martes, 9 de noviembre de 2021

Congrio en salsa.


El congrio es un pescado blanco, de carne firme y algo gelatinosa con un sabor intenso. 

Podríamos decir que tiene dos partes: la parte delantera, abierta con pocas espinas, que es la apropiada para guisar y la parte de la cola, cerrada, con muchísimas espinas que nos sirve, junto con la cabeza para hacer un sabrosísimo caldo.

La receta de hoy es muy tradicional, de esas de toda la vida y os aseguro que queda realmente rico.



Necesitamos por persona:

2 rodajas de congrio abierto.

1 rebanada de pan de hogaza

2 dientes de ajo.

½ cebolla.

6 ó 7 almendras tostadas, sin sal y peladas.

Caldo de pescado.

Harina, la necesaria para rebozar el pescado.

Sal, perejil y aceite de oliva virgen.

¿Cocinamos o qué?

Empezamos preparando el caldo: ponemos a cocer la cola y la cabeza del congrio, un trozo de cebolla y una caña de perejil; cuando empiece a hervir lo espumamos bien, salamos de dejamos cocer unos 25/30 minutos. Colamos.

En una cazuela amplia ponemos tres o cuatro cucharadas de aceite, y reímos la rebanada de pan, hasta que esté crujiente y dorada; la sacamos a papel absorbente y reservamos.

Salamos el pescado, lo pasamos por harina, retirando bien el sobrante y lo sellamos, en la misma cazuela, sin añadir más aceite. Reservamos.

Pelamos los dientes de ajos y picamos la cebolla menuda; lo ponemos a pochar despacio con una pizca de sal (seguimos en la misma cazuela)

Mientras vamos preparando la picada: machacamos en el mortero la rebanada de pan frito y las almendras, hasta que quede una pasta, añadimos un poco de caldo para disolverla.

Cuando empiece a ablandar la cebolla ponemos la majada y el pescado; cubrimos con el caldo. 

Dejamos cocer despacio unos 15 minutos, dependiendo del grosor de las rodajas.

Picamos el perejil y se lo ponemos en el último momento, una vez emplatado.


Como acompañamiento un puré de patatas y una ensalada. Perfecto.

¿Comemos o qué?

sábado, 6 de noviembre de 2021

Crema de castañas


 

Llegó noviembre y con él llegó el tiempo de las castañas. El bosque empieza a estar precioso, con sus colores marrones, amarillos, naranjas, dorados… y además está generoso.

La verdad es que siempre está generoso, siempre ofrece algo, bien para el disfrute de los sentidos o para el del estómago.

Acabaron las avellanas, llegaron las nueces, ahora las castañas y las setas…y siempre el aire limpio, los pájaros, el musgo…

Hoy una suave y calentita crema de castañas.



Necesitamos:

Castañas, 250gramos, aproximadamente.

1 cebolla mediana.

Caldo de verduras.

Nata líquida, para cocinar.

Aceite de oliva virgen y sal. 

Vamos, ¿cocinamos o qué?

Lavamos las castañas y les hacemos un corte en la piel; las ponemos a cocer en agua con las durante unos15/20 minutos el tiempo dependerá de lo curadas que eestén.

Escúrrelas y pélalas; este es el paso mas laborioso; hay que quitar las dos pieles y la interior no siempre es fácil de quitar por completo.

Mientras se cuecen las castañas pochamos la cebolla en dos cucharadas de aceite.

Ponemos las castañas peladas junto con la cebolla pochada y cubrimos con el caldo; dejamos cocer unos 15 minutos hasta que todo esté blandito.

Agregamos la nata; la cantidad a nuestro gusto y trituramos.

Queda una crema muy suave, con un ligero sabor a castañas; podemos acompañarla con unas setas a la plancha picaditas o con avellanas tostadas y partidas


 ¿Comemos o qué?