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lunes, 25 de julio de 2022

Popietas de pollo, calabacín y panceta.


 


Hoy cocinamos unos rollitos de pollo en dos versiones, con y sin panceta. De las dos formas están muy ricos.

Los ingredientes, ya veis, sencillos, pechuga de pollo, calabacín y poco más.

La preparación tampoco es complicada; envolver los filetes, sujetar con un palillo y al horno.

Una salsa para acompañar ¡y listo!

Necesitamos:

Filetes de pechuga de pollo finos.

1 Calabacín.

Panceta, tantas lonchas como rollos queramos hacer.

Para la salsa:

½ cebolla, ½ pimiento rojo, calabacín y 1 cucharadita de cúrcuma; ¼ de vaso de vino blanco. 

Sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra.



Empezamos partiendo con la mandolina el calabacín en tiras; podemos pelarlo o dejar la piel si es de cultivo ecológico.

Seleccionamos las mejores lonchas para hacer los rollitos y lo demás lo usaremos para hacer la salsa.

En una plancha o en una sartén hacemos ligeramente el calabacín, untado con aceite, con una brocha, solamente lo necesario para que sea manejable y nos permita enrollarlo.

Partimos los filetes de pollo más o menos del ancho del calabacín.

Ponemos el calabacín, encima el pollo, con sal y pimienta, y enroscamos. Ponemos alrededor la panceta y sujetamos con un palillo.

En una fuente de horno untada con una cucharada de aceite horneamos los rollos unos 10/12 minutos a 180º.

Aprovechamos para hacer la salsa: en un cazo ponemos una cucharada de aceite, la cebolla, los restos del calabacín y el pimiento picados y sofreímos hasta que empiece a ablandar.

Ponemos el vino blanco y dejamos evaporar.

Añadimos unas cucharadas de agua o caldo y cocemos unos cinco minutos. Trituramos. En este momento será una salsa muy espesa, como un puré.

Volvemos a poner la salsa en el cazo y cuando saquemos los rollitos del horno agregamos todo el jugo que hayan soltado.

Damos unas vueltas para homogeneizar y la calentamos.

Servimos los rollitos con la salsa bien caliente.




¿Comemos?

viernes, 6 de mayo de 2022

Coliflor con panceta ahumada.


Este aperitivo tiene un poco de todo: un poco sano y ligero, la coliflor y un poco de grasa y ahumado que quizás no sea lo más recomendable pero de vez en cuando hay que saltarse alguna norma (bueno, con cuidado, no cualquier norma, jajaja).

Necesitamos:

Coliflor.

Panceta ahumada, partida fina, tantas lonchas como ramitos de coliflor.



Empezamos partiendo la coliflor en ramos y cociéndola en agua hirviendo con sal. Cocerla el tiempo justo para que quede al dente.

Escurrimos y, cuando no nos queme, envolvemos cada flor con una loncha de panceta.

Metemos al horno precalentado a 200º hasta que la panceta esté crujiente. Les damos la vuelta a mitad del tiempo.

¿Comemos o qué?

martes, 29 de marzo de 2022

Judías verdes con pimentón.


Bueno, con pimentón y… con huevo y panceta ahumada. Pero no os alarméis sigue siendo un plato “bastante” ligero. En realidad son muchas judías y un poquito de panceta, bien frita que deja casi, casi toda su grasa en la sartén.

Lo de poner el pimentón por encima del huevo no sé si se hace en otras partes, supongo que sí, pero en León es muy típico.



Necesitamos por ración:

Judías verdes, 200 gramos.

1 huevo.

Panceta ahumada, 2 ó 3 lonchas finas, unos 40 gramos. Yo puse de Geras de Gordón (León).

¼ de cucharilla de pimentón, dulce o picante, al gusto.

Sal y aceite de oliva virgen extra.


Empezamos preparando las judías: quitamos los hilos laterales (si son muy tiernas no hace falta) y los extremos. Las partimos y las cocemos en agua con sal hasta que estén tiernas. Las mías tardaron 8 minutos aproximadamente pero probad un trozo para comprobar. Escurrir y reservar.


Mientras quitamos la corteza de la panceta, la partimos y la ponemos, sin nada de aceite en la sartén para que suelte su grasa y se tueste.

Freímos un huevo. Lo espolvoreamos con el pimentónponemos una cucharada del aceite caliente de freír el huevo por encima.

Montamos el plato poniendo en la base las judías, encima el huevo y la panceta.

 ¿Comemos o qué?

viernes, 11 de septiembre de 2020

Rollos de judías verdes con panceta.


 Entrante o primer plato. 


Necesitamos para cada rollo:

4 ó 6 judías verdes.

1 loncha de panceta o jamón serrano.

Además necesitamos sal, aceite de oliva y romero fresco (optativo).

Empezamos preparando las judías verdes: las lavamos y quitamos los extremos y los hilos laterales, si los tienen, con un pelador.

Las escaldamos en agua hirviendo con sal durante unos tres minutos; deben quedar “al dente”, tiernas pero no blandas. Conviene probarlas antes de escurrirlas. Reservamos.

Quitamos la corteza a la panceta.

Envolvemos las judías con la loncha de panceta. Las ponemos en una fuente de horno con una cucharada de aceite y unas cañas de romero.



Calentamos el horno a 180º y las asamos hasta que la panceta esté crujiente, unos 10 minutos pero depende del horno.



¡Y listo, a disfrutar!

Esta receta la vi aquí, aunque ya sabéis yo la adapté a mi gusto.


domingo, 15 de marzo de 2020

Pasta con brócoli y panceta.


Después de un plato de esta pasta veréis el mundo de otra manera, ni el “coronavirus” se atreverá a acercarse a vosotros.

Necesitamos para dos:


Pasta, 80 g.
Brócoli, 140/150 g.
90/100 de espárragos verdes.
2 puerros.
½ vaso de vino blanco.
100 cl de nata para cocinar.
Panceta curada, 4 ó 6 lonchas.
Aceite de oliva virgen extra.


Empezamos cociendo el brócoli; lo separamos en ramitos, lavamos y cocemos en agua hirviendo con sal hasta que este ligeramente tierno, acabará haciéndose en la salsa. Escurrimos y reservamos.

Quitamos la parte verde y la primera capa de los puerros, los picamos.

Quitamos el final de los espárragos, la parta dura, los lavamos y partimos en rodajas, de 1 centímetros. Dejamos las puntas un poco más grandes.

En una sartén amplia ponemos 3 cucharadas de aceite, los puerros y los espárragos, menos las puntas y sofreímos despacio hasta que estén tiernos; agregamos el brócoli y las puntas de espárrago, seguimos sofriendo.

Subimos el calor y ponemos el vino, cuando evapore el alcohol añadimos la nata y dejamos un minuto que hierva despacio todo junto.

Cocemos la pasta; yo usé “mafalda corta” porque tiene muchos pliegues, que se llenan de salsa; pero usad la que más os guste.

La escurrimos, reservando 3 ó 4 cucharadas del agua de cocción y añadimos a la sartén donde están las verduras y la salsa. Si vemos que está muy espeso ponemos el agua de cocción reservada.

Mientras se cuece la pasta partimos la panceta en trocitos y la freímos, sin aceite, en otra sartén hasta que estén dorados y crujientes.

Servimos la pasta con la panceta por encima, sin mezclar para que no pierda el crujiente.


¡Y listo, a disfrutar!
¡ánimo!

martes, 18 de febrero de 2020

Coles de Bruselas envueltas.




Necesitamos para dos:
12 coles de Bruselas, de similar tamaño.
6 lonchas de panceta.
6 palillos.





Empezamos cociendo las coles, en agua hirviendo con poca sal hasta que estén tiernas; las mías tardaron 7/8 minutos. Escurrir y reservar.

Mientras se cuecen quitamos la corteza y, si tiene, el cartílago a la panceta;  partimos a la mitad.

Envolvemos cada col con media tira de panceta y sujetamos con un palillo.

Metemos al horno caliente a 190º/200º hasta que la panceta esté bien dorada*.

Servimos muy calientes.


*En las fotos no se ve la panceta muy dorada y quiero explicaros el por qué: quería servirlas muy calientes, recién salidas del horno, así que saqué unas pocas antes, hice la foto y volví a meterlas.
Si espero a que estén en su punto y tengo que hacer las fotos…¡se me enfrían!
Y es que en mí casa va todo a tiempo real: cocinar, fotos, comer.

martes, 8 de enero de 2019

Coliflor al curry.




Después de tantas fiestas, tantas comidas especiales, tanto brindis y tanto de todo, creo que vamos necesitando algo un poco más ligero pero no menos sabroso.




Necesitamos:
1 coliflor.
1 cebolla mediana.
½ cucharada de harina.
½ vaso de vino blanco.
Curry, al gusto.
4 lonchas de beicon (o panceta, jamón...)
Aceite de oliva virgen extra y sal.

Empezamos poniendo agua a hervir con sal; partimos la coliflor en ramitos más o menos del mismo tamaño para que se cuezan al mismo tiempo. Pinchamos con una brocheta el tallo de uno para comprobar que están blandos sin deshacerse.

Escurrimos y reservamos.

Mientras en una sartén ponemos 2 ó 3 cucharadas de aceite y vamos pochando la cebolla. Cuando esté transparente añadimos la harina y el curry (la cantidad a vuestro gusto, yo puse como ½ cucharilla de postre) damos vueltas para sofreír; ponemos el vino blanco; dejamos que se evapore e incorporamos la coliflor y un pocillo de agua para que la salsa no nos quede demasiado espesa.

En otra sartén hacemos el beicon partido a trocitos hasta que esté tostado a vuestro gusto. Sí ponéis panceta no es necesario que pongáis aceite porque ella ya suelta, si es jamón o beicon hay que poner una pequeña cantidad.



miércoles, 27 de junio de 2018

Tortilla rellena de manzana y panceta.



Necesitamos para dos:

1 cebolla mediana.
1 pimiento verde italiano.
1 manzana.
4 lonchas de panceta.
3 huevos.
Perejil, sal y aceite de oliva virgen extra.




Empezamos: pelamos la cebolla y la partimos; lavamos el pimiento y también lo picamos.

En una sartén, con dos cucharadas de aceite sofreímos la cebolla y el pimiento con una pizca de sal. No pongáis más aceite porque después la panceta también soltará grasa.

Cuando empiece a ablandar añadimos la manzana pelada y partida en trocitos, seguimos sofriendo.

Después de 2 ó 3 minutos agregamos la panceta, sin el borde y partida manuda.

Seguimos sofriendo hasta que todo esté blandito y la panceta crujiente.

Batimos los huevos con sal y perejil picado.

Cuajamos una tortilla redonda.

La sacamos al plato, rellenamos y servimos doblada.

¡Y listo!

miércoles, 9 de mayo de 2018

Patatas revolconas.



En mi casa se llaman “patatas para Eneco”. Hay niños que para verles felices hay que darles chocolate, gominolas…a mí nieto mayor, Eneco, le haces feliz con unas patatas revolconas. Eso sí, hay que ponérselas en cucharillas de aperitivo, que el niño nos ha salido muy fino, jaja.




Es un plato humilde, con ingredientes sencillos, de esos que había antes de todas las casas (patatas, ajos, aceite, algo de panceta…) nada de lujo y sin embargo un plato exquisito.

En mi infancia se hacía una variante: se cocían las patatas en trozos grandes, cachelos, no se machacaban y el refrito llevaba también cebolla muy menuda. Básicamente el mismo plato.

Con un vinito una cazuela así para compartir es un buen aperitivo.

No pongo cantidades pero necesitamos:
 
Patatas, aceite de oliva virgen, unos dientes de ajo, una cucharadita de pimentón y panceta curada partida en lonchas.
 
Yo uso panceta de Geras de Gordón, de León, bien curada, un auténtico placer. No me gusta el beicon, pero va en gustos.

Empezamos pelando las patatas y poniéndolas a cocer en agua y sal, hasta que estén tiernas. 

Las sacamos y reservamos un poco del agua de cocerlas.

Con un tenedor las machacamos de forma irregular, no hace falta que queden perfectamente trituradas, aunque si lo preferís podéis pasarlas por un pasapuré. Si os parece que están muy secas agregamos algo de agua de cocerlas.

Ponemos en una sartén, de tamaño apropiado, aceite que cubra el fondo y freímos los dientes de ajo cortados en láminas; cuando empiezan a dorarse apartamos  del calor y echamos el pimentón para que se fría sin quemarse.





Añadimos las patatas machacadas y revolvemos para que se impregnen bien del aceite.


Aparte, en otra sartén ponemos, sin aceite, la panceta sin corteza y partida en trocitos.

Cuando está bien curruscada la sacamos, sin la grasa que ha soltado y la agregamos a las patatas, reservando un poco para poner por encima y adornar.  

                                              ¡Y listo!