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martes, 26 de mayo de 2026

Filete de pollo con salsa de avellanas y patatas.


Hoy os dejo una receta de pechuga de pollo que no es ni de lejos un  gran manjar, en mi opinión; así que cada vez que la cocino intento añadir alguna salsa o acompañamiento que la anime un poquito.

Esta salsa de avellanas es fácil y muy sabrosa; también se puede hacer con almendras, yo uso avellanas porque es lo que tenemos de casa ¡y algún día os contaré como compartimos las avellanas con picapinos, ardillas y demás fauna!

Necesitamos para dos:

Pechuga de pollo en filetes, no demasiado finos, unos 300/350 gramos.

Unos dientes de ajo.

1 cebolla mediana.

18 avellanas.

2 patatas medianas.

Sal, pimienta negra, 1/2 cucharilla de cúrcuma, aceite de oliva virgen extra.

Empezamos poniendo en una tartera tres o cuatro cucharadas de aceite con unos granos de pimienta y sellamos, por tandas, los filetes salados, un minuto por cada lado; reservamos.



En la misma tartera añadimos los dientes de ajo y, pasados un par de minutos la cebolla; salamos y dejamos cocinar, a fuego lento hasta que esté pochado.



Agregamos las avellanas y una pizca de cúrcuma; sofreímos dos o tres minutos.



Añadimos medio vaso de agua (también puede ser caldo de pollo, yo no tenía). Dejamos hervir unos cinco minutos y trituramos.

Volvemos a poner la carne en la tartera con la salsa y cocemos despacio dos minutos para que todo se integre.

Probamos de sal.

Servimos con patatas hervidas, tipo cachelos, y ensalada.


sábado, 8 de noviembre de 2025

Ensalada de pollo con verduras.


 


Una ensalada templada que, en mi caso, es plato único: muchas verduras y algo de proteína; si la acompañas de un trozo de pan ya tienes los hidratos de carbono, así que menú completo.

Yo “lo estropeé” un poquito con un vaso ¡pequeño! de vino, pero algo hay que pecar ¿o no?

Necesitamos:

 Patatas medianas.

Judías verdes, vainas, fréjoles…

Coles de Bruselas.

Remolacha cocida.

Pechuga de pollo.

Sal, aceite de oliva virgen extra, cúrcuma, pimentón picante, pimienta negra.

Lo primero que debemos hacer es partir la pechuga en filetes no muy finos y estos en tiras. Nos lo hace el carnicero si lo preferimos.

En un bol ponemos: una cucharadita de cúrcuma, otra de pimentón dulce o picante al gusto, pimienta negra molida y aceite.

Añadimos el pollo, lo embadurnamos bien y lo dejamos, en la nevera hasta el momento de usarlo; puede ser de un día para otro.


Empezamos cociendo las patatas; cuando estén blandas las machacamos, sin triturarlas del todo. Estando aun calientes las aderezamos con un chorro de aceite.



Despuntamos las judías y las partimos en trozos de tamaño similar; después las partimos a lo largo en dos para que nos queden en tiras estrechas. Las cocemos al vapor dejándolas con un punto crujiente.

Las ponemos encima de las patatas.


Quitamos el extremo de las coles y una o dos hojas exteriores; las cocemos al vapor partidas en cuartos.

Las colocamos encima.

Yo la remolacha la compró ya cocida y envasada al vacío así que solamente hay que partirla y añadirla a la ensalada.

Solamente nos queda freír al carne, a fuego fuerte hasta que esté hecha. Esto lo hacemos en el último momento, cuando vayamos a tomar la ensalada para que esté caliente.


martes, 12 de agosto de 2025

Tiras de pechuga de pollo empanadas, con guarnición.

 


¡Pechuga de pollo! ese alimento tan básico, que se cocina de muchas formas distintas, que nos saca de muchos apuros, que nos proporciona una comida o cena rápida…y que, a mí no me gusta demasiado.

Normalmente la disfrazo un poquito para que tenga más sabor y la acompaño con verduras y ensaladas para hacer un plato único y completo.

Necesitamos para dos:

½ pechuga de pollo cortada en filetes y después en tiras*.

Jengibre fresco.

Salsa de soja.

Pan rallado.

Guarnición:

2 patatas medianas.

1 calabacín.

Pimientos del piquillo de bote.

Aceite de oliva virgen extra.

Empezamos adobando la carne que necesita un tiempo de reposo: rallamos el jengibre, añadimos salsa de soja y con esa mezcla untamos bien las tiras de pollo. Cubrimos con  film y dejamos reposar en la nevera.

Cocemos las patatas enteras, con piel, en agua con sal durante unos 20 minutos a fuego medio; para saber que están las pichamos en el centro con una brocheta y levantamos, si caen es que están. Reservamos.

Lavamos el calabacín y lo partimos a lo largo; lo vamos a hacer a la plancha a la vez que freímos el pollo.

Sacamos el pollo de la marinada y lo pasamos por abundante pan rallado; no ponemos sal porque la salsa de soja ya lo habrá salado.

Lo freímos a fuego fuerte hasta que esté dorado; lo sacamos a papel absorbente.

A la vez ponemos el calabacín y los pimientos del piquillo en la plancha, pincelados con aceite, para que se cocinen.

Ya solo nos queda emplatar la guarnición, echando un chorrito de aceite a las patatas y unas piedras de sal gruesa, con la carne.



*Yo pido en la carnicería que me hagan los filetes; los envuelvo en film y los congelo. El día que los necesito los saco del congelador y antes de que estén totalmente descongelados los parto en tiras: así resulta muy fácil.

domingo, 27 de julio de 2025

Ensalada templada de pechuga de pollo con melón a la plancha y canónigos.


 

Hoy vamos a hacer una ensalada templada que sea plato único. Hay que animar, un poquito, esta pechuga de pollo que así, sin más me parece un poco triste. Con un adobo que aporte sabor y color y algo de compañía ya es otra cosa ¿Cómo lo veis?

Necesitamos para dos:

Unos filetes finos de pechuga; nos los hacen en la carnicería sin problema.

Para el adobo: pan rallado, pimienta negra molida, pimentón dulce y cúrcuma. También sal pero esta la ponemos a la carne en el último momento para que no se deshidraten.



Para la ensalada: canónigos, melón*, sal y aceite de oliva virgen extra.

Ya podemos empezar.

Mezclamos todos los ingredientes del adobo, en la proporción que nos guste pero ¡cuidado! el pimentón siempre parece insuficiente pero al freír “estalla” con toda su potencia.

Salamos los filetes y empanamos con esta mezcla. 



Los freímos.

Lavamos bien los canónigos, o la ensalada verde que utilicemos, aunque sean de bolsa y vengan ya limpios. Reservamos.

Partimos el melón en tacos un poco gruesos y los hacemos a la plancha con una gota de aceite.

Ya solo nos queda montar el plato: servir la carne, aderezar la ensalada de canónigos y acompañar con el melón al que ponemos unas piedritas de sal gorda.



*El melón que yo tenía estaba en su punto de maduración, dulce y jugoso pero creo que esta puede ser una forma ideal de aprovecharlo si os sale un melón un poco seco e insípido.


martes, 25 de marzo de 2025

Arroz con berenjena y pollo.



Hola. Hoy os dejo un plato de diario que se puede tener hecho en poco más de media hora; creo que puede servir tanto para la comida como para la cena ya que es ligero, sin apenas grasa y de fácil digestión.

Necesitamos para dos raciones como plato único:

1 cebolla.

1 berenjena.

½ pechuga de pollo.

Arroz redondo, unos 100 g.

Caldo de pollo

Aceite de oliva virgen extra, cúrcuma y sal.

Como en casi todo, como casi siempre empezamos picando y pochando la cebolla con dos cucharadas de aceite y una pizca de sal.

Pelamos la berenjena (si es de cultivo ecológico no es necesario) y la partimos; cuando la cebolla esté transparente la añadimos y dejamos que se cocine despacio hasta que también esté blandita. Aunque parezca que necesita más aceite no caigáis en la “tentación”, la berenjena absorbe y absorbe y nunca va a tener bastante.

Subimos el calor y ponemos el pollo en trocitos de bocado, después de salpimentarlo y la cúrcuma; cuando el pollo cambie de color añadimos el arroz y mezclamos bien.

Ponemos el caldo bien caliente y dejamos cocer, al principio a fuego fuerte y después a calor más moderado unos 16/18 minutos, dependiendo de la potencia de fuego que pongamos.

Apartamos, tapamos y dejamos reposar unos minutos antes de servir.

Queda un arroz un poco meloso gracias a la berenjena y la cebolla.



lunes, 25 de noviembre de 2024

Albóndigas de pollo, con salsa de cebolla y sidra.




Otra forma sencilla de cocinar una humilde pechuga de pollo: en filetes empanados, con verduras y salsa de soja, con salsa de alcaparras…acompañada de arroz, de patatas fritas, de ensalada, de verduras…en bocadillo…, en fin de mil maneras podemos preparar la pechuga de pollo. Hoy albóndigas.

Es una receta muy ligera ya que se hacen al horno, no fritas, por tanto no llevan apenas aceite (un poco en las manos para formar las bolas y otro poco en la salsa) y tampoco van rebozadas en harina.



Necesitamos:

1 pechuga de pollo, aproximadamente 800/900 gramos.

2 dientes de ajo.

2 huevos M.

Miga de pan atrasado y leche para empaparla.

Sal, pimienta negra y pan rallado.

Para la salsa:

1 cebolla grande.

½ vaso de sidra natural.

Sal, cúrcuma, ½ cucharada de harina, una hoja de laurel y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos picando la pechuga: la ponemos es trozos no muy grandes en la picadora, con los dientes de ajo, los huevos enteros y la miga de pan remojada en leche y escurrida.

Trituramos y sacamos para un bol. Aderezamos con sal y pimienta negra. Queda una masa bastante blanda por lo que se puede añadir 1 ó 2 cucharadas de pan rallado. Dejamos en reposo unos 15 minutos para que se asiente y coja consistencia.

Encendemos el horno a 200º para que se vaya calentando.

Nos untamos las manos con un poco de aceite de oliva y cogemos cucharadas de masa, formamos las bolas y las ponemos sobre papel de horno.



Cuando las tenemos todas ponemos encima una pequeña cantidad de pan rallado; este paso es optativo pero creo que cogen un bonito color.

Las asamos unos 15 minutos hasta que tengan buen color y estén firmes.

Mientras preparamos la salsa: ponemos dos o tres cucharadas de aceite en una cazuela con la cebolla picada y la hoja de laurel; sofreímos a fuego suave hasta que coja algo de color.



Añadimos la cúrcuma y la harina y lo cocinamos todo un par de minutos. Subimos el calor y agregamos la sidra, dejamos evaporar y añadimos ½ vaso de agua y las albóndigas.

Cocemos despacio unos diez minutos.

Ya solo nos queda acompañarlas con lo que más nos apetezca y disfrutar.

miércoles, 23 de octubre de 2024

Sopa de pollo con arroz y verduras.

 


Ahora que empieza a refrescar nos vienen bien este tipo de sopas sobre todo para las cenas, creo yo, ya que tomar algo caliente y sabroso por la noche nos deja satisfechos, sin digestiones pesadas y nos ayuda a dormir. Además da “sensación de hogar”, un poco cursi ha quedado esto último ¿o no?

Necesitamos:

Caldo de pollo: un esqueleto, cuatro alas y una zanca de pollo; un puerro y una zanahoria. Sal y aceite de oliva.

Zanahorias, coliflor y cebolla.

Arroz.

Sal, pimentón dulce y aceite de oliva virgen.

Empezamos preparando el caldo; lo primero será picar el puerro y la zanahoria y sofreírlo en dos cucharadas de aceite durante unos minutos para que ablanden un poco; ponemos la carne, cubrimos abundantemente de agua y a cocer durante una hora como mínimo.

Si tenemos tiempo dejamos enfriar para desgrasarlo, bien sino con un cucharón quitamos la grasa que sube a la superficie, ya que sobre todo las alas suelen tener.

El caldo que nos sobre lo podemos congelar para otra preparación

Para hacer la sopa ponemos otras dos cucharadas de aceite en una cazuela y sofreímos la cebolla, la zanahoria y la coliflor, todo picado en trocitos pequeños ya que es una sopa; después de ocho o diez minutos añadimos el arroz, media cucharilla de pimentón y sal.



Cubrimos con el caldo caliente y dejamos cocer despacio unos quince minutos que será lo que necesite el arroz para estar en su punto.

Probamos de sal y servimos.

sábado, 28 de octubre de 2023

Bocadillo de cebolla caramelizada y pollo.


 

Para la cena, perfecto. Con una ensalada y una cerveza (bueno, también vale un vaso de agua).

Necesitamos:

Bollos de pan, tipo hamburguesa. Tantos como bocadillos vayamos a hacer.

Cebolla, la cantidad según los bocadillos, pero tened en cuenta que al pocharla disminuye mucho.

Filetes de pechuga de pollo.

Salsa de soja.

Sal, aceite de oliva virgen extra y pimienta negra.

Empezamos pelando y partiendo la cebolla en juliana. En una sartén con un poco de aceite la ponemos a pochar, a fuego lento, con paciencia porque tarda lo suyo; damos unas vueltas de vez en cuando. 

Cuando esté bien blandita y suave ponemos un poco de salsa de soja y dejamos dos minutos más.

Mientras partimos los filetes de pechuga en tiras, no muy largas para poder comerlas mejor. Adobamos con pimienta negra y un poco de sal ¡poco! porque la salsa ya tiene bastante.

Subimos el fuego de la cebolla y añadimos el pollo; salteamos a fuego alto hasta que el pollo se haga; es muy poco tiempo porque si los filetes son finos y están en trocitos se cocinan en un momento.

Rellenamos los panes abundantemente y acompañamos de una buena ensalada para hacer una cena ¡perfecta!

(Os dejo que se enfría).

 

jueves, 12 de octubre de 2023

Pollo con champiñones y mistela.



Hoy, creo que por primera vez, publico una receta que no he cocinado yo sino “mi santo” que parece, solo parece que huye de tanta verdura y se lanza a la carne.

El pollo que utilizó es lo que en Asturias llamamos, aunque ya no responda a la realidad, pitu de caleya; son pollos criados en libertad, antes sueltos por los pueblos, ahora ya en corrales amplios al aire libre.

Son más grande que los normales de granja, de carne más dura, más fibrosa, muy sabrosa y que requieren, por tanto más tiempo de cocinado.

 


Necesitamos:

Un pollo campero (pitu de caleya en Asturias).

½ kg de champiñones.

Dos cebollas rojas.

Cuatro dientes de ajo.

1/3 de botella de mistela.

2 cucharadas de harina.

Aceite de oliva virgen extra.

Sal y pimienta negra.

 

Empezamos: en una cazuela de fondo ancho, con dos o tres cucharadas de aceite se rehoga el pollo partido en tajadas regulares y adobado con sal y pimienta negra.

Mientras se sellan las tajadas, se trocea la cebolla y el ajo y se trituran en la batidora, debe quedar una pasta.

Se pasa el pollo a otra cazuela, cuando esté dorado, y en donde estaba se vierte la pasta del ajo y la cebolla. Se añaden un par de cucharadas de harina y se sofríe, junto con los jugos del pollo, durante unos minutos para que la harina se cocine.

A continuación se vierte esta salsa sobre el pollo y se pone al fuego la cazuela.

Se añade ahora un tercio de la botella de mistela y se cubre con un tazón de agua.

Se deja cocer a fuego lento una hora  y media aproximadamente, dependiendo del tipo de pollo que usemos, hasta que esté tierno.

En una sartén se fríen con una cucharada de aceite los champiñones bien limpios de tierra y laminados.

Cuando estén bien hechos se agregan a la cazuela con el pollo y se deja cocer otra media hora.

Este guiso debe reposar antes de servirse, mejor de un día para otro si es posible o al menos una media hora.

Ya solo queda disfrutar.


viernes, 3 de febrero de 2023

Pollo desmechado con verduras y aceitunas.


 

Ha hecho mucho frío, mucho, mucho frío ¿a qué ya os habíais dado cuenta? Seguro que sí.

Así que llevamos un tiempo preparado caldo  día sí, día también; para sopa, puré, cremas, potajes...

Hoy he aprovechado una zanca de pollo del caldo para hacer este plato. No la dejé cocer demasiado tiempo solo el necesario para que se hiciera porque si cuece mucho el caldo queda muy rico pero la carne desaborida.

Con ella preparé este plato de “carne desmechada” a mi manera.



Necesitamos para dos:

Una zanca de pollo cocida.

½ cebolla.

Un puñado de judías verdes, una docena aproximadamente.

Corazones de alcachofas, otra docena. Yo las uso congeladas de pequeño tamaño, que se cocinan en pocos minutos.

Aceitunas negras.

Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra.

Partimos de una zanca cocida; cuando enfríe separamos toda la carne pero no la picamos mucho, la dejamos en hebras un poco largas.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite y sofreímos la cebolla, con un poco de sal, despacio, hasta que ablande pero no coja color.

Quitamos los extremos y los hilos laterales a las judías verdes; las partimos en trozos y otra vez a lo largo, que nos queden como en tiras. Las escaldamos durante dos minutos en agua hirviendo con sal; escurrimos y reservamos.

Subimos el fuego y añadimos la carne, sazonada con pimienta negra, las judías y los corazones de alcachofa partidos al medio.

Dejamos tres o cuatro minutos a fuego alto para que la carne se tueste un poco, coja un bonito color. En el último minuto ponemos las aceitunas.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

Verduras con pechuga de pollo.


 

Hoy vamos con un plato muy ligero y saciante porque ¡vaya mes que llevamos! y lo que nos queda.

Así que vamos a dar un descanso a nuestro aparato digestivo, a tomar un plato completo con poca grasa y mucho sabor.



Necesitamos:

Verduras: repollo, zanahorias, puerro, pimiento verde y cebolla.

Pechuga de pollo; también podemos usar restos de carne asada.

Especias: pimienta negra, cúrcuma, pimentón dulce y nuez moscada.

Sal, aceite de oliva virgen y una hoja de laurel.

Empezamos preparando las verduras: picamos y lavamos el repollo; pelamos las zanahorias y las partimos; picamos la cebolla y el puerro (el puerro hay que lavarlo con mucha atención porque suele tener tierra entre las capas).

Adobamos la pechuga de pollo con las especias. Yo usé las que os puse en los ingredientes porque creo que le va bien al pollo pero lo dejo a vuestra elección, poned lo que más os guste.

Ponemos la pechuga, partida en trocitos de bocado, en un bol con las especias y una cucharada de aceite; dejamos en el frigo hasta que lo vayamos a usar.

En una cazuela ponemos dos cucharadas de aceite y sofreímos despacio la cebolla, el pimiento y el puerro con sal y el laurel, unos 8 minutos; añadimos las zanahorias y el repollo; tapamos y seguimos cocinando dándole vuelta de vez en cuando hasta que todo esté tierno. No ponemos agua ya que será suficiente con la humedad de las verduras.

Ponemos el pollo en una sartén y freímos a fuego fuerte hasta que esté dorado.

Lo agregamos al guiso de verduras y listo.



¿Comemos?

martes, 13 de septiembre de 2022

Arroz con pollo.


 

Dicho así parece una receta de arroz de toda la vida que, por supuesto es un plato muy rico y sabroso que a todos nos trae buenos recuerdos.

Pero no, esta receta es diferente.

Lleva arroz, pollo, verduras, uvas pasas, frutos secos y especias ¡todo junto! Así que ya os podéis imaginar la explosión de sabores y aromas que hay en cada bocado.

Necesitamos para una ración abundante:

Pechuga de pollo, unos 140/150 gramos.

Cebolla, 100 gramos.

2 dientes de ajo.

Pimiento verde, unos 40/50 gramos.

1 zanahoria, unos 50 gramos.

Pasas, sin pepitas, 25 gramos.

Arroz bomba, 65 gramos.

Caldo de pollo o de verduras, el triple del arroz

Un puñado de almendras.

Sal, ½ cucharilla de Ras-el-Hanout, perejil y aceite de oliva virgen extra.


Empezamos partiendo la pechuga en trocitos de bocado; la adobamos con el ras-el-hanuot y una cucharada de aceite; mezclamos bien y lo dejamos reposar mientras hacemos el sofrito.


En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite con la cebolla, el pimiento y sal; a fuego bajo lo dejamos pocha un par de minutos.

Subimos el calor, añadimos el pollo y freímos para que coja un bonito color dorado. En este momento la cocina huele a gloria ya que las especias con el calor sueltan todo “su poder”.

Ponemos la zanahoria rallada, con rallador grueso y la uvas pasas.

Ponemos el arroz.

Revolvemos y dejamos dos minutos para que todo se impregne de los sabores.



Agregamos el caldo hirviendo; yo en principio pongo 2 ½ el volumen de arroz pero siempre reservo un poco por si fuera necesario añadirlo. Dependiendo del fuego y del tamaño del recipiente a veces se evapora demasiado rápido y el arroz todavía no está hecho.

Suelo poner un poco de sal en el sofrito y un poco más en el caldo por lo que a media cocción, unos 8/10 minutos, hay que probar y rectificar si es necesario.

Cuando el arroz está cocido y se ha evaporado todo el caldo apartamos del calor.

Dejamos reposar cinco minutos tapado y antes de servir añadimos el perejil y las almendras.



¿Comemos?


lunes, 25 de julio de 2022

Popietas de pollo, calabacín y panceta.


 


Hoy cocinamos unos rollitos de pollo en dos versiones, con y sin panceta. De las dos formas están muy ricos.

Los ingredientes, ya veis, sencillos, pechuga de pollo, calabacín y poco más.

La preparación tampoco es complicada; envolver los filetes, sujetar con un palillo y al horno.

Una salsa para acompañar ¡y listo!

Necesitamos:

Filetes de pechuga de pollo finos.

1 Calabacín.

Panceta, tantas lonchas como rollos queramos hacer.

Para la salsa:

½ cebolla, ½ pimiento rojo, calabacín y 1 cucharadita de cúrcuma; ¼ de vaso de vino blanco. 

Sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra.



Empezamos partiendo con la mandolina el calabacín en tiras; podemos pelarlo o dejar la piel si es de cultivo ecológico.

Seleccionamos las mejores lonchas para hacer los rollitos y lo demás lo usaremos para hacer la salsa.

En una plancha o en una sartén hacemos ligeramente el calabacín, untado con aceite, con una brocha, solamente lo necesario para que sea manejable y nos permita enrollarlo.

Partimos los filetes de pollo más o menos del ancho del calabacín.

Ponemos el calabacín, encima el pollo, con sal y pimienta, y enroscamos. Ponemos alrededor la panceta y sujetamos con un palillo.

En una fuente de horno untada con una cucharada de aceite horneamos los rollos unos 10/12 minutos a 180º.

Aprovechamos para hacer la salsa: en un cazo ponemos una cucharada de aceite, la cebolla, los restos del calabacín y el pimiento picados y sofreímos hasta que empiece a ablandar.

Ponemos el vino blanco y dejamos evaporar.

Añadimos unas cucharadas de agua o caldo y cocemos unos cinco minutos. Trituramos. En este momento será una salsa muy espesa, como un puré.

Volvemos a poner la salsa en el cazo y cuando saquemos los rollitos del horno agregamos todo el jugo que hayan soltado.

Damos unas vueltas para homogeneizar y la calentamos.

Servimos los rollitos con la salsa bien caliente.




¿Comemos?