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jueves, 30 de abril de 2020

Chipirones angulados.



Los chipirones angulados son un excelente aperitivo, que se cocinan en menos de cinco minutos; eso sí hay que tomarlos recién hechos, bien calentitos.


Necesitamos para dos:
12 chipirones.
2 dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y cayena (optativa).

Empezamos limpiando los chipirones; quitamos las vísceras tirando de la cabeza y patas; cortamos las patas y reservamos para otro plato. Los lavamos bien y quitamos la piel.

Son muy fáciles de limpiar solamente hace falta un poco de paciencia.

Los cortamos sobre una tabla en aros finitos; recordad que tienen que imitar a las angulas. Reservamos.




En una sartén ponemos a calentar una cucharada de aceite y freímos el ajo picado y la guindilla; cuando el ajo empieza a dorarse agregamos los aros de chipirón y cocinamos durante un par de minutos a fuego fuerte.

¡Y listo, a disfrutar!


domingo, 6 de mayo de 2018

Calamares en su tinta con arroz blanco.



Creo que en todas la casa hay una receta de calamares en su tinta. Es un plato tradicional, en mi infancia plato de fiesta; es fácil, sencillo y, si en la pescadería nos limpian y parten los calamares es, incluso rápido de hacer.




Necesitamos para dos:
2 calamares grandes y sus tintas. Además un sobre de tinta de los que venden congelados.
Arroz, unos 160 g.
1 cebolla mediana.
1/2 pimiento verde.
1 tomate o medio bote de tomate natural triturado.
2 dientes de ajo.
½ vaso de vino blanco.
Sal, aceite de oliva virgen y perejil.


Empezamos haciendo el sofrito: ponemos aceite que cubra ligeramente el fondo de la cazuela y vamos sofriendo primero los ajos picados; cuando empiezan a coger color añadimos la cebolla y el pimiento partidos pequeños; salamos. Dejamos que se sofrían bien. Agregamos el tomate y seguimos cocinando.

Mientras vamos limpiando los calamares y los partimos en trozos.

Cuando el sofrito está en su punto subimos la temperatura y añadimos los calamares y el vino blanco; damos unas vueltas para que todo se impregne bien.

El calamar enseguida cambiará de color y soltará algo de líquido; ponemos un poco de agua y dejamos cocer despacio durante unos 15 minutos.

Desleímos la tinta  y el sobre en ½ pocillo de agua, lo añadimos al guiso y seguimos cociendo despacio hasta que estén bien tiernos.

Probamos de sal y añadimos si hace falta.

Mientras se hacen los calamares hacemos un arroz blanco para acompañar.

Servimos con un poco de perejil espolvoreado.



                                           ¡Y listo!


miércoles, 25 de abril de 2018

Marmitako de calamar.



Necesitamos para dos:
1 calamar grande o 2 más pequeños.
Patatas, unos 200g por ración.
1 cebolla mediana.
1 pimiento verde.
1 tomate o medio bote de tomate natural triturado.
2 dientes de ajo.
½ vaso de vino blanco.
Sal, aceite de oliva virgen y (opcional) 1 guindilla.


Empezamos haciendo el sofrito: ponemos aceite que cubra ligeramente el fondo de la cazuela y vamos sofriendo primero los ajos picados; cuando empiezan a coger color añadimos la cebolla y el pimiento partidos pequeños; salamos. Dejamos que se sofrían bien. Agregamos el tomate y seguimos cocinando.

Mientras vamos limpiando los calamares, si no le hemos pedido al pescadero que nos lo haga. Los partimos en anillas.

Cuando el sofrito está en su punto subimos la temperatura y añadimos el calamar y el vino blanco; damos unas vueltas para que todo se impregne bien.

El calamar enseguida cambiará de color y soltará algo de líquido; cubrimos con agua y dejamos cocer despacio durante unos 15 minutos.

Pelamos las patatas y las partimos rompiéndolas, sin llegar a cortar totalmente con el cuchillo para que el corte quede irregular.

Cuando el calamar empieza a ablandar ponemos las patatas y la guindilla; seguimos cociendo despacio durante unos 30 minutos.

Pasado ese tiempo los calamares estarán blanditos y las patatas bien cocidas y un poquito deshechas, lo que “engordará” en caldo.

Probamos de sal, quitamos la guindilla y dejamos cinco minutos reposando antes de servir.



                                          ¡Y listo!

lunes, 27 de noviembre de 2017

Chipirones encebollados.




Este plato puede hacerse con chipirones o con calamares, incluso las anillas de calamar te pueden servir.

Limpiar los chipirones es, sin duda, la parte más laboriosa por lo que es necesario tener claro cómo hacerlo* y disponer de tiempo.

Yo he utilizado chipirones bastante grandes así que los partí en 3 trozos cada uno; si son más pequeños puedes dejarlos enteros.



Necesitamos para dos:
Chipirones limpios, ½ kilo.
1 ó 2 cebollas, dependiendo del tamaño.
2 ó 3 dientes de ajo.
1 pimiento verde.
1 vasito pequeño de vino blanco.
½ cucharadita de pimentón.
Aceite de oliva virgen y sal.

*Empezamos limpiando bien los chipirones: quitamos unas aletas que tienen al final del cuerpo; tiramos de la cabeza y con ella salen todas las tripas;  cortamos con una tijera las patas y sacamos una parte dura que tienen en el centro. Ya tenemos las patas,  las aletas y el cuerpo del chipirón por separado. Es necesario lavarlo todo bien, especialmente el cuerpo que puede tener restos dentro o incluso algo de arena, bajo el chorro de agua fría. Los podemos dejar enteros si son pequeños o partirlos en trozos grandes, menguan mucho al cocinarse, si son grandes.

Ponemos en una sartén o cazuela baja dos o tres cucharadas de aceite y sofreímos despacio la cebolla partida en juliana y el pimiento también en tiras, con un poco de sal.

Cuando la cebolla está suave añadimos los dientes de ajo picados, freímos y ponemos el pimentón,  damos una vueltas con cuidado que no se nos queme; agregamos el vino blanco, dejamos un minuto para que se evapore el alcohol.

Mientras se va haciendo la cebolla y el pimiento en otra sartén con una cucharada de aceite y a fuego fuerte freímos los chipirones durante dos o tres minutos.

Ahora juntamos las dos preparaciones, tapamos y dejamos a fuego suave durante unos 15 minutos. 

Probamos de sal y rectificamos.


                                         ¡Y listo!