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martes, 22 de marzo de 2022

Crema de naranja.


 




Aprovechando que todavía estamos en temporada de naranjas vamos a utilizarlas para hacer una crema con una textura muy suave y con un sabor delicioso.

Además se tarda muy poco en prepararlo pero, eso sí, tenemos que hacerlo con antelación, porque lo suyo es tomarlo frío.

Como veis en las fotos esta crema se puede servir sola o con una base de yogur si queréis un postre más completo, incluso poniendo en la base del vaso trozos galletas o de bizcocho. Creo que es perfecta para rellenar unos “frixuelos” (crêp).

Yo lo hice con naranjas pero con mandarina sería el mismo proceso.

Necesitamos para dos:

300 gramos aproximadamente de zumo de naranja.

2 yemas de huevo.

20 gramos de maicena.

20/25 gramos de azúcar (opcional)*.

1 yogur (opcional).

Empezamos exprimiendo las naranjas; ponemos el zumo en un cazo, menos una pequeña parte que reservamos en un bol y llevamos a ebullición el resto.

Mezclamos muy bien en el bol el zumo reservado, la maicena, las yemas de huevo y el azúcar (si lo ponemos).

Cuando empiece a hervir el zumo agregamos el contenido del bol y cocemos hasta que empiece a espesar, dando vueltas constantemente para que no se pegue al fondo.

Apartamos y dejamos enfriar.

Servimos solo o con yogur.

Podemos utilizar las pieles de las naranjas para rellenarlas con la crema.

*Respecto al azúcar no es necesario ponerlo, a no ser que seáis muy golosos, porque las naranjas ya tienen suficiente dulzor y no es un producto muy saludable.








¿Comemos o qué?

 

jueves, 18 de noviembre de 2021

Ensalada de zanahoria con naranja y miel.


 

Una ensalada ¡sin nada verde! con un toque oriental, con mucho color y con un sabor agridulce que acompaña muy bien a un plato de carne de cerdo, unas costillas asadas o unas chuletas.

La mezcla de zanahoria y naranja es muy frecuente en la cultura mediterránea y oriental no tanto en la nuestra pero una vez que la pruebas repites.

Si queréis otra idea os dejo esta: ensalada de zanahoria y naranja.



Necesitamos para una ensalada para dos:

4 ó 5 zanahorias medianas.

2 dientes de ajo.

½ cebolla.

La piel de la naranja.

Orégano, perejil o cilantro.

Para el aderezo:

½ naranja ecológica, zumo de limón, miel, aceite de oliva virgen extra y sal.

Empezamos pelando las zanahorias y cortándolas en rodajas de medio centímetro; pelamos la cebolla y  partimos media en tiras; pelamos los ajos y los picamos menudos.

Lavamos muy bien la naranja y con un pelador sacamos la piel sin nada blanco; cortamos tiritas estrechas.

En una cazuela ponemos una cucharada de aceite y echamos las zanahorias, la cebolla, los ajos y la piel de la naranja; rehogamos durante dos o tres minutos a fuego alto.

Añadimos un poco de agua, tapamos y dejamos cocer, a fuego medio, cinco o seis minutos. La zanahoria tiene que quedar algo cocinada pero crocante.

Preparamos mientras el aderezo: mezclamos en un bol el zumo de naranja, ½ cucharilla de miel, zumo de limón, aceite de oliva y sal. Removemos hasta que todo haya ligado. No pongo cantidades exactas porque lo mejor es probar y rectificar a nuestro gusto.

Aliñamos con este aderezo la ensalada, cuando aun este templada y la dejamos reposar un rato para que coja todos los sabores.

Al momento se servir ponemos la hierba que hayamos elegido: orégano, perejil o cilantro.


¿Comemos o qué?

 

sábado, 6 de febrero de 2021

Magdalenas de naranja.


 

El fin de semana pide un desayuno o una merienda especial. 

Aquí llueve sin parar, está frío, como corresponde al mes de febrero, no es prudente reunirse con amigos o familia así que lo que nos queda y no está nada mal es comer rico, sofá, libro, scrabble…

Estas magdalenas son muy fáciles de hacer, quedan esponjosas, con un suave sabor y perfume a naranja. Podéis hacer bizcocho con la misma masa.

Con estas cantidades salieron 20 mini-magdalenas, de unos 15 gramos y 6 magdalenas grandes , de 40 gramos aproximadamente.



Necesitamos:

2 huevos medianos.

80 gramos de azúcar.

80 gramos de zumo de naranja.

80 gramos de aceite de girasol.

1 yogur natural, no azucarado.

La piel de la naranja rallada.

220 gramos de harina.

1 sobre de levadura química (tipo Royal).

Una pizca de sal.


Empezamos preparando todos los ingredientes.

Batimos los huevos con una pizca de sal.

Añadimos el azúcar y seguimos batiendo.

Agregamos el yogur. Batimos hasta que se integre bien.

Vamos incorporando el aceite, dejándolo caer como un hilo y batimos.

Ahora ponemos el zumo y la ralladura de la naranja.

Mezclamos la harina con la levadura y la vamos incorporando, por tandas, después de pasarla por un colador para evitar grumos.

Calentamos el horno a 180º.

Rellenamos las cápsulas de papel unos 2/3 aproximadamente; puse las cápsulas en moldes de silicona para darles más estabilidad.

Horneamos las pequeñas unos 10/12 minutos y las grandes unos 15 minutos, hasta que al pincharlas con una brocheta salga seca y las magdalenas estén doradas.



Y listo ¿comemos o qué?

domingo, 22 de diciembre de 2019

Compota de invierno.



Es muy sencillo preparar este postre y puede ser el cierre de lujo de cualquier celebración.

Se trata básicamente de cocer en un almíbar, hecho con vino y zumo de naranja,  fruta fresca de invierno (manzanas y peras) con frutas deshidratadas y canela.


Necesitamos por persona:

½ manzana reineta.
½ pera conferencia o champión.
2 orejones de albaricoque.
2 ciruelas pasas sin hueso.
Uvas pasas, sin pepitas.
1 naranja ecológica.
1 limón ecológico.
1 palo de canela.
Vino tinto.
Azúcar.

Las cantidades son orientativas, podéis adaptarla a vuestro gusto, poniendo más o menos de las frutas que os gusten.

Lo mismo ocurre con el azúcar; yo pongo muy poco porque teniendo en cuenta que las frutas deshidratadas tienen mucho es mejor poner y probar antes de añadir más.

Empezamos lavando y secando muy bien la naranja y el limón; rallamos la piel de ambos. Exprimimos la naranja y reservamos.

Pelamos la manzana, quitamos el corazón y troceamos en cuartos u octavos, dependiendo el tamaño. La ponemos en una cazuela con los orejones y añadimos los líquidos: el zumo de naranja, una cantidad similar de vino tinto y agua hasta cubrir ligeramente. Agregamos el palo de canela, la ralladura de los cítricos y el azúcar.

Ponemos a cocer, que hierva muy suave.

Cuando a manzana empieza a ablandar ponemos la pera, también pelada y partida, con las ciruelas y seguimos cociendo.

Si la pera está muy verde ponedla antes y, si por el contrario está muy madura no la dejéis cocer mucho para que no se deshaga.

Se va evaporando el líquido y se convierte en un almíbar.

Por último añadimos las uvas pasas que no necesitan mucho tiempo porque se hidratan muy pronto.

Dejamos templar antes de servir.


¡Y listo!

viernes, 13 de diciembre de 2019

Pollo a la naranja.



Necesitamos para dos:
Dos zancas de pollo, sin piel.
La piel y el zumo de una naranja ecológica.
1 vaso de caldo de pollo.
Aceite de oliva.
Sal y pimienta negra.
½ cucharilla de maicena (optativo).
Para acompañar:
1 ó 2 patatas.
Un trocito de mantequilla.



Empezamos preparando un caldo de pollo; con un esqueleto de pollo, una zanahoria y un puerro preparamos el caldo dejándolo cocer todo durante unos 45 minutos. Salamos y reservamos.

Adobamos las zancas con sal y pimienta y las freímos, para que queden doradas por todos los lados.

Mientras se fríe ponemos caldo de pollo y zumo de naranja, a partes iguales a reducir en una cazuela. La cantidad depende de las tajadas que vayáis a cocinar, yo puse un vaso de vino de cada cosa.

Cuando el pollo está dorado lo ponemos en una fuente de horno y lo regamos con la mezcla de caldo y zumo reducida y la piel de media naranja rallada. Lo ponemos en el horno a 180º hasta que está asado, unos 30/40 minutos. A media cocción damos vuelta a las tajadas y las regamos con el líquido que tenemos en la fuente.

Mientras se asa el pollo vamos preparando el puré de patatas; las cocemos con piel, muy bien lavadas, en agua con sal hasta que estén tiernas; las pelamos calientes ¡sin quemarnos! y las pasamos por un pasa-puré. Añadimos un trocito de mantequilla, que se fundirá con el calor del puré, probamos de sal y rectificamos si hace falta.

Con un pelado sacamos de la otra mitad de naranja trozo de piel, solo la parte naranja y los partimos en tiritas muy pequeñas.

Ponemos un poco de agua a hervir y las cocemos durante unos 30 segundos, tiramos el agua y repetimos el proceso tres veces para quitar a la piel de naranja todo su amargor.

Estas tiritas nos van a servir para dar color al plato terminado.

Si os queda mucho caldo en el asado lo sacáis para un cazo y lo ponéis a hervir, con ½ cucharilla de maicena para que espese y reduzca.

Ya solo nos queda emplatar: ponemos el puré bien caliente, las tajadas de carne y napamos con la salsa; adornamos con los tiritas de piel de naranja.


¡Y listo!

Os dejo el enlace a otra receta con salsa de naranja, por si os interesa.





viernes, 15 de noviembre de 2019

Crema de calabaza y naranja al azafrán.



El otoño y el invierno es una buena época para disfrutar de esta crema de calabaza ya que está en plena temporada.

Además como ya empieza a refrescar apetece algo calentito para empezar una cena o una comida.

Yo lo serví, en unos cuencos pequeños, como aperitivo, para “entonar el estómago” antes de comer.


Necesitamos para dos:
500 g de calabaza, sin piel ni pepitas.
2 cebollas medianas.
Caldo de verduras.
Unas hebras de azafrán o azafrán en polvo.
Una cucharada de ralladura de naranja.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y pimienta negra.
Un puñado de avellanas tostadas.



Empezamos poniendo el horno en marcha, para que se caliente, a 180º.

En una fuente de horno ponemos la calabaza, la cebolla, dos o tres cucharadas de aceite, sal y una pizca de pimienta. Horneamos durante unos 20/25 minutos.



Deben quedar tiernas y algo tostadas. Reservamos.



Ponemos a calentar el caldo de verduras (o agua si no tenéis) con la ralladura de media naranja, el azafrán, sal y pimienta. Cuando rompa a hervir añadimos la calabaza y la cebolla asadas, con todo el jugo que tenga la fuente.

Cocemos durante unos cinco minutos y trituramos hasta obtener una crema suave y homogénea.

Servimos la crema adornada con un poco de ralladura de naranja y unas avellanas tostadas partidas.

A esta crema, al triturarla podemos agregar un poco de nata que proporcionará una textura y un sabor muy rico aunque aumentará notablemente las calorías.

Podéis cambiar las avellanas por pipas de calabaza tostadas con un poco de sal.



                                             ¡Y listo!

sábado, 11 de agosto de 2018

Galletas de naranja.



¿Queréis hacer unas galletas? Id a este blog: Lacocina de Pinky; de ahí copié yo éstas, las hay para todos los gustos ¡echad un vistazo!


Necesitamos:
1 naranja mediana, la piel rallada y el zumo.
300 g de harina.
½ sobre de levadura.
80 g de azúcar blanco.
80 g de aceite de girasol.
1 pizca de sal.
1 huevo.
Un poco de azúcar moreno.

Empezamos batiendo el huevo, el azúcar, la ralladura de naranja y el zumo, el aceite y la pizca de sal.

Unimos la harina y la levadura y pasamos por el colador.

Vamos añadiendo la harina a la masa líquida y revolvemos hasta que se integre bien. No hay que echar toda la harina de golpe porque puede ser que sobre o falte un poquito. Echamos hasta que tenemos una masa suave que podemos coger y hacer bolitas.

Las ponemos sobre papel de horno, en la bandeja y cubrimos con un poco de azúcar moreno.

Calentamos el horno a 180º y las metemos durante unos 15 minutos (eso tardaron las mías).

A mí me salieron 22 galletitas.


                                             ¡Y listo!

sábado, 26 de mayo de 2018

Rosa, que te quiero rosa.

                                                 
                                                            Fresa, que te quiero fresa.



Necesitamos:

Fresas maduras, unos 100 g por vasito, aunque todo depende, del tamaño del vaso donde lo vayamos a servir.
Zumo de naranja.
Azúcar.

Tan sencillo como lavar las fresas, partirlas y triturarlas con zumo de naranja y azúcar. 

Las cantidades a vuestro gusto, más espeso pues menos zumo, más dulce más azúcar, probad.

Después de batido lo metemos en la nevera para servirlo bien frío. Yo lo metí en el congelador unos 30 minutos para dejarlo un poco congelado, casi como un sorbete.


 
                                                   ¡Y listo!