"Cocinar exige una cabeza ligera, un talante generoso y un corazón grande" Paul Gauguin.
viernes, 6 de diciembre de 2024
sábado, 1 de abril de 2023
Pisto con huevo y chorizo.
Las
fotos es lo único que no es bueno en este plato. De noche, con luz artificial y
prisa para que no se enfriara no supe hacer otra cosa.
Pero
el plato es riquííísimo. Palabrita de niña de colegio de monjas. Bueno, quizá
no es la mejor referencia.
Vamos
a lo importante.
El
plato es un “pisto” hecho a mi manera (es decir, lo que había en la nevera) con
vino tinto que le da color y sabor, huevo con la clara cuajada y la yema
prácticamente cruda y unas rajitas de un buen chorizo.
Necesitamos
para dos raciones:
Para
el pisto: cebolla, pimiento rojo, calabacín, zanahoria, tomate natural
triturado y ½ vaso de vino tinto.
Aceite de oliva virgen extra y sal.
Además:
1 huevo por persona y unas rodajas de chorizo ibérico, la cantidad al gusto.
Empezamos preparando el pisto. Ponemos dos o tres cucharadas de aceite en una sartén o en una cazuela baja y amplia y vamos pochando la cebolla, con una pizca de sal, a fuego suave.
Cuando esté trasparente añadimos la zanahoria picada muy pequeña para que se haga bien; seguimos cocinando.
Pelamos
el pimiento rojo y lo partimos menudo; lo añadimos y seguimos cocinando.
Después
de tres o cuatro minutos ponemos el calabacín; si es ecológico no es necesario
pelarlo, solamente lavarlo, si no lo pelamos, partimos pequeño y subimos el
calor, mezclamos bien y cocinamos dos o tres minutos más antes de añadir el
tomate natural triturado y el vino.
Salamos
y cocinamos hasta que esté espeso y todas las verduras tiernas.
Separamos las claras de las yemas y estas las
reservamos. Batimos las claras como para hacer una tortilla y las añadimos muy
despacio, en forma de hilo sobre el pisto a la vez que damos vueltas; así
conseguimos que no nos queden trozos grandes de clara sino que se cuaje en
partículas muy pequeñas.
Solamente
nos queda poner las rodajas de chorizo y las yemas, con cuidado que no nos
rompan; tapamos y apartamos del calor.
Así
conseguimos que solamente se cuaje la superficie quedando la yema líquida.
En el momento de servir regamos la yema con aceite crudo y... disfrutamos.
sábado, 30 de julio de 2022
Chorizo a la sidra.
El aperitivo asturiano, al menos unos de ellos, más tradicional. No hay espicha, ni “fiesta de prao” donde no se coman chorizos a la sidra.
Tortilla de patatas, empanadas, queso de Cabrales, croquetas…y chorizos a la sidra; la sidra fresca, alguien que escancie bien…y ya si suena una gaita en cualquier prao…fiesta asturiana perfecta.
¿La receta? Casi, casi no os hace falta. Se trata de cocer los chorizos en sidra natural, nada de achampanada, ni zumo de manzana, ni nada parecido.
Chorizos no muy curados y, sobre todo de buena calidad.
Y por último, y no menos importante comerlos calientes y con un buen pan.
Regarlos con unos culines y a disfrutar.
¿Comemos?
sábado, 23 de enero de 2021
Patatas a la riojana.
Una receta tradicional,
en principio muy fácil y sencilla de hacer, pero en la que, sin embargo,
conviene tener cuidado con algunos detalles para no hacer un “pastiche
grasiento”.
Necesitamos:
Patatas; entre
200/250 gramos por ración.
Chorizo de buena
calidad, mejor tierno. Yo puse unos 50 gramos por ración.
½ cebolla.
2 ó 3 dientes de
ajo.
Aceite de oliva
virgen y sal.
½ cucharilla de
pimentón, dulce, picante o mezclado, al gusto.
1 hoja de laurel, optativa. Yo no se la pongo porque me
parece que tiene mucho sabor y resta protagonismo a otros ingredientes.
Empezamos
poniendo en una cazuela un poco de aceite de oliva y hacemos
un sofrito con los dientes de ajo y la cebolla picada muy menuda hasta que
esté trasparente.
Pelamos el
chorizo y lo partimos en rodajas; lo agregamos al sofrito y dejamos que
se dore y suelte la grasa.
Añadimos las
patatas cascadas, para que los bordes irregulares se
deshagan y den espesor al guiso.
Espolvoreamos el pimentón con cuidado sobre las patatas y mantenemos el fuego
bajo mientras revolvemos, para que no se queme y acabe amargando.
Salamos.
Cubrimos con agua fría de dejamos hervir hasta que la patata estén tierna, unos 25/30 minutos,
moviendo la cazuela de vez en cuando.
Dejamos reposar unos minutos antes de servir.
¡Y listo, a disfrutar!

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