miércoles, 29 de enero de 2020

Pan de calabaza y leche condensada.




Para el desayuno: está entre un pan dulce y un bizcocho, con textura de brioche.



Necesitamos:
500 g (y una cucharada más) de harina todo uso.
8 g de sal.
200 g de leche condensada.
35 g de mantequilla.
25 g de levadura fresca de panadero.
250 g de puré de calabaza.
65 g de leche.





Empezamos cociendo unos trozos de calabaza con una pizca de sal. Escurrimos y dejamos enfriar. Yo esto lo hice el día anterior por la noche.

La machacamos con un tenedor para dejarla hecha puré, ponemos en un colador y presionamos para que pierda el agua que pueda tener y nos quede un puré espeso.

Pesamos la cantidad necesaria.

Dejamos a temperatura ambiente la mantequilla.

Preparamos todos los ingredientes, pesándolos.

Templamos ligeramente la leche y disolvemos la levadura.

En un bol grande ponemos la harina con la sal y vamos añadiendo el resto de los ingredientes, dando vueltas para integrarlos y dejar una masa uniforme.

La sacamos a la meseta y amasamos suavemente; yo agregué una cucharada más de harina porque se pegaba mucho.

La dejamos en el bol, tapada con un paño hasta que leve; dependiendo de la temperatura de la cocina tardará más o menos; yo lo dejé 1 hora y media.

La sacamos del bol y amasamos muy suave para quitar el aire. Formamos un rectángulo del tamaño del molde donde lo vayamos a cocer y dejamos, tapada para que pueda volver a crecer.

Calentamos el horno a 190 º.

Metemos el molde y lo tenemos hasta que esté bien hecho, unos 30 minutos. Si se dora demasiado lo cubrimos con un papel de horno o de aluminio.

Lo sacamos a una rejilla y lo dejamos enfriar.



martes, 28 de enero de 2020

Merluza en nido de calabacín y champiñones.





Hoy otro plato saludable, con mucha verdura, sin apenas grasa, muy completo, fácil y rápido de hacer, que sirve para una cena o para una comida ligera.




Necesitamos por ración:
1 calabacín mediano.
6 champiñones.
200 g de merluza.
2 dientes de ajo.
1 guindilla cayena (optativo).
Aceite de oliva virgen extra y sal.

Empezamos lavando y secando bien el calabacín; vamos a usarlo con piel así que conviene esforzarse en esto.

Quitamos los extremos y, con un pelador de patatas hacemos tiras. Parecerá que es muchísimo pero cuando pierda agua quedará en mucho menos.

Quitamos el pie a los champiñones, los limpiamos muy bien y los troceamos.

En una sartén amplia ponemos dos o tres cucharadas de aceite y cocinamos los trozos de merluza, dos minutos más o menos por cada lado. Reservamos.

En la misma sartén, sin limpiarla ponemos 1 diente de ajo picado y, antes de que se dore añadimos el calabacín; sofreímos durante unos minutos, dos o tres como mucho, hasta que el calabacín ablande un poco. Si es necesario ponemos ½ cucharadita de aceite más.

Mientras hacemos también los champiñones: en otra sartén ponemos el otro diente de ajo y una cucharada de aceite y los cocinamos, dejándolos dorados y crujientes. Si los queremos picantes ponemos la guindilla.

Ya solo nos queda montar el plato: ponemos las tiras de calabacín en el fondo, encima los champiñones y la merluza.



jueves, 23 de enero de 2020

miércoles, 22 de enero de 2020

Crema de plátanos.



Ideal para el postre o la merienda de los niños o de personas mayores ya que tiene leche, fruta, poco azúcar, es muy sano.

Es una crema muy fácil de hacer, con un sabor muy suave a plátano; hay que hacerlo con antelación porque se toma frío.


Necesitamos para cuatro postres:
3 plátanos maduros.
1 sobre de cuajada.
500 ml de leche entera.
3 cucharadas de azúcar moreno.
15 g de mantequilla.

Empezamos separando ½ taza de leche del total y disolvemos en ella el sobre de cuajada.

Ponemos el resto en el vaso de la batidora con dos plátanos y dos cucharadas de azúcar moreno. Batimos.

Ponemos la mezcla al fuego y cuando empiece a hervir añadimos la cuajada, mezclamos y, sin dejar de dar vueltas, esperamos a que hierva; apartamos unos segundos y volvemos a poner al fuego. En cuanto vuelva a hervir apartamos y repartimos en los cuencos donde lo vayamos a servir.

Dejamos enfriar.

En una sartén ponemos la mantequilla con la otra cucharada de azúcar y freímos el otro plátano cortado en rodajas hasta que tenga un bonito color dorado.

Adornamos los cuencos con el plátano frito. Una ramita de menta quedaría muy bien ¡yo no tenía!



Si no os apetece postre os dejo el primer plato: arroz con huevo y plátano frito.



sábado, 18 de enero de 2020

Garbanzos con shiitake.



¡Un platazo! Hoy una receta que me ha dejado totalmente satisfecha. Andaba yo buscando recetas con garbanzos, que es mi legumbre favorita, y me acordé de las alubias con shiitake que he hecho en varias ocasiones.

Pensé que si con alubias es un plato muy sabroso con garbanzos tenía que estar incluso mejor. Y no me equivoqué.

Usé setas ecológicas de kilómetro “casi cero”, del bosque de Cabranes.

Además si utilizáis garbanzos en conserva, ya cocidos en menos de 30 minutos lo tenéis terminado.


Necesitamos:
Garbanzos cocidos, unos 100 gramos por ración.
Setas shitake, 120 g por ración.
1 cebolla mediana.
Sal y pimienta negra.
Aceite de oliva virgen extra.
Además: 1 puerro y 2 zanahorias, si como yo cocéis los garbanzos en casa.

Empezamos poniendo los garbanzos a remojo la noche anterior, en agua templada.

Por la mañana ponemos en una pota agua con el puerro y las zanahorias, cuando hierva echamos los garbanzos escurridos del agua del remojo. Dejamos cocer hasta que estén tiernos.

Si utilizamos garbanzos de bote nos saltamos todo este proceso. Yo como nunca los probé no puedo opinar sobre su calidad.

En una sartén ponemos tres cucharadas de aceite y sofreímos, a fuego lento la cebolla picada menuda. Cuando empieza a ablandar añadimos las setas partidas en trozos medianos, no muy pequeños que luego menguan. Tenemos que limpiarlas sin mojarlas, quitar toda la tierra que tengan.

Ponemos sal y pimienta negra y dejamos que se vayan cocinando, dando vueltas de vez en cuando, durante unos 10 minutos aunque el tiempo depende del tamaño de los trozos. Si veis que al principio necesitan un poco de líquido ponéis dos o tres cucharadas del caldo de los garbanzos.

Agregamos los garbanzos  cocidos escurridos, damos unas vueltas y ponemos un poco del caldo de cocerlos, que no llegue a cubrirlos.

Dejamos cocer lentamente para que todo se integre bien y se evapore el caldo durante unos cinco minutos más.

Un poco de perejil picadito por encima les vendría bien ¡yo no tenía!


Servimos.

jueves, 16 de enero de 2020

Día de la croqueta


¡Día de la croqueta!

¿Hay alguien a quien no le gusten las croquetas? Alguien habrá pero en general es un plato que apetece a todo el mundo.

Os dejo los enlaces de alguna que tengo publicadas ¡espero que os gusten!













martes, 14 de enero de 2020

Ensalada templada de chipirones angulados.



Los chipirones angulados son, ellos solos, un excelente aperitivo, que si se tienen limpios y partidos se cocinan en menos de cinco minutos; eso sí hay que tomarlos recién hechos, bien calentitos.

Yo hoy he preparado una ensalada templada, con patata y judías verdes para hacer plato único.




Necesitamos para dos:
1 patata grande o dos medianas.
150 g de judías verdes.
12 chipirones.
2 dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y cayena (optativa).

Empezamos limpiando los chipirones; quitamos las vísceras tirando de la cabeza y patas; cortamos las patas y reservamos para otro plato. Los lavamos bien y quitamos la piel.

Son muy fáciles de limpiar solamente hace falta un poco de paciencia.

Los cortamos sobre una tabla en aros finitos; recordad que tienen que imitar a las angulas. Reservamos.



Pelamos la patata y la cocemos, a fuego suave para que no se rompa, en rodajas gruesas.

Con un pelador de patatas quitamos los laterales a las judías (por si tiene hilos), y los extremos, las partimos en tres trozos. Cada trozo lo partimos a la mitad a lo largo: nos quedarán unas tiras estrechas. Las cocemos brevemente, solo para que ablanden un poco pero que sigan estando “al dente”.

En una sartén amplia ponemos dos cucharadas de aceite y, cuando esté caliente, las rodajas de patata para que se tuesten un poco. Las sacamos al plato de servir.

En la misma sartén ponemos las judías, las salteamos durante un minuto, más o menos y las ponemos encima de la patata.

A la vez en otra sartén ponemos a calentar una cucharada de aceite y freímos el ajo picado y la guindilla; cuando el ajo empieza a dorarse agregamos los aros de chipirón y cocinamos durante un par de minutos a fuego fuerte. Ponemos encima de lo demás, con el jugo que hayan soltado.



domingo, 12 de enero de 2020

Tortilla rellena de verduras y pera.



Una buena cena, sana, ligera y que se hace en 15 minutos. Las verduras se pueden cambiar, calabacín, espárragos verdes, pimientos, alcachofas…un poco de beicon o de jamón…champiñones…salmón ahumado…

Lo de la pera puede resultar algo extraño pero os aseguro que merece la pena probar; el contraste dulce de la fruta es lo que da originalidad al plato ¡animaros a probar!


Como consejo os diré que os aseguréis que la sartén no se pega nada, nada, porque como tenemos que sacar la tortilla sin darle la vuelta conviene que resbale bien.



Necesitamos para dos:
3 huevos.
100 g de judías verdes.
2 zanahorias medianas.
1 pera Conferencia.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal.

Empezamos pelando las zanahorias y partiéndolas en bastoncitos. Las hervimos en agua con sal durante dos o tres minutos.

Quitamos las hebras laterales de las judías, las partimos en tres o cuatro trozos y cada uno a la mitad, a lo largo. Las hervimos hasta que ablanden ligeramente.

Pelamos la pera, que no debe estar demasiado madura y la cortamos en gajos, quitándole el corazón.

En una sartén ponemos una cucharada de aceite y salteamos las verduras cocidas y la pera a calor fuerte.

Batimos los huevos, primero las claras hasta que estén bien espumosas y después las yemas. Salamos.

En otra sartén con otra cucharada de aceite cuajamos la tortilla, solo por un lado, sin darle la vuelta.

La sacamos a un plato, antes de que esté demasiado cuajada, ponemos el relleno sobre 2 terceras partes y con la otra tapamos.



viernes, 10 de enero de 2020

Canelones de ternasco.



Una receta de aprovechamiento pero de lujo. Con unos ingredientes básicos y restos de cordero asado conseguiremos un estupendo y sabroso plato.

Hay que dedicarle un poco de tiempo pero podemos tener casi todo hecho y terminarlo en el último momento.


Necesitamos para dos:
Unos 200 g de paletilla o pierna de cordero asado.
8 láminas de canelón.
1 cebolla mediana.
½ pimiento verde.
2 ó 3 dientes de ajo.
Sal y pimienta negra.
Bechamel: 1 cucharada de harina, leche y aceite de oliva virgen.
Un trozo de queso de oveja curado.




Empezamos picando, a cuchillo la carne de cordero asada, dejándola en trocitos pequeños.

Preparamos una salsa bechamel ligera: ponemos dos cucharadas de aceite y freímos la cucharada de harina durante unos 2 minutos para quitar el sabor de harina cruda. Agregamos la leche y trabajamos con unas varillas para evitar los grumos y cocemos durante unos 10 minutos.

Salamos y reservamos.

Picamos los dientes de ajo, la cebolla y el pimiento.

Ponemos dos cucharadas de aceite y vamos friendo, empezando por los ajos, después la cebolla y el pimiento. Cuando empieza a ablandar añadimos la carne que tenemos picada y seguimos cocinando.

Para finalizar ponemos parte de la salsa bechamel, tres o cuatro cucharadas hasta que nos quede un relleno jugoso. Reservamos para que pierda temperatura.

Vamos a cocer las láminas de la pasta siguiendo las indicaciones del fabricante. Las ponemos sobre un paño de cocina de algodón y las vamos rellenando; ponemos una cucharada de la farsa sobre cada lámina y enrollamos; los vamos colocando en una fuente de horno (yo pinto la fuente con un poco de aceite para que no se me peguen).

Cuando los tenemos todos cubrimos con el resto de la bechamel, rallamos el queso por encima y los metemos en el horno caliente a 180º para que se calienten bien por dentro.

Al final ponemos solo calor por arriba y gratinamos, que cojan un bonito color ¡sin quemarse!



martes, 7 de enero de 2020

Salmón al horno, con verduras.



¡Se acabo la Navidad! Ya, ya sé que lo sabéis.

¿Y qué viene después de las grandes comilonas, los excesos, los dulces sin fin? pues sí, justo eso: volver a las comidas sencillas y equilibradas, volver al gimnasio, a la rutina…en fin a la vida normal pero sin dejar de disfrutar y de cuidarnos.


Necesitamos para dos:
Salmón, de la parte de la cola, un trozo de unos 300 g.
Verduras: ½ pimiento rojo, ½ pimiento verde, 1 cebolla mediana, un calabacín, 2 ó 3 zanahorias y unos dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra.

Empezamos preparando las verduras; ponemos en una fuente de horno dos cucharadas de aceite y los dientes de ajo pelados y enteros, los pimientos troceados, las zanahorias peladas y partidas en bastoncitos y el calabacín lavado y sin pelar partido. Salamos a asamos a 180º durante unos 1o minutos, o hasta que empiecen a ablandar.

Ponemos encima de las verduras el salmón, con su sal y pimienta. Metemos en el horno y cubrimos con papel de aluminio; horneamos durante unos 10 minutos, dependiendo del grosor del pescado.

Destapamos y seguimos horneando hasta que cojan color.

Lo más importante es no pasarnos de cocción, que las verduras queden tiernas pero no blandengues  y lo mismo el pescado, que esté hecho pero jugoso y no reseco, así que controlar el tiempo de horno y ajustarlo al grosor de las verduras y del salmón.



domingo, 5 de enero de 2020

Roscón de Reyes 2020.



¡Ya estamos a día 5 de enero! Día de publicar, si no lo has hecho ya, el Roscón de Reyes.

Este año he hecho un roscón pequeño, para dos, de hojaldre con Asturcilla que ya sabéis que es un producto que me gusta mucho. . Os dejo un enlace de El Comidista por si queréis tener más información.


No tiene grandes dificultades, se hace rápido y está riquísimo, para disfrutar sin complicarse mucho.

Necesitamos:
1 lámina de hojaldre rectangular.
1 bote de Asturcilla.
1 huevo pequeño.
Azúcar glas (optativo).

Empezamos cortando el hojaldre por el medio, de forma que nos queden dos rectángulos. Con un rodillo los estiramos un poco.



Ponemos uno a continuación del otro, y los unimos, de forma que nos queda un rectángulo estrecho y largo.



Ponemos una capa de Asturcilla, sin llegar a los bordes.


Formamos un cilindro.

En la bandeja del horno, cubierta con papel ponemos este cilindro, con la unión hacia abajo y lo cerramos formando un rosco.

Con una tijera hacemos unos cortes, sin llegar al fondo y los vamos levantando.



Con una brocha lo pintamos con huevo batido.

Mientras calentamos el horno a 200º.

Horneamos durante unos 15 minutos; cubrimos con papel de aluminio y lo dejamos otros 5 minutos más.

Cuando lo saquemos podemos ponerle un poco de azúcar glas.



Este rosco está “inspirado” en la corona de hojaldre que Eva Arguiñano hizo en Antena3.