domingo, 13 de octubre de 2013

Sopa de cordero




Llega el frío; nada raro, por otra parte, estamos a mediados de octubre; así que vamos a empezar con las sopas y los calditos.
Esta sopa va con dedicatoria: en recuerdo de Fortunato, que repetía, con mucha frecuencia esto:
«Siete virtudes tiene la sopa:
Quita el hambre, sed da poca, ayuda a dormir, no cuesta digerir, es barata, nunca enfada y pone la cara colorada».
(Quizá Mafalda no esté de acuerdo)
Esta sopa es de Carlos Arguiñano, es muy sabrosa, barata, como casi todas las sopas y te deja el estómago preparado para lo que venga.

Hacemos un caldo con: cebolla, zanahoria, puerro…, pescuezo de cordero y una punta de jamón.
Yo primero rehogo todas las hortalizas en un poco de aceite, añado el pescuezo y el jamón, agua en abundancia, y a cocer despacio, con tiempo y paciencia. Acordarse de espumar, sobre todo al principio de la cocción.

Mientras, podemos ir haciendo un fondo de verduras con cebolla, ajo, pimiento, zanahoria, champiñones, puerro… lo que nos guste y/o lo que encontremos en la nevera.

Arguiñano añadió  al sofrito un poco de harina. Después puso pimentón dulce o picante o mejor una mezcla. Yo no lo hice porque... me olvidé y cuando me di cuenta ya había añadido un poco de caldo. En fin, para otra vez.

Colar el caldo y juntar con el sofrito de verduras.
 
Desmenuzar la carne del pescuezo e incorporar. También, si queremos que sea más completa (una cena de plato único, o para los niños, por ejemplo), ponemos huevos cocidos picaditos o un "puñadín" de arroz o...
Servir.






No hay comentarios:

Publicar un comentario