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viernes, 29 de noviembre de 2024

Macarrones con verduras y avellanas.

 


Tuve la tentación de llamarlos “macarrones con cosas, con muchas cosas”.


Pocas veces cocino solo para mi, así que cuando se da esa circunstancia aprovecho para, o bien directamente no cocinar (disfrutar de un rico bocadillo) o bien vaciar la nevera de esos pequeños restos de productos que van quedando. Hoy me decidí a terminar con el trocito de coliflor, con las zanahorias…y alguna cosilla más.

Empezamos haciendo un sofrito, en este caso con zanahoria, cebolla y coliflor, con dos cucharadas de aceite de oliva virgen, laurel y sal.




Cocemos la pasta. Escurrimos y reservamos una pequeña cantidad del agua donde disolvemos,  un trocito de miso, como una cucharilla*.


Trituramos un puñado de avellanas, sin llegar a hacerlas polvo, en trocitos.

Mezclamos la pasta con el sofrito, al que hemos añadido el miso disuelto en el agua de cocción. 

En el momento de servir ponemos las avellana trituradas y una cucharada de alcaparras que aportan un toque de vinagre.

Todos estos ingredientes son los que yo usé pero todos son sustituibles: verduras las que tengáis, calabaza, brócoli, berenjena; si no usáis miso pues poned un toque de curri o de cúrcuma; yo pongo avellanas porque tenemos de casa pero almendras, o nueces también genial; ¿alcaparras? bueno, también puede ser pepinillos, aceitunas…

En resumen, se trata de aprovechar lo que tenemos, mezclarlo, poniendo un poco de distintas cosas para que tenga sabores variados. Y sobre todo, disfrutar, preparándolo y degustándolo.


*Sobre el agua de cocción, caliente pero no hirviendo ponemos un colador y el trocito de miso; con una cucharilla revolvemos hasta que se disuelva. Después ya podemos añadirlo.

domingo, 3 de septiembre de 2023

Espaguetis con langostinos.


 

Este plato es muy sencillo de hacer y muy rico de comer; es de las recetas que se tardan más en escribir que en hacer o casi. Hacemos el caldo lo primero y mientras se cuece la pasta preparamos la salsa y en relativamente poco tiempo tenemos un sabroso plato.

Uno detalle importante a tener en cuenta es el tamaño de los langostinos para poner más o menos cantidad y sobre todo para los tiempos de cocinado; unos langostinos sobre cocidos quedan secos y sin gracia.


Necesitamos para dos (jubilados):

160/170 gramos de espaguetis.

6 langostinos grandes.

Unos dientes de ajo.

½ cucharada de harina.

Sal, perejil y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos, si los langostinos son congelados, sacándolos del congelador y poniéndolos en la nevera la noche anterior. Por la mañana los pelamos y reservamos.

En una cazuela pequeña ponemos una cucharada de aceite con las cabezas y caparazones; freímos a fuego fuerte para que cojan color durante un par de minutos. Cubrimos con agua, salamos y dejamos hervir unos 15 minutos.

Colamos y reservamos.

Ponemos a cocer la pasta mientras preparamos la salsa.

Salsa: picamos los dientes de ajo y los freímos; antes de que cojan color añadimos las colas de los langostinos y las hacemos 1 minuto por cada lado. Las sacamos y reservamos.



En la misma sartén ponemos otra cucharada de aceite y ½ de harina, cocinamos durante un par de minutos para que no sepa a cruda y coja el sabor de los langostinos. Agregamos el caldo que teníamos reservado y dejamos hervir dándole vuelta con unas varillas para evitar los grumos. Volvemos a poner los langostinos y cocinamos un par de minutos. Debe quedar una salsa ligera para que se reparta bien sobre la pasta. Probamos de sal y echamos perejil picado.



Con una espumadera o instrumento similar sacamos la pasta y la echamos en la sartén de la salsa; mezclamos y servimos.


lunes, 12 de junio de 2023

Ensalada de pasta con verduras y tahini.



 

Llega el buen tiempo y empiezan a apetecer este tipo de ensaladas; con pasta, con arroz, con legumbres…y algo más.

El aliño me parece muy importante: la pasta debe estar bien impregnada con unos condimentos sabrosos ya que no tiene mucho sabor.

El toque avinagrado de las alcaparras aporta contraste con los demás ingredientes que tienen un sabor más suave.

Si queréis servirla de plato único añadís algo de proteína animal, huevo cocido, jamón cocido, bonito en aceite…

Necesitamos:

Pasta, unos 60 gramos por persona. Yo prefiero pasta corta, en este caso unos mini-macarrones, pero la que más os guste.

Brócoli y zanahoria.

Tomate para ensalada.

Aceitunas negras.

Vinagre.

Alcaparras. Si no os gustan sustituirlas por pepinillos en vinagre.

Tahini y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos:

preparando el aliño; para ello mezclamos una cucharada de tahini con una cucharada de aceite, una de vinagre y un pellizco de sal. Batimos para mezclar y emulsionar. Reservamos.

Cocemos la pasta el tiempo indicado; escurrimos y mezclamos con el aliño para que se impregne bien. Reservamos.

Pelamos las zanahorias y con el mismo pelador sacamos tiras, que serán muy finas. Las escaldamos en agua hirviendo con sal unos 20 segundos. Escurrimos y reservamos.

También cocemos los ramitos de brócoli; unos 4 ó 5 minutos dependiendo del tamaño, en todo caso deben quedar “al dente”. Escurrimos y reservamos.

Montamos la ensalada: ponemos en el fondo de la fuente la pasta aliñada.



Encima las zanahorias, el brócoli, las aceitunas y las alcaparras.


Adornamos con el tomate.

Mezclamos y servimos.


lunes, 28 de noviembre de 2022

Pasta con salsa vizcaína.


 

Hoy os traigo un plato improvisado, con una salsa “reciclada”.

Había preparado un bacalao con salsa vizcaína que quedo espectacular (perdón por la inmodestia); las tajadas de bacalao desaparecieron pero... sobró salsa y, la verdad era casi, casi delito tirarla.

La aproveché para hacer un plato de pasta. Además de lo sabrosa que es esta salsa por sí misma, esta tenía gusto al bacalao que se había cocinado en ella, así que estaba el doble de buena.

La salsa se bastante sencilla y rápida de hacer si además, como yo, utilizáis el pimiento choricero de bote.


Necesitamos para la salsa vizcaína:

2 dientes de ajo.

2 cebollas medianas.

Una rebanada pequeña de pan.

½ vaso de vino blanco.

Pasta de pimiento choricero.

Caldo o agua.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Pasta. 


Empezamos pelando y picando los dientes de ajo y poniéndolos a freír en una cazuela con dos cucharadas de aceite.

Antes de que se doren añadimos las cebollas picadas y sal; dejamos pochar hasta que estén blandas.

En ese momento ponemos el pan y el vino blanco; dejamos hervir un par de minutos.

Agregamos la pasta de pimiento choricero, yo puse dos cucharillas pero la cantidad un poco a vuestro gusto.

Damos unas vueltas para que todo se integre y añadimos un vaso de agua o de caldo; dejamos cocer despacio unos 10 minutos. Si está demasiado espesa ponemos más agua.

Trituramos y volvemos a cocer durante unos minutos para que pierda el aire que coja en la batidora. Probamos de sal.

Cocemos la pasta y cuando esté la vamos echando sobre la pasta con algo del agua de cocerla.

Servimos con el perejil picado.

¿Comemos?

jueves, 20 de octubre de 2022

Pasta con acelgas, tomates secos y tahini.


 

Esta receta vegana se prepara en menos de treinta minutos ¡seguro que tardo yo más en escribir la receta! aunque no tiene dificultad ninguna.

Puede ser una cena completa, ligera y fácil de digerir; también puede servir para llevar al trabajo en el táper o para que toda la familia disfrute de un plato sano y sabroso.



Necesitamos para una ración:

50 gramos de pasta.

Un manojo de acelgas.

2 ó 3 tomates secos en aceite.

Tahini, cantidad al gusto.

Sal.

Empezamos lavando muy bien las acelgas y las picamos; las cocemos en agua hirviendo con sal durante el tiempo suficiente para que las pencas estén tiernas.

Mientras cocemos la pasta el tiempo necesario.

En una sartén ponemos un poco de aceite, una cucharada más o menos; yo suelo usar el que traen los tomates que viene aromatizado.

Añadimos el tahini y los tomates picados; damos una vuelta.

Ponemos las acelgas bien escurridas y la pasta.

Mezclamos bien y ya lo tenemos.

Cuando lo emplatemos podemos poner un poquito más de tahini.


¿Comemos?

martes, 20 de septiembre de 2022

Pasta de lentejas rojas, con bechamel de champiñones.


 

Supongo que muchos ya habréis visto en el súper esta pasta de lentejas rojas.



Yo ya las he cocinado un par de veces; la primera hice una ensalada  pero no me gustó mucho, la encontré un poco áspera, seca a pesar del aderezo. 

Y eso me pasó por no leer bien el envase donde ya dice que es un producto para tomar caliente.

Así que esta vez he hecho una salsa bechamel, súper cremosa, con cebolla y champiñones y el resultado mucho mejor.

No hice raciones muy abundantes porque la salsa “llena” bastante.



Necesitamos:

Pasta de lentejas rojas, 50 gramos por ración.

Salsa bechamel de champiñones: ½ cebolla mediana, 6 u 8 champiñones, 1 cucharada de harina, aceite de oliva virgen extra, sal y leche.


Empezamos: en una sartén amplia ponemos dos cucharadas de aceite con la cebolla picada menuda.


Limpiamos los champiñones y los añadimos cuando la cebolla empiece a estar transparente; ponemos sal y dejamos cocinar unos cinco minutos a calor medio.


Agregamos la harina, damos unas vueltas y dejamos dos o tres minutos para que se cocine.


Vamos añadiendo leche mientras la salsa hierve hasta dejarla ligera, no muy espesa porque al enfriar espesará algo más.


Cocemos la pasta de lentejas echándolas en agua hirviendo con sal, entre cuatro y cinco minutos.


Con una espumadera la echamos a la salsa, sin tira el agua de cocción que podemos necesitar para añadir, para aligerar la salsa, si está demasiado espeso el plato.


Un poco de perejil picado, en el último momento  puesto por encima.



¿Comemos?

lunes, 29 de agosto de 2022

Paccheri rellenos de verduras.


 

¡Pasta! ¿Cuántas variedades de pasta hay? ¿Cuántas clases conocéis? Seguramente muchas.


En mi casa, la verdad es que casi siempre comemos las mismas, espaguetis, macarrones, canelones, lasaña…poco más. Cambiando las salsas y los acompañamientos tenemos gran variedad de recetas.


Hoy os traigo unos paccheri, que no sé porque no los hago más a menudo: son fáciles de rellenar y quedan muy “presentables”.


Esta receta es de aprovechamiento; coges esas pequeñas cantidades de “cosas” que te van quedando en la nevera, las picas, las juntas, las cocinas y ¡hala! comida de hoy solucionada.



Necesitamos:

Paccheri, entre 4 y 6 por persona.

Verduras variadas: ajo, cebolla, zanahoria, pimiento, brócoli o coliflor.

Champiñones.

1 cucharada de harina.

Leche.

Queso.

Sal, aceite de oliva y cúrcuma (optativa).


Empezamos haciendo un sofrito con las verduras que vayamos a utilizar; en dos cucharadas de aceite ponemos el ajo y la cebolla, cuando ablanda un poco la zanahoria y el pimiento.


Ahora los champiñones, bien limpios con un papel de cocina, sin mojarlos.


Por último el brócoli o la coliflor. El único requisito es picarlo todo muy menudo para que no sea necesario hervirlo antes,  para que pueda ir en crudo.


Cuando todo está al dente ponemos la harina y la rehogamos; añadimos la cúrcuma, si la usamos y vamos agregando la leche para conseguir una masa no tan espesa como para croquetas pero que nos permita rellenar. Recordad que al enfriar espesará un poco más.


Cocemos la pasta según las instrucciones del envase; escurrimos y cuando podamos manipularla sin quemarnos vamos rellenándola.


Rallamos un poco de queso por encima.


Si queréis servirlos calientes podéis gratinarlos durante unos minutos. Yo los serví del tiempo, no fríos. Los que me sobraron, por la noche, con unos minutos de microondas estaban también estupendos.



¿Comemos?

jueves, 21 de abril de 2022

Pasta con vinagre de Jerez.


Llevo una larga temporada que sólo leo novela negra, mucha novela negra y recetas de cocina, así que tengo una “ensalada” en mi cabeza que cualquier día mezclo las investigaciones, los detectives y hasta los muertos con las verduras y demás ingredientes; no sé que va salir de aquí.

Voy a enseñaros mi última adquisición.



No tiene ni una foto pero sí muchas recetas interesantes, algunas fáciles o otras más complicadas, para el día a día y para las fiestas, de todo un poco pero todas muy bien explicadas.



Lo estreno con una muy sencillita pero con “toque”: no sé si es el vinagre y/o la mantequilla pero os aseguro que queda un plato exquisito y como veis nada complicado.



Necesitamos para dos:

100 gramos de pasta.

½ cebolla.

½ pimiento rojo.

4 champiñones.

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

2 ó 3 cucharadas de vinagre de Jerez.

Un trocito de mantequilla.

Sal y pimienta.

Empezamos preparando la salsa: pelamos la cebolla y la ponemos, con el aceite y un poco de sal, en una sartén grande para que se empiece a pochar, durante unos tres minutos. Aprovechamos para pelar el pimiento (si queda algún trocito de piel no importa), lo partimos y lo añadimos a la sartén.

Limpiamos los champiñones, los partimos y agregamos. Sazonamos con sal y pimienta y dejamos cocer a fuego medio durante unos cuatro o cinco minutos.

Apartamos del calor y ponemos el vinagre.

Cocemos la pasta el tiempo necesario, escurrimos y servimos en una fuente.

Añadimos la mantequilla a la salsa, con el calor se derretirá, y servimos encima de la pasta.



¿Comemos o qué?

 

jueves, 3 de marzo de 2022

Paccheri rellenos con mejillones.

 


Los paccheris son un tipo de pasta con forma de cilindro y con un tamaño muy apropiado para rellenar.

Se pueden rellenar con cualquier cosa que se os ocurra, verduras, carne, pescado, marisco o con restos que os sobren de otras preparaciones para no desaprovechar nada,

Las recetas que tengáis para los canelones son perfectas para este tipo de pasta.

También se pueden servir con salsa, sin rellenar.

Necesitamos:

5 ó 6 paccheris por ración.

Salsa de tomate casera.

Para el relleno:

Dos dientes de ajo, 1 cebolla mediana y pimiento verde italiano.

1 cucharada de harina.

Mejillones, dependiendo del tamaño pero al menos dos por paccheri.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos poniendo a cocer la pasta, en abundante agua hirviendo con sal, el tiempo que marque el fabricante; normalmente entre 12/14 minutos.

A la vez vamos preparando el sofrito con las verduras, el ajo, la cebolla y el pimiento, todo picado muy menudo, en dos cucharadas de aceite. No ponemos sal de momento.

Una vez limpios, abrimos los mejillones al vapor y los picamos en tres o cuatro trozos; los reservamos con el jugo, colado, de la cocción.

Cuando las verduras estén blanditas sin coger color, añadimos la harina y sofreímos durante un par de minutos; agregamos los mejillones picados y parte de caldo de cocción; dejamos hervir para que se espese.

El caldo de cocer los mejillones suele ser muy salado por lo que no conviene poner mucha cantidad; si necesitáis poner más se puede añadir algo de caldo de pescado e, incluso, un poco de agua. El relleno espesará algo más al enfriar.

Es el momento de probar de sal.

En una fuente que pueda ir al horno ponemos una capa de salsa de tomate.

Con una cucharilla vamos rellenando la pasta y colocándola encima del tomate; podemos poner otro poco de salsa por encima o queso rallado.

Encendemos el horno a 200º, solo por arriba y los gratinamos hasta que doren un poco.*

(*En las fotos veis que yo aun no he hecho este último paso; la explicación es simple: tuve que elegir entre hacer las fotos al final y tomar la comida “templada” o hacerlas sin terminar la receta y comer en cuando salieron del horno. Está claro lo que elegí, jajaja)






¿Comemos o qué?

martes, 18 de enero de 2022

Pasta con coles de Bruselas.


Las coles de Bruselas no son una verdura que guste a todo el mundo pero os animo a darles una oportunidad.

Además de sus grandes virtudes nutritivas admiten muchas preparaciones, combinan bien con otros ingredientes, es una guarnición muy adecuada para platos de carne y, sobre todo, tienen mucha personalidad, no pasan desapercibidas.

Este plato es muy, muy sencillo, para el día a día, cuando tenemos poco tiempo y pocas ganas de cocinar pero queremos comer sano y rico; os dejo alguna otra idea que ya están publicadas en el blog por si os apetece echar un vistazo.

Por ejemplo coles de Bruselas con dátiles o un gratinado de coliflor y coles de Bruselas y ¿que os parece si les ponemos una rica salsa? salsa vizcaina, con coles de Bruselas.

Necesitamos para una ración:

80 gramos de pasta.

10 coles de Bruselas.

2 dientes de ajo.

1 guindilla cayena (optativa).

Pimienta.

Sal y aceite de oliva virgen extra.


Empezamos poniendo dos ollas con agua y sal a hervir; en una cocemos la pasta el tiempo necesario y en la otra cocemos las coles hasta que estén tiernas pero no sobre cocidas.

Escurrimos y reservamos.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y freímos los dientes de ajo picados y la guindilla; antes de que se doren los ajos, sacamos la guindilla y añadimos las coles, partidas en dos, a fuego fuerte para que se doren.

Ponemos la pasta, mezclamos bien y servimos bien caliente.

En el último momento ponemos un toque de pimienta.

¿Comemos o qué?

jueves, 25 de noviembre de 2021

Pasta con alcachofas y champiñones.

 


Este plato lleva dos de mis ingredientes favoritos, vayan juntos o por separado: alcachofas y champiñones.

Hoy se los he añadido a un plato de pasta, macarrones, y lo he rematado con un toque de queso; el resultado para mi gusto: perfecto.

Es rápido de hacer, en 20/30 minutos, aunque vayas despacio, puedes tener hasta la mesa puesta.

Y ya solo te quedaría disfrutar.

Necesitamos para dos:

140 gramos de pasta.

8 alcachofas.

8 champiñones.

1 cebolla mediana.

Aceite de oliva virgen extra y sal.

Un chorro de vermú (optativo).

Unas lascas de queso. Yo puse queso de oveja de Zamora de media curación, pero el que os guste.



Empezamos pelando la cebolla y partiéndola en pluma; limpiamos los champiñones y los partimos en trozos más bien grandes.

Ponemos en una sartén amplia dos o tres cucharadas de aceite, la cebolla y los champiñones con un poco de sal.

Dejamos que se cocine tres o cuatro minutos. Los champiñones soltarán parte del agua y la cebolla empezará a ablandar.

En este momento añadimos a la sartén las alcachofas. Subimos el calor y agregamos el vermú; dejamos evaporar. 

El vermú proporciona un sabor muy especial, diferente a cualquier otro vino.

Tapamos y cocinamos unos siete u ocho minutos hasta que estén tiernas. Damos una vuelta de vez en cuando.

Yo uso alcachofas congeladas pequeñas; si las ponéis de bote solo necesitarán calentarse así que las ponemos los dos o tres minutos finales y si por el contrario las usáis naturales tendréis que limpiarlas y cocerlas previamente.

Cocemos la pasta; escurrimos y mezclamos en la sartén con los demás ingredientes.

Una vez servido podemos poner un poco de queso, rallado o en lascas; con el calor se deshará.


¿Comemos o qué?

 

 


sábado, 25 de septiembre de 2021

Pasta con champiñones y salsa de cebolla.


 Un sencillo plato de pasta con una salsa exquisita ¡si os gusta la cebolla!

Se la vi hacer a Arguiñano, con unos chipirones, la probé y nos gustó mucho así que la repetí con champiñones y pasta: en mi casa, un éxito.

Yo puse espaguetis pero con otro tipo de pasta corta, tipo macarrones, codos o conchas, que se llenen de salsa por dentro…mucho mejor.


Necesitamos para dos:

140 gramos de pasta. Una ración puede ser hasta de 100 gramos pero depende del comensal.

Para los champiñones:

2 dientes de ajo.

6 u 8 champiñones.

Aceite de oliva virgen extra y sal.

Para la salsa:

2 dientes de ajo.

1 cebolla grande.

2 pimientos verdes italianos.

1 tomate maduro.

½ vaso de vino blanco.

Empezamos preparando la salsa de cebolla. Cubrimos el fondo de una sartén con aceite y añadimos los ajos, la cebolla y los pimientos, todo picado, con un poco de sal. Cocinamos a fuego lento durante unos diez minutos para que se sofría.

Pasado ese tiempo pelamos el tomate, lo partimos y lo añadimos.

Subimos el fuego a agregamos el vino blanco; dejamos un minuto para que evapore y tapamos de dejamos cocinar a fuego lento otros diez o quince minutos.

Pasamos esta salsa por el pasapuré y reservamos.

Mientras se hace la salsa limpiamos los champiñones, los partimos y los hacemos al ajillo: en dos cucharadas de aceite freímos los dientes de ajo picados, ponemos los champiñones, salamos y dejamos que se cocinen. Si os gusta un toque de picante podéis poner una guindilla.

Los añadimos a la salsa.

Cocemos la pasta el tiempo necesario y escurrimos.

Ya solo nos queda mezclar las dos preparaciones: la salsa y la pasta.


¿Cocinamos o qué?