miércoles, 11 de noviembre de 2015

Guiso con merluza.





El guiso de patatas con arroz es una combinación tradicional. El guiso de patatas con pescado también. Y todo junto se convierte en un plato único y completo.

Necesitamos para cuatro:
4 patatas, medianas.
Arroz, un pocillo.
Una cebolla.
2 tomates.
Dos zanahorias.
Una cabeza, espinas, restos de pescado…
Un trozo de merluza, partido en dados, unos 500g.
Azafrán.
Una cucharadita de pimentón.
Y, como siempre, aceite y sal.

Empezaremos por preparar un caldo de pescado. Ponemos dos zanahorias peladas y enteras, la cabeza y espinas de merluza y cubrimos con agua  fría. Llevamos a ebullición, espumamos bien y dejamos hervir lentamente unos diez minutos. Apagamos y dejamos templar.

Sacamos el pescado y aprovechamos lo que podamos con cuidado de quitar todas las espinas.

Colamos el caldo.

Mientras vamos haciendo el sofrito; picamos la cebolla y la ponemos a pochar con un poco de aceite en una cazuela amplia. Pelamos los tomates y los partimos en trocitos; lo añadimos y dejamos que todo se sofría lentamente.

Ponemos una cucharadita de pimentón y freímos.

Pelamos las patatas y las partimos, de forma irregular, en trozos más o menos iguales. 

Agregamos al sofrito las patatas y el arroz; damos unas vueltas a todo el conjunto para que se impregnen bien y cojan los sabores; cubrimos con el caldo, ponemos el azafrán, la sal y dejamos cocer durante unos 20 minutos a fuego lento. 

Vamos agregando más caldo si es necesario, tiene que estar caldoso.

Después de este tiempo ponemos los dados de merluza; dejamos hervir unos 4 ó 5 minutos, apagamos y dejamos unos minutos reposando.

¡Y listo!

sábado, 7 de noviembre de 2015

Sartén de patatas y huevos.




Las patatas con huevos de toda la vida pero… un poco distintas.

Ingredientes
  • 3-4 patatas.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce y/o picante.
  • 1/2 cucharadita de orégano molido.
  • Agua.
  • Sal.
  • 1 huevo por comensal.

Pelamos las patatas, las partimos en lonchas ni muy finas ni gruesas y las salamos.
Las freímos en aceite a calor moderado hasta que están blandas pero no doradas.


Pelamos los dientes de ajo y los machacamos, con un poco de sal en el mortero. Añadimos un poco de agua.
Sacamos las patatas ya blanditas y sin dorar a la sartén donde vamos a terminar el plato.
Las espolvoreamos con un poco de pimentón, dulce o picante o mezclado, a gusto, y con orégano seco.


Añadimos el majado del mortero y, si hace falta, un poco más de agua, hasta casi cubrirlas; las dejamos cocer despacio unos 10 minutos.


Cascamos los huevos y separamos la clara de la yema.

Agregamos las claras de los huevos a la sartén, haciéndolas un hueco entre las patatas, tapamos y dejamos cocer hasta que vemos que están blancas, cuajadas. 

En ese momento ponemos la yema, apagamos, tapamos y dejamos descansar 3 ó 4 minutos antes de servirlas. Así nos quedará la yema sin cuajar, si la preferís cuajada poner todo el huevo a la vez.