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lunes, 6 de julio de 2026

Tortilla hortelana.


 

Nada mejor para combatir la ola de calor que estamos sufriendo, que un trozo de tortilla con un culín (o dos) de sidra o con una cerveza bien fría. Siempre habrá quien opine que un vaso de agua también es una opción, no lo discuto.



Esta tortilla tiene mucha cebolla, un calabacín mediano, unos dientes de ajo y pimientos del piquillo, de bote. Sal, aceite de oliva virgen extra y, por supuesto, huevos.

Creo que poco tengo que contaros de cómo se hace una tortilla: yo empiezo friendo la cebolla, que es lo que más tarda en hacerse; cuando empieza a estar blanda añado el ajo picado y el calabacín, que yo no pelo porque son de huerta ecológica y tengo la seguridad de que no está tratado con químicos.

Los pimientos picados los añado al final, cuando ya está lo demás cocinado.

Lo paso todo a un colador para que pierda el aceite sobrante. Reservo.

Bato los huevos, con sal y lo mezclo todo.

Ya solo queda cuajar la tortilla, a fuego medio y darle la vuelta, que siempre es un momento de tensión… cocinar por el otro lado y listo.

Una ensalada verde es el complemento ideal.



viernes, 12 de junio de 2026

Cachelos con cebolla y pimentón.

 


Hoy os dejo una receta de acompañamiento, los cachelos, que según la RAE son patatas cocidas, típicas de la cocina gallega, que se sirven en trozos acompañando al pescado o a la carne.

En mi casa además de la patata cocida se ponía una cebolla ligeramente pochada, pimentón, aceite y unas piedras de sal gruesa y acompañaban a carne, pescado o a un simple huevo frito.

Necesitamos: patatas, cebolla, pimentón dulce, picante o mezcla, aceite de oliva virgen extra y sal gruesa. No pongo las cantidades, adaptarlas a vuestras necesidades.

Empezamos cociendo las patatas, peladas y partidas en trozos grandes, a fuego suave. Cuando estén tiernas las escurrimos y reservamos*

En una sartén ponemos aceite con la cebolla y freímos hasta que esté blanda pero sin llegar a pocharse.


Mientras ponemos las patatas en una sartén sin nada de grasa y las vamos calentando despacio para que pierdan la humedad que puedan tener.


Cuando la cebolla esté ponemos el pimentón, ya fuera del fuego y mezclamos bien.



Mezclamos la cebolla con las patatas y servimos caliente.

*Podéis cocer las patatas, dejarlas enfriar unas horas o hasta el día siguiente con lo cual desarrollan lo que llaman “almidón resistente” muy beneficiosos, según creo,  para nuestra salud.

lunes, 29 de abril de 2024

Chipirones en salsa de cebolla.


Hoy vamos a cocinar, y a disfrutar, un plato de chipirones en salsa acompañados de arroz blanco.


Plato fácil, relativamente rápido de hacer aunque la cebolla necesita tiempo para pocharse bien y convertirse en un manjar dulce y sabroso, y bastante económico si utilizamos chipirones congelados que para esta preparación resultan muy adecuados.

Necesitamos:

8 chipirones por persona, aunque pueden ser más o menos dependiendo de la persona.

2 cebollas dulces medianas.

½ pimiento rojo.

2 dientes de ajo.

1 chupito de güisqui.

Una hoja de laurel.

Sal y aceite de oliva virgen extra.


Empezamos poniendo dos o tres cucharadas de aceite y la hoja de laurel, en una cazuela amplia; primero ponemos los dientes de ajo picados a freír y cuando empiecen a “bailar” añadimos las cebollas partidas con una pizca de sal; dejamos que se vaya pochando a temperatura baja, dándole vueltas de vez en cuando; cuando la cebolla empiece a ablandar subimos un poco el calor y agregamos el pimiento rojo pelado.

Dejamos que se poche todo junto.


Mientras en otra sartén ponemos una cucharada de aceite y freímos, a fuego fuerte, los chipirones, más o menos un minuto por cada lado.


Pasamos los chipirones a la cazuela donde estamos haciendo la salsa y en la sartén añadimos el güisqui, dejamos hervir unos segundos y lo agregamos a la cazuela.

Ponemos ½ vaso de agua, tapamos y dejamos cocer despacio hasta que estén tiernos.


Lo podemos acompañar con arroz blanco o con patatas fritas.

Y de postre tarta de manzana fácil.



(siento las fotos tan, tal malas).

lunes, 8 de mayo de 2023

Tortilla de coliflor y cebolla.



En mi casa la tortilla de patatas las hace “mi santo”;  se ha especializado y los nietos piden que haga tortilla el abuelo; yo, pues, tan contenta.

Así que cuando puse esta tortilla en la mesa se sorprendió  y se hizo ilusiones de que esta vez no le tocara a él; pero yo enseguida le saqué de dudas: no, no nada de tortilla de patatas; esta vez tortilla de coliflor y os aseguro, que es distinta pero no tiene nada que envidiar a la idolatrada tortilla de patatas; bueno, o casi porque es imbatible.


Necesitamos:

½ coliflor.

1 cebolla.

4 huevos.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos:


Partimos la cebolla en juliana y la pochamos, a fuego lento, con un poco de sal en dos cucharadas de aceite.

Mientras cocemos la coliflor, en ramitos, en agua con sal durante unos 8 minutos; tiene que estar tierna pero sin estar blanducha. Escurrimos y reservamos.


Cuando la cebolla esté pochada subimos el calor y añadimos la coliflor para que se seque; cocinamos un par de minutos.


Batimos los huevos, agregamos el contenido de la sartén y  mezclamos.


Cuajamos la tortilla.

martes, 3 de enero de 2023

Crema de cebolla y manzana, con langostinos.


 

Después de tantos días de celebraciones, de reuniones con familiares y con amigos, de compromisos que casi siempre acaban igual, comiendo y bebiendo más de lo habitual,  vamos a empezar a recuperar “los buenos hábitos”.

Esta crema la vi aquí, y me pareció muy tentadora; unas pequeñas variaciones y ya la hice “mía”.

En principio no llevaba langostinos pero como me he propuesto vaciar el congelador de eso que yo llamo “los por si acaso”: por si acaso un poquito más de esto y de aquello, por si acaso a alguien le apetece esto o aquello, por si acaso alguien se volvió vegano estos días, por si acaso…

Los “por si acaso” se han quedado en el congelador y ahora hay que darles salida, sin desperdiciar nada.



Necesitamos para dos:

1 cebolla grande o dos medianas.

1 manzana grande o dos medianas; de la variedad que os guste pero creo que le va bien que sea ácida para contrarrestar el dulzor de la cebolla.

Aceite de girasol y mantequilla.

Agua y sal.

Leche evaporada o nata para cocinar (optativo).

Dos dientes de ajo.

6 langostinos medianos.

Empezamos pelando la cebolla y picándola; como lo vamos a triturar no es necesario ser demasiado exigente con el tamaño.

En una pota ponemos aceite y mantequilla en cantidad suficiente para pocharla, a calor moderado, con sal, hasta que esté trasparente.

En ese momento añadimos la manzana, pelada y partida; cocinamos unos minutos todo junto.

Cubrimos con agua (yo prefiero el agua al caldo de verduras que en ocasiones me sabe demasiado a puerro o a otra verdura) y dejamos cocer despacio unos diez minutos.

Aprovechamos para pelar los langostinos y pincharlos con un palillo; en una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y freímos los dientes de ajo picados; antes de que cojan color ponemos los langostinos salados y los hacemos un minuto o algo más, dependiendo del tamaño, por cada lado. Reservamos.

Trituramos la crema.

Es el momento de agregar la nata, si la vamos a poner. Yo no la puse porque aunque mejorar la textura y le aporta sabor a la crema no quería aumentar las calorías.

Si servimos en vasitos, como pequeño aperitivo, ponemos los dientes de ajos fritos y un langostino (foto).

Si lo vais a tomar en plato no es necesario poner el palillo a los langostinos; simplemente los cocinamos y añadimos a la crema.


jueves, 17 de febrero de 2022

Sopa de cebollas con coles de Bruselas.


Una sopa nutritiva, muy barata y sobre todo muy fácil y rápida de hacer. Además se hace con pocos ingredientes, de esos que siempre hay en casa.

Muy recomendable si estás acatarrado porque al llevar mucha cebolla es muy hidratante.


Necesitamos para dos raciones:

10 coles de Bruselas, dependiendo del tamaño puedes poner más o menos.

2 cebollas medianas.

Caldo de verduras.

Pan.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos pelando y partiendo las cebollas en juliana fina; las rehogamos en una pota con dos cucharadas de aceite y sal, a fuego suave, hasta que empiezan a ablandar, sin que lleguen a coger mucho color.

En ese punto ponemos las coles, a las que hemos cortado previamente el tallo y quitados las hojas exteriores que suelen estar más deterioradas. Es mejor partirlas al medio, ya que enteras pueden ser demasiado grandes para tomar en una cucharada.

Seguimos rehogando unos minutos, tres o cuatro, dándoles vueltas y añadimos el caldo de verduras caliente.

Dejamos cocer despacio hasta que todo está tierno.

Probamos de sal.

Mientras se hace la sopa freímos unos trocitos de pan para servir en el último momento por encima.


¿Comemos o qué?


 

viernes, 1 de octubre de 2021

Tortilla de verduras.



No sé que tienen las tortillas pero, creo, que un plato que gusta a todo el mundo; frías o calientes, guisadas con salsa, rellenas, con verduras, con pescado, con chorizo… con casi, casi cualquier cosa ¿qué me decís de la tortilla de patatas? Yo con cebolla.

La de hoy es una tortilla de aprovechamiento para “terminar” con esas verduras que te quedan en el cajón del frigo y no son suficientes por separado para hacer un plato pero todas juntas sí.

Yo le puse un cuarto de cucharilla de cúrcuma que, además de otras propiedades, le dan un bonito color.

Necesitamos:

4 huevos, de gallinas felices. Si lo miramos bien la diferencia de precio entre los huevos de gallina de jaula y huevos de gallina campera no es tan grande y la diferencia merece el esfuerzo.

1 calabacín mediano.

1 berenjena.

2 zanahorias.

1 cebolla mediana.

1 pimiento verde italiano.

2 dientes de ajo.

3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sal.

Empezamos preparando las verduras.

Pelamos los dientes de ajo, la cebolla, el pimiento, el calabacín, la berenjena, las zanahorias y lo picamos.

La berenjena la dejamos en un escurridor con un puñado de sal gorda mientras cocinamos las demás verdura, para que pierda amargor.

Las zanahorias conviene partirlas primero en bastones y después en trocitos pequeños para que se cocinen bien.

Ponemos en una sartén el aceite y vamos poniendo por este orden: primero el ajo, la cebolla, el pimiento y las zanahorias, con un poco de sal y a fuego suave dejamos que ablanden, entre 10 y 15 minutos.

Agregamos la berenjena, después de lavarla para quitarle la sal y el calabacín; dejamos que siga cocinándose.

Batimos los huevos, añadimos la cúrcuma.

Cuando toda está mezclamos y cuajamos la tortilla.



¿Cocinamos o qué?

martes, 23 de febrero de 2021

Sopa de verduras.


 


Esta es una sopa casi, casi mágica. Te reconforta, te alimenta, te sacia, te hidrata.., además te sirve para vaciar el cajón de las verduras del frigo porque necesitamos verduras variadas pero no grandes cantidades de cada una.

Usa las que tengas, coliflor, brócoli, repollo, berenjena, espárragos verdes, nabo, judías verdes, champiñones,..

Yo usé:

2 puerros, ½ cebolla, ½ pimiento rojo, 2 zanahorias, 1 rodaja de calabaza, 1 patata mediana, 8 ó 10 coles de Bruselas y  ½ romanesco.

Además 1 pocillo, de café, de arroz, aceite de oliva, una pizca de pimentón dulce y sal.

Puedes usar caldo de pollo, de jamón o simplemente agua ya que al cocer tantas verduras quedará igualmente sabrosa.

Si queréis un plato más completo o plato único podéis añadir huevo cocido picado o unos taquitos de jamón.

Empezamos preparando todas las verduras; como es una sopa es importante que estén todas cortadas en pequeño tamaño para que quepan en la cuchara:

Pelamos y picamos la cebolla, el puerro, las zanahorias, el pimiento, la calabaza y la patata; quitamos las hojas exteriores a las coles de Bruselas, si son grande las partimos al medio; cortamos el romanesco en flores y después cada una al medio.

Ponemos en una cazuela 3 ó 4 cucharadas de aceite a calentar. Añadimos el puerro y la cebolla, salamos y dejamos pochar a fuego suave; cuando empiece a ablandar ponemos las zanahorias, las coles y la patata, sofreímos dos o tres minutos.

Agregamos el pimentón, damos unas vueltas para que se fría y cubrimos con agua (o caldo) abundante.

Cuando empiece a hervir ponemos el arroz, la calabaza y el romanesco. Salamos.

Dejamos hervir a fuego suave unos 15 minutos; comprobamos que todo está cocido pero sin pasarnos de cocción.

Comprobamos de sal y rectificamos si es necesario.



Y listo ¿comemos o qué?


viernes, 6 de noviembre de 2020

Puré de verduras.


 

Es tan sencillo de hacer que casi, casi no merece una receta. En mi casa, en cuanto empieza a refrescar es, junto a la sopa, el entrante “obligado” para la cena.

Aprovechas todas las verduras que tienes en la nevera, aunque sean restos; las combinas como quieres y cambiando un poco la guarnición parece un plato diferente.

Os cuento como lo hice yo.

Necesitamos:

Hortalizas variadas: patatas, calabaza, ajo puerro y acelgas.

Acompañamiento: zanahorias y cebolla.

Pimentón dulce y cúrcuma (optativo).

Aceite de oliva virgen y sal.

Empezamos preparando la guarnición. Pelamos las zanahorias y las partimos en bastones. Ponemos un poco de agua a hervir con sal y las escaldamos durante dos minutos. Escurrimos y reservamos.

En una sartén con una cucharada de aceite ponemos la cebolla, con un poco de sal y dejamos que se poche despacio.

Cuando casi esté ponemos los bastones de zanahoria para que se cuesten un poco.

Mientras pelamos las patatas y las picamos en trozos. Quitamos la piel y las pepitas a la calabaza y también la partimos.

Quitamos la capa exterior a los puerros y los lavamos bien, sobre todo por el extremo más verde que puede tener algo de tierra.

Lavamos muy bien las acelgas y las picamos, hojas y pencas.

Ponemos todas las verduras en una cazuela, añadimos ½ cucharilla de pimentón y ½ cucharilla de cúrcuma, cubrimos con el agua justa, que apenas las cubra ya que soltarán al cocer y nos quedaría demasiado líquido. Cocemos.

Cuando está todo tierno trituramos. Probamos de sal y rectificamos si es necesario.

Si os gusta podéis poner un poco de nata y dejar hervir un minuto, aumentan las calorías pero a cambio mejora la textura.

Si os parece que tiene demasiado líquido, antes de triturar podéis sacar un poco, desleír un poco de maicena y volver a añadírselo; cocer un par de minutos y habrá espesado.

Servimos acompañado de la cebolla y las zanahorias. Unos frutos secos, avellanas o nueces también le va muy bien y complementa el plato. ¿Cómo lo veis con unos taquitos de jamón o beicon pasados por la sartén?

¡Y listo, a disfurtar!

 

viernes, 17 de abril de 2020

Pollo asado, con verduras.


Asado lento, a baja temperatura, sin prisa.


Necesitamos por persona:
1 zanca de pollo.
Verduras: calabacín, zanahoria, coliflor y cebolla.
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Sal, orégano y pimentón dulce.

Empezamos preparando el pollo; lo sacamos de la nevera unos minutos antes para que se atempere y no esté tan frío.

Preparamos dos cucharadas de aceite con ½ cucharilla de pimentón dulce y orégano; partimos las verduras, después de lavarlas muy bien, en trozos grandes porque van a estar en el horno bastante tiempo.


Untamos muy bien la carne y las verduras con esta mezcla y la dejamos mientras calentamos el horno.



Yo escogí estas pero podéis poner otras, patata, brócoli, calabaza, pimiento rojo…lo que más os guste.

En una fuente de horno ponemos el pollo y todas las verduras bien repartidas, lo salamos; metemos en el horno a 160º durante unos 50 minutos. Después de media hora damos vuelta a la zanca.

Las verduras y la carne empezarán a soltar agua y así se asarán en su propio jugo; el pollo también perderá gran parte de la grasa que pueda tener debajo de la piel.

Cuando esté asado subimos el calor, a 190/200º, y la bandeja para que la piel se tueste y coja un bonito color.


Recogemos todo el jugo que quede en la fuente para poner en los platos, mejor no por encima del pollo para no quitar el crujiente de la piel.


¡Y listo, a disfrutar!


*Si asáis un pollo entero lógicamente hay que aumentar el tiempo y además poner el pollo en el horno sobre una zanca, después de un tiempo sobre la otra y los últimos minutos con la pechuga hacia arriba; las zancas es lo que más tarda en asarse.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Guarnición de verduras.



Perfecta para acompañar, sí estáis a dieta, una pechuga de pollo a la plancha, un filete de pescado, unos huevos cocidos…

Y si no estáis a dieta coged un buen trozo de pan y…a mojar.


Necesitamos para dos:
1 cebolla mediana.
½ pimiento rojo.
½ pimiento verde.
1 calabacín mediano.
Una patata mediana.
1 bote de tomate triturado.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y una caña de orégano.


Empezamos pelando y partiendo la cebolla; pelamos y partimos el pimiento rojo; picamos el pimiento verde; pelamos y  partimos la patata en tozos de 1 centímetro; pelamos y partimos el calabacín, en trozos iguales al calabacín.

En una sartén amplia ponemos tres o cuatro cucharadas de aceite y vamos haciendo el sofrito; empezamos por la cebolla, a los dos o tres minutos añadimos los pimientos y seguimos sofriendo.

Cuando empieza a ablandar agregamos los trocitos de patata y seguimos friendo.

Antes de que la cebolla empiece a dorarse ponemos el calabacín, subimos un poco el calor para que se dore un poco y agregamos el tomate; rectificamos de sal y dejamos que se cocine todo junto hasta que la patata esté tierna pero sin que se deshaga.

Servimos con un poco de orégano por encima.


                                            ¡Y listo!

domingo, 25 de noviembre de 2018

Albóndigas en salsa de cebolla.


Los que me leéis de vez en cuando ya me habréis “oído” decir más de una vez que me gustan mucho los plato que se pueden hacer con antelación y después calentar cuando nos hacen falta.

Las albóndigas son uno de esos platos. Los puedes hacer el día antes o por la mañana pronto y después calentarlos despacito y disfrutarlos cuando llegas de trabajar o …de tomar el vermut, depende del día.



Necesitamos:
750 g de carne picada, 500 g de ternera y 250 g de cerdo.
2 cebollas.
2 ó 3 dientes de ajo.
1 huevo.
Unas ramas de perejil.
Miga de pan y leche.
Medio vaso de vino blanco.
1 cucharadita de harina.
Además sal, pimienta negra y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos pelando y picando las cebollas menudas.


Se pochan a fuego suave en 2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva hasta que estén suaves y ligeramente doradas.

Ponemos la miga de pan a remojar en leche.

Ponemos la carne en un bol y añadimos la mitad de la cebolla pochada, el huevo, los dientes de ajo picaditos o machacados en el mortero, el perejil picado y la sal. Damos una vueltas para que se reparta bien.


Escurrimos bien la miga de pan y la añadimos junto con la pimienta. Damos unas vuelta y lo dejamos reposar para que la carne coja el sabor durante unos 30 minutos en la nevera.


Hacemos las albóndigas, mejor pequeñas; las mías pesaban aproximadamente 30/35 g (sí, lo confieso tuve la paciencia de ir cogiendo porciones de carne y pesándolas para hacerlas más o menos iguales).

Ponemos aceite en una sartén y las freímos, dándoles la vuelta para que queden doradas por todos los lados. Sacamos a un plato.


Quitamos la mayor parte del aceite de la sartén y ponemos la otra mitad de la cebolla que teníamos pochada. Añadimos una cucharadita de harina y la cocinamos para que pierda el sabor a crudo. 

Agregamos el vino y dejamos hervir un par de minutos para evaporar el alcohol.

Añadimos agua o caldo y dejamos cocer hasta que la salsa ligue bien, esté bien espesita.


Ponemos las albóndigas y el damos un hervor, un par de minutos, no necesitan más ya que todo estaba ya cocinado.

Yo las serví con un puré de patatas.

                                             ¡Y listo!

Esta receta la vi aquí, un blog que me gusta mucho y merece la pena echar un vistazo, bueno más de uno.