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domingo, 5 de octubre de 2025

Magdalenas de zanahoria y canela.


No nos dejemos engañar por el título: ¿zanahoria? sí, pero también azúcar, harina refinada…en fin, un pequeño pecado.


Necesitamos:

3 huevos medianos.

220 gramos de harina.

½ sobre de levadura.

80 gramos de azúcar.

100 gramos de aceite de girasol.

100 gramos de leche.

100 gramos de zanahoria rallada.

Canela, al gusto.



Empezamos pesando todos los ingredientes.

Ponemos a precalentar el horno a 200º. Preparamos los moldes con la cápsula de papel.

Rallamos la zanahoria y reservamos.

Mezclamos la harina, con la levadura, la canela y una pizca de sal; pasamos por un colador. Reservamos.

Batimos los huevos, que tienen que estar a temperatura ambiente. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta que la mezcla esté bien espumosa.

Agregamos el aceite y la leche; después de cada nuevo ingrediente volvemos a batir para integrarlo.

Ahora ponemos la harina. Y por último la zanahoria, mezclamos bien.

Rellenamos los moldes sin llegar al tope, como unas tres cuartas partes.

Metemos la bandeja en el horno y bajamos la temperatura a 180º. A partir de los 15 minutos vigilamos para sacarlas cuando estén doradas.

Dejamos enfriar sobre una rejilla.

sábado, 12 de julio de 2025

Magdalenas con canela y arándanos,

 



Hola. Ya sé que no os apetece encender el horno pero seguro que sí os apetece una riquísima magdalena con el café.

Es verdad que en Asturias, salvo algún día, no da perece encenderlo: tenemos un día de sol y tres de orvayo.


Vamos a ello.

Necesitamos para 14 magdalenas:

3 huevos medianos.

110 gramos de azúcar.

220 gramos de harina.

½ sobre de levadura química.

1 medida (vaso de yogur) de aceite de girasol.

1 medida (vaso de yogur) de leche entera.

Un puñado de arándanos secos.

Una pizca de sal.

Lo primero es poner los arándanos cubiertos con agua para que se hidraten y así no absorban y resten humedad a las magdalenas.

Batimos muy bien los huevos, que estarán a temperatura ambiente; añadimos los demás ingredientes mezclando para que se integren y hagan una masa homogénea, por este orden: sal, azúcar, aceite y leche.

Aparta juntamos la harina con la levadura y la canela; pasamos por un colador para airearla y evitar grumos.

Unimos las dos masas. Dejamos reposar mientras preparamos los moldes; yo uso unos de silicona, que mantienen bien la forma y los forro con un papel de magdalenas.

Calentamos el horno, calor arriba y abajo a 220º.

Llenamos los moldes hasta las ¾ partes y ponemos en cada uno 2 ó 3 arándanos hidratados.

Horneamos unos 20 minutos aproximadamente bajando la temperatura a 200º.

Cuando los saquemos del horno quitamos los moldes de silicona y dejamos enfriar ¡si podéis!


jueves, 31 de agosto de 2023

Ensalada de zanahorias con yogur y canela.


 

Esta ensalada está inspirada en una receta de Ottolenghi de su libro "Cocina Simple" y es perfecta como acompañamiento de un plato de carne (yo con costillas de cerdo asadas) o para tomar como entrante cuando quieras una comida ligera pero muy sabrosa.

Él recomienda utilizar zanahorias pequeñas, baby,  pero yo usé las que tenía, las normales, eso sí recién cosechadas.

Otra diferencia es que él las cocina al vapor y yo las puse en el horno; desde que “descubrí” las zanahorias asadas me he hecho fan; como iba a encender el horno de todas las maneras para asar las costillas pues aproveché.

Os aconsejo que la probéis, creo que os gustará; al principio puede que la mezcla de vinagre, miel, yogur y sobre todo canela los cause recelo pero el resultado es una ensalada distinta, sabrosa y refrescante.



Necesitamos:

Un buen manojo de zanahorias.

1 yogur natural sin azúcar, sal y orégano seco.

Aliño: 3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada de miel, 1 ½ cucharada de vinagre, 1 cucharilla de canela molida, pimienta negra y sal.

Empezamos pelando las zanahorias y despuntándolas; las partimos en dos o en cuatro a lo largo, dependiendo del grosor.

Las ponemos en una bandeja de horno con un poco de sal y pintadas con aceite con una brocha. Horneamos unos diez minutos; deben quedar tiernas pero con un puntito crujiente.

Mientras en una fuente ponemos el aceite, el vinagre, la miel, la canela, pimienta negra y la sal; batimos bien.

Cuando las zanahorias estén asadas las impregnamos bien con este aderezo y las dejamos enfriar.

En un bol mezclamos el yogur natural, que previamente hemos puesto sobre un colador para que suelte el suero y quede más espeso (podéis usar yogur griego) con el orégano seco y una pizca de sal.

Cuando vayamos a servir vertemos esta mezcla sobre las zanahorias y ponemos un poco más de orégano y sal por encima en el último momento.


lunes, 4 de abril de 2022

Coliflor especiada con espinacas.


 

Seguro que ya  tod@s sabéis las grandes ventajas que tiene para nuestro organismo el consumo de verduras y frutas.

Es recomendable que todos los días tomemos un buen plato de estos productos pues nos aportan la fibra, vitaminas y minerales que necesitamos ¡además de estar muy ricos!

Esto nos “obliga” a buscar nuevas formas de cocinarlos, nuevas recetas, para que nuestros platos no resulten aburridos y monótonos.

Condimentar la coliflor con especias es un buen recurso para variar su sabor y su olor, ya que podemos poner y mezclar las que más nos gusten entre la variedad que tengamos. Os animo a probar y buscar vuestra “fórmula”.

Necesitamos para dos:

Una coliflor, unos 400 gramos limpia, en ramilletes.

1 cebolla mediana.

2 dientes de ajo.

Un buen puñado de espinacas frescas.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Especias: cúrcuma, nuez moscada y canela.

Empezamos cortando la coliflor en ramilletes de un tamaño similar, dentro de lo posible para que se cocinen todos a la vez.

En una cazuela amplia ponemos dos o tres cucharadas de aceite con los ajos picados; antes de que cojan color añadimos la cebolla picada en trocitos y sal de dejamos que se sofría a fuego suave hasta que empiece a estar trasparente, unos 10 minutos.

Agregamos la mezcla de especias y la coliflor; mezclamos bien para que se impregne de todos los sabores durante unos minutos, tres o cuatro.

Añadimos ½ vaso de agua, tapamos y dejamos hervir muy despacio.

Limpiamos las espinacas y las agregamos cuando la coliflor esté casi cocida; dejamos que se haga todo junto durante unos cinco minutos.

¿Comemos o qué?

viernes, 9 de julio de 2021

Bizcocho de calabacín con jengibre y canela.

 

¡Empieza la temporada del calabacín! En nuestra huerta este año solamente tenemos dos plantas pero ya sabemos, por experiencia, que a partir de ahora casi todos los días hay algún calabacín para recoger.

Pisto, calabacín relleno, tortilla de calabacín, puré,  a la plancha, rollitos de…y bizcocho: las mil formas de aprovechar y disfrutar de este humilde vegetal.

Como tiene un sabor suave a mí me gusta ponerle algún ingrediente que le dé un poco de chispa, en este caso jengibre y canela.

El jengibre le aporta un puntito picante que a mí me encanta; con la canela hay que tener cuidado porque es muy protagonista y puede anular a los demás sabores.

Necesitamos:

200 gramos de calabacín pesado después de extraer toda el agua. No lo pesé antes pero eran dos calabacines pequeños.

2 huevos.

100 gramos de azúcar.

210 gramos de harina.

100 gramos de aceite de girasol.

40 gramos de leche.

½ sobre de levadura (tipo Royal).

½ cucharilla de bicarbonato.

Jengibre rallado, unos 2 ó 3 centímetros.

Canela, al gusto.

Una pizca de sal.

Empezamos lavando el calabacín y despuntándolo; lo rallamos con un rallador grueso y lo ponemos en un colador para que vaya soltando el agua, presionando de vez en cuando con una cuchara.

Podéis pelarlo o dejar la piel. Yo solo quito alguna parte si está dañada, el resto lo dejo. Si usáis calabacín de cultivo ecológico os aconsejo dejarla, sino…

Mientras el calabacín pierde el agua vamos preparando los demás ingredientes.

Batimos los huevos con el azúcar, hasta que se deshaga; vamos añadiendo y batiendo el aceite, la leche, el jengibre rallado y la canela.

Aparte mezclamos la harina con la sal, la levadura y el bicarbonato; en tres o cuatro veces se lo vamos agregando a la masa líquida hasta tener una mezcla homogénea.

Ahora yo pongo el calabacín rallado en un papel de cocina y después en un trapo de cocina para apretar bien y terminar de sacar el agua. Lo añadimos a la mezcla.

Calentamos el horno mientras la masa reposa unos 10 minutos, a 170 grados.

Lo ponemos en un molde alargado de uno 22/24 centímetros y lo horneamos aproximadamente 45 minutos (ya sabéis que el tiempo no se puede decir exacto, pincháis y comprobáis).

A partir de los 30 minutos podéis abrir el horno ¡con cuidado! y cubrirlo con un papel de aluminio si se dora demasiado.

Lo dejamos reposar en el molde cinco minutos y lo desmoldamos sobre una rejilla para que enfríe; tarda bastante porque al ser un bizcocho húmedo es más denso.



¿comemos o qué?


miércoles, 30 de enero de 2019

Magdalenas de nuez y canela.




Estas estupendas magdalenas las vi en el blog de Lizet Bowen, un blog que os recomiendo mirar cuando busquéis recetas dulces: os costará elegir porque todas son de lo más apetecibles.

Básicamente seguí sus indicaciones; hice algún pequeño cambio redondeando alguna cantidad (por ejemplo 177,44 ml por 180 ml) y eliminando la cobertura.


Necesitamos para la masa de las magdalenas:
190 g de harina.
80 g de azúcar ecológico.
8 g de levadura, tipo Royal.
1 pizca de bicarbonato de sodio.
1 pizca de sal.
1 huevo entero.
180 ml de leche.
80 ml de aceite de girasol.

Necesitamos para el relleno de la magdalenas:
30 g de azúcar ecológico.
30 g de nueces peladas y partidas a trocitos.
½ cucharada de canela.

Empezamos mezclando los ingredientes del relleno: azúcar, nuez y canela; dejamos en espera.

Pesamos y medimos el resto de los ingredientes.

Mezclamos la harina, la levadura y el bicarbonato; pasamos por un tamiz para evitar los grumos.

Batimos el huevo con el azúcar, la pizca de sal, la leche y el aceite, lo suficiente para mezclar bien pero sin exceso.

Añadimos a esta mezcla la mezcla seca de harina, levadura y bicarbonato; integramos bien.

En los moldes de las magdalenas ponemos dos cucharadas de la mezcla, encima una cucharada del relleno que teníamos preparado y cubrimos con un poco más de masa hasta completar las ¾ partes del molde.

Metemos en el horno cliente a 180º durante unos 20 minutos.


El azúcar del relleno se funde, sube, busca la salida y da un fantástico color al copete de la magdalena.


                                 
         

                                           ¡Y listo!

lunes, 1 de octubre de 2018

Magdalenas de avena.



No sé si el desayuno es o no la comida más importante del día, lo que sí sé es que puede ser la más aburrida si no cambiamos las galletas, magdalenas, bizcocho…

¡Hay tantas cosas distintas que se pueden tomar para hacer un desayuno completo y saludable que merece la pena innovar!

Hoy con avena. Estas magdalenas son al 50% avena y al 50% trigo, azúcar moreno, leche, huevo…y además muy ricas.




Necesitamos para unas 18 magdalenas:
100 g de harina de trigo
100 g de harina de avena.
100 g de leche entera.
100 g de aceite de girasol.
80 g de azúcar moreno.
3 huevos.
1 sobre de levadura.
1 cucharada de canela molida.
1 pizca de sal.




Empezamos tamizando la harina de trigo y la mezclamos con la levadura y la canela; añadimos la harina de avena. Yo usé copos de avenas por lo que tuve que molerlos.

Batimos los huevos con el azúcar hasta que se disuelva bien. Vamos agregando el aceite, batimos, la leche y la sal.
 
Unimos las dos mezclas, añadiendo a la parte líquida pequeñas cantidades de la mezcla de harinas, removemos para integrarlas bien y seguimos añadiendo hasta terminar.

Ponemos a calentar el horno a 200º.

Vamos llenando las cápsulas de papel de las magdalenas hasta unas ¾ partes. Ponemos unos copos de avena por encima de cada una.

Metemos las magdalenas en el horno y lo bajamos a 180º hasta que estén doradas, unos 12/14 minutos.

Sacamos y dejamos enfriar en una rejilla.





                                         ¡Y listo!