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lunes, 15 de junio de 2026

Ensalada con anchoas y queso.

 



No es que por estas tierras haga demasiado calor pero una ensalada siempre se agradece.

Una ensalada es el plato más versátil que puedas idear,  puedes poner lo que te guste, lo que tengas o lo que tu imaginación te dicte.

Yo puse: patatas, zanahorias, judías verdes, todo esto cocido al vapor por separado mas anchoas saladas, queso feta y tomate. Además aceite de oliva virgen extra y poca sal.

Así de fácil.


sábado, 8 de noviembre de 2025

Ensalada de pollo con verduras.


 


Una ensalada templada que, en mi caso, es plato único: muchas verduras y algo de proteína; si la acompañas de un trozo de pan ya tienes los hidratos de carbono, así que menú completo.

Yo “lo estropeé” un poquito con un vaso ¡pequeño! de vino, pero algo hay que pecar ¿o no?

Necesitamos:

 Patatas medianas.

Judías verdes, vainas, fréjoles…

Coles de Bruselas.

Remolacha cocida.

Pechuga de pollo.

Sal, aceite de oliva virgen extra, cúrcuma, pimentón picante, pimienta negra.

Lo primero que debemos hacer es partir la pechuga en filetes no muy finos y estos en tiras. Nos lo hace el carnicero si lo preferimos.

En un bol ponemos: una cucharadita de cúrcuma, otra de pimentón dulce o picante al gusto, pimienta negra molida y aceite.

Añadimos el pollo, lo embadurnamos bien y lo dejamos, en la nevera hasta el momento de usarlo; puede ser de un día para otro.


Empezamos cociendo las patatas; cuando estén blandas las machacamos, sin triturarlas del todo. Estando aun calientes las aderezamos con un chorro de aceite.



Despuntamos las judías y las partimos en trozos de tamaño similar; después las partimos a lo largo en dos para que nos queden en tiras estrechas. Las cocemos al vapor dejándolas con un punto crujiente.

Las ponemos encima de las patatas.


Quitamos el extremo de las coles y una o dos hojas exteriores; las cocemos al vapor partidas en cuartos.

Las colocamos encima.

Yo la remolacha la compró ya cocida y envasada al vacío así que solamente hay que partirla y añadirla a la ensalada.

Solamente nos queda freír al carne, a fuego fuerte hasta que esté hecha. Esto lo hacemos en el último momento, cuando vayamos a tomar la ensalada para que esté caliente.


sábado, 20 de septiembre de 2025

Ensalada de judías verdes y zanahorias con langostinos.


Judías verdes, fréjoles, vainas…no sé como las llamáis en vuestra zona; lo importante es que su temporada ya está finalizando, empieza a ser difícil encontrarlas frescas de cercanía.

Preparé una ensalada que, para mí, con el postre es plato único pero puede no ser suficiente para otra persona.

La aderecé con una vinagreta de mostaza y alcaparras que aporta el sabor que este plato necesita ya que, como podéis imaginar las verduras al vapor no tienen mucho.



Necesitamos para uno, como plato único:

200 gramos de judías verdes.

150 gramos de zanahorias.

12 langostinos cocidos pequeños.

Para la vinagreta: una cucharada de mostaza, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, vinagre de Jerez y alcaparras.

Empezamos quitando los extremos y los laterales a las judías verdes; las partimos en trozos de unos cinco centímetros y cada trozo al medio a lo largo: nos quedan unas tira finas que se van a cocinar al vapor en pocos minutos.

Pelamos las zanahorias y también las partimos en bastones delgados y hacemos al vapor.

Reservamos las verduras.

Yo utilicé langostinos que compré ya cocidos; solo tuve que pelarlos y reservar. Estos no son de tamaño grande, si los vuestros son mayores revisar la cantidad.

Preparamos la vinagreta:


Mostaza, aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal.

Batimos para que emulsione.

Agregamos alcaparras.

Montamos la ensalada y la aliñamos en el último momento.



jueves, 30 de enero de 2025

Guiso de carne de ternera, con patatas y verduras.


Plato único, completo, contundente…calentito. Ya podéis ver por las fotos que a pesar de ser las dos de mediodía apenas entraba luz natural,  el cielo estaba negro (“como la panza un burro” dicen en mi tierra) y necesitamos tener luz artificial; el invierno llegó y con qué ganas.


Hoy la carne es de ternera aunque a mí este potaje me gusta más con costilla de cerdo o con cordero, carne mucho más sabrosa en mi opinión. Pero bueno hoy fue así.

Necesitamos por persona:

Carne de ternera, de guisar, sin hueso unos 150/170 gramos.

Patatas, unos 150 gramos.

Zanahoria, judías verdes, cebolla, ajo, pimiento rojo o verde.

Sal, aceite de oliva virgen extra, harina y pimienta negra.

Empezamos adobando la carne con pimienta negra molida y sal; la pasamos por harina, sacudimos para quitar el sobrante y sellamos en una cazuela con dos o tres cucharadas de aceite. Cuando esté dorada añadimos la cebolla y el ajo picados, no es necesario que esté muy menudo ya que tiene una cocción larga. Añadimos un poco de sal.

Mezclamos bien y dejamos hasta que la cebolla empiece a ablandar; entonces agregamos la zanahoria y el pimiento, mezclamos: ponemos un poco de agua o caldo, tapamos y dejamos cocer a fuego medio hasta que la carne esté tierna.

Aprovechamos para pelar y picar las patatas, quitar los hilos laterales a las judías y partirlas.

Lo añadimos todo al guiso, ponemos algo más de agua, que lo cubra ligeramente, salamos, tapamos y dejamos cocer despacio hasta que todo esté bien cocido.

Puede quedar más caldoso, si os gusta, solo hay que añadir un poco más de agua.

jueves, 19 de octubre de 2023

Judías verdes con mejillones.


Hoy, de repente, se paró el viento sur, viento cálido, “viento de castañas” y ha bajado la temperatura, así que vamos a preparar un plato templado.

Por aquí las huertas ya no tienen judías verdes, fréjoles o vainas se llaman en esta zona, así que no sé de donde vienen pero las vi tan frescas y lozanas en el mercado del Fontán que no me resistí; los mejillones gallegos ¡los mejores!

Es una receta muy sencilla y muy rica, competa y nutritiva; sabrosa y fácil de hacer y digerir.



Necesitamos para dos*:

Judías verdes, unos 300 gramos.

Mejillones, docena y media.

Una cebolla mediana.

½ cucharada de harina.

Sal y aceite de oliva virgen extra**.

Empezamos preparando las judías: las despuntamos y les quitamos, con un pelador de patatas los hilos laterales, si los tienen; las partimos en trozos y las cocemos en agua con sal hasta que estén tiernas, pero no excesivamente cocidas; si sobre-cocemos las verduras y pierden el puntito crujiente no quedan ricas. El método “científico” que yo utilizo es ¡probar! hasta encontrar el punto de cocción que me gusta.

Mientras picamos la cebolla, bien menuda y la ponemos a pochar en dos o tres cucharadas de aceite, a fuego suave y con un puntito de sal.

Limpiamos los mejillones y los abrimos en una pota tapada, con un dedo de agua; los movemos para que no queden encajados unos en otros y todos tengan espacio para abrirse; sacamos de las conchas y reservamos ½ vaso del caldo.

Cuando la cebolla esté transparente ponemos la harina y la freímos durante un par de minutos; agregamos el caldo de los mejillones, damos unas vueltas para conseguir integrarlo bien todo. Si nos queda muy espesa podemos añadir más caldo o agua: el caldo de los mejillones aporta mucha sal por lo que es mejor diluirlo en un poco de agua.

Ya solo nos queda poner las judías en la salsa, mezclar y añadir los mejillones.



*Las cantidades siempre son orientativas, no todo el mundo necesita la misma cantidad; adaptarlas a vuestras necesidades.

**Yo pongo aceite de oliva virgen extra en estos platos porque es muy poca cantidad la que necesitamos y no encarece excesivamente el plato pero con otro tipo de aceite seguro que queda igual de rico.

jueves, 27 de julio de 2023

Judías verdes con almendras.


Plato sencillo, económico y muy rico para la sección de recetas “de fin de mes”.

Las judías verdes, fréjoles o vainas…están ahora en su momento de mayor producción, por lo que es fácil encontrarlas en el mercado frescas, recién cosechadas y a un precio razonable.

Están son de la huerta de Llugarín, recogidas esta misma mañana y de cultivo ecológico.



Necesitamos para dos:

300 gramos de judías verdes; están son redondas.



Salsa bechamel: 1 cucharada de harina, leche y aceite de oliva virgen extra.

Sal.

Almendras crudas.

Empezamos quitando los extremos a las judías; estas no tienen hebras por lo que no es necesario quitar los laterales.

Las partimos en trozos.

Las hervimos en abundante agua con sal durante…hay que probar una para ver si están tiernas porque hay mucha diferencia de unas variedades a otras; estas cocieron seis minutos exactamente. 

Escurrimos y reservamos en un recipiente que pueda ir al horno.

Preparamos una bechamel ligera: ya sabéis en un cazo ponemos dos cucharadas de aceite, sal y la harina; cocinamos un par de minutos y vamos añadiendo la leche, mientras damos vueltas con una varilla y cocinando; tenemos que dejarla poco espesa, ligera; solo es cuestión de echar más leche.

Cubrimos las judías con la salsa, ponemos las almendras troceadas groseramente y horneamos con el grill hasta que las almendras cojan color tostado.

Si hemos preparado el plato con antelación calentamos un poco más en el horno para que la bechamel se temple.


Las fotos son malas, lo sé, lo sé; no pensaba publicarlas, sólo guardarlas para mí. Ejem, otro día las haré mejor, palabrita de "niña" de colegio de monjas.

domingo, 16 de julio de 2023

Ensalada de Llugarín.


 


Hoy plato de lujo; sí, de verdad, de lujo. No hacen falta muchos ingredientes ni raros, ni sofisticados, ni caros, ni originarios de la otra punta del planeta para hacer un plato de auténtico lujo.

Estos fréjoles (vainillas, habas verdes, no sé como las llamáis vosotros), estas zanahorias, el pepino hace apenas un par de horas que estaban en sus plantas. Están recién cogidos, frescos y lozanos, y comer productos así es un pequeño-gran lujo.

Además vienen de la huerta de Llugarín donde C y C miman con pasión todo el proceso, desde el cuidado del suelo, la selección de las semillas, los riegos…todo.

Si tenéis una huerta sabéis de lo que os hablo; sino buscad un amigo, un vecino o un agricultor de proximidad que os suministre las verduras ¡merece la pena!

Lo dicho, un lujo.

Necesitamos:

Fréjoles, yo usé dos variedades, zanahorias, patatas, cebolla y pepino.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos quitando los extremos a los fréjoles, partiéndolos en trozos medianos y cociéndolos en agua hirviendo con sal. Los míos tardaron unos seis minutos aproximadamente. Sacamos a un bol con agua muy fría. Escurrimos y reservamos.

Pelamos las zanahorias, la partimos en bastones y la cocemos. Pasamos por agua fría, escurrimos  y reservamos.

Cocemos la patata, con piel; las pelamos y reservamos.

Picamos 1/4 o ½ cebolla en trocitos.

Pelamos el pepino y partimos en trocitos.

Montamos la ensalada mezclando todas las hortalizas menos el pepino; aderezamos con aceite de oliva*.

En el momento de servir ponemos por encima el pepino, en el último momento. Yo en las ensaladas tanto si pongo tomate como pepino lo pongo al momento de servir para evitar que suelten el jugo y agüen un poco la ensalada.


*Yo en esta ensalada no puse vinagre (en mi casa no todos son amigos del vinagre, jejeje) pero si os gusta se lo ponéis o zumo de limón.

lunes, 22 de mayo de 2023

Ensalada templada de judías verdes con chicharros en escabeche.

 


Como en otras ocasiones lo peor de esta ensalada ¡con diferencia! son las fotos. Siento que sean tan malas, no pensaba hacerlas, fue un impulso de última hora y así quedaron. Pero la ensalada es riquísima.

En realidad es una simple ensalada de judías verdes con patatas y tomate, es decir, algo poco original, ya inventado hace mucho; para mí lo que marca la diferencia son los chicharros en escabeche de los que, como ya os comenté alguna vez, soy una gran fan. No es que los consuma mucho pero creo que acompañan y completan muy bien las ensaladas verdes, con su puntito de vinagre y su intenso sabor.

Estos eran pequeños, si son grandes los partís en trozos y si no os gustan podéis sustituirlos por un escabeche de bonito.

Eso sí, como en cualquier conserva, comprad una buena marca.

Necesitamos:

300/400 gramos de judías verdes.

1 tomate grande o 2 medianos.

1 ó 2 patatas.

Alcaparras.

2 dientes de ajo.

Chicharros pequeños en escabeche.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos por pelar las patatas y cocerlas, en trozos, con sal. Reservamos.

Despuntamos y quitamos, con un pelador, los hilos laterales a la judías; las partimos y las cocemos en agua con sal, unos cinco minutos, pero conviene probar el punto de cocción. Reservamos.

Pelamos el tomate y lo picamos en dados pequeños; pelamos el ajo y también lo picamos menudo.

En una sartén ponemos dos o tres cucharadas de aceite y echamos el ajo; antes de que coja color añadimos el tomate y, a calor fuerte, cocinamos tres o cuatro minutos; salamos y reservamos.

Montamos la ensalada: ponemos las judías templadas en el fondo de la fuente, con las patatas, mezcladas o por separado y aderezamos con el escabeche; encima colocamos el tomate cocinado con ajo y añadimos alcaparras al gusto.

Agregamos los chicharros.

Servimos.

lunes, 13 de febrero de 2023

Ensalada templada de judías verdes y champiñones con tahini.


 

Dice la teoría de la “ensalada perfecta”, si es que eso existe, que debe llevar un poco de todo: un poco crudo, un poco cocinado, un poco de proteína, un poco de fibra y vitaminas…

También hay quien dice que lo importante es el “color”: cuantos más colores mejor porque indican distintos nutrientes.

Bueno, esta ensalada no es la “ensalada perfecta” pero, además de muy rica creo que es bastante completa.

Necesitamos para uno, como plato único:

160/170 gramos de judías verdes.

6/8 champiñones.

2 zanahorias medianas.

100 gramos de jamón de york.

1 cucharada de tahini*.

2 dientes de ajo.

Sal, aceite de oliva virgen extra.



Empezamos pelando, partiendo y cociendo las judías verdes (después de despuntarlas y quitarles los posibles hilos laterales) y las zanahorias, en agua con sal.

Las hervimos lo justo para que queden tiernas pero no blandengues. El tiempo dependerá de la calidad y lo fresca que estén.

Escurrimos y reservamos.

Mientras preparamos los champiñones: después de limpiarlos muy bien los partimos; en una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y freímos dos ajos picados; antes de que cojan color añadimos los champiñones, salamos  y dejamos que se cocinen unos minutos, 6 ó 7.



Agregamos el jamón de york en taquitos, subimos el calor y cocinamos un minuto más.



Ponemos las judías y las zanahorias, revolvemos y dejamos que se mezclen bien todos los ingredientes.

Mezclamos una cucharada de tahini con una cucharada de agua para aligerarlo un poco.

Servimos templada y ponemos por encima el aderezo.



Podéis sustituir el jamón de york por huevo cocido, langostinos pelados a la plancha, tiras de pechuga de pollo, rebozadas y fritas…

Si la preferís vegana añadís algún vegetal más: alcachofas, espárragos, maíz dulce…

*Tahini o tahina: es una pasta hecha con semillas de sésamo o ajonjolí cuyo consumo se ha popularizado mucho últimamente sobre todo por la elaboración del hummus.

También un poco aligerada con zumo de limón, aceite de oliva o agua es un aderezo muy sabroso para las ensaladas.

Se puede hacer con relativa facilidad, en la red hay muchas recetas rigurosas que explican el proceso, pero yo, la verdad la compro hecha porque es fácil encontrarla en el súper.

viernes, 3 de febrero de 2023

Pollo desmechado con verduras y aceitunas.


 

Ha hecho mucho frío, mucho, mucho frío ¿a qué ya os habíais dado cuenta? Seguro que sí.

Así que llevamos un tiempo preparado caldo  día sí, día también; para sopa, puré, cremas, potajes...

Hoy he aprovechado una zanca de pollo del caldo para hacer este plato. No la dejé cocer demasiado tiempo solo el necesario para que se hiciera porque si cuece mucho el caldo queda muy rico pero la carne desaborida.

Con ella preparé este plato de “carne desmechada” a mi manera.



Necesitamos para dos:

Una zanca de pollo cocida.

½ cebolla.

Un puñado de judías verdes, una docena aproximadamente.

Corazones de alcachofas, otra docena. Yo las uso congeladas de pequeño tamaño, que se cocinan en pocos minutos.

Aceitunas negras.

Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra.

Partimos de una zanca cocida; cuando enfríe separamos toda la carne pero no la picamos mucho, la dejamos en hebras un poco largas.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y sofreímos la cebolla, con un poco de sal, despacio, hasta que ablande pero no coja color.

Quitamos los extremos y los hilos laterales a las judías verdes; las partimos en trozos y otra vez a lo largo, que nos queden como en tiras. Las escaldamos durante dos minutos en agua hirviendo con sal; escurrimos y reservamos.

Subimos el fuego y añadimos la carne, sazonada con pimienta negra, las judías y los corazones de alcachofa partidos al medio.

Dejamos tres o cuatro minutos a fuego alto para que la carne se tueste un poco, coja un bonito color. En el último minuto ponemos las aceitunas.

jueves, 22 de septiembre de 2022

Ensalada templada, con huevo poché.


 

Si, como es mí caso, os habéis tomado una buena fabada a medio día con dos copitas de vino tinto y postre, os aconsejo una cena ligera y sin grasa. 

Más que nada para no tener remordimientos nocturnos, jajaja.


Necesitamos:

Judías verdes (fréjoles).

Zanahorias.

1 huevo, de gallina feliz.

Sal, aceite de oliva virgen extra y ½ cucharilla de pimentón.



Empezamos quitando los extremos a las judías, partiéndolas en trozos y después al medio, a lo largo; quedan unos “bastones”.


Hacemos lo mismos con las zanahorias después de pelarlas.


Las cocemos en agua hirviendo con sal, por separado, al dente, algo crujientes; el punto de cocción de las verduras va en gusto pero creo que demasiado blandas pierden gracia.


Huevo poché: hay dos maneras de hacerlo y las dos son muy fáciles.


Ponemos agua a hervir, una cantidad proporcionada.


Con una cuchara o unas varillas damos vueltas al agua hirviendo muy deprisa mientras echamos el huevo en el centro.


Así la clara se recogerá alrededor de la yema. Dependiendo del tamaño del huevo y de cómo nos guste de cuajados tardará entre tres y cuatro minutos.


O también podemos forrar el pocillo con film, un trozo amplio; lo untamos con una brocha ligeramente de aceite y ponemos el huevo.


Cerramos, haciendo un paquetito que ataremos muy bien y lo metemos en el agua hirviendo. El tiempo será el mismo.


Servimos las verduras y ponemos el huevo en el centro; espolvoreamos con sal y pimentón.


Aderezamos la ensalada con un chorro de aceite de oliva.

 


 


 

miércoles, 6 de julio de 2022

Montadito de patata y verduras.


 

Según la R.A.E. un montado es:

4. m. Loncha de jamón, lomo, etc., sobre una rebanada de pan.

Así que este plato no es exactamente un “montadito” pero, bueno, nombre aparte (no sabía cómo llamarlo) es un acompañamiento perfecto para un filete a la plancha (que no sale en la foto porque se enfría mientras se la haces, jajaja).

Podéis escoger otras verduras que os gusten más, espárragos trigueros, brócoli, remolacha…¡poned mucho color!

Lo más importante es cocer los ingredientes en su punto, sin pasarnos.



Necesitamos para dos montaditos:

Cuatro lonchas de patata, de unos dos centímetros de grueso.

2 zanahorias medianas.

Unos fréjoles (judías verdes).

Un pimiento rojo asado.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos cociendo las patatas en agua con sal, a fuego suave para evitar que se rompan.

Cuando al pincharlas vemos que están tiernas las escurrimos y las untamos con un poco de aceite; lo cogen mejor cuando están calientes.

Cocemos las zanahorias partidas en bastones. Escurrimos y reservamos.

Quitamos los extremos y los hilos laterales a las judías; las partimos del mismo largo que los bastones de zanahoria y después al medio a lo largo. Las cocemos.

Asamos el pimiento, lo pelamos y partimos en tiras. Se puede utilizar pimiento asado de bote.

Ya solo nos queda “montar el montadito”: ponemos la patata, encima las zanahorias, sobre ellas y en el sentido opuesto las judías, más patata y acabamos con el pimiento asado.

Un chorro de aceite y unas piedras de sal gorda.



¿Comemos o qué?

miércoles, 18 de mayo de 2022

Garbanzos con judías verdes.

Hoy toca legumbre, en concreto garbanzos. Es curioso, de niña no me gustaba nada comer lentejas, alubias, garbanzos…siempre pensaba que cuando yo cocinara jamás prepararía estos productos ¡ahora comería platos de cuchara todos los días!

Yo los como veganos y para “mi santo” añado, en su plato, chorizo.



Necesitamos para dos*:

  • 140 gramos de garbanzos.
  • 160 gramos de judías verdes.
  • 2 zanahorias medianas.
  • 1 hoja de laurel seco.
  • Sal.

Sofrito: ½ cebolla, 1 diente de ajo, ½ cucharilla de pimentón dulce, 1 cucharilla de harina de trigo, 1 cucharilla de harina de almendra, 2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva viren extra.



  •  chorizo o 2 huevos cocidos (optativo)**

Empezamos poniendo la noche anterior los garbanzos a remojo; por la mañana los ponemos a cocer con sal y una hoja de laurel.


Mientras se cuecen pelamos las zanahorias y las partimos en medias rodajas; quitamos los hilos laterales y los extremos a las judías y las partimos.


Cuando estén blandos los  garbanzos añadimos las zanahorias y las judías; si necesitamos agregar más agua la ponemos bien caliente para no cortar el hervor. Dejamos hervir despacio.


En una sartén hacemos el sofrito: ponemos el aceite y el ajo picado; antes de que se dore añadimos la cebolla, salamos de dejamos 5 ó 6 minutos; ponemos el pimentón y las harinas y cocinamos un minuto más.


Añadimos a la sartén dos cucharones del caldo de los garbanzos, dejamos hervir un minuto y lo agregamos a la cazuela.


Ya solo queda que hierva todo junto unos cinco minutos; probamos de sal y dejamos reposar antes de servir.


**Así ya es un plato vegano fantástico pero si sois de los que no pueden pasar con solo verduras podéis picar un huevo cocido por ración o partir un buen chorizo y freírlo, a fuego suave, sin aceite para que suelte la grasa y añadirlo al final.


*Las cantidades son las que yo pongo pero adaptarlas a vuestro apetito, todos no comemos igual.



¿Comemos o qué?