato único y completo.

Para cuatro:

500 gramos de verdinas.

Dos zanahorias, una cebolla pequeña, un puerro, dos dientes de ajo, una hoja de laurel y media coliflor pequeña.

Sal, aceite de oliva virgen y huevos cocidos.

Ponemos las verdinas a remojo la noche anterior en agua fría; por la mañana quitamos el agua del remojo, las ponemos en una cazuela y cubrimos con agua fría; añadimos las verduras enteras, menos la coliflor y las ponemos a hervir.

Cuando empiece el hervor fuerte lo cortamos con un chorro de agua fría.

Seguimos cociendo a fuego suave, con un hervor lento, sin revolverlas solamente moviendo la cazuela.

Pasada una hora, más o menos, sacamos las verduras con un poco de caldo, trituramos y lo volvemos a añadir a la cazuela. Seguimos cociendo hasta que estén blandas.

En ese momento salamos y ponemos la coliflor, en ramilletes muy pequeños, para que se cuezan pronto y queden las dente. Apagamos.

Picamos los huevos cocidos en trocitos muy pequeños de forma que la yema se deshaga en el caldo y quedan los trocitos de clara.

Después de reposar unos minutos las servimos.

miércoles, 16 de octubre de 2024

Potaje de verduras.

Este plato es ligero, saciante y muy nutritivo; perfecto para la cena ahora que ya empieza a refrescar.

Es vegano aunque podéis modificarlo, a vuestro gusto, añadiendo huevo cocido y/o unos taquitos de jamón serrano. También podéis hacerlo más completo, para tomar como plato único, en la comida, añadiéndole unos garbanzos cocidos.

Necesitamos verduras, hortalizas…variadas; las que tengamos, ninguna es imprescindible y ninguna sobra.

El único requisito es cocinarlas en el momento adecuado según el tiempo de cocción que necesite cada una.

Yo puse… lo que había en la nevera (es un plato muy adecuado para vaciar el cajón de las verduras): ajos, cebolla, zanahorias, fréjoles (judías verdes), patatas, champiñones y brócoli.

Podemos cambiar las patatas por nabo, ahora empieza la temporada: el brócoli por romanesco; la cebolla por puerro; podemos añadir pimiento rojo y/o verde, alcachofas, berenjena…

Además necesitamos sal, pimentón dulce, cúrcuma y aceite de oliva virgen.

Empezamos lavando, pelando y picando todas las verduras que vayamos a utilizar.

En una pota ponemos dos o tres cucharadas de aceite (como vamos a usar poca cantidad, en la medida que cada uno pueda, es mejor usar un buen aceite de oliva virgen) y añadimos los dientes de ajo para que aromaticen, sin llegar a dorarse; ponemos la cebolla con un poco de sal y dejamos que se poche hasta que empiece a ablandar.

Agregamos la zanahoria y sofreímos dos o tres minutos más.

Ponemos los champiñones partidos en cuatro, los fréjoles y las patatas (en trozos pequeños).

Un poquito de pimentón dulce y otro poco de cúrcuma; revolvemos para que todo es impregne. Salamos.

Cubrimos con el agua justa para que no quede muy caldoso.

Cocemos despacio unos diez o doce minutos, aunque lo mejor es probar para comprobar.

Por últimos añadimos el brócoli que necesita muy poca cocción.

Probamos de sal; dejamos reposar unos minutos y servimos.


jueves, 14 de marzo de 2024

Cazuela de garbanzos, con verduras.


El frío ha vuelto, bueno en realidad, casi es su primera visita en todo el invierno. El caso es que apetece un plato de cuchara bien caliente.

En media hora podéis tener este plato si utilizáis garbanzos de bote o si los tenéis cocidos y congelados. Yo intento tener siempre un táper en el congelador con los garbanzos cocidos en un caldo de verduras porque te puede resolver una comida fácilmente.



Necesitamos:

Garbanzos cocidos, con el caldo. Si son de bote y no tenemos caldo ponemos agua; los lavamos muy bien antes de usarlos.

Verduras: puerros, zanahorias, cebolla, ajo y nabo.

Champiñones.

Alcachofas, yo congeladas.

Pimentón dulce y cúrcuma.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos haciendo un sofrito con la verduras: ponemos el aceite, dos o tres cucharadas y vamos añadiendo primero el ajo, cuando empiece a “bailar” agregamos la cebolla, la zanahoria, el puerro y el nabo, todo picado pequeño, con sal y la hoja de laurel. Dejamos que se cocine unos diez minutos más o menos, hasta que pierda algo de dureza y entonces ponemos los champiñones, limpios en trozos grandes.

Seguimos cocinando unos tres o cuatro minutos mas y añadimos el pimentón y la cúrcuma



Dejamos que se fría y ponemos los garbanzos escurridos y las alcachofas; si son congeladas se hacen en pocos minutos y si son en conserva con que se calienten es suficiente.

Cubrimos con el caldo o agua y cocemos despacio unos 10 minutos.

Así de simple. Así de completo. Así de rápido. Así de rico.

jueves, 14 de septiembre de 2023

Plato Harvard 1º



Acabo de descubrir el plato Harvard gracias a mi hijo que sabe que me interesan estos temas y me habló de él. De momento me estoy informando a través de internet así que lo que os puedo contar es lo que todos podéis encontrar fácilmente.

El método del plato Harvard es una herramienta visual para distribuir de forma equilibrada y saludable los alimentos que tomamos en cada comida.  Sirve tanto para niños como para adultos ya que no es una dieta: es un plato único dividido en tres partes: 50% de verduras, hortalizas y frutas, 25% hidratos de carbono y el otro 25% de proteínas.

La mitad del plato, el 50% son verduras, hortalizas y frutas mejor de temporada que debemos ir variando y cocinando de manera saludable, al vapor, asadas al horno o a la plancha. Las patatas no forman parte de este grupo.

Una cuarta parte, el 25% son hidratos de carbono, pan y pasta integrales, maíz, quinua, arroz integral y patatas.

El último cuarto, otro 25% deben ser proteínas, legumbres, frutos secos, aves, pescado o huevos; ocasionalmente carne roja.

En este primer ensayo yo he puesto: calabacín, a la plancha, zanahorias y alcachofas hervidas y salteadas un par de minutos junto con el calabacín.

Otra parte es arroz, en este caso no es integral, hervido.

Y la proteína es ¼ de raja de bonito al estilo sefardí.

Como grasa uso aceite de oliva virgen extra.



BONITO AL ESTILO SEFARDÍ.

Necesitamos para dos:

½ raja de bonito un poco gruesa.

1 cebolla mediana.

½ pimiento verde.

2 cucharadas de salsa de tomate.

½ vasito de vino blanco.

1 guindilla cayena (optativa).

3 cucharadas de aceite y sal.

Empezamos: en una cazuela ponemos 2 cucharadas de aceite con la cebolla y el pimiento todo picado pequeñito, sal y la guindilla si la usamos. Sofreímos despacio hasta que este pochado sin llegar a coger calor.

Añadimos la salsa de tomate y después de mezclar, subimos el fuego y ponemos el vino; cuando se evapore tapamos la cazuela y dejamos que se cocine todo junto tres o cuatro minutos.

Agregamos los cuartos de bonito, salados, sin piel ni espina y a calor suave dejamos hervir unos dos minutos por cada lado. Apagamos y dejemos reposar.

Mientras reposa el pescado salteamos las verduras con la otra cucharada de aceite.

Distribuimos en el plato y ¡a comer!

jueves, 27 de abril de 2023

Potaje de garbanzos con albóndigas y verduras.


En uno de esos paseos por la red, que me doy de vez en cuando, “fisgué” un blog muy interesante que hablaba de las “recetas de fin de mes”. Siento muchísimo no recordar qué blog era, algo que me pasa mucho porque tengo la mala costumbre de no guardar un enlace.

Bueno a lo que voy: “receta de fin de mes”. Esta, creo que es una de esas recetas de fin de mes, cuando la economía ya anda un poquito más ajustada. Aunque, desde luego, es tan sabrosa, sana, completa y nutritiva que merece un puesto en nuestro recetario del día a día.



Necesitamos:

Garbanzos, unos 60 gramos por ración.

Verduras: ajo, cebolla, zanahoria y calabacín.

Para las albóndigas: carne picada, de ternera o mezcla, pero siempre recién picada, ajo, miga de pan, leche, un huevo, sal y pimienta negra.

Sal, aceite de oliva virgen, harina, laurel y pimentón dulce.

Empezamos poniendo a remojo los garbanzos la noche anterior a cocinarlos. Por la mañana los escurrimos y los cocemos simplemente en agua con una hoja de laurel y sal. Cuando estén tiernos los reservamos calientes.

Mientras se cuecen los garbanzos preparamos las albóndigas: adobamos la carne con ajo machacado, un huevo entero, la miga de pan remojada en leche y bien escurrida, sal y pimienta negra. Formamos las albóndigas; las pasamos por harina y las freímos. Reservamos.

Hacemos el sofrito: en una cazuela amplia ponemos dos o tres cucharadas de aceite y sofreímos a fuego suave el ajo, la cebolla y la zanahoria, todo picado menudo, con sal; cuando esté blando agregamos el calabacín, pelado si no es ecológico, y dejamos que se cocine dos o tres minutos. Ponemos el pimentón, damos unas vueltas y apartamos del fuego.

Ya solo nos queda juntar las distintas preparaciones: en la cazuela del sofrito añadimos los garbanzos con parte del caldo de cocerlos, más o menos dependiendo de lo caldoso que nos guste el guiso, y las albóndigas fritas. 

Dejamos que todo hierva junto, a fuego suave unos cinco minutos.

Reposar unos minutos y servir.

Puede parecer una receta laboriosa pero…los garbanzos pueden ser de bote (yo nunca los he usado por lo que no me atrevo a opinar) o también podemos cocer bastantes y tener congelados, en raciones, que es mi opción. 

Las albóndigas, el día que nos ponemos hacemos de más y congelamos. Si las tenemos congeladas con salsa podemos ¡incluso! ahorrarnos hacer el sofrito: solo descongelar, juntar, cocer todo unos minutos y servir.

Bueno, hay que tirar de congelador y… comida resuelta.

Espero que la idea os sirva, al menos para entreteneros leyendo, jajaja.



sábado, 15 de abril de 2023

Salmón a la plancha, con pimiento asado y verduras.


 

Receta muy sencilla pero que lleva algo de tiempo, sobre todo asar el pimiento y pochar las verduras. Si tenemos ese paso adelantado hacer el salmón a la plancha son unos pocos minutos.

Tanto el salmón como las verduras son productos muy saludables, que forman parte de la dieta mediterránea.

Podemos “estropear” un poco el menú con un postre dulce, jajaja.



Necesitamos por ración:

Salmón, entre 180/200 gramos.

½ pimiento rojo asado.

Verduras: yo puse ajo, cebolla, zanahoria y calabacín. En otras ocasiones pongo espárragos verdes a la plancha, judías verdes o alcachofas al ajillo.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos lavando bien el pimiento rojo; lo secamos y untamos con una capa ligera de aceite de oliva. Lo ponemos a asar en el horno a 170º y le damos vuelta de vez en cuando para que se haga por todas partes.

Yo como lo usé de “recipiente” para poner las verduras pochadas no lo asé demasiado sólo lo suficiente para poder pelarlo pero conservando en parte su textura.

Otra forma de asarlo, si no queréis encender el horno, es ponerlo en una sartén a calor medio, untado con aceite y dándole igualmente vueltas. También quedan muy bien y se controla el punto de asado con facilidad.

Pelamos el pimiento y lo partimos, a lo largo, en dos mitades. Reservamos.

En otra sartén con dos cucharadas de aceite vamos pochando el resto de las verduras picadas; primero el ajo, después la cebolla y la zanahoria; cuando empiecen a ablandar ponemos el calabacín y subimos un poco el calor para que no suelte todo el agua y quede un poco tostado.

Por último preparamos el salmón; yo usé lomo sin piel y partido en lonchas no muy gruesas. Mi pequeño truco es tenerlo congelado, lo saco y antes de que descongele totalmente lo parto; así me resulta mucho más fácil de partir que cuando está a temperatura ambiente.

Lo hacemos con la plancha bien caliente, dependiendo el grosor unos dos minutos por cada lado.

Emplatamos poniendo el medio pimiento asado, con un poco de aceite de oliva virgen extra y unas piedras de sal gruesa, encima las verduras pochadas, acompañando al salmón a la plancha.

Servimos.

sábado, 1 de abril de 2023

Pisto con huevo y chorizo.


Las fotos es lo único que no es bueno en este plato. De noche, con luz artificial y prisa para que no se enfriara no supe hacer otra cosa.

Pero el plato es riquííísimo. Palabrita de niña de colegio de monjas. Bueno, quizá no es la mejor referencia.

Vamos a lo importante.

El plato es un “pisto” hecho a mi manera (es decir, lo que había en la nevera) con vino tinto que le da color y sabor, huevo con la clara cuajada y la yema prácticamente cruda y unas rajitas de un buen chorizo.



Necesitamos para dos raciones:

Para el pisto: cebolla, pimiento rojo, calabacín, zanahoria, tomate natural triturado y ½ vaso de vino tinto.

Aceite de oliva virgen extra y sal.

Además: 1 huevo por persona y unas rodajas de chorizo ibérico, la cantidad al gusto.

Empezamos preparando el pisto. Ponemos dos o tres cucharadas de aceite en una sartén o en una cazuela baja y amplia y vamos pochando la cebolla, con una pizca de sal, a fuego suave. 

Cuando esté trasparente añadimos la zanahoria picada muy pequeña para que se haga bien; seguimos cocinando.

Pelamos el pimiento rojo y lo partimos menudo; lo añadimos y seguimos cocinando.

Después de tres o cuatro minutos ponemos el calabacín; si es ecológico no es necesario pelarlo, solamente lavarlo, si no lo pelamos, partimos pequeño y subimos el calor, mezclamos bien y cocinamos dos o tres minutos más antes de añadir el tomate natural triturado y el vino.

Salamos y cocinamos hasta que esté espeso y todas las verduras tiernas.

Separamos  las claras de las yemas y estas las reservamos. Batimos las claras como para hacer una tortilla y las añadimos muy despacio, en forma de hilo sobre el pisto a la vez que damos vueltas; así conseguimos que no nos queden trozos grandes de clara sino que se cuaje en partículas muy pequeñas.

Solamente nos queda poner las rodajas de chorizo y las yemas, con cuidado que no nos rompan; tapamos y apartamos del calor.

Así conseguimos que solamente se cuaje la superficie quedando la yema líquida.


En el momento de servir regamos la yema con aceite crudo y... disfrutamos.


sábado, 14 de enero de 2023

Puré de verduras con mejillones al ajillo.


No sé que tiene el mes de enero pero en cuanto "asoma" todos y todas andamos buscando, tuneando e ideando cremas y sopas.

Será el frío, serán los kilitos ganados últimamente o será que la tarjeta del banco está muy, muy menguada pero el caso es que nos centramos en cocinar comiditas ligeras, sabrosas y económicas ¡y la hay!

Esta crema es perfecta para la cena; está hecha con coliflor y acelgas pero con otras verduras puede estar igual de buena. El toque lo aportan los mejillones al ajillo que la completa.

Tiene muy poca sal y muy poco aceite por lo que es ligera, nada pesada, pero saciante, para tomar a cualquier hora.



Necesitamos:

Para el puré de verduras: aceite de oliva virgen extra, cebolla, coliflor y acelgas.

Para acompañar: mejillones, unos dientes de ajo, aceite de oliva virgen extra y una guindilla cayena (optativa).

Empezamos pelando la cebolla, picándola y poniéndola a pochar con dos cucharadas de aceite. Cuando empiece a ablandar añadimos la coliflor en ramitos pequeños, sin sal. Cubrimos con agua y cocemos hasta que esté tierna ¡sin cocer de más! en cuanto los tallos están al dente la coliflor está. Escurrimos y reservamos.

Aparte cocemos la parte verde de las hojas de acelga (reservamos las pencas para otra preparación) bien limpias y picadas, también sin sal; escurrimos y reservamos.

Limpiamos los mejillones y los abrimos con medio pocillo de agua. Los sacamos de las conchas y reservamos; colamos muy bien el caldo y reservamos.

Trituramos la coliflor y las acelgas con el caldo de los mejillones. No hemos puesto sal antes porque este caldo suele tener bastante, pero es el momento de probar y añadir si es necesario.

Picamos los dientes de ajo y los freímos en dos cucharadas de aceite, con la guindilla si la ponemos; antes de que cojan color ponemos los mejillones y los dejamos un par de minutos.

Servimos el puré bien caliente con los mejillones.


¿Un poquito de perejil?

miércoles, 28 de diciembre de 2022

Verduras con pechuga de pollo.


 

Hoy vamos con un plato muy ligero y saciante porque ¡vaya mes que llevamos! y lo que nos queda.

Así que vamos a dar un descanso a nuestro aparato digestivo, a tomar un plato completo con poca grasa y mucho sabor.



Necesitamos:

Verduras: repollo, zanahorias, puerro, pimiento verde y cebolla.

Pechuga de pollo; también podemos usar restos de carne asada.

Especias: pimienta negra, cúrcuma, pimentón dulce y nuez moscada.

Sal, aceite de oliva virgen y una hoja de laurel.

Empezamos preparando las verduras: picamos y lavamos el repollo; pelamos las zanahorias y las partimos; picamos la cebolla y el puerro (el puerro hay que lavarlo con mucha atención porque suele tener tierra entre las capas).

Adobamos la pechuga de pollo con las especias. Yo usé las que os puse en los ingredientes porque creo que le va bien al pollo pero lo dejo a vuestra elección, poned lo que más os guste.

Ponemos la pechuga, partida en trocitos de bocado, en un bol con las especias y una cucharada de aceite; dejamos en el frigo hasta que lo vayamos a usar.

En una cazuela ponemos dos cucharadas de aceite y sofreímos despacio la cebolla, el pimiento y el puerro con sal y el laurel, unos 8 minutos; añadimos las zanahorias y el repollo; tapamos y seguimos cocinando dándole vuelta de vez en cuando hasta que todo esté tierno. No ponemos agua ya que será suficiente con la humedad de las verduras.

Ponemos el pollo en una sartén y freímos a fuego fuerte hasta que esté dorado.

Lo agregamos al guiso de verduras y listo.



¿Comemos?

martes, 15 de noviembre de 2022

Puré de coliflor con nueces.


 

Parece que, por fin, va llegando el tiempo de las comidas calentitas: sopas, purés, cremas se convierten en un plato muy apetecible para empezar la cena.

Con estos purés o cremas pasa un poco como con las ensaladas, hay tantas, con ingredientes, colores y sabores tan distintos que podemos hacer una cada día sin repetir en mucho tiempo.

Además podemos acompañarlos con frutos secos, jamón, huevo cocido…y pueden pasar a ser plato único.


Necesitamos:

1 coliflor.

1 puerro.

1 zanahoria (optativa).

½ cucharilla de cúrcuma (optativa).

Sal y aceite de oliva virgen extra.

*Nata.

Nueces y perejil.

Empezamos poniendo en una cazuela dos cucharadas de aceite con el puerro, bien limpio y troceado, y la zanahoria también pelada y partida.

Sofreímos unos minutos mientras partimos y lavamos la coliflor.

Cuando el puerro y la zanahoria están un poco pochados añadimos la cúrcuma que aporta color y perfume además de múltiple propiedades antiinflamatorias,  pero si no os gusta podéis prescindir de ella y la coliflor, salamos y cubrimos con el agua justa, sin pasarnos para que quede un puré espeso.

Mientras se cuece cascamos las nueces y picamos el perejil.

Trituramos, probamos de sal y servimos con las nueces a trocitos, el perejil y un chorrito de aceite.

*Se puede optar por poner un poco de nata pero entonces no pondremos aceite. El sabor y la textura de la nata es diferente y depende de lo que más os guste.



 ¿Comemos?

domingo, 13 de noviembre de 2022

Carrilleras de cerdo en salsa.

La carne de las carrilleras en muy jugosa y gelatinosa; requiere una cocción lenta y prolongada para que quede tierna y sabrosa.  

Estas carrilleras son de cerdo criado con castañas, de forma natural por lo que tiene un extra de sabor.

La presentación de la receta no es la mejor: el emplatado muy poco glamuroso pero muy realista.

Hoy me ha tocado cocinar y congelar y pensé, en el último momento: “¿por qué no publicar estas carrilleras tan fáciles de hacer y tan ricas?” así que hice las fotos y…táper al congelador.


Necesitamos:

2 ó 3 carrilleras por ración.

Verduras: 2 cebollas moradas, 2 puerros y dos zanahorias.

Sal y pimienta negra.

Una hoja de laurel.

Aceite de oliva virgen extra.

Empezamos limpiando la carne de telillas y de grasa; las salamos y ponemos pimienta negra.

En una cazuela ponemos 3 ó 4 cucharadas de aceite y sellamos las carrilleras hasta que estén doradas.

Mientras pelamos y picamos las cebollas, los puerros y las zanahorias. Lo añadimos a la cazuela, con  la hoja de laurel, ponemos un poco de sal y tapamos; cocinamos a fuego medio sin añadir nada más; con el jugo de las verduras será suficiente pero si veis que necesita un poco más de líquido ponéis un poco de agua.

Dejamos cocer hasta que al pincharlas con una puntilla notemos que entra con facilidad.

Si queréis podéis pasar la salsa por la batidora.

Se pueden acompañar con arroz blanco, patatas fritas o ensalada. Últimamente yo utilizo con frecuencia, de guarnición tallarines al ajillo y me parece que queda un plato muy completo.



¿Comemos?

jueves, 27 de octubre de 2022

Sopa de lentejas rojas con verduras.

Un gran descubrimiento para mí este tipo de lentejas; las compré hace algún tiempo pero no me había decidido a cocinarlas.

Se cocinan en un momento, apenas 15 minutos y están, no tienen piel por lo que se deshacen con facilidad y también se digieren fácilmente, no tienen el color de las lentejas tradicionales pero saben a lentejas,

Hice una sopa con las verduras que tenía, sin apenas aceite, un plato muy ligero que ¡cuando empiece a hacer frío! puede ser una cena estupenda.



Necesitamos para dos:

120 gramos de lentejas rojas.

Verduras variadas, yo usé: ½ cebolla mediana, un puerro, dos zanahorias, ½ calabacín, ¼ de pimiento rojo.

Especias:1/4 de cucharilla de pimentón dulce y cúrcuma.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos lavando, debajo del grifo, en un colador las lentejas para quitarle el polvo que puedan tener.

En una pota proporcionada ponemos dos cucharadas de aceite con la cebolla picada menuda y sal; dejamos cocinar unos minutos y vamos añadiendo el resto de las verduras. 

Primero la zanahoria pelada y partida en medias lunas. 

Después el puerro y el pimiento rojo. 

Vamos salando ligeramente cada nuevo ingrediente.

Añadimos el pimentón y la cúrcuma; damos unas vueltas para que todas las verduras se impregnen bien y, a la vez se frían un poquito.

Cuando ya todas las verduras están ligeramente blandas ponemos las lentejas y el calabacín.

Cubrimos con agua, como dos dedos por encima y dejamos cocer despacio dando alguna vuelta de vez en cuando.

Probamos que las zanahorias estén tiernas y todo lo demás ya estará porque es lo que más tarda.

En mi cado las lentejas estaban un poco deshechas, por lo que quedó una sopa espesa y coció unos 15 minutos.




¿Comemos?