miércoles, 12 de agosto de 2015

Bonito al horno.





Necesitamos:
Bonito, media rodaja, como de 3 centímetros de grosor, por comensal.
Una patata mediana, por persona.
Una cebolla y un pimiento rojo.
Vino blanco.
Y, como siempre, sal y aceite de oliva virgen extra.

Empezamos “haciendo la cama” del bonito.
Pelamos las patatas, las partimos en rodajas, como de medio centímetro, las salamos y freímos hasta que empiezan a ablandarse.
La ponemos en una fuente de horno.

Encendemos el horno a 180º.

Quitamos casi todo el aceite de freír las patatas y sofreímos la cebolla y el pimiento partidos en juliana, con una pizca de sal. Cuando empieza a estar blando lo ponemos encima de las patatas.

Añadimos un chorro de vino blanco y lo ponemos en el horno para que se terminen de hacer las patatas.
Ya tenemos la cama hecha.
En la misma sartén, bien caliente y sin apenas aceite ponemos el bonito sazonado y lo sellamos por los dos lados.

Lo agregamos a la fuente del horno.

Pasados unos cinco minutos pinchamos las patatas para comprobar que están bien hechas; con dos tenedores intentamos separar la espina central del bonito de la carne, y así comprobar si ya está.

No necesita mucho tiempo ya que está casi hecho de la sartén.


¡Listo!

domingo, 9 de agosto de 2015

Ensalada multicolor con vinagreta de frutos secos.






Una vez leí u oí, no recuerdo, que cuanto más color tenga la comida de vuestro plato más equilibrada y completa será. 

Esta ensalada tiene color; podría tener más o tener colores distintos, pero así ha quedado muy rica. Cambiad lo que queráis, sustituirlo por otras cosas, quitad o poned a vuestro gusto y con vuestra imaginación (o despensa).

Necesitamos:

Patatas cocidas y partidas en rodajas gruesas. Antes de que enfríen las aliñamos con aceite y vinagre (frías adsorben peor los sabores)

Tomate, pelado, partido a la mitad y después en lonchas finas.

Dos o tres zanahorias, peladas, partidas y cocidas.

Remolacha, comprada ya cocida y partida en rodajas.

Brécol, cocido y con un sofrito de aceite y ajo.


Hacemos una base, en círculo, con las patatas.




Cubrimos con el tomate.



Es el turno de las zanahorias.



Ahora la remolacha.



En el centro el brécol.


En cuanto al aliño tenemos varias opciones:

Aceite, vinagre y sal; bien batido. Yo la tomé así.

O una vinagreta. Por ejemplo una con frutos secos:


En el vaso de la batidora colocamos 80g de pistachos o de nueces, 25ml. de vinagre, 75 ó 100 ml. de aceite de oliva virgen y un poco de sal. Lo trituraremos todo hasta conseguir una vinagreta homogénea. 
Se sirve en salsera y cada uno adereza a su gusto.