miércoles, 11 de julio de 2018

Torta de queso fresco y manzana.




El sabor de esta torta es muy suave, a queso y manzana, que es una mezcla de sabores muy tradicional y muy rica. 

Como podéis ver por los ingredientes que lleva es una torta húmeda, densa, no ligera ni esponjosa.

Yo rebajé la cantidad de azúcar, justo a la mitad que ponía la receta original (os dejo el enlace) y creo que queda bien pero…


También cambié el requesón (ricotta) por queso fresco.





Necesitamos:
250 g de queso fresco, tipo queso de Burgos.
100 g de azúcar moreno.
3 huevos.
100 g de aceite de girasol.
200 g de harina.
1 sobre de levadura.
Una pizca de sal.
1 ó 1 ½ manzanas.
 

Empezamos poniendo el queso, los huevos, la pizca de sal y el azúcar en la batidora; batimos hasta conseguir una masa uniforme.

Sacamos la masa a un bol, añadimos el aceite y seguimos removiendo hasta que se integre bien.

Mezclamos la levadura con la harina y pasamos por un colador para evitar los grumos.

Añadimos a la masa la mezcla de harina y levadura; removemos para integrar bien.
Ponemos la masa en un molde; yo usé un molde de silicona, redondo de 24 centímetros de diámetro. 

Pelamos la manzana, la partimos en cuartos y quitamos el corazón; partimos en láminas finas.

Vamos clavando las láminas de manzana en la masa haciendo un círculo alrededor del molde. Después hacemos otro, más pequeño en el centro. Dependiendo del tamaño de la manzana se necesitará más de una.

Metemos nuestra torta en el horno a 180º durante unos 40 minutos (pinchamos con un palillo para comprobar que está cocida).



                                       ¡Y listo!


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